The Project Gutenberg eBook of Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines
Title: Diario de un reconocimiento de la guardia y fortines
Author: Félix de Azara
Release date: October 8, 2006 [eBook #19496]
Language: Spanish
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DIARIO
DE UN
RECONOCIMIENTO
DE LAS
GUARDIAS Y FORTINES,
QUE
GUARNECEN LA LINEA DE LA FRONTERA
DE
BUENOS-AIRES,
PARA ENSANCHARLA;
POR
D. FELIX DE AZARA,
CAPITAN DE NAVIO DE LA REAL ARMADA.
Primera Edicion.
BUENOS-AIRES.
IMPRENTA DEL ESTADO.
1837.
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PROEMIO
AL
DIARIO DE AZARA.
Este cuaderno, que contiene uno de los tantos proyectos que se han formado para la seguridad de nuestros campos, recuerda tambien uno de los importantes trabajos de D. Felix de Azara en estas provincias.
El virey Melo, testigo del celo de este inteligente oficial en el Paraguay, aprovechó su inaccion en Buenos Aires para encargarle el reconocimiento de nuestra frontera. La proximidad el arrojo de los bárbaros mantenian á los pocos moradores del campo en una alarma continua; y se trataba menos de entanchar nuestro territorio, que defender la vida de sus habitantes. Hasta entonces, y mucho despues, el que presidia el vasto vireinato de Buenos Aires mandaba obsequiar á los caciques para que no le hostilizasen, y era general el deseo de salir de un estado tan degradante. Los hacendados y el Cabildo habian representado al Rey la necesidad de avanzar y proteger las poblaciones: muchas cédulas habian llegado de España con la aprobacion de estos planes, y destinando fondos para realizarlos; pero nunca faltaban pretextos para eludirlas, y la obra de nuestra frontera habia tenido la misma suerte que la famosa acequia imperial de Aragon, en que se empezó á trabajar dos siglos despues que fué proyectada.—
Esta vez no se echó mano de agrimensores, como se hizo en tiempo de Vertiz, sino que se libró el problema á la consideracion de geógrafos experimentados, como Cerviño, Insiarte y Azara, á los que fueron asociados Quintana y Pinazo, que sin ser facultativos, tenian un conocimiento práctico del terreno.
Bajo estos auspicios salió la expedicion de Buenos Aires, y se dirigió al fuerte de Melincué, desde donde bajó hasta la isla Postrera, recorriendo una línea, marcada por el Salado, y comprendida entre los 33° 42' 24'', y los 36° 5' 30'' de latitud austral.
En el informe, con que Azara acompañó el diario de este reconocimiento, espuso al Virey los defectos que habia notado en el sistema de defensa de la frontera, y los principios que le habian guiado en el plan que él proponia para enmendarlos. Si no fuera intempestivo cualquier exámen de estas ideas, que por la extension progresiva de nuestros límites han dejado de ser aplicables, probariamos que son cuando menos problemáticas las ventajas de establecer fuertes á igual distancia entre sí, y en la misma direccion; ó, (para valernos de las palabras del autor) que no adelanten notablemente unos de otros.[1] Y sin embargo, tan penetrado estaba Azara de la utilidad de esta disposicion simétrica, que, "por sugetarse mas á estas condiciones, no aprovechó muchas veces de sitios excelentes, y acaso mejores que los electos."[2]
Mas cuerdo fué el consejo que dió de apoderarse de la isla de Choelechel, cuyos resultados favorables calculó con bastante acierto: aunque se equivocase en la influencia que debia egercer esta ocupacion sobre el comercio de las provincias interiores, fundámdose en la union del Diamante con el Rio Negro. Pero este error, del que no era fácil precaverse en aquella época, nada quita al mérito del reconocimiento cientifico que hizo de nuestra frontera.
Los encargados de esta comision adoptaron el método que habian empleado en la demarcacion de límites, sugetando la parte gráfica y descriptiva del terreno á las observaciones astronómicas. De este modo determinaron muchos puntos, en que se apoyaron despues los trabajos geodésicos de esta provincia. ¿Y qué otra cosa puede hacerse mientras no se logre medir una base, y envolver el terreno en un véseau de triángulos?
Asara era demasiado ilustrado para desconocer que la mejor defensa de un país es la que estriba en su poblacion, y por lo mismo insiste en la necesidad de fomentarla. Su opinion era que se preferieran las colónias militares, á que debian servir de plantel los cuerpos de blandengues.
En la enumeracion de los abusos que prevalecian entonces, cita como un hecho muy obvio la enagenacion que hacia el Estado de 30 á 40 leguas cuadradas por ochenta pesos:[3] y Viana agrega, en un papel que por su analogia hemos agregado al diario de Azara, que solo á la familia de los Ezeisa se les agració con noventa y seis leguas de superficie![4]
Entretanto ninguno de estos feudatarios hacia el menor esfuerzo para poner la provincia al abrigo de las incursiones de los salvages, á las que mas bien favorecian estas grandes extensiones de terreno, que se quedaban baldias por la incuria de sus poseedores. El desprecio con que se miraban antes las propiedades rurales, y el empeño que se tuvo despues en monopolizarlas, contribuyeron igualmente á mantener la provincia en el mayor abatimiento.
Hasta el año de 1740, no solo la campaña, sino la misma ciudad de Buenos Aires estuvo á merced de los indios. Los Gobernadores Ortiz de Rosas, y Andonaegui fueron los primeros que se ocuparon en contenerlos: pero tan menguados eran sus medios de defensa, que continuaron las invasiones en todo el siglo pasado, hasta que se adoptó el arbitrio de entenderse con los caciques, á quienes los Vireyes recibian con agasajo, y con su trage de etiqueta.
Tal era el estado de nuestras relaciones con los bárbaros, cuando se llamo a Azara; y no es estrano que su plan se resienta de la debilidad en que se hallaba constituido el poder que lo empleaba.
Algunos trozos de este diario aparecieron en 1822 con el título de "Noticias relativas á la parte hidraúlica," en los números 3 y 5 del Registro Estadístico que se empezó á publicar en Buenos Aires; haciendo alteraciones y supresiones en el texto, y hasta silenciando el nombre del autor. Con igual libertad se usó del informe de Azara, de donde se sacaron párrafos enteros para redactar otro artículo,[5] que se insertó en el número 2 de la Abeja Argentina ...! Hubieramos prescindido de apuntar estos hechos si no hubiesemos tenido que justificar el epígrafe de primera edición, con que encabezamos este documento.
Buenos-Aires, Octubre de 1837.
PEDRO DE ANGELIS.
FOOTNOTES:
[1] Pág. 37 del Diario.
[2] Ibid.
[3] Pág. 41.
[4] Pág. 45.
[5] História de nuestra frontera interior.
RECONOCIMIENTO DE LA FRONTERA.
Oficio del Señor D. Pedro Melo de Portugal, Virey de Buenos Aires.
Señor:—
En el expediente formado sobre la meditada formacion de poblaciones en esta frontera, y adelantamiento de fuertes que convenga con este motivo, he resuelto por decreto de 20 del corriente lo siguiente:—
Reflexionando maduramente cuanto me expresan los diputados hacendados de esta banda del Rio de la Plata, con lo informado por el Ilustre Cabildo de esta capital, á quien tuve por conveniente oir en la materia, ademas de varias noticias adquiridas de algunos cortos expedientes que existian en mi secretaria, y he traido á la vista, resultando de todos las continuas instancias de los vecinos, Cabildos, Gefes militares y practicos de la frontera, para sugetar las repetidas hostilidades de los indios bárbaros de ellas, a quienes no ha bastado á contener el buen trato, agasajo, ni las fuerzas puestas en los parages que por entonces se tuvieron por mas convenientes, en cuyo particular trabajaron con tanto esmero mis antecesores: conviniendo tambien todos unánimente en el beneficio que resultaria de formarse poblaciones, que al mismo tiempo de sujetar con mas seguridad á estos indios, proporcionaban riquezas incalculables al Estado y real hacienda, lográndose principalmente por este medio la conversion de muchos indios; teniéndolas aprobadas S. M. en 10 de Julio de 1753, 9 de Febrero de 1774, 17 de Marzo de 1777 y 28 do Febrero de 1778, franqueando con generosa y liberal mano sus caudales para tan importante y util establecimiento, sin que haya permitido su egecucion sólida y permanente la escasez de fondos, y otras infinitas atenciones del real servicio, de que, algo desembarazado en el dia el ramo de guerra, proporciona se verifiquen tan ventajosas ideas, como con juicio, prudencia é ilustracion propone el Cabíldo y su Síndico: deseando que la religion, el estado, esta provincia y el comercio no carescan de los saludables y benéficos efectos, indicados generalmente por todos los prácticos é inteligentes; uniendo al mismo tiempo la seguridad en lo sucesivo, y el acierto en la eleccion de parages mas proporcionados á todos los respectos que demanda un establecimiento de esta consideracion, en que se deben combinar muchas atenciones, que, aunque diversas, conspiran á un fin: procédase á hacer un prolijo reconocimiento de toda la frontera y sitios mas adecuados, á fundar las poblaciones segun lo mandado por S. M., á cuyo fin comisiono, con todas las facultades respectivas, al Capitan de Navio de la Real Armada, D. Felix de Azara, en calidad de Comandante General de esta expedicion, á que deberán acompañarle el Comandante de Frontera D. Nicolas de la Quintana, el Maestre de Campo D. Manuel Pinaso, el Teniente de Dragones D. Carlos Perez, cien hombres del cuerpo de blandengues, con ocho oficiales, veinte pardos milicianos, y los baqueanos intérpretes y peones precisos. Y nombro por ingeniero geógrafo á D. Pedro Cerviño, y por piloto al primero de la Real Armada, D. Juan Insiarte, á cuyos dos facultativos se asignarán á su tiempo las competentes ayudas de costas: quienes formarán un diario exacto desde su salida hasta su regreso, levantando los planos necesarios de aquellos terrenos donde crean conveniente colocar las poblaciones, con proporcion á pastos, aguadas, leña, avenidas de los indios, situacion material para su ventilacion, dominacion de la campaña y demás atenciones con que se debe proceder: como de aquellos fuertes que paresca con este motivo deber adelantar para seguridad general y comunicacion que deben tener unos con otros: disponiendo, si no hubiese otro inconveniente, que las poblaciones estén en medio, de fuerte á fuerte, para poder reconocer el campo con mas prontitud y menos trabajo. A cuyo efecto tomarán todas las luces necesarias del Comandante de Frontera, Maestre de Campo, y Sargentos Mayores antiguos y de juicio; pudiendo tener presente el expediente obrado en el año de 78 y 79 con este objeto: formando al mismo tiempo un cálculo de lo que podrá costar cada obra de por sí, con distincion y separacion, pudiéndose hacer las murallas de adobes ó de palisada si el terreno lo facilitase; y teniéndose presente cuanta economia se pueda, atendido el costo que se vá á emprender y demas precisas urgencias del ramo; considerando que las poblaciones no deben ser dilatadas: á cuyo efecto las cuadras tendrán solo cien varas; informando si de lo que se adelanten estas y los fuertes, podrá resultar acaso el que los indios se recelen de irlos á estrechar. A cuyo efecto se librarán por mi Secretaría las correspondientes órdenes, avisándose igualmente al Cabildo esta resolucion: todo lo que se hará con la mayor brevedad, aprovechando la presente estacion, pero sin precipitar los reconocimientos; y sin perjuicio de esto, para instruir el expediente con todos los demas conocimientos. Fórmese por las cajas reales un estado exacto del ramo de guerra, con distincion de lo producido en esta capital y su jurisdiccion, del que se recoge en Montevideo; el que verificado, pase al Tribunal de Cuentas y Sr. Fiscal, para que expongan lo que tengan por conveniente, reservándome ir dando providencias oportunas en todos los puntos incidentes y progresivos, basta dar cuenta á S. M. en el estado que lo requiera.
En su consecuencia me pasará V. S. relacion con presencia de las adjuntas, formadas por el Comandante de Frontera y Maestro de Campo citados, de los bagages, comestibles, municiones y demas que se considere preciso para la presente expedicion de reconocimiento, á que por ahora se dirige V. S. con la comitiva y tropa que se expresa, y referirá V. S. en ella el número de baqueanos, intérpretes y peones, á fin de que, con el consiguiente presupuesto, pueda proceder á su apronto y sucesiva salida, que verificará V. S. sin retardo. En la inteligencia de que doy aviso de sus respectivos nombramientos á los indios que quedan mencionados, y espero del celo y dedicacion de V. S. á los interesantes fines del servicio, los esmeros que me he prometido en el desempeño de esta importante comision que he puesto á su cargo.
Dios guarde á V. S. muchos años. Buenos Aires, 29 de Febrero de 1796.
PEDRO MELO DE PORTUGAL.
Al Señor D. Felix de Azara, Capitan de Navio.
Plazas que componian la expedicion.
- D. Felix de Asara, Capitan de Navio de la Real Armada, Comandante General de la expedicion.
- D. Nicolas de la Quintana, Comandante de la Frontera.
- D. Manuel Pinaso, Maestre de Campo.
- D. Juan Francisco Echague, Capitan agregado á Buenos Aires.
- D. Carlos Belgrano Perez, Teniente de Dragones.
- D. Pedro Cerviño, Ingeniero de la expedicion.
- D. Juan Insiarte, primer piloto de la Real Armada.
- D. Antonio Alonso, Capellan.
- D. Blas Pedrosa, lenguaraz.
- D. Eusebio Caraballo, baqueano.
- 2 Oficiales de blandengues.
- 100 soldados de dicho cuerpo.
- 20 pardos milicianos.
- 20 peones.
- 16 criados.
- ——
- 168
Viveres.
- 200 cabezas de ganado.
- 20 quintales de galleta.
- 5 tercios de yerba
- 3½ quintales de tabaco.
- 3½ idem de sal.
- 1 carretada de leña.
Municiones y pertrechos.
- 2000 cartuchos de carabina.
- 500 de pistola.
- 150 piedras de chispa de carabina.
- 220 idem de pistola.
- 2 esmeriles con sus trapantes y utensilios.
- 24 cartuchos de esmeril.
- 1 pedazo de macho para dar fuego á los esmeriles.
- 14 tiendas cañoneras completas.
- 6 azadas encavadas.
- 2 picos idem.
- 2 achas idem.
- 4 palas idem.
- 1 azuela.
- 1 escoplo.
- 1 linterna de talco.
- 24 estacas de madera fuerte, largas una vara, gruesas dos pulgadas, para mojones.
- 1 caja de capilla.
- 5 carretas con los bueyes correspondientes.
- 3 carretillas de caballos.
- 2 ejes.
- 4 rayos y dos camas.
- 1 carricoche.
- 48 caballos para las tres carretillas.
- 30 idem escogidos para montar los oficiales.
- 70 idem para sus criados y peones.
Regalos para los infieles.
- 1 barril de riño de España.
- 2 de aguardiente.
- 2 tercios de yerba.
JUEVES 17 DE MARZO DE 1796.
El 14 marcharon las carretas con los viveres de la tropa y peonada; y el Comandante Azara, los facultativos Cerviño, Insiarte, Perez y Echague, salieron de Buenos Aires este dia 17 de Marzo. A las doce pasaron por el paso ó puente de Marquez, que está en el arrojo de las Conchas, que desagua en el Paraná en el pueblo de su nombre. Este paso dista de la capital 7 leguas, tiene de anchura unas 20 varas, y no necesitaria de puente si no fuese fangoso.
Prosiguieron la marcha, y á la noche llegaron á la villa de Lujan, y reputaron haber andado este dia 50 y media millas por el S, 86° 50' O corregido.
VIERNES 18.
Este dia llegaron á la Guardia de Lujan, y tuvieron que demorarse para reemplazar el eje del coche que se quebró. El arroyo, del cual toma la Guardia el nombre, desagua en el rio Paraná, en el Rincon del Chanchillo, ó estancia de Campana.
SABADO 19.
Aunque en la Guardia de Lujan se reunieron todos, no pareció el baqueano, ni lenguaraz ó intérprete, y por esta causa no se pudo salir de ella.
DOMINGO 20.
Llovió toda la noche anterior, y este dia.
LUNES 21.
Permanecieron por las causas anteriores en el mismo destino.
NOTAS.—Se advierte que las distancias caminadas, que se verán en las tablas de lo andado cada dia, son millas y decimales de milla.
2.ª Que los rumbos de que se va hablando, son corregidos.
MARTES 22.
El derrotero, ó tabla siguiente, comprende este dia inclusive y los anteriores.
Las longitudes son contadas todas desde el meridiano que pasa por Buenos Aires.
Tabla de los rumbas y distancias, hasta el 22 inclusive de Marzo.
| Rumbos. | Distancias. | |
| N 57 O | 7 | 3 |
| N 47 O | 2 | |
| N 57 O | 2 | |
| N 40 O | 2 | |
| N 62 O | 2 | 1 |
| N 89 O | 1 | |
| N 72 O | 1 | 3 |
| N 45 O | 2 | 5 |
| N 40 O | 1 | 1 |
| N 32 O | 1 | |
| N 22 O | 1 | |
| N 24 O | 1 | |
| N 27 O | 1 | 4 |
| N 32 O | 1 | |
| N 53 O | 1 | |
| 30 | 7 | |
| Villa de Lujan, su latitud austral | 34° 38' 36'' |
| Longitud, contada desde el meridiano de Buenos-Aires, hácia el occidente | 1° 1' 10'' |
Esta villa lleva el nombre del Capitan Lujan, que vino con D. Pedro de Mendoza á la fundacion de la capital de Buenos Aires; y habiéndose hallado en la reñida funcion de la Matanza, distraido en la persecucion de los indios, se extravió, y no sabiendo volver, se halló muerto de hambre y herido al lado de su caballo, junto al arroyo que por eso llaman Lujan, y pasa junto á la villa.
Se venera una efigie de Nuestra Señora de la Concepcion, cuya altura no pasa de media vara, ni en lo material tiene recomendacion. Sin embargo se reputa milagrosa, y por eso le hacen muchas visitas y ofrendas los peregrinos de Buenos Aires, Santa Fé y el Tucuman. Un portugues la trajo del Brasil, y la dejó en dicha villa, llevando otra igual al Perú, donde tambien es venerada en un santuario. El vulgo dice que el portugues se vió precisado á dejarla aquí, porque no quiso seguirle al Perú donde se proponia llevarla. La iglesia es de adobe, y se concluyó en 1763. A las 6 y media leguas de la villa está la guardia del mismo nombre, y á 2,000 varas de ella al N pasa el arroyo de Lujan, que nace como á 2 leguas, hácia el occidente de una laguna nombrada de los Leones. Esta guardia se fundó en 1772, y en 1779 se trasladó al sitio donde se halla en el dia, distante algunas cuadras del primitivo. Su latitud 34° 40' 15½'', y la longitud del meridiano de Buenos Aires á occidente, 1° 25' 14''. Demarcacion á la villa N 86 E.
DIA 22.
Salida de la Guardia de Lujan hasta el Fortin de Areco: su latitud 34° 23' 15'', y la longitud al occidente de Buenos Aires, 1° 49', 23''.
DIA 23.
Salida de dicho Fortin: á la una y media legua se cortó el rio Areco, despreciable por su poca agua, y en verano se seca: nace de la laguna llamada del Pescado, distante una y media leguas del paso, y desagua el dicho arroyo ó rio en el Paraná. Hasta la Guardia del Salto, desde el punto de la salida, son 21 y media millas, como demuestra la tabla siguiente.
| Rumbos. | Distancias. | |
| S 85° O | 6° | |
| N 85 O} | ||
| N 82 O} | 2 | |
| N 80 O | 2 | |
| N 65 O | 4 | |
| N 73 O | 2 | |
| N 66 O | 1 | 3 |
| N 70 O | 4 | 2 |
| 21 | 5 | |
La latitud es de 34° 18' 57'', y la longitud occidental, de 8° 14' 49''.
Hay en esta guardia, piedra que en la cantera, ó recien sacada, es de tanta suavidad que con un cuchillo se corta: pero poniéndola á la intempiere se pone durísima.
JUEVES 24.
Salida de la Guardia del Salto: á la milla se cortó una cañadilla que se llama el Saladillo, y á 2 millas mas se pasó otra con igual nombre, y á mas desaguan en el arroyo de Rojas: á 3 y media leguas mas, se dejó á la izquierda inmediata la Laguna de la Salada, que no llega á milla de largo y la cuarta parte de ancho. Caminada una milla mas, se comenzó á costear el arroyo Rojas, llamado así en su orígen, despues del Salto, por una especie de arrecife, y últimamente al entrar en el Paraná lo denominan el Arrecife, porque parece que allí le tiene. A las 6 y media leguas de la salida, se hizo alto para observar, y se halló la latitud 34° 14' 38'', y la longitud occidental de 2° 34' 8''. Desde aquí se continuó la marcha, y á las 2 leguas se entró en el Fuerte de Rojas, que está á la banda del N del arroyo del mismo nombre, que pasa por cerca del Fuerte del Salto, y su curso al S 54 O. A distancia de media legua se le incorpora otro arroyo, que viene de la laguna llamada Cabeza del Tigre.
| Rumbos. | Distancias. | |
| S 88 O | 8 | 1 |
| N 88 O | 3 | |
| S 88 O | 2 | |
| N 81 O | 1 | |
| N 47 O | 1 | 5 |
| S 82 O | 1 | |
| N 60 O} | 4 | |
| N 57 O} | ||
| N 57 O | 2 | |
| N 63 O | 1 | 5 |
| N 72 O | 2 | 5 |
| 26 | 5 | |
VIERNES SANTO, 25.
La salida se suspendió este dia para repartir la racion á la tropa: se observó la latitud de 34° 11' 48'', y la longitud de 2° 41' 39''. Variacion NE 14° 39'.
Salida de la Guardia de Rojas: á las 2 leguas se comenzó á costear el arroyo de Rojas, y à una legua se separa el camino de él. A las 6 leguas se halló una laguna de poca consideracion, de agua salobre: inmediato á ella se cortó una de las cabeceras del arroyo Rojas. A las 3 leguas mas llegamos al Fortin de Mercedes, llamado tambien la Cabeza del Tigre: su latitud es de 33° 55' 18'', y la longitud occidental, 3° 4' 14'', distando de Rojas 8 y media leguas por línea recta.
| Rumbos. | Distancias. | |
| N 60½ O | 4 | 5 |
| N 68½ O | 4 | 5 |
| N 75½ O | 5 | |
| N 34½ O | 1 | 2 |
| N 38½ O | 3 | 5 |
| N 45½ O | 1 | 2 |
| N 50½ O | 3 | 8 |
| N 40½ O | 6 | |
| 29 | 7 | |
DOMINGO 27.
Salida de la Cabeza del Tigre, y á las 8 y media leguas se llegó al Fortin de Melincué. A las 4 y media leguas de la salida se pasó una cañada muy ancha, que vierte en una laguna poco mas abajo. En la orilla opuesta, y á distancia de 4 millas de dicho fortin, se observó la latitud de 33° 44' 55'', y la longitud occidental de 3° 26' 20''. La dicha laguna, que se tuvo á la vista desde la observacion al fuerte, es siempre salada, y recibe aguas, principalmente de una cañada que principia 14 leguas al NE, en el parage nombrado la India muerta, donde estuvo antes el Fortin de Melincué, que se trasladó en 1779 en donde está hoy. Entre dicha laguna y el fortin, hay otra separada por un pequeño albardon, segun se vé, la cual sirve para beber los animales cuando está llena, porque en tiempos de escasez tambien es salada, y se seca enteramente. Ademas hay otras dos lagunas, una á cada lado de la última, muy pequeñas y despreciables. En la orilla de la segunda laguna hay abundancia de unos polvos, que no se duda son los que llaman Sal de Inglaterra, y podrian proveerse de esta medicina las boticas de España.
El Fortin de Melincué se llama así, porque vivía en este lugar un cacique pampo, llamado Melincué. No pertenecen estas tierras á la jurisdiccion de Buenos Aires, ni tampoco las del anterior, si no á la de la ciudad de Santa Fé: dista 30 leguas del Presidio de las Tunas, dependiente la jurisdiccion de Córdoba. La latitud del centro del Fortin de Melincué es 33° 42' 24'', y la latitud occidental de 3° 30' 38''.
| Rumbos. | Distancias. | |
| N 54 O | 7 | 5 |
| N 63 O | 5 | 5 |
| O | 2 | 5 |
| N 56 O | 2 | |
| N 74 O | 3 | |
| S 70 O | 1 | |
| N 38 O | 4 | |
| 25 | 5 | |
LUNES 28.
Se salió de Melincué, y antes de mediodia se hizo alto: se observó la latitud de 33° 57' 25'': se prosiguió la marcha, y se acampó junto á una laguna, cuya situacion, segun la estima, se calcula en 34° 4' 55'' de latitud, y en 3° 36' 32'' de longitud occidental. Se vió el orígen del rio Salado, que es una laguna tendida de NO á SE. Nos pareció que estos sitios eran á propósito para trasladar el fuerte, ó Fortin de Melincué, y se marcó con el nombre de Corzo.
| Rumbos. | Distancias. | ||
| S 8 O | 5 | 6 | |
| S 2 E | 9 | 4 | |
| S 22 O | 3 | 7 | 5 |
| S 31 O | 2 | 8 | |
| S 11 O | 1 | 8 | |
| 23 | 3 | 5 | |
MARTES 29.
Se continuó la marcha por varias cañadas que van al Salado, y al fin del penúltimo rumbo se observó la altura meridiana del sol, se halló la latitud de 34° 17', y se acampó en los Manantiales de Piñeiro: se vieron por estos terrenos de la derreia de este dia, muchos corzos, mulitas, quirquinchos y algunas liebres. Tambien se vió la planta llamada romerillo, por ser parecido al de España en el olor y hoja; pero no se vió el tomillo, que afirman los naturales que lo hay con abundancia en los campos del S. Entre las yerbas se cria una que dá flor amarilla clara; y mascada, se percibe el acido muy semejante al limon. Es un específico admirable para curar las llagas, cuando proceden de calor.
Los Manantiales de Piñeiro están en una cañada tendida de N á S, hasta incorporarse con el arroyo Salado. En la expresada cañada hay muchas lagunas entretenidas por dichos manantiales de buena agua, aunque no muy abundante, pero que nunca se secan como es de inferirse; porque cuando no se hallaba agua en la pampa, acampó en el relacionado parage una columna, ó expedicion de mil hombres, los cuales, con ocho mil caballos tuvieron la suficiente para sí y los animales, los dias que permanecieron.
No deja de ser buen parage la inmediacion de la cañada à su Banda Oriental, cuyo parage se señala con el nombre de Gaboto, en memoria de este celebre descubridor de estos paises. Sus campos circunvecinos son excelentes para crías de ganados y cultivos, y su situacion la de 34° 18' 36'' de latitud, y 3° 16' 56'' de longitud occidental.
| Rumbos. | Distancias. | |
| S 14 E | 2 | 4 |
| S 52 E | 4 | 8 |
| S 58 E | 1 | 2 |
| S 68 E | 3 | 6 |
| S 58 E | 3 | 5 |
| S 88 E | 2 | 5 |
| S 80 E | 2 | 5 |
| S 89 E | 2 | |
| 22 | 5 | |
MIERCOLES 30.
Se continuó la marcha á la hora acostumbrada, y al fin del segundo rumbo se demarcó la Isla del Tigre al S 35° E, distante tres cuartos de legua. A los 18 minutos del tercer rumbo, se demarco al S 15° O una laguna ó cañada pantanosa, larga una milla. Con el cuarto rumbo se llegó á la laguna llamada de las Averias: tendrá una milla de largo de NNE á SSO. Con el quinto rumbo descabezamos dicha laguna por su extremo austral, habiéndola costeado por el O con el anterior. El sexto rumbo sirvió para costear la barranca septentrional del bañado, que se prolonga desde la Mar Chiquita, cuya bañados ocupan todo este rumbo, quedando ella muy cerca. Al fin del octavo rumbo se diò con unas lomas que corren del N 45° E á su opuesto, y el último rumbo nos condujo á la laguna de Rojas, situada, segun la observacion, en 34° 19' 7'', y en la longitud de 3° 2' 56''.
| Rumbos. | Distancias. | |
| S 6½ E | 4 | 4 |
| S 70½ E | 3 | |
| S 81½ E | 2 | 5 |
| S 48½ E | 1 | |
| S 26½ E | 5 | |
| S 48½ E | 1 | 5 |
| S 30½ E | 6 | |
| N 42½ E | 1 | 5 |
| N 38½ E | 4 | |
| 16 | ||
JUEVES 31.
El primer rumbo fué costeando por el S unas lagunas interrumpidas, que dan orígen al Saladillo de Rojas. Al fin del cuarto rumbo se demarcaron unas lagunas al S 46½ O, distantes unas 2 leguas. Al fin del quinto rumbo se demarcaron otras al S 63½ O, distantes como una y media leguas. Al fin del sexta rumbo se demarcó al S 9½ O, el Carrito Colorado. Al fin del septimo rumbo se observó y se halló la latitud de 34° 35' 11'', y se demarcó la laguna Carpincho al E 14½ N, y el punto donde se iba á dormir al S 30½ E, distante una milla escasa. Con el último rumbo se llegó al Cerrito Colorado. A los 21 minutos de nuestra marcha, que es el último rumbo de que se vá hablando, esto es, el último de la tabla, se cortó el rio Salado sin conocerle, porque no es mas que una simple cañada. En esta altura hallóse dicho cerrito que, cuando mas, se elevará 4 varas: pero sin embargo domina el pais en el segundo y tercer cuadrante, y no es otra cosa que un médano de excelente arenilla para ampolletas por su finura. Dicho Cerrito Colorado tiene en su cumbre varias concavidades, y en una un manantial de agua dulce lleno de esqueletos de baguales. Cerca de su pie, ó en el valle, hay otros manantiales de agua dulce, verdolagas, lengua de vaca y visnagas.
Del referido Cerrito pasamos á la laguna de Carpincho, distante una milla: su agua, aunque no es salobre, tiene el defecto de ser legiosa; pero en su orilla hay filtraciones de buena agua: por cuya razon, considerando que la distancia á Gaboto es proporcionada para hacer un fuerte, se ha señalado con el nombre de Quirquincho. Su latitud es 34° 35' 31'', y la longitud occidental, 2° 52' 44''.
| Rumbos. | Distancias. | ||
| S 32½ E | 5 | ||
| S 39½ E | 4 | 5 | |
| S 34½ E | 4 | 8 | |
| S 28½ E | 1 | 8 | |
| S 25½ E | 4 | ||
| S 8½ E | 2 | 5 | |
| S 8½ O | 8 | ||
| S 26½ O | 2 | 2 | 5 |
| 21 | 1 | 5 | |
VIERNES 1.º DE ABRIL.
Principiada, la marcha, á los 10 minutos del primer rumbo se cortó el Salado que estaba seco, y viniendo por el Cerrito Colorado entra en la laguna de Carpincho por el S, y sale por el E: su cauce se conociò por lo pantanoso. A las once y media de la mañana hicieron alta en las lagunas del Toro Moro, ó simplemente del Moro, que se hallan en la latitud de 34° 49' 1'', y en 2° 38' 30'' de longitud occidental. Tuvieron siempre á la vista una hilera de colinas, que empezando por el Cerrito Colorado siguen la direccion de la derrota, acercándose ó alejándose, que en el pais llaman Cerrillada, porque es lo que mas se eleva en el terreno de estas vecinas campañas, sin que por eso se excedan de la altura del Cerrito Colorado.
Por la tarde se reconocieron las Lagunas del Moro que son cinco, y en tiempo, de aguas se unen: son las mejores aguadas que se han hallado en toda la derrota de que se ha hecho relacion. Sin disputa es el sitio mas á propósito para una poblacion, situándola en la banda oriental, porque las inmediaciones son de excelentes pastos y tierras para cultivo. Sin embargo no se ha señalado, con motivo de ser la idea de fortificar la línea con igualdad.