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Historia natural y moral de las Indias (vol. 1 of 2) cover

Historia natural y moral de las Indias (vol. 1 of 2)

Chapter 91: CAPÍTULO XXIV
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About This Book

A compendium of observations gathered on transatlantic voyages that blends natural history with moral and social commentary. It surveys celestial phenomena, climate, soils, minerals, plants, animals, and magnetic and geographic curiosities, while documenting Indigenous rites, laws, governance, and warfare. Drawing on personal observation and reports from others, the author connects environment and resources to local customs and social organization, offers practical remarks for travelers and colonists, and reflects on the challenges of communicating new religious and ethical ideas amid cultural differences, using comparative reasoning to reconcile empirical detail with broader moral considerations.

CAPÍTULO XXIV

De los mameyes, guayavos y paltos.

Estas que hemos dicho, son las plantas de mas grangería y vivienda en Indias. Hay tambien otras muchas para comer: entre ellas los mameyes son preciados del tamaño de grandes melocotones y mayores: tienen uno ó dos huesos dentro: es la carne algo recia. Unos hay dulces, y otros un poco agrios: la cáscara tambien es recia. De la carne de éstos hacen conserva, y parece carne de membrillo: son de buen comer, y su conserva mejor. Dánse en las Islas: no los he visto en el Perú: es árbol grande, bien hecho y de buena copa. Los guayavos son otros árboles, que comunmente dan una fruta ruín, llena de pepitas recias, del tamaño de manzanas pequeñas. En Tierra-firme y en las Islas es árbol y fruta de mala fama: dicen que huelen á chinches; y su sabor es muy grosero, y el efecto poco sano. En Santo Domingo y en aquellas Islas hay montañas espesas de guayavos, y afirman, que no habia tal árbol cuando Españoles arribaron allá, sino que llevado de no sé donde, ha multiplicado infinitamente. Porque las pepitas ningun animal las gasta, y vueltas, como la tierra es húmeda y cálida, dicen que han multiplicado lo que se ve. En el Perú es este árbol diferente, porque la fruta no es colorada, sino blanca, y no tiene ningun mal olor, y el sabor es bueno: y de algunos géneros de guayavos es tan buena la fruta como la muy buena de España, especial los que llaman guayavos de Matos, y otras guayavillas chicas blancas. Es fruta para estómagos de buena digestión y sanos, porque es bastante recia de digerir y fria. Las paltas al revés son calientes y delicadas. Es el palto árbol grande, y bien hecho, y de buena copa, y su fruta de la figura de peras grandes: tiene dentro un hueso grandecillo: lo demás es carne blanda, y cuando están bien maduras es como manteca, y el gusto delicado y mantecoso. En el Perú son grandes las paltas, y tienen cáscaras dura, que toda entera se quita. En Méjico por la mayor parte son pequeñas, y la cáscara delgada, que se monda como de manzanas: tiénenla por comida sana, y que algo declina á cálida, como he dicho. Estos son los melocotones, manzanas, y peras de Indias, mameyes, guayavas y paltas, aunque yo antes escogería las de Europa: otros por el uso ó afición quizá tendrán por buena aquella fruta de Indias. Una cosa es cierta, que los que no han visto y probado estas frutas les hará poco concepto leer esto, y aun les cansará el oirlo, y á mí tambien me va cansando; y así abreviaré con referir otras pocas de diferencias de frutas, porque todas es imposible.