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Granada, Poema Oriental, precedido de la Leyenda de al-Hamar, Tomo 2 cover

Granada, Poema Oriental, precedido de la Leyenda de al-Hamar, Tomo 2

Chapter 35: III
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About This Book

Una poesía narrativa en la que se alternan invocaciones a la fe y descripciones épicas del triunfo moro y la caída de Zahara; muestra las fiestas y la ostentación del vencedor Muley Abul-Hasán, la procesión de prisioneros cristianos, la crueldad de la guardia africana y la compasión de la multitud mora que rescata hijos cautivos; narra el paso de la alegría al horror, el alzamiento popular y la violencia subsecuente, y reflexiona sobre el poder inspirador de la fe, el curso de los imperios y las consecuencias humanas de la guerra.

III

Llora, esposa infeliz: tu amor es ido
Para más no volver; preso en Lucena
Se dejará su corazón tu esposo,
Y volverá sin alma cuando vuelva.
Sultana de las flores de Granada,
Llora; porque en verdad ya no te queda
Más consuelo que el llanto que derrames
En los amargos días que te esperan.
Arranca, pues, tristísima Moraima,
Tus rizos de oro y sin piedad cercena,
Para hacerte un dogal, de tus cabellos
La rica y aromática madeja.
¡Llora, madre sin par desventurada!
Ese hijo hermoso á quien con ansia besas
Nació cautivo para ser: su cuello
Tiene ya la señal de la cadena.
¿Por qué uniste tu amor y tu fortuna
De Abú-Abdil á la fortuna adversa?
¿Por qué tu padre te arrancó de Loja,
Blanca y olorosísima azucena?
¡Feliz de ti si nunca le dejaras!
¡Feliz si nunca, de amistad en prenda,
Tu padre del Monarca granadino
Al oriental alcázar te trajera!
Tal vez entonces Aly-Athár, contrario
Al hijo de Muley, sólo á la guerra
Le dejara partir, y no quedaras,
Cuando su amparo necesitas, huérfana.
¿Qué has hecho tú, paloma enamorada,
Víctima para ser de tales penas?
¿Qué has hecho á Dios para atraer los rayos
De su furor á tu gentil cabeza?
¡Ay! harto has hecho respirando el aire
Que de tu Rey el hálito envenena.
Nada esperes del Cielo que maldijo
La raza de Bu-Abdil: nada te resta.