ÍNDICE GENERAL.
TOMO PRIMERO.
| Págs. | |
| Tucídides. | VII |
| Libro primero. — I. Refiere Tucídides que la guerra cuya historia va a narrar, es la mayor de cuantas los griegos tuvieron dentro y fuera de su patria, y cuenta el origen y progreso de Grecia y las guerras que antes tuvo. — II. Causas y origen de la guerra entre corintios y corcirenses. Vencidos los primeros por mar, rehácense para continuar la guerra, y ambos beligerantes envían embajadores a los atenienses solicitando su alianza. — III. Discurso de los embajadores corcirenses al Senado de Atenas para pedirle ayuda y socorro. — IV. Discurso y respuesta de los corintios al de los corcirenses, pidiendo al Senado de Atenas que prefiera su amistad y alianza a la de los de Corcira. — V. Los atenienses se alían a los corcirenses, enviándoles socorro. Batalla naval de dudoso éxito entre corintios y corcirenses. — VI. Querellas entre atenienses y corintios, por cuya causa se reunieron todos los peloponesios en Lacedemonia para tratar de la guerra contra los atenienses — VII. Discurso y proposición de los corintios contra los atenienses, en el Senado de los lacedemonios. — VIII. Discurso de los embajadores atenienses en el Senado de los lacedemonios, defendiendo su causa. — IX. Discurso de Arquidamo, rey de los lacedemonios, disuadiendo a estos de declarar la guerra a los atenienses. — X. Discurso del éforo Estenelaidas, por el cual se determinó la guerra contra los atenienses. — XI. De cómo los atenienses, después de la guerra con los medos, reedificaron su ciudad, y principió su dominación en Grecia. — XII. Guerras que los atenienses tuvieron desde la con los medos hasta la presente, así contra los bárbaros como contra los griegos, acrecentando con ellas su imperio y señorío. — XIII. Discurso y proposición de los corintios en el Senado de los lacedemonios, ante todos los confederados y aliados para persuadirlos de la necesidad de la guerra contra los atenienses. — XIV. Acordada la guerra contra los atenienses por todos los del Peloponeso, envían los lacedemonios embajadores a Atenas para tratar de algunas cosas. — XV. Temístocles, perseguido por atenienses y lacedemonios, se refugia en los dominios de Artajerjes, y allí vive hasta el fin de sus días. — XVI. Deliberan los atenienses sobre si deben aceptar la guerra u obedecer las exigencias de los lacedemonios. — XVII. Discurso y opinión de Pericles en el Senado de Atenas, conforme a la cual se da respuesta a los lacedemonios. | 1 |
| Libro II. — I. Los beocios, antes de empezar la guerra, se apoderan por sorpresa de la ciudad de Platea, favorablemente a los atenienses, siendo arrojados de ella y muertos la mayoría de los que entraron. — II. Grandes aprestos de guerra de ambas partes y de las ciudades a ellas aliadas. — III. Discurso que Arquidamo, rey de los lacedemonios, dirige a los suyos para animarles a la guerra. — IV. Persuadidos por Pericles los atenienses que vivían en los campos, acuden con sus bienes a la ciudad, y se preparan a la guerra. — V. Los peloponesios entran a saco en tierra de Atenas, y por consejo de Pericles solo salen contra ellos las tropas de caballería de los atenienses. — VI. Grandes aprestos por mar y tierra que los atenienses hicieron en el verano en que empezó la guerra y el invierno siguiente. Nuevas alianzas hechas por ellos en Tracia y Macedonia, y exequias públicas con que en Atenas honraron la memoria de los muertos en la guerra. — VII. Discurso de Pericles en loor de los muertos. — VIII. Epidemia ocurrida en la ciudad y campo de Atenas en el verano siguiente. Nuevos aprestos belicosos y desesperación de los atenienses. — IX. Discurso de Pericles al pueblo de Atenas para aquietarlo, exhortarle a continuar la guerra y a sufrir con resignación los males presentes. — X. Virtudes y loables costumbres de Pericles. — XI. Nuevos aprestos de guerra que por ambas partes se hicieron aquel verano. La ciudad de Potidea capitula con los atenienses. — XII. Los peloponesios sitian Platea, defendiéndola sus moradores. — XIII. Combate de los atenienses delante de la ciudad de Espartolo, en tierra de Beocia, y de los peloponesios delante de Estrada, en la región de Acarnania. — XIV. Triunfan los atenienses en batalla naval contra los peloponesios, y de ambas partes se preparan a pelear nuevamente en el mar. — XV. Discurso y recomendaciones de Cnemo y de los otros capitanes peloponesios a los suyos. — XVI. Discurso y exhortación de Formión, capitán de los atenienses, a los suyos. — XVII. En la segunda batalla naval ambas partes pretenden haber conseguido la victoria. — XVIII. Intentan los peloponesios tomar por sorpresa el puerto del Pireo, y no lo logran. — XIX. Sitalces, rey de los odrisios, entra en tierra de Macedonia, reinando Pérdicas, y sale de ella sin hacer cosa digna de memoria. — XX. Proezas de Formión, capitán de los atenienses, en Acarnania, y origen de esta tierra. | 113 |
| Libro III. — I. Los atenienses sitian la ciudad de Mitilene, que quería rebelarse contra ellos. — Los de Mitilene piden auxilio a los peloponesios. — Los atenienses son derrotados en Nérico. — II. Discurso de los mitilenios en la junta de los confederados de Grecia. — III. Grandes aprestos de guerra y hechos que aquel año realizaron ambas partes. — IV. Los atenienses sitiados en Platea, y algunos ciudadanos de esta población, se salvan por su arrojo e ingenio pasando por los muros, fosos y fuertes de los sitiadores peloponesios. — V. No socorridos a tiempo los mitilenios por los peloponesios, se entregan a merced de los atenienses, que los mandan matar. — VI. Discurso y proposición de Cleón en el Senado de Atenas para aconsejar el castigo contra los mitilenios. — VII. Discurso de Diódoto, de contrario parecer al de Cleón. — VIII. De cómo Mitilene estuvo en peligro de ser destruida completamente, y del castigo que recibió por su rebelión. — Los de Platea se entregan a merced de los lacedemonios. — Hechos de guerra habidos aquel año. — IX. Discurso y defensa de los de Platea ante los jueces de Lacedemonia. — X. Discurso de los tebanos contra los de Platea, y muerte de estos. — XI. Victoria naval que los peloponesios alcanzan contra los atenienses y corcirenses por las discordias que los últimos tenían entre sí. — XII. Parcialidades y bandos que aparecen en Corcira y en las demás ciudades griegas por causa de la guerra y de los daños que ocasionaba. — XIII. Los atenienses envían su armada a Sicilia. — Sucesos que les ocurrieron al fin de aquel verano, en el invierno y al empezar el verano siguiente, en Sicilia y Grecia. — Fundan los lacedemonios la ciudad de Heraclea. — XIV. Demóstenes, capitán de los atenienses, parte de Léucade con su armada para combatir a los etolios, y es vencido. — Varios hechos de la guerra de los atenienses en Sicilia — XV. Euríloco, capitán de los peloponesios, no puede tomar la ciudad de Naupacto, y por consejo de los ambraciotes emprende la guerra contra los anfiloquios y los acarnanios. — Los atenienses purifican y dedican la isla de Delos. — XVI. Euríloco y los ambraciotes son derrotados por Demóstenes y los acarnanios y anfiloquios dos veces en tres días. Deslealtad de los peloponesios con los ambraciotes. | 201 |
| Libro IV. — I. Hechos de guerra ocurridos entre atenienses y lacedemonios. Los peloponesios sitian Pilos. Ajústase una tregua entre los dos ejércitos. — II. Discurso de los lacedemonios a los atenienses pidiendo la paz y respuesta de estos. Terminada la tregua comienza de nuevo la guerra. — III. Hechos que realizaron en Sicilia los atenienses y sus aliados, y sus contrarios, durante este tiempo. — IV. Triunfan los atenienses en Pilos. — V. Victoria de los atenienses contra los corintios. — VI. Los atenienses ayudan a entrar en Corcira a los desterrados y después los matan. — VII. Victorias y prosperidades de los atenienses en aquella época, sobre todo en la isla de Citera. — VIII. Los sicilianos, por consejo de Hermócrates, ajustan la paz entre sí y despiden a los atenienses. — IX. Los atenienses intentan tomar a Mégara por inteligencias que tenían con algunos habitantes; pero los lacedemonios socorren esta ciudad. — X. Pierden los atenienses algunos barcos de guerra. Brásidas, general de los lacedemonios, pasa por tierra de Tracia con ayuda de Pérdicas, rey de Macedonia y de otros amigos de aquella comarca para socorrer a los calcídeos. — XI. Los acantios, persuadidos por Brásidas, dejan el partido de los atenienses y toman el de los peloponesios. — XII. Los generales atenienses, Hipócrates y Demóstenes, emprenden la campaña contra los beocios, y son vencidos con grandes pérdidas. — XIII. Brásidas, general de los lacedemonios, toma la ciudad de Anfípolis por traición, y por convenios algunos otros lugares de Tracia. — XIV. Brásidas toma la ciudad de Torone por capitulación y la de Lécito por asalto. — XV. Los atenienses ajustan treguas con los lacedemonios por un año. — XVI. Rómpese la tregua por tomar Brásidas las ciudades de Escíone y de Mende, valiéndose de la rebelión de sus habitantes contra los atenienses. — XVII. Brásidas y Pérdicas se apoderan de algunas tierras de Arrabeo, y al saber que los ilirios iban contra ellos se separan. Abandonado Brásidas de Pérdicas y los suyos, huye de los ilirios. Pérdicas y Brásidas llegan a ser enemigos. — XVIII. Los atenienses toman Mende y cercan a Escíone. Sucesos que ocurrieron al finalizar aquel año. | 289 |