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El capital: Resumido y acompañado de un estudio sobre el Socialismo científico

Chapter 4: I. Colectivismo o comunismo
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About This Book

La obra ofrece una exposición concisa de la crítica marxista de la economía política, analizando la naturaleza de la mercancía, el valor y la plusvalía, y cómo las relaciones de producción capitalistas generan explotación y lucha de clases. Emplea la concepción materialista de la historia para explicar la evolución social y las instituciones económicas, y discute las limitaciones de las propuestas utópicas y anarquistas. Incluye además un compendio y un estudio introductorio sobre el socialismo científico que resumen los argumentos centrales y plantean la relación entre el conocimiento teórico y la acción política.

ESTUDIO

SOBRE EL

SOCIALISMO CIENTÍFICO


I

COLECTIVISMO O COMUNISMO

Hace seis años, la clase obrera, no repuesta aún de la espantosa sangría de 1871, había abandonado la tradición revolucionaria y no fiaba su emancipación sino en la generalización de las Asociaciones cooperativas. Las palabras partido obrero y colectivismo, hoy ya antiguas en nuestro lenguaje político, eran entonces punto menos que desconocidas; las ideas que representan solo contaban en Francia con un reducido número de partidarios, sin posibilidad de acción común.

El periódico L’Égalité, fundado a fines de 1877 por iniciativa de Julio Guesde y dirigido por él, es el único que ha dado impulso al movimiento socialista revolucionario actual. Este es un hecho que no lograrán borrar las personalidades envidiosas interesadas en desvirtuarlo, las cuales cuidan, en sus pretendidas historias, de ocultar las fechas que no dejan lugar a duda en esta cuestión.

En aquel tiempo era conveniente distinguir el comunismo científico, surgido de la docta crítica de Marx, del antiguo comunismo utópico y sentimental francés. La misma denominación para dos teorías diferentes habría favorecido una confusión de ideas que era muy importante evitar; por eso empleamos entonces exclusivamente la palabra colectivismo.

Ahora escribimos colectivismo o comunismo indiferentemente. Desde el punto de vista de su origen, estos dos términos son exactamente iguales; desde el punto de vista usual, tienen los mismos inconvenientes. Si ha habido un comunismo del que debíamos diferenciarnos, hay también formas de colectivismo, por ejemplo, las diversas falsificaciones belgas, que rechazamos. Lo importante es conocer, no el título que cada uno tome, sino lo que esconde bajo ese título.