About This Book
En esta tragicomedia rural, una mujer y su entorno permiten que un niño con deformidad sea exhibido como curiosidad y presunto objeto de devoción, mientras tratantes itinerantes, clérigos y vecinos participan en su explotación. La presencia del niño desenmascara la avaricia, la superstición y la hipocresía religiosa de la comunidad, y escenas festivas y grotescas alternan con episodios de violencia moral y física. El drama cruza lo sagrado y lo profano para mostrar cómo el comercio de la fe y la miseria humana degradan tanto a individuos como a la colectividad.