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Granada, Poema Oriental, precedido de la Leyenda de al-Hamar, Tomo 2 cover

Granada, Poema Oriental, precedido de la Leyenda de al-Hamar, Tomo 2

Chapter 18: VI
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About This Book

Una poesía narrativa en la que se alternan invocaciones a la fe y descripciones épicas del triunfo moro y la caída de Zahara; muestra las fiestas y la ostentación del vencedor Muley Abul-Hasán, la procesión de prisioneros cristianos, la crueldad de la guardia africana y la compasión de la multitud mora que rescata hijos cautivos; narra el paso de la alegría al horror, el alzamiento popular y la violencia subsecuente, y reflexiona sobre el poder inspirador de la fe, el curso de los imperios y las consecuencias humanas de la guerra.

VI

«¡Ay de mi Alhama!» en su palacio dijo
Muley, que aun suya en su dolor la llama:
Y el eco triste, de sus techos hijo,
Suspiró: «¡Alhama!»
Desde las torres del gentil palacio
Bajó en las brisas, y de rama en rama
Corrió los huertos y gimió el espacio:
«¡Ay de mi Alhama!»
Llegó hasta el vulgo la terrible nueva.
¿Quién pára el vuelo de la errante fama?
Su voz diciendo en la ciudad se eleva:
«¡Ay de mi Alhama!»
La turba ociosa, de pavor transida,
La aciaga nueva por doquier derrama:
Doquier repiten por donde es oída:
«¡Ay de mi Alhama!»
El ruin villano y el audaz guerrero,
El noble altivo y la orgullosa dama
Dicen, llorando con el pueblo entero:
«¡Ay de mi Alhama!»
Y el pueblo entero del palacio augusto
Corre á las puertas, y furioso clama
Con voz que impone á sus vivientes susto:
«¡Ay de mi Alhama!»
La guardia negra que á Muley defiende
«¡Atrás!» las picas enristrando exclama:
Se irrita el pueblo, y el clamor se extiende:
«¡Ay de mi Alhama!»
Las regias salas el motín conturba
Que en torno de ellas cual tormenta brama.
Y al grito tiemblan de la airada turba:
«¡Ay de mi Alhama!»
Muley no duerme: cinco mil guerreros
En quienes arde del honor la llama,
De sus legiones manda delanteros
Ir sobre Alhama.
Y al caer la noche, jineteando al frente
De hueste inmensa que la lid reclama,
Partió gritando con su armada gente:
«¡Venganza á Alhama!»
«¡Venganza á Alhama!» Repitió la plebe
Que al Rey valiente y vengador aclama:
«¡Aláh, le dijo, la victoria lleve
Contigo á Alhama
Mas ¿quién penetra en el destino obscuro
De su ancho velo por la espesa trama?
Voz misteriosa suspiró en el muro:
«¡Ay de mi Alhama!»
Eco siniestro, que la fe desmiente
De los Muslimes y á su Rey infama,
Toda la noche repitió doliente:
«¡Ay de mi Alhama!»
¡Tal vez las almas de los muertos, cuyos
Miembros sin tumba el agua desparrama
De los nublados, piden á los suyos
Tierra en Alhama!