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Cantares gallegos

Chapter 121: GLOSARIO
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About This Book

A lyric collection written in a regional tongue that celebrates rural landscapes, popular customs, festivals, and the songs and speech of village life, alternating tender nostalgia with social complaint. Natural imagery—rivers, mountains, woods and changing seasons—frames reflections on belonging, linguistic pride, and the dignity of an often overlooked community. Many poems adopt folk rhythms and idioms to reproduce oral song forms and local cadences. The prevailing voice blends intimate tenderness and moral indignation, mourning hardship while asserting cultural worth.

GLOSARIO

Abó, abuelo.

Abofé, á fe mía.

Abofellas, á fe mía.

Abondo, bastante, sobrado, en abundancia.

Achar, hallar.

Adoito, donde estoy siempre. Úsase también esta palabra en el sentido de acostumbrado, como se ve en el refrán: O que n’ está adoito âs bragas as costuras lle fan llagas; otros dicen: O que non está afeito, etc.

Aeito, adverbio que significa á roso y velloso, sin escoger, sin reparar.

Afacer, afacerse, acostumbrarse.

Agarimo, amparo, apoyo cariñoso. Se dice de un huérfano que está sin agarimo.

Agoirar, presagiar, predecir malos sucesos.

Aló, allá.

Alomear, alumbrar, y algunas veces resplandecer, brillar.

Alleo, ajeno, lo que es de otro.

Amoras, mora silvestre ó de zarza; á la verdadera mora le llaman amora castellana.

Antroido, carnaval. Se usa también en sentido burlesco, pues á una persona ridícula y risible le dicen: ¡Parece un antroido!, ¡ay qué antroido!; frases ambas que equivalen á «¡parece una máscara!, ¡vaya una máscara!»

Antroidada, carnavalada, y también cosa descabellada.

Año, corderillo.

Apurrar, azuzar.

Arrepuiñadas, erizadas. En gallego tiene más fuerza y se dice carnes arrepuiñadas, que equivale á lo que en castellano «carne de gallina».

Arrescender, oler bien. Se dice de una rosa que arrescende.

Atruxar, gritar alegremente. Viene de aturuxo, grito de alegría con que los aldeanos concluyen en las fiestas y ruadas sus cantares.

Aturuxo, grito agudo y prolongado con que concluye sus canciones la gente del campo.

Axexar, mirar con curiosidad, creyendo que nadie observa al que mira.

Bagoas, lágrimas.

Balar, balar, oscilar. Los aldeanos dicen que la piedra vacilante de Nuestra Señora de la Barca (Mugia) bala.

Balocas, patatas pequeñas. Rodríguez, en su Diccionario gallego-castellano, quiere que signifiquen castañas.

Ban, cintura. Algunos le escriben con v consonante, pero aquí se puso con b para distinguirle de la tercera persona del plural del presente de indicativo del verbo ir.

Batalada, campanada.

Bater, dar una cosa contra otra, pegar.

Ben, bien. El plural, bens, significa bienes y también haciendas.

Berce, cuna.

Berrar, gritar. El vocablo gallego tiene más fuerza que su equivalente castellano, pudiendo decirse que berrar es gritar con fuerza. También significa reñir.

Bica, bico, el pico de las aves y también beso, usando la terminación femenina cuando quieren darle más gracia, y la masculina en los demás casos. Llaman bica á una torta de pan de trigo.

Bicar, besar.

Bola, torta de pan.

Boxe, boj.

Brandida, abundante, ostentosa, rica.

Brañas, prado con agua perenne.

Brétema, niebla.

Bulir, hacer una cosa aprisa, andar aprisa, moverse de una parte á otra, y cuanto se parezca á lo que perfectamente definió Rodríguez «hervir de gusanos», pues se dice á menudo bulígame á sangre.

Cachón, á todo hervir.

Cadela, perra.

Cáis, Cádiz.

Canas, cañas y también canas.

Candeas, luces, candelas.

Carabel, clavel.

Carabela, cestilla.

Caris, gesto, el rostro, el semblante.

Carrapucheiriña, expresión cariñosa que equivale á «querida mía», aunque tiene más dulzura. Cosa digna de ser querida por excelencia, que viene de cara y pulchra, de sumo precio, amada y hermosa, aumentando la significación por el diminutivo cariñoso en iño.

Cas-qui-tó, lo mismo que «¡aparta, cerdo!»

Chan ó chao, suelo.

Cheiro, olor.

Cheo, lleno.

Chiar, piar. La frase non chia equivale á «no dice nada», y quedouse sin chiar, no se movió, no dijo una palabra.

Chuchona, la que chupa.

Cirolas, calzones anchos de lienzo que usan los aldeanos. Por lo regular los traen debajo de los calzones de paño.

Cobiça, codicia.

Cóchegas, cosquillas.

Cocho, cerdo.

Cofia, toca de lino ó de encaje con que las aldeanas se cubren la cabeza, recogiendo el pelo.

Coitelo, cuchillo.

Compango, entre los aldeanos, lo que comen después del caldo, ó mejor aún, como la misma voz lo indica, lo que comen con pan, pero que merece el nombre de comida.

Compaña, hueste, procesión de brujas. Cuentan que por la noche aparecen en fila en las eras, caminos, bosques y montes siete luces que discurren de un lado á otro, llenando de espanto á los sencillos aldeanos. Su aparición es siempre de mal agüero para ellos, sobre todo cuando se apaga una de aquellas luces, pues, según dicen, significa que muere alguna persona en el lugar en que aparecen, ó en la casa de quien sea la era en que se ven.

Cor, cores, color, colores.

Corredoira, corredeira, camino angosto, como lo son por lo regular los que van de un lugar á otro.

Cortello, cortelliño, establo.

Cortiña, prado cerrado puesto á hierba.

Cos, la mitad superior de la camisa: los usan las aldeanas poco acomodadas, haciéndolos de lienzo y el resto de la camisa de estopilla.

Cospir, escupir, salivar.

Cote (De), todos los días.

Crebar, romper, quebrar.

Crechas, rizadas.

Cribo, cernidor.

Culler, cuchara.

Cunca, taza.

Curruncho, rincón.

Curtiña, prado cerrado puesto á hierba.

Curuto, coronilla, la cumbre.

Deitar, acostarse y también manar.

Demoro, demontres, diablo.

Dengue, esclavina de paño guarnecida de terciopelo que llega hasta la cintura, y cuyas puntas ó alas son bastante grandes para que, cruzadas sobre el seno, puedan dar vueltas y cerrarse á la espalda. Por lo regular las hacen de grana.

Derradeira, lo postrero, lo que va detrás, y entonces es adjetivo. A derradeira, ó bien ó derradeiro, es adverbio y significa por último.

Diancre, diablo.

Dipinicar. Es difícil señalar á esta palabra su equivalente castellano. Se dice de las ovejas que dipinican la hierba porque comen sólo las puntas tiernas. Se dice de una persona que teniendo racimos de uvas, verbigracia, come sólo algunos granos, que dipinica las uvas.

Dou non te dera, frase que significa lo que en castellano «quien te parió no te pariera», aunque en gallego tiene más fuerza, porque comprende el padre y la madre.

Dona, dueña, ama de casa, la señora. Los maridos dicen á miña dona, por mi mujer.

É, tercera persona del presente de indicativo del verbo ser.

Eira, era.

Emboucar, engañar.

Enfouzar, ensuciar.

Ensarrapicada, muy mojada.

Enxido, enxidiño, pequeño huerto al pie de la casa de su dueño.

Erguer, erguir, levantar.

Esfolar, desollar.

Espallar, esparcir.

Esquencer, olvidar.

Estricadas, escuetas, estiradas, largas.

Facer, hacer. La frase seu facer equivale á «su negocio».

Falangueiro, falangueira. Así se dice de una persona que nos habla con cariño y cortesía: alegre, decidor.

Feira, feria: qué feira equivale á «qué buen negocio».

Feita, hecha. Se dice de una mujer que é feita cuando es hermosa y bien proporcionada.

Feitizo, hechizo.

Fenda, hendidura.

Fero, fiero, amargo.

Fiadas, hiladas. Así llaman á una reunión de mujeres que se juntan en un sitio dado para hilar. Como á estas hiladas concurren los jóvenes, es una de las diversiones favoritas de nuestros aldeanos.

Fidalga, hidalga, y por extensión, fina, suave, delicada. Dícese de una persona que tiene hermosas manos ten mans fidalgas.

Fito á fito, hito á hito.

Fogax, vivo resplandor, llamarada.

Folga, huelga.

Fricol, un frito cualquiera.

Fricolada ó frixolada, frito de muchas y diversas cosas.

Froita, fruta.

Frolear, bordar. Debe advertirse que este significado sólo lo tiene en sentido figurado, diciendo de un gaitero que frolea cuando al tocar inventa variaciones al tema. Lo mismo se dice de una persona que habla usando lo que en castellano llamamos «flores poéticas».

Fungueiro, estacas que se clavan alrededor, en el suelo de los carros, con objeto de sostener la carga.

Gaiteira, alegre, casquivana.

Gando, ganado vacuno.

Garular, divertirse armando grande algazara.

Hortiña, huerta, huertecita.

Iña, le usan muchas veces en lugar de iba.

Lama, lodo.

Lansaliño, airoso, esbelto.

Laña, hendidura.

Lar, lariño, hogar.

Larada, el fuego grande del hogar; en el campo suele verse desde lejos cuando está la puerta de la casa abierta, y al resplandor que despide llaman también larada.

Larpeiro, goloso.

Liña, hebra de seda ó de hilo.

Loitar, luchar, pelear. Úsanle regularmente en la primera acepción.

Lombo, espalda.

Lua, luna.

Luar (Ó), frase que equivale á «la luz de la luna».

Lurpia, bruja, mujer de mal carácter.

, madre.

Magoa, que hiere, herida.

Maino, mainiño, manso, suave.

Malpocado, malpocadiño, ¡pobrecito!, ¡desdichado!

Mantelo, prenda de vestido, generalmente de paño, que las sirve como de sobresaya; no tiene vuelo ni pliegues, y cierra atrás dejando ver la saya.

Matar, matar, y por extensión, apagar: dicen matar á luz, apagar la luz; matarlle á fame, darle de comer; matarlle un deseo, cumplirle un deseo.

Matachín, el que mata los cerdos.

Maxesa, elegancia.

Meigallo, hechizo.

Meigo, brujo, encantador.

Millo, maíz.

Mimosa, cariñosa.

Moucho, mochuelo.

Mouriña, moura, frase que equivale á morena hija y descendiente de moro; negra. En una ocasión oímos á un muchacho apostrofar á un compañero llamándole fillo d’ unha cabra moura.

Muchada, seca.

Muhiño, molino.

Nabisa, la hoja de los nabos.

Nantronte, en el día anterior.

Nay, madre.

Neno, niño.

Niño, nido.

Noces, nueces.

Noxo, asco.

O, el, lo.

Ó, contracción de á, ó, á lo, á la.

Orfo, huérfano.

Oubear, aullar.

Palomas, palomiñas, mariposas.

Panos, pañuelos, telas.

Parolar, hablar, parlar.

Parromeira, hollín de chimenea.

Pau, palo, madera.

Peitar, peinar.

Pelica, piel, cáscara.

Pena, pena, y también peñasco.

Penedo, roca, peñasco.

Peneira, cernidor.

Peçoñosas, ponzoñosas.

Pia, pilón.

Pifar, lo que se entiende vulgarmente por «empinar el codo».

Pito, pitiño, pollo, pollito.

Pombas, palomas.

Pónla, rama de árbol.

Portelo, portillo.

Posto, puesto: ben posto equivale á «bien vestido».

Pousar, posar.

Praticar, hablar.

Pretiño, cerca, cerquita, y también pronto.

Proya, torta de pan.

Quinteiro, corral.

Quiño, cerdo.

Rabuñar, arañar.

Racha, astilla.

Ramallaxe, ramaje.

Raparigo, muchacho, joven.

Rapás, muchacho, joven.

Raxo, lomo de cerdo.

Rebotar, rebosar.

Rebuldeira, retozona.

Rebulir, bullir.

Regandixa, rendija.

Rego, regato, riachuelo.

Reloucar, equivale á «divertirse en grande», «volverse loco de alegría».

Remorso, remordimiento.

Repantrigado, arrellanado.

Repoludo, robusto, gordo y duro como un repollo.

Resolio, licor suave.

Rifar, reñir.

Ruada, andar de noche de broma cantando por las calles ó los campos.

Rueda, diversión por la calle.

Rula, tórtola.

Runxida, requemada.

Runxindo, haciendo ruido.

Ruxe-ruxe, entre el ruido, entre el movimiento, entre el barullo da la fiesta.

Salgado, salado.

Salgueiro, sauce.

Saloucos, sollozos.

Sar, río que nace cerca de Santiago y desagua en el Ulla á su paso por Padrón.

Sarpullente, hirviente.

Sarrapio, amargo, urente: dejo áspero que tienen algunas comidas y bebidas.

Seica, me parece, creo que sí ó que no.

Seixos, guijarros, lo que graciosamente llamaba Cervantes «peladillas de arroyo».

Sera, seran, tarde.

Seu facer, frase que equivale á «su negocio».

Silveira, zarzamora.

Sonsa, burlona.

Sorsa, adobo.

Suriña, palomita.

Ten, tiene.

Tén, tienen.

Tirar, tirar, y también atraer; así dicen que el país tira, que es lo mismo que el país atrae.

Tobo, madriguera.

Tolo, loco.

Topar, hallar.

Torrexas, torrijas.

Toxales, aliagas.

Tremar, temblar.

Trenco, zambo.

Troncho, trozo ó pedazo del tallo de la berza.

Ucha, arcón grande que en las casas de los aldeanos sirve de alacena.

Vagoas, lágrimas.

Vala, vide Bala.

Valo, valado, vallado, cerca.

Valorento, mohoso.

Ven, ven.

Vén, vienen.

Vila, en gallego se usa indistintamente esta palabra para indicar una ciudad ó una villa, aunque al presente suelen decir siudade.

Vincha, burbuja.

Viradoiro. Se dice pau viradoiro á una persona que va muy tiesa; es de virar ó dar vuelta á una cosa; verbigracia: el palo de los barqueros, la raspilla para la sartén, etc.

Vran, verano.

Yalma. Para hacer más suave la palabra y evitar la cacofonía suelen decir á yalma en vez de á alma.

Xa, ya: de jam latino.

Xan, Juan.

Xeito (Non lle dar...), no hallar modo y manera de hacer una cosa.

Xoya, joya: miña xoya es una expresión de cariño.

Zonchos, castañas cocidas con la piel.

M.