¡Muera, muera
El traidor,
Del Averno
Ofensor!
SATÁN.—Venid contentos,
Oíd atentos;
La voce mía
Os llama ya;
Que en este día
Nuestra esperanza
Dulce venganza
Hoy colmará.
CORO DE DIABLOS.
Ama el diablo
A su rey;
Sus mandatos
Son sú ley;
Obedientes
Seguirán;
Por tí, todos
Lucharán.
SATÁN—-Cese el insulto;
Niño
ínfelice,
Lleno de afán;
Ven y bendice
Mi imágen pura,
Pues la ventura
Te reirá.
LEÓNIDO.—Te detesto
Vil traidor,
A Dios sólo
Rindo amor
Mientras viva,
Seré fiel;
Morir quiero
Yo por Él.
CORO DE DIABLOS.
¡Viva!
¡viva
Nuestro Rey!
¡Muera, muera
Quien su Ley
No venera
Con ardor
De la vida
Con horror!
ESCENA SEXTA.
Dichos y un ÁNGEL.
ÁNGEL.—¡Atrás, ángeles
malditos
De la cólera del
Cielo!
¡Volved el rápido
vuelo
A la mansión del
dolor!
¡Huíd, si del vivo
rayo
Teméis el fúnebre
brillo,
¡Huye, ó
arcángel traidor!
(Huyen los
diablos.)
Y tú, niño fiel,
despierta.
(Se despierta.)
Ven aquí; soy el
enviado
Del Cielo que te ha
librado
Del pérfido
Satanás:
Ya la Vírgen de
Antipolo
Las aguas, surca del
río;
Salúdala en canto
pío,
Pues siempre su hijo
serás.
Ella te libró
piadosa,
De las garras del
Averno;
Sé de Ella el hijo
más tierno,
Pues trae la dicha en
pos....
Ya tus compañeros
llegan,
Adiós, pues; volveré
al Cielo.
¡Adiós,
Leónido, adiós!
(Desaparece.)
LEÓNIDO,—Adiós, hermosa criatura
Que veniste á
socorrerme,
Guarda que vela, si
duerme
El niño el sueño
infantil.
ESCENA ÚLTIMA.
(LEÓNIDO y los NIÑOS. La
VÍRGEN pasa el rio momentos antes de concluir el
recitado.)
CÁNDIDO.—¡Ah! ¡Leónido! Te
buscamos;
He aquí la Vírgen
María:
¿Sientes la dulce
armonía
Que se oye entre cantos
mil?
LEÓNIDO.—¡Oh, si, amigo! La percibo;
La miro también
venir...
¡Oh! ¡qué
secreta alegría
Yo siento dentro de
mí!
Unamos nuestros
acentos
En este día
feliz.
Saludemos á la
Vírgen...
¿Qué decís,
amigos?
TODOS.—Sí.
(Aparece la Virgen con luz de
magnesio o electrica.)
CORO FINAL.
¡Salve Rosa pura
Reina de la mar!
¡Salve! Blanca
Estrella,
Fiel Iris de Paz...
Antipolo,
Por tí
sólo
Fama y renombre
tendrá.
De los males,
Los mortales
Tu imágen nos
librará;
Tu cariño,
Al fiel niño
Le guarda siempre del
mal;
Noche y día,
Tu le guías
En la senda terrenal.
FIN.
NOTA—LA OCEANÍA ESPAÑOLA, dirigida por el
ilustre español D. JOSÉ FELIPE DEL PAN, en su
número del 10 de Diciembre de 1880, dijo, al hacer la
descripción de esta fiesta:
«JUNTO AL PÁSIG, es casi un auto sacramental, de
argumento fantástico, no real, versificado con suma fluidez
y facilidad con algunas situaciones de mucho efecto y bordado con
preciosos coros debidos al conocido profesor D. BLÁS
ECHEGOYEN.
«Felicitamos al joven autor del libreto D. JOSÉ
RIZAL. Su obra es muy bella en el detalle; el monólogo de
Satán, por sí solo, vale todos los aplausos que
mereció del público toda la obra. Aunque no del gusto
teatral de nuestro tiempo ese género calderoniano, sienta
bien, ó es lo mejor que puede presentarse en escena con
ocasión semejante á la de anteanoche.»