NOTAS
[1] República ateniense, III.
[2] V. Aristófanes, Los Acarnienses, parábasis.
[3] Apología de Sócrates.
[4] Comédies d’Aristophane, t. I, pág. 206.
[5] Es decir, trata de dormirse.
[6] Parece extraño que Sosias que acaba de despertar a su camarada, trate de imitarle. Pero esta contradicción se explica perfectamente, conocido el carácter de no dárseles nada por nada, que Aristófanes suele presentar en los esclavos de sus piezas.
[7] Nombre de los sacerdotes de Cibeles. Al celebrar los misterios de la diosa, entrechocaban sus armas, batían estrepitosamente los tambores y se herían hasta derramar sangre en medio del mayor frenesí.
[8] Sobrenombre de Baco. De modo que hablando en plata, el sueño de Sosias es producido por el vino.
[9] La palabra ἀσπίς, significa escudo y serpiente.
[10] Cleónimo arrojó su escudo en una batalla.
[11] Los convidados solían proponerse de sobremesa enigmas y cuestiones para entretenerse.
[12] Este era el distintivo de los jueces.
[13] Cleón.
[14] Alusión al oficio de curtidor de Cleón.
[15] Hay en griego un equívoco intraducibie, basado en la casi absoluta semejanza de las palabras que significan grasa y pueblo. Ya lo hicimos observar en la nota al verso 953 de Los Caballeros.
[16] Vid. Los Acarnienses, 134-166; Los Caballeros, 608; Las Nubes, 399.
[17] Alcibíades era algo tartajoso y no podía pronunciar bien la r, convirtiéndola en l.
[18] Κόραξ, cuervo, al transformarse la l en r, significa en griego adulador.
[19] Esta frase ya hemos visto que equivalía a la nuestra «irse al diablo» o «al infierno.»
[20] Los Megarenses eran de gusto poco delicado en sus diversiones, y sus poetas cómicos empleaban para hacerles reír medios vulgares y groseros. Esto, a pesar de que según la opinión de Aristóteles (Poética, III), la comedia principió a cultivarse en Mégara.
[21] Aristófanes indica alguno de los recursos de mala ley empleados por los poetas vulgares. En el Pluto, v. 797, vuelve a aludir a esta costumbre de arrojar a los espectadores nueces y golosinas.
[22] La glotonería de Hércules era un tema inagotable para los cómicos griegos. En la Lisístrata, Las Aves y Las Ranas, Aristófanes la hace también objeto de sus burlas.
[23] Lo fue en Los Acarnienses, y Aristófanes volvió a la carga en Las Fiestas de Ceres, Las Ranas, etc.
[24] Harto asendereado quedó en Los Caballeros.
[25] Aristófanes vuelve a citar a este Aminias en el verso 1267 de esta comedia, pero llamándole hijo de Selo; sin embargo, parece que ambas personas son una misma, porque llamábase así a todo hombre pobre y vanidoso, por concurrir estas circunstancias en Esquines, hijo de aquel.
[26] Se ignora si era un comediante, un tabernero o un borracho.
[27] Ateniense supersticioso.
[28] Del nombre de un demo del Ática.
[29] Exclamación ordinaria de Sócrates.
[30] Filóxeno significa amigo de la hospitalidad.
[31] Lit.: es fileliasta como nadie.
[32] Reloj de agua, que servía para medir el tiempo concedido a los oradores y abogados para sus arengas y defensas.
[33] Se votaba por medio de piedrecitas.
[34] Δῆμος (Demo); κημός (urna). Demo era un hermoso joven (V. Platón, Gorgias). Éupolis habla de él también en sus comedias. Las muchas inscripciones de su nombre que en las paredes se leían, atestiguaban el gran efecto que su hermosura causaba. Era costumbre escribir el nombre del ser amado en los muros, puertas y otros objetos, como ya vimos en Los Acarnienses, v. 141. En la Antología, aluden a este uso muchos epigramas. Véase uno de Petronio:
[35] Este chiste ha sido imitado por Plauto y Racine:
[36] Para condenar se trazaba sobre una tablilla cubierta de cera una línea larga.
[37] Parodia de la Estenebea, de Eurípides.
[38] Sobre esta costumbre véase el Pluto, v. 411 y siguientes.
[39] Filocleón significa amigo de Cleón, porque este demagogo tenía gran partido entre la gente que constituía los tribunales, por el trióbolo que les hacía pagar.
[40] Bdelicleón, significa que detesta a Cleón: de suerte que la lucha entre ambos personajes representa perfectamente la que entonces sostenían en Atenas el famoso demagogo Cleón, apoyado por el pueblo mediante el trióbolo, y el partido aristocrático.
[41] El humo producido por la leña de higuera es, según el Escoliasta, de los más irritantes y molestos, lo cual pinta bien el carácter intratable de Filocleón. Además, en el hecho de mencionar esa especie de combustible, hay una alusión a los sicofantas o delatores, nombre en cuya composición entra la raíz del de higuera.
[42] Καπνίας. Este sobrenombre se le dio a Ecfántides, poeta cómico contemporáneo de Cratino, por la oscuridad de su estilo y el embrollo de sus argumentos.
[43] Ateniense de mala fama, condenado muchas veces. Parece que después de la representación de Las Avispas, llegó a ser uno de los treinta tiranos.
[44] Sin condenarle.
[45] Día de mercado.
[46] Parodia del episodio del Cíclope en la Odisea, Canto IX. Con este asunto se compusieron varios dramas satíricos, de los cuales solo se ha conservado El Cíclope de Eurípides, cuya primera traducción al castellano estamos publicando en El Ateneo de Vitoria.
[47] Expresión proverbial para indicar personas que disputan sobre cualquier necedad. Del texto de Aristófanes puede deducirse tal vez que el célebre cuento de Demóstenes del litigio sobre la sombra del asno no fue invención del elocuente orador, bastante posterior al poeta.
[48] Es decir, su herencia.
[49] Ciudad de Tracia, que por influencia de Brásidas se rebeló contra Atenas, uno o dos años antes de la representación de Las Avispas. Los atenienses la sitiaron y la desmantelaron para que no volviese a inquietarles en lo sucesivo (V. Tucídides, IV, 120, 130, 131; V, 18, 32).
[50] Antiguo poeta trágico, que floreció en 512 antes de Jesucristo. Para elogiarle Aristófanes forja la enorme palabra ἀρχαιομελισιδωνοφρυνιχήρατα.
[51] Alusión al traje con que van a presentarse los jueces.
[52] Aldea del Ática.
[53] General ateniense que mandó la escuadra enviada a Sicilia en auxilio de los Leontinos (Tucídides, III, 86). Fue reemplazado por Sófocles y Pitodoro, y tuvo que dar cuenta de su conducta. La intención de Aristófanes es la de revelar las infames calumnias con que Cleón perseguía a sus enemigos políticos.
[54] Alusión a la provisión ordinaria de los soldados. (V. Los Acarnienses.)
[55] Como aún no ha amanecido, los niños les preceden con linternas.
[56] Es decir: intentas un imposible.
[57] El hecho a que alude Aristófanes es el siguiente: Los atenienses, aliados de los milesios, atacaron a Samos y establecieron en ella el gobierno democrático. Los de Samos, para sacudir el yugo de Atenas, entraron en negociaciones secretas con los persas, que fueron reveladas por un tal Caristión. Los atenienses se apoderaron de la ciudad y destruyeron sus murallas (V. Tucíd., I, 115, 592; Diod. Sic., XII, 27, 199; Plut., Vida de Pericles.)
[58] Quizá aluda a Cleón, que murió el año siguiente delante de Anfípolis.
[59] Es decir, el suicidio, arrojándose al mar. Hele, al atravesar los aires sobre el vellocino de oro, se espantó del ruido de las olas al atravesar el mar, y cayó en el estrecho que recibió el nombre de Helesponto. Hay en el texto una alusión a Píndaro.
[60] Tomado del Teseo de Eurípides. Estas palabras las decían los jóvenes enviados a servir de pasto al Minotauro, entre los cuales se hallaba Hipólito, hijo de Teseo.
[61] Este apóstrofe se dirige al saco donde había de llevar a su casa, de regreso del tribunal, los víveres comprados con su salario de juez.
[62] En las Suplicantes de Esquilo (v. 779) hay una imprecación idéntica que Aristófanes parece parodiar:
[63] Proxénides y el hijo de Selo (Esquines) eran dos hábiles charlatanes capaces con su locuacidad de salir de los trances más apurados.
[64] Hay una laguna en el texto, que se ha tratado de llenar con una frase cuya traducción es «porque dices sin rebozo la verdad sobre las naves.»
[65] Para emitir su voto.
[66] Alusión a la Hécuba de Eurípides, donde la madre de Héctor recuerda el día en que Ulises penetró en Troya como espía.
[67] El Escoliasta cree que Aristófanes alude a la toma de Naxos por Pisístrato; pero es más probable que se refiera a la del tiempo de Cimón, cincuenta años antes de la representación de Las Avispas, pues así era posible la aventura de Filocleón.
[68] Sobrenombre de Diana.
[69] Ceres y Proserpina. La profanación de sus misterios era una de las acusaciones más frecuentes y graves en Atenas.
[70] Adivino, amigo de Nicias, acusado de robo al erario público, orador furibundo censurado como tal por Frínico (en el Saturno), Éupolis, Teléclides y Amipsias. (V. Los Caballeros, 1085; Las Aves, 989.)
[71] Apolo y Júpiter eran los dioses tutelares de Atenas; pero Aristófanes supone que lo es Lico, hijo de Pandión, cuya estatua se elevaba junto al sitio donde se pagaba a los jueces el trióbolo.
[72] Lit.: nec mingam nec ventrem exonerabo cum strepitu.
[73] Sin duda echan mano de la rama que era costumbre colgar delante de las puertas.
[74] Nombres de amigos de Filocleón.
[75] Véase la nota al verso 134 de Los Acarnienses.
[76] Nombres de esclavos.
[77] Lit.: «He oído muchas veces en el fuego los estallidos de las hojas de higuera.» Proverbio equivalente al castellano, y empleado por Bdelicleón para manifestar que no le asustan las amenazas del Coro.
[78] Fundador de Atenas. Su cuerpo terminaba en cola de dragón, lo cual parece significar lo mucho que hizo progresar a los hombres suavizando sus costumbres, salvajes hasta él.
[79] En vez de decir a amasar cuatro panes por quénice. Esta palabra designa una medida de capacidad y los cepos en que se aprisionaba a los esclavos.
[80] Medio empleado para alejarlas. Virgilio hablando de las abejas (Georg. IV, 230) dice: «Fumos pretende sequaces.»
[82] Poeta trágico, cuyos versos eran muy duros, a lo cual parece aludir la frase de Aristófanes.
[83] General lacedemonio. Murió al año siguiente de la representación de Las Avispas en el mismo combate que Cleón.
[84] Los lacedemonios, enemigos de los atenienses, se dejaban crecer la barba.
[85] Lit.: «Pues aún no estás en el apio ni en el camino.» El apio servía para marcar los bordes de las sendas en los jardines. El proverbio se aplicaba a los que aún no estaban más que al principio de un grave negocio.
[86] Las acusaciones de aspirar a la restauración de la tiranía eran frecuentes en Atenas.
[87] Tan delicado gusto despertaba sus sospechas.
[88] Poeta trágico, gran gastrónomo, citado en Los Acarnienses (v. 887).
[89] Flechazo a la manía de los atenienses por los procesos.
[90] Los demagogos y oradores.
[91] Véase la nota al verso 106 de Los Caballeros.
[92] El coro continúa la interrumpida frase de Filocleón.
[93] Designábanse con el nombre de talóforos los ancianos que llevaban ramas de olivo en las grandes Panateneas, y también los que solo servían para esta función.
[94] Este Esopo no es el célebre fabulista, sino el autor cómico muy en boga entonces.
[95] Se reproduce el equívoco de Los Acarnienses, 470 y siguientes.
[96] Al ser inscritos en el registro de ciudadanos, se sometía a los niños a una inspección de su sexo.
[97] Célebre actor trágico.
[98] Tragedia de Esquilo en que Eagro hacía el papel principal.
[99] Costumbres de los flautistas.
[100] Se cubría el sello con la valva de un molusco para conservarlo mejor.
[101] Orador de mala reputación. (Véase Los Acarnienses, 710.)
[102] El mismo citado varias veces.
[103] Vil adulador.
[104] Costumbre que también se observa en el Nuevo testamento.
[105] Aristófanes alude varias veces a esta costumbre de llevar monedas en la boca.
[106] Su salario de juez.
[107] Ὄνος significa vasija y asno; de aquí un juego de palabras intraducibie. Literalmente traducido este pasaje, es: Tum si mihi vinum sitienti non infuderis, asinum huc adtuli vino plenum;... ille autem hians rudit et contra tuum turbinem grande et horrendum pedit.
[108] Frase proverbial para indicar el abandono de un pleito.
[109] Es decir, viejo estúpido.
[110] Por el delito de homicidio.
[111] Artaud (Comédies d’Aristophane, traduites du Grec, t. I.) formaliza esta cuenta del modo siguiente, teniendo presente que cada juez recibía tres óbolos diarios:
| 6000 jueces, a tres óbolos al día, hacen: | 540.000 | óbolos | al mes. |
| Valiendo seis óbolos cada dracma, son: | 90.000 | dracmas, | id. |
| Valiendo 100 dracmas cada mina son: | 900 | minas, | id. |
| Valiendo 60 minas cada talento son: | 15 | talentos, | id. |
| De suerte que cada año de 10 meses, porque los otros dos estaban cerrados los tribunales, el sueldo de los jueces asciende a: | 150 | talentos. |
[112] El total de las rentas ascendía a 2000 talentos, cuya décima parte son 200; y el sueldo de los jueces solo importaba 150.
[113] Músico derrochador, que se había arruinado con sus prodigalidades.
[114] Los συνήγοροι recibían un dracma diario cuando estaban encargados de alguna defensa. Constituían una especie de magistratura anual, compuesta de diez ciudadanos elegidos a suerte.
[115] Algunos entienden que este número determinado está por otro indeterminado.
[116] Demóstenes calcula también en 20.000 los habitantes de Atenas; Aristófanes en Las Junteras, v. 1127, lo hace ascender a 30.000, pero incluyendo los habitantes extranjeros.
[117] Lit.: calostro et lac decoctum. Llamábase calostro la primera leche de las reses recién paridas.
[118] Parodia del verso 629 de la Andrómaca de Eurípides.
[119] Quae penem ei lumbosque fricabit.
[120] Verso del Belerofonte de Eurípides.
[121] Racine (Les Plaideurs, act. II, esc. XIII) pone en boca de Leandro igual proposición:
[122] De los nueve arcontes, seis se llamaban tesmotetas, y presidían los tribunales de justicia.
[123] Exacerbado por la pesadez del abogado.
[124] Citado en Los Acarnienses, v. 854; y en Los Caballeros, v. 1165.
[125] Como el dracma valía seis óbolos, solía darse uno para cada dos jueces.
[126] Si mingere velis.
[128] Alusión a la cobardía de Cleónimo, que huyó arrojando las armas.
[129] Nombre de una esclava.
[130] Con el perro Labes se alude a Laques, de quien antes se ha hecho mención. Aristófanes parece acusarle de haberse dejado ganar por los sicilianos.
[131] La trae para que sirva de balaustrada al tribunal.
[132] Frase proverbial como la de: Ab Jove principium.
[133] Ante las puertas de las casas se colocaban altares, columnas o conos en honor de Apolo, llamado Agieo, Ἀγυιεύς, que preside las calles.
[134] Otras ediciones ponen la acusación en boca de Jantias.
[135] Aristófanes observa en toda esta escena las fórmulas forenses.
[136] Cidatene era una aldea o demo del Ática.
[137] En otras ediciones Sosias hace el papel de heraldo.
[138] Hay en todo esto alusiones continuas a la conducta de Laques.
[139] El doble sentido de las palabras griegas hace que todo cuanto se dice del perro Labes pueda aplicarse a la rapacidad de Laques y a sus concusiones en Sicilia.
[140] Cacaturum.
[141] Sobre Tucídides y el hecho a que se alude, véase la nota a la parábasis de Los Acarnienses.
[142] Alude a Cleón, acusador de Laques.
[143] Habla en plural, como ante un tribunal completo.
[144] De la tribuna. La frase de Filocleón indica que da por terminada la vista.
[145] La de absolución. En el tribunal se colocaban dos urnas: en la que estaba delante se echaban los votos condenatorios, y en la de atrás los de la absolución.