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En las orillas del Sar

Chapter 97: * * *
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About This Book

A compact poetic collection of intimate, elegiac lyrics that blend personal sorrow, maternal tenderness, and longing for homeland. The poems juxtapose pastoral and riverine imagery with urban melancholy, giving voice to social hardships, memory, and spiritual resignation. Language relies on folk cadences and musical rhythms while experimenting with concise, fervent stanzaic forms, producing a tone both plaintive and dignified. Occasional prefatory material frames the poet’s life and reception, but the core remains concentrated on mortality, solitude, cultural belonging, and the expressive duties of poetry.

* * *

Sed de amores tenía, y dejaste

Que la apagase en tu boca

¡Piadosa samaritana!

Y te encontraste sin honra,

Ignorando que hay labios que secan

Y que manchan cuanto tocan.

¡Lo ignorabas!..., y ahora lo sabes,

Pero yo sé también, pecadora

Compasiva, porque á veces

Hay compasiones traidoras,

Que si el sediento volviese

Á implorar misericordia,

Su sed de nuevo apagaras,

Samaritana piadosa.

No volverá, te lo juro;

Desde que una fuente enlodan

Con su pico esas aves de paso,

Se van á beber á otra.

***

Sintiéndose acabar con el estío

La desahuciada enferma,

—¡Moriré en el otoño!—

Pensó entre melancólica y contenta,

Y sentiré rodar sobre mi tumba

Las hojas también muertas.

Mas... ni aun la muerte complacer la quiso,

Cruel también con ella:

Perdonóle la vida en el invierno,

Y cuando todo renacía en la tierra

La mató lentamente, entre los himnos

Alegres de la hermosa primavera.

***

Una cuerda tirante guarda mi seno,

Que al menor viento lanza siempre un gemido,

Mas no repite nunca más que un sonido

Monótono, vibrante, profundo y lleno.

Fué ayer y es hoy y siempre:

Al abrir mi ventana,

Veo en Oriente amanecer la aurora,

Después hundirse el sol en lontananza.

Van tantos años de esto,

Que cuando á muerto tocan,

Yo no sé si es pecado, pero digo:

—¡Qué dichoso es el muerto, ó qué dichosa!