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PÁG. |
| DEDICATORIA. |
5 |
| INTRODUCCIÓN. |
7 |
| II DE ÍDEM. |
14 |
| CAP. |
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| I. |
De cómo la maldición que lanzó Dios sobre don
Alfonso el sabio alcanzó hasta su quinta descendencia. |
27 |
| II. |
En donde se ve que los astros descubren muchas cosas
que están ocultas. |
37 |
| III. |
En el que se ven nuevos enredos y personajes. |
46 |
| IV. |
En el que se ve la alegría que tuvo el conde de Haro
con la noticia que le dio el judío. |
58 |
| V. |
De cómo el conde de Haro fue por lana y salió trasquilado. |
67 |
| VI. |
De cómo el conde de Haro se empeñó en no conocer a uno
que llevaba el rostro cubierto. |
74 |
| VII. |
En el que se ve que una persona muy principal le pide
a la gitana cierta cosa que el lector sabrá leyendo este capítulo. |
87 |
| VIII. |
Síguese tratando el mismo asunto del capítulo anterior. |
104 |
| IX. |
De cómo Aben-Ahlamar, el judío, encontró a Piedad,
la gitana, más contenta de lo que esperaba. |
109 |
| X. |
En el que se ve la tristeza de doña Beatriz y los motivos
que tenía para ello. |
120 |
| XI. |
De cómo la desconocida cuenta a doña Beatriz su peregrina
y aventurera historia. |
126 |
| XII. |
Sigue Piedad contando sus cuitas. |
136 |
| XIII. |
En donde verá el lector que en siglo XIV
no sabían leer los caballeros. |
151 |
| XIV. |
Que no tiene epígrafe porque es continuación del XIII. |
157 |
| XV. |
En el que hay una escena que a unos gustará y a otros no. |
161 |
| XVI. |
En el que verá el lector la conversación que tuvieron dos
antiguos personajes de nuestra historia. |
168 |
| XVII. |
En el que verá el lector lo que hizo el conde de Haro,
así que se vio bueno. |
173 |
| XVIII. |
De cómo el lector, sin moverse de donde se halle, viene con
nosotros a la antigua ciudad de Palencia. |
178 |
| XIX. |
En el que se ve bien a las claras que Dios, cuando le place,
hace milagros. |
186 |
| XX. |
En el que se ve que Aben-Ahlamar, el judío, se vio en camino de
ganar otros cien escudos de oro. |
195 |
| XXI. |
De cómo el conde de Haro no hizo lo que tenía intenciones de
hacer. |
202 |
| XXII. |
De cómo el infante don Juan dijo lo que no sentía, y mintió
en lo que dijo. |
212 |
| XXIII. |
De cómo el conde de Haro llenó el hueco que había en su
sentencia de muerte. |
224 |
| XXIV. |
En el se ve que el conde de Haro, ayudado sin duda por el
demonio, se salió con la suya. |
233 |
| XXV. |
En el que se ve el gran negocio que hizo el judío Aben-Ahlamar. |
240 |
| Conclusión. |
245 |