DOÑA ANA
¡Ah, señor don Juan! Oid.
MARTÍN (ap.)
Cayó el pez en el anzuelo.
DON JUAN
¿En qué os sirvo?
DOÑA ANA
Bien sé yo 665
Que todo aquesto es mentira.
DON JUAN
Y yo sé que el Conde os mira;
Esto de la deuda no.
DOÑA ANA
¡Mala entrada de galán,
Entrar mintiendo!
DON JUAN
Señora, 670
Mi primo el Conde os adora.
DOÑA ANA
Id con Dios, señor don Juan;
Que yerra el Conde en traeros.
DON JUAN
¿Desacredítole yo?
DOÑA ANA
Cuando el Conde me miró, 675
Me dió ocasión de quereros.
DON JUAN
Aunque deudos, nos preciamos
Mucho más de ser amigos,
Aunque envidias ni enemigos
No quieren que lo seamos. 680
Queredle bien; que merece,
Señora, que lo queráis.
DOÑA ANA
Lo que por él negociáis,
Al Conde desfavorece.
DON JUAN
Voy; que en la carroza aguarda. 685
Dad licencia que os visite,
Y que yo lo solicite.
DOÑA ANA
Si vuelve con vos, ya tarda.
DON JUAN
Tanto favor da á entender
Que por él queréis honrarme. 690
DOÑA ANA
Por vos quiero yo obligarme
Para que me vuelva á ver.
DON JUAN
Todo se lo digo ansí.
DOÑA ANA
Yo os tengo por más discreto.
DON JUAN
¿Volverá el Conde en efeto? 695
DOÑA ANA
No sin vos, y con vos sí.
(Vanse don Juan y Martín.)
ESCENA XII
Doña Ana, Leonor, Juana
LEONOR
Mucho le has favorecido,
Para ser la vez primera.
DOÑA ANA
Cuando él me favoreciera,
Mi favor lo hubiera sido; 700
Mas no me quiso entender:
Tomo la amistad del Conde.
JUANA
Agora tibio responde.
Aun no ha llegado á querer.
DOÑA ANA (para sí)
Necio pensamiento mío, 705
Que en tal locura habéis dado,
Volved atrás, afrentado
De ver tan necio desvío.
Yo, que de tantos me río,
¡Ruego, pretendo, provoco! 710
Pensamiento, poco á poco,
No diga el honor que pierdo
Que sois con desdenes cuerdo,
Ya que quisistes ser loco.
Dieron los ojos en ver, 715
Puesto que en lugar sagrado,
Al hombre más recatado
De mirar y de entender;
Mas, ya que ha venido á ser
Provocado á desafío, 720
Responde tan necio y frío,
Que me pide que á otro quiera:
Mirad ¡quién tal os dijera,
Triste pensamiento mío!
En vano estoy descansando 725
Con daros disculpa á vos;
Mas tengámosla los dos,
Vos amando y yo pensando;
Porque de pensar amando
Lo que puede resultar, 730
Viene el alma á sospechar
Lo que imaginó del ver;
Porque no hubiera querer
Si no hubiera imaginar.
Que no queráis os advierto 735
Hombre tan fino y helado,
Que por lo helado me ha dado
Tristes memorias del muerto.
Pero si á cogerle acierto
Con mirar y con rogar... 740
Guárdese pues de llegar;
Que, agraviada una mujer,
Quiere hasta que ve querer,
Por vengarse en olvidar. (Vanse.)
ESCENA XIII
Patio de un mesón de Adamuz.
Un Indiano, y un Mozo de Mulas; después, un Mesonero
INDIANO
Pasaremos de Adamuz, 745
Si este recado nos dan.
MOZO
Por eso dice el refrán:
«Adamuz, pueblo sin luz.»
Mas mira que desde aquí
Comienza Sierra-Morena. 750
INDIANO
Tú las jornadas ordena;
Eso no corre por mí.
(Sale el Mesonero.)
MESONERO
Bien venidos, caballeros.
INDIANO
Pues, huésped, ¿qué hay que comer?
MESONERO
Desde hoy á el amanecer 755
Dos mozos, seis perdigueros
Vienen con un perdigón,
De que estoy desesperado.
INDIANO
Para mí basta.
MESONERO
Ha llegado
Á hurtaros la bendición 760
Una mujer que le tiene.
INDIANO
Y cuando yo le tuviera,
Por ser mujer se le diera.
¿Viene sola?
MESONERO
Sola viene.
INDIANO
¡Sola! ¿De qué calidad? 765
MESONERO
Pobre, y de brío gallarda;
Porque en un rocín de albarda
(El término perdonad)
Como un soldado venía.
Ella propria se apeó, 770
Le ató y de comer le dió
Con despejo y bizarría.
Volvíla á mirar y ví
Que un arcabuz arrimaba.
INDIANO
¿Que es tan brava?
MESONERO
Aunque es tan brava, 775
Os aseguro de mí
Que más su cara temiera
Que su arcabuz.
INDIANO
¿Habéis sido
Galán?
MESONERO
Bien me han parecido.
Ya pasó la primavera, 780
Y estamos en el estío:
Así los años se van.
INDIANO
¿Qué traje trae?
MESONERO
Un gabán
Que cubre el traje, no el brío;
Un sombrero razonable... 785
Todo de poco valor;
Al fin, parece, Señor,
De buena suerte y afable,
Menos aquel arcabuz.
INDIANO
¿Es ésta?
MESONERO
La misma es. 790
ESCENA XIV
Doña María, con sombrero, gabán y un arcabuz.—Dichos
DOÑA MARÍA (ap.)
Temerosa voy, después
Que he entrado por Adamuz,
Por ser camino real,
Á que nunca me atreví;
Si bien desde que salí, 795
Ha sido el ánimo igual
Al peligro que he tenido.
¡Ay, padre, y cuánto dolor
Me da el verte sin favor,
Si no es que el Duque lo ha sido! 800
Suelen faltar los amigos
En la mejor ocasión;
Mas ¡ay! que tus años son
Los mayores enemigos.
Los de mi hermano pudieran 805
Suplir los tuyos, Señor,
Aunque no para tu honor
Más que mis manos hicieran.
Yo cumplí su obligación;
Mas defenderte no puedo, 810
Por no acrecentar el miedo
De mi muerte ó mi prisión.
Al fin, bien está lo hecho.
¿De qué me lamento en vano?
¡Traidor don Diego! ¡Á un anciano 815
Con una cruz en el pecho!...
Así para quien se atreve
Á las edades ancianas;
Que es atreverse á unas canas
Violar un templo de nieve. 820
Pero la mano piadosa
Del cielo quiere que espante
Á un Holofernes gigante
Una Judit valerosa.
INDIANO (á doña María)
Como suelen los caminos 825
Dar licencia á los que pasan
Para entretener las horas,
Que por ellos son tan largas,
Á preguntaros me atrevo
Si lo ha de ser la jornada, 830
Ó por ventura tenéis
Cerca de aquí vuestra casa.
DOÑA MARÍA
No soy, Señor, desta tierra.
INDIANO
Como os ví sola, pensaba
Que érades de alguna aldea 835
De aquesta fértil comarca.
DOÑA MARÍA
No, Señor; que yo nací
De esa parte de Granada,
Y á servir en ella vine;
Que cuando los padres faltan 840
En tierna edad á los pobres,
No tienen otra esperanza.
No se cansó mi fortuna,
Pues cuando contenta estaba
Del buen dueño que tenía, 845
Persona de órdenes sacras,
Le llevó también la muerte,
Que para mayor mudanza
Me dió ocasión, como veis.
INDIANO
Y ¿dónde vais?
DOÑA MARÍA
Siempre hablaba 850
Esta persona que digo,
Con notables alabanzas
De la corte y de Madrid:
Yo pues, á quien ya faltaba
Dueño, con algún deseo 855
Que de ver grandeza tanta
Nació con mi condición,
Determiné de dar traza
De ir á servir á la corte.
Y una vez determinada, 860
Lo que viviendo tenía
El buen cura (que Dios haya)
Para su regalo y gusto,
Arcabuz, rocín de caza
Y este gabán, tomé luego, 865
Y voy con notables ansias
De ver lo que alaban todos.
MOZO
El camino de Granada
No es éste.
DOÑA MARÍA
Decís muy bien;
Mas vine por ver si estaba 870
En Córdoba un deudo mío.
INDIANO
¡Determinación extraña
De una mujer!
DOÑA MARÍA
Soy mujer.
INDIANO
Decís muy bien, eso basta.
Yo voy también á Madrid: 875
Traigo jornada más larga,
Porque vengo de las Indias;
Que pocas veces descansa
El ánimo de los hombres
Aunque sobre el oro y plata. 880
Y si allá habéis de servir,
Porque me dicen que tarda
El premio á las pretensiones
Que la ocupación dilata,
Casa tengo de poner: 885
Si en el camino os agrada
Mi trato, servidme á mí.
DOÑA MARÍA
El cielo por vos me ampara.
Desde hoy soy criada vuestra,
Y creed que soy criada 890
Que os excusaré de muchas.
MOZO (áp.)
Convertirse quiere en ama.
DOÑA MARÍA
No habrá cosa que no sepa.
MOZO
Y yo salgo á la fianza;
Que la buena habilidad 895
Se le conoce en la cara.
INDIANO
Hanme dicho que en la corte
Hay ocasiones que gastan
Inútilmente la hacienda,
Y yo querría guardarla; 900
Que cuesta mucho adquirirla.
DOÑA MARÍA
La familia es excusada
Donde hay tanta confusión,
Pues no se repara en nada.
Yo sola basto á serviros: 905
No habrá cosa que no haga,
De cuantas haciendas tiene
El gobierno de una casa.
INDIANO
Pues partamos en comiendo,
Y fiad de mí la paga. 910
DOÑA MARÍA (áp.)
¡Ay fortuna! ¿dónde llevas
Una mujer desdichada?
Pero no fueras fortuna,
Á saber en lo que paras.
ACTO SEGUNDO
Sala en casa de doña Ana.
ESCENA PRIMERA
El Conde, Don Juan
DON JUAN
Compiten con sus virtudes 915
Sus gracias y perfecciones.
CONDE
¿Que tantas persecuciones,
Visitas, solicitudes,
Celos, desvelos, requiebros,
Tengan por premio su olvido, 920
Hasta verme convertido,
De Amadís, en Beltenebros?
No he visto tales aceros.
DON JUAN
Conde, no habéis de cansaros;
Que el estado de estimaros 925
Ya es principio de quereros.
CONDE
Á los principios me estoy
Á el cabo de tres semanas.
¿Adonde, esperanzas vanas,
Con este imposible voy? 930
DON JUAN
Todas son penas posibles,
Pues que sin celos amáis.
CONDE
¡Ay, ojos, celos me dais,
Aunque celos invisibles!
Quéjase de amor doña Ana, 935
Y á mí no me tiene amor:
Esto es celos en rigor.
DON JUAN
¿Por qué, si es sospecha vana?
CONDE
Es celos lo que imagino;
Que no es celos lo que sé: 940
Cosa que pienso que fué,
Y que en mi daño adivino.
ESCENA II
Martín.—Dichos
MARTÍN
Por poco tuviera calma
La nave de tu deseo.
Entro, y á doña Ana veo, 945
Venus de marfil con alma.
¿Cómo te podré pintar
De la suerte que la ví?
Cultas musas, dadme aquí
Un ramo blanco de azahar 950
De las huertas de Valencia
Ó jardines de Sevilla.
Comience una zapatilla
De la Vera de Plasencia,
Porque entremos por la basa 955
Á esta coluna de nieve,
Agentado azul, pie breve,
Que de tres puntos no pasa.
CONDE
¿Tres puntos? Necio, repara...
MARTÍN
Pues lo digo, yo lo sé: 960
Puntos son que de aquel pie
Los tomara por la cara.
DON JUAN
¿Cómo lo viste?
MARTÍN
Un manteo
Esta licencia me dió,
Donde cuanto supo obró 965
La riqueza y el aseo.
Pero pidió los chapines
Porque mirarla me vió,
Y entre las cintas metió
Cinco pares de jazmines. 970
DON JUAN
De escarpines presumí,
Según anda el algodón.
MARTÍN
Ésos paragambas son;
Que á cierta dama que ví
Con cañafístolas tales, 975
Que se pudiera, aunque bellas,
Purgar su galán con ellas
Por drogas medicinales,
Pregunté si era importante
Traer damas delicadas 980
Las pantorrillas preñadas.
Y con risueño semblante
Me dijo: «No es gentileza;
Pero cosa no ha de haber
En una honrada mujer 985
Que se note por flaqueza.»
CONDE
¡Linda disculpa!
DON JUAN
Extremada.
MARTÍN
La ropa de levantar,
Con tanto fino alamar,
Era una colcha bordada. 990
Finalmente, no quería
Salir, por no verte ansí;
Pero como yo la ví
Que para ti se vestía,
Por no estar siempre en el traje 995
De trájico embajador,
Porfié, y saldrá, Señor,
Si la haces pleito homenaje
De sola conversación,
Como quedó concertado. 1000
CONDE
¡Qué ejercicio tan cansado
Para mi loca afición!
DON JUAN
Música y versos quedaron
Para esta noche de acuerdo.
CONDE
En tenerme por tan cuerdo 1005
Muchos locos la engañaron.
ESCENA III
Doña Ana, en hábito galán; Juana, Músicos.—Dichos
DOÑA ANA
No dirá vueseñoría
Que no le fían el talle.
CONDE
Quien tan bien puede fialle,
Agravio á los dos haría: 1010
Á vos por seguridad,
Y á mí por justo deseo.
¡Gracias á amor, que en vos veo
Señas de más amistad!
DOÑA ANA
Siéntese vueseñoría; 1015
Que no le quiero galán
Esta noche, que nos dan
La música y la poesía
Los sugetos que han de hacer
Un rato conversación. 1020
CONDE
Dice mi imaginación
Que no quiere más de ver.
DOÑA ANA
Señor don Juan, ¿no os sentáis?—
¡Qué esquivo primo tenéis! (Al Conde.)
DON JUAN
La culpa que me ponéis, 1025
Para disculpa me dais;
Pero quiero obedeceros.
CONDE
Canten, y hablemos yo y vos.
DOÑA ANA
Y los tres, porque los dos
No parezcamos groseros. 1030
MÚSICOS. (Cantan.)
¿De qué sirve, ojos serenos,
Que no me miréis jamás?
De que yo padezca más,
Y no de que os quiera menos.
DOÑA ANA
No me agrada que á los ojos 1035
Llamen serenos.
CONDE
¿Por qué,
Si el cielo, cuando se ve
Libre de azules enojos,
Se llama así?
DOÑA ANA
En una dama
No apruebo vuestro argumento, 1040
Si es el alma el movimiento
Que á cuantos los miran llama,
Y si al cielo en su azul velo
La serenidad cuadró,
Á el sol y á la luna no, 1045
Que son los ojos del cielo;
Porque éstos siempre se mueven.
CONDE
Perdonad á la canción
No ser de vuestra opinión:
Tanto los versos se atreven. 1050
DON JUAN
Díganse á varios sugetos,
Como quedó concertado.
DOÑA ANA
Comience el Conde.
CONDE
He buscado
En vuestro loor seis concetos.
Oid.
DOÑA ANA
No por vida mía; 1055
Escritos me los daréis.
CONDE
No sea, pues no queréis.
DOÑA ANA
Emplead vuestra poesía
Adonde más partes haya.
CONDE
Pues oid, si sois servida, 1060
Un soneto á la venida
Del inglés á Cádiz.
DOÑA ANA
Vaya.
CONDE
Atrevióse el inglés, de engaño armado
Porque al león de España vió en el nido,
Las uñas en el ámbar, y vestido, 1065
En vez de pieles, del tusón dorado.
Con débil caña, no con fresno herrado,
Vió á Marte en forma de español Cupido,
Volar y herir en el jinete, herido
Del acicate en púrpura bañado. 1070
Armó cien naves y emprendió la falda
De España asir por las arenas solas
Del mar, cuyo cristal ciñe esmeralda;
Mas viendo en las colunas españolas
La sombra del león, volvió la espalda, 1075
Sembrando las banderas por las olas.
DON JUAN
¡Levantó la pluma el vuelo!
DOÑA ANA
¡Gran soneto á toda ley!
DON JUAN
¡Qué bien pinta á nuestro rey!
DOÑA ANA
Mejor le ha pintado el cielo. 1080
MARTÍN
¡Gran soneto!
CONDE
No le he dado,
Porque no estoy dél contento.—
Decid vos.
DOÑA ANA
¡Qué atrevimiento!
Donde vos habéis hablado!
DON JUAN
Excusad tales excusas. 1085
DOÑA ANA
¿Mas qué os ha de causar risa?
CONDE
Hablad, divina poetisa.
MARTÍN
Silencio; que hablan las musas.
DOÑA ANA
Amaba Filis á quien no la amaba,
Y á quien la amaba ingrata aborrecía; 1090
Hablaba á quien jamás la respondía,
Sin responder jamás á quien la hablaba.
Seguía á quien huyendo la dejaba,
Dejaba á quien amando la seguía;
Por quien la despreciaba se perdía, 1095
Y á el perdido por ella despreciaba.
Concierta, amor, si ya posible fuere,
Desigualdad que tu poder infama:
Muera quien vive, y vivirá quien muere.
Da hielo á hielo, amor, y llama á llama, 1100
Porque pueda querer á quien la quiere
Ó pueda aborrecer á quien desama.
CONDE
Vos os podéis alabar;
Que nadie puede, Señora.
DOÑA ANA
Hablará don Juan agora. 1105
DON JUAN
Dejádmele imaginar.
Una moza de cántaro y del río,
Más limpia que la plata que en él lleva,
Recién herrada de chinela nueva,
Honor del devantal, reina del brío; 1110
Con manos de marfil, con señorío,
Que no hay tan gran Señor que se le atreva,
Pues donde lava, dice amor que nieva,
Es alma ilustre al pensamiento mío.
Por estrella, por fe, por accidente, 1115
Viéndola henchir el cántaro, en despojos
Rendí la vida á el brazo trasparente;
Y, envidiosos del agua mis enojos,
Dije: «¿Por qué la coges de la fuente,
Si la tienes, más cerca, de mis ojos?» 1120
DOÑA ANA
¡Malos versos!
DON JUAN
No sé más.
DOÑA ANA
Un caballero discreto
¿Escribe á tan vil sugeto?
No lo creyera jamás.
CONDE
Tiene doña Ana razón. 1125
DON JUAN
Si hubiérades visto el brío
Del nuevo sugeto mío,
La hermosura y discreción,
Dijérades que tenía
Tanta razón de querer, 1130
Que no supe encarecer
Lo menos que merecía.
DOÑA ANA
Si es disfrazar vuestra dama,
Como suelen los poetas,
Por tratar cosas secretas 1135
Sin ofensa de su fama,
Está bien; pero si no,
Bajo pensamiento ha sido.
DON JUAN
Ninguna cosa he fingido,
Ni tengo la culpa yo; 1140
Porque no lejos de aquí
Vive la hermosa Isabel,
Por quien el amor cruel
Hace estos lances en mí.
Sirve á un indiano, que viene 1145
Á la corte á pretender.
No sé qué puede querer
Quien tanta riqueza tiene.
DOÑA ANA
Á tal sugeto ¡tal fe!
DON JUAN
La que me ha muerto y rendido, 1150
Moza de cántaro ha sido,
Moza de cántaro fué.
En él este amor bebí,
Todo me abrasó con él;
Ella fué Sirena, y él 1155
El mar en que me perdí.
Con él veneno me ha dado,
Con él me mató.
DOÑA ANA
Si fuera
Martín quien eso dijera,
Estuviera disculpado; 1160
Pero ¡un caballero, un hombre
Como vos!...
DON JUAN
No es elección
Amor; diferentes son
Los efetos de su nombre.
Es desde el cabello al pie 1165
Tan bizarra y aliñosa,
Que no es tan limpia la rosa,
Por más que al alba lo esté.
Tiene un grave señorío
En medio desta humildad, 1170
Que aumenta su honestidad
Y no deshace su brío.
Finalmente, yo no ví
Dama que merezca amor
Con más fe, con más rigor. 1175
DOÑA ANA
Advertid que estoy yo aquí,
Y toca en descortesía
Tan necio encarecimiento.
DON JUAN
Yo he dicho mi pensamiento
Sin pensar que os ofendía. 1180
CONDE
No os levantéis. ¿Dónde vais?
DOÑA ANA
Corrida me voy.
DON JUAN
¿Por qué?
Sin ofensa vuestra hablé.
DOÑA ANA
Si cosas bajas amáis,
No las igualéis conmigo. 1185
(Vanse doña Ana y Juana.)
ESCENA IV
El Conde, Don Juan, Martín; después, Juana
CONDE
¡Por Dios, que tiene razón!
MARTÍN
Cesó la conversación.
DON JUAN
¡Porque lo que siento digo!
CONDE
Decir que no visteis dama
Como ella, ¿no ha sido error? 1190
DON JUAN
¿Error?
(Sale Juana.)
JUANA
Conde, mi señor,
Entrad: mi señora os llama.
CONDE (á don Juan)
Ella me quiere decir
Que no os traiga más conmigo.
DON JUAN
Si lo tiene por castigo, 1195
No apelo de no venir.
(Vanse el Conde y Juana.)
Di á el Conde que á verla fuí,
(Á Martín.)
Ésa que á doña Ana enfada.
MARTÍN
Tú ¿quieres lo que te agrada?
DON JUAN
Sí, Martín, mil veces sí. 1200
MARTÍN
Pues quiérela si la quieres;
Que tal vez agrada un prado
Más que un jardín cultivado,
Y al fin todas son mujeres. (Vanse.)
ESCENA V
Calle.
Doña María, en hábito humilde y devantal; El Indiano, siguiéndola.
DOÑA MARÍA
Advierta vuestra merced 1205
Que si esto adelante pasa, No estoy un
hora en su casa.
INDIANO
(Ap. Pensamiento, detened
El paso; que hay honra aquí.)
Palabra, Isabel, te doy 1210
Que no seré desde hoy
Importuno como fuí.
Desprecia en fin tu belleza
Y ese donaire apacible;
Que ya sé que es imposible 1215
Mudar la naturaleza. (Vase.)
ESCENA VI
DOÑA MARÍA
Tiempos de mudanzas llenos,
Y de firmezas jamás,
Que ya de menos á más,
Y ya vais de más á menos, 1220
¿Cómo en tan breve distancia,
Para tanto desconsuelo,
Habéis humillado á el suelo
Mi soberbia y arrogancia?
El desprecio que tenía 1225
De cuantas cosas miraba,
Las galas que desechaba,
Los papeles que rompía;
El no haber de quien pensase
Que mi mano mereciese, 1230
Por servicios que me hiciese,
Por años que me obligase;
Toda aquella bizarría
Que como sueño pasó,
Á tanta humildad llegó, 1235
Que por mí decir podría:
Aprended, flores, de mí
Lo que va de ayer á hoy;
Que ayer maravilla fuí,
Y hoy sombra mía aun no soy. 1240
Flores, que á la blanca aurora
Con tal belleza salís,
Que soberbias competís
Con el mismo sol que os dora,
Toda la vida es un hora: 1245
Como vosotras me ví,
Tan arrogante salí;
Sucedió la noche al día:
Mirad la desdicha mía,
Aprended, flores, de mí. 1250
Maravilla solía ser
De toda la Andalucía;
Ó maravilla ó María,
Ya no soy la que era ayer.
Flores, no os deis á entender 1255
Que no seréis lo que soy,
Pues hoy en estado estoy,
Que si en ayer me contemplo,
Conoceréis por mi ejemplo
Lo que va de ayer á hoy. 1260
No desvanezca al clavel
La púrpura, ni á el dorado
La corona, ni al morado
Lirio el hilo de oro en él;
No te precies de cruel, 1265
Manutisa carmesí,
Ni por el color turquí,
Bárbara violeta, ignores
Tu fin, contemplando, flores,
Que ayer maravilla fuí. 1270
De esta loca bizarría
Quedaréis desengañadas
Cuando con manos heladas
Os cierre la noche fría.
Maravilla ser solía; 1275
Pero ya lástima doy;
Que de extremo á extremo voy,
Y desde ser á no ser,
Pues sol me llamaba ayer,
Y hoy sombra mía aun no soy. 1280
ESCENA VII
Don Juan.—Doña María
DON JUAN
Dicha he tenido, por Dios.—
Isabel, ¿adónde bueno?
DOÑA MARÍA
¿Adónde bueno, Isabel?
Adonde hallase un requiebro.
¿Pensáis que no tengo yo 1285
Mi poco de entendimiento?
DON JUAN
Bien conozco que no ignoras
Tanto; que á veces sospecho
Que finges lo que no entiendes.
DOÑA MARÍA
Lo que no quiero no entiendo. 1290
Pero á la fe que me admira
Que un caballero tan cuerdo
Y tan galán como vos
Humille sus pensamientos
Á una mujer como yo. 1295
¿Sois pobre?
DON JUAN
Pues ¿á qué efeto
Me preguntas si soy pobre?
DOÑA MARÍA
Porque si os falta dinero
Para pretensiones altas,
No tengo por mal acuerdo 1300
Requebrar lo que, á la cuenta
Del entendimiento vuestro,
Os costará zapatillas,
Ligas, medias y un sombrero
Para el río con su banda, 1305
Avantal de lienzo grueso,
Chinelas ya sin virillas
(Que solía en otro tiempo
En los pies de las mujeres
La plata barrer el suelo), 1310
Castañetas, cintas, tocas;
Que para últimos empleos
De las damas, fondo en ángel,
No hay plata en el alto cerro
Del Potosí, perlas ni oro 1315
En los orientales reinos.
Más pienso que os costarían
Las randas de un telarejo
Que una legión de fregonas.
DON JUAN
No juzgaras mis deseos 1320
Por el camino que dices,
Si te dijera el espejo
El despejo de tu talle.
DOÑA MARÍA
¿Espejo y despejo? ¡Bueno!
Ya con cuidado me habláis, 1325
Porque en efeto os parezco
Mujer que os puedo entender.
Pues yo os prometo que puedo;
Pero el estar enseñada
Á oir vocablos groseros 1330
De un indiano miserable:
«Vé por esto, vuelve presto,
Esto guisa, aquello deja,
¿Limpiaste aquel ferreruelo?
Vé por nieve, trae carbón, 1335
Esto está sin sal, aquello
Sin agrio, llama á ese esclavo,
Éste lava, y dame un lienzo,
¿Cómo gastas tanta azúcar?
Para madrugar me acuesto, 1340
Despiértame de mañana,
Pon la mesa, luego vuelvo;»
Y otras cosas de este porte
Me han quitado el sentimiento
De otras razones más grandes, 1345
No porque no las entiendo.
En efeto ¿qué queréis?
DON JUAN
Que me quieras en efeto.
DOÑA MARÍA
¡Bien aforrada razón,
Y bien dicha para presto! 1350
Bien digo yo que pensáis
Que á mi corto entendimiento
Importan resoluciones,
Atajos, y no rodeos.
Pues levantad el lenguaje; 1355
Que, como dicen los negros,
El ánima tengo blanca,
Aunque mal vestido el cuerpo.
Habladme como quien sois.
DON JUAN
Yo, Isabel, así lo creo; 1360
Porque, pensando en tu oficio,
Tal vez el respeto pierdo;
Pero en mirando á tu cara,
Vuelvo á tenerte respeto.
Mas no te debe enojar 1365
Que te diga mi deseo;
Que sólo son por el fin
Todos los actos perfectos.
¿Qué dirás deste lenguaje?
DOÑA MARÍA
Que, aunque es el término honesto, 1370
No me agrada la intención
De la suerte que la entiendo.
Conmigo (á lo que imagino)
Tomáis la espada á lo diestro.
Tiré, desviasteis, huí; 1375
Y acometiéndome al pecho,
Herida de conclusión
Formó vuestro pensamiento.
Pues no, mi señor, por vida
De los dos, porque no quiero 1380
Que, asiendo la guarnición,
Engañéis mi honesto celo.
Esténse quedas las manos,
Y aun los pensamientos quedos;
Que no seremos amigos 1385
En no siendo el trato honesto.
DON JUAN
Como das, Isabel mía,
(¿Mía dije? ¡Ay Dios! que miento)
En pensar que por ser pobre
Te busco, te sigo y ruego, 1390
Dilatas á mis verdades
El justo agradecimiento.
Pues yo te juro, Isabel,
Que por quererte, desprecio
La más hermosa mujer, 1395
Donaire y entendimiento
Que tiene aqueste lugar;
Porque más estimo y precio
Un listón de tus chinelas
Que las perlas de su cuello. 1400
Más precio en tus blancas manos
Ver aquel cántaro puesto,
Á la fuente del Olvido
Pedirle cristal deshecho;
Y ver que á tu dulce risa 1405
Deciende el agua riyendo,
Envidiosa la que cae
De fuera á la que entra dentro;
Y ver cómo se da prisa
El agua á henchirle de presto, 1410
Por ir contigo á tu casa,
En tus brazos ó en tus pechos,
Que ver como cierta dama
Baja en su coche soberbio,
Asiendo verdes cortinas 1415
Por dar diamantes los dedos,
Ó asoma por el estribo
Los rizos de los cabellos
En las uñas de un descanso,
Que á tantos sirvió de anzuelo. 1420
Yo me contento que digas,
Dulce Isabel: «¡Yo te quiero!»
Que también quiero yo el alma;
No todo el amor es cuerpo.
¿Qué respondes, ojos míos? 1425
DOÑA MARÍA
Á ojos míos yo no puedo
Responder ninguna cosa,
Porque decís que son vuestros.
Á lo de la voluntad,
Pienso que licencia tengo; 1430
Y así, pues alma queréis,
Digo (porque os vais con esto)
Que el primer hombre sois vos
Á quien amor agradezco.
DON JUAN
¿No más, Isabel?
DOÑA MARÍA
¿Es poco? 1435
Pues vaya por contrapeso
Que no me desagradáis.
DON JUAN
¿No más, Isabel?
DOÑA MARÍA
¿Qué es esto?
Conténtese, ó quitaréle
Lo que le he dado primero. 1440
DON JUAN
¿Podré tomarte una mano?
Aunque por Dios que la temo,
Después que la ví tan diestra
Esgrimir el blanco acero.
DOÑA MARÍA
Pues vos no me conocéis: 1445
Por Dios que algún hombre he muerto
Aquí donde me miráis.
DON JUAN
Con los ojos, yo lo creo.
DOÑA MARÍA
Idos; que viene mi amo.
DON JUAN
¿Dónde esta tarde te espero? 1450
DOÑA MARÍA
En la fuente, á lo lacayo.
DON JUAN
Logre tu donaire el cielo. (Vase.)
ESCENA VIII
Leonor.—Doña María