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A history of the Peninsular War, Vol. 1, 1807-1809 cover

A history of the Peninsular War, Vol. 1, 1807-1809

Chapter 49: APPENDICES
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About This Book

This volume presents a detailed narrative of the opening phase of the Peninsular campaigns (1807–1809), tracing diplomatic maneuvering, popular uprisings, and the military operations that followed the French interventions. It synthesizes official dispatches, private diaries, memoirs, and intercepted reports to reconstruct movements, sieges, retreats, and political decisions, and supplements the account with maps, plans, and portraits to clarify dispositions and actions. The focus lies on operational detail, the interaction between political events and battlefield choices, and the variety of contemporary Spanish, French, and British perspectives that illuminate the early course of the conflict.

APPENDICES

I

GODOY’S PROCLAMATION OF OCT. 5, 1806

ESPAÑOLES!

En circunstancias menos arriesgadas que las presentes han procurado los vasallos leales auxiliar á sus soberanos con dones y recursos anticipados á las necesidades; pero en esta prevision tiene el mejor lugar la generosa accion de súbdito hácia su señor. El reino de Andalucía privilegiado por la naturaleza en la produccion de caballos de guerra ligeros; la provincia de Extremadura que tantos servicios de esta clase hizo al señor Felipe V. ¿verán con paciencia que la caballería del rey de España esté reducida é incompleta por falta de caballos? No, no lo creo; antes sí espero que del mismo modo que los abuelos gloriosos de la generacion presente sirvieron al abuelo de nuestro rey con hombres y caballos, asistan ahora los nietos de nuestro suelo con regimientos ó compañías de hombres diestros en el manejo del caballo, para que sirvan y defiendan à su patria todo el tiempo que duren las urgencias actuales, volviendo despues llenos de gloria y con mejor suerte al descanso entre su familia. Entonces sí que cada cual se disputará los laureles de la victoria; cual dirá deberse á su brazo la salvacion de su familia; cual la de su gefe; cual la de su pariente ó amigo, y todos á una tendrán razon para atribuirse á sí mismos la salvacion de la patria. Venid pues, amados compatriotas, venid á jurar bajo las banderas del mas benéfico de los soberanos: venid y yo os cubriré con el manto de la gratitud, cumpliéndoos cuanto desde ahora os ofrezco, si el Dios de las victorias nos concede una paz tan feliz y duradera cual le rogamos. No, no os detendrá el temor, no la perfidia: vuestros pechos no abrigan tales vicios, ni dan lugar á la torpe seduccion. Venid pues y si las cosas llegasen á punto de no enlazarse las armas con las de nuestros enemigos, no incurriréis en la nota de sospechosos, ni os tildaréis con un dictado impropio de vuestra lealtad y pundonor por haber sido omisos á mi llamamiento.

Pero si mi voz no alcanzase á despertar vuestros anhelos de gloria, sea la de vuestros inmediatos tutores ó padres del pueblo á quienes me dirijo, la que os haga entender lo que debeis á vuestra obligacion, á vuestro honor, y á la sagrada religion que profesais.

El príncipe de la Paz.

San Ildefonso, 5 de octubre de 1806.