WeRead Powered by ReaderPub
La moza de cántaro cover

La moza de cántaro

Chapter 54: NOTES
Open in WeRead

Explore more books like this:

About This Book

A lively comedy of manners centers on romantic misunderstandings, disguises, and deliberate deceptions that expose social pretensions and test reputations. A seemingly simple young woman becomes the object of competing affections and schemes, prompting rivals, relatives, and servants to plot and quarrel. Witty exchanges, concealed motives, and sudden revelations unmask private intentions and recalibrate social standings, producing comic reversals and eventual reconciliation. Structured in three acts, the drama mixes brisk theatrical action with detailed observations of everyday life, examining themes of honor, hypocrisy, gendered perception, and the gap between outward appearance and inward wit.

DON JUAN

Siempre soy embajador.
El Conde os pide licencia,
Y dice que de su ausencia 2055
Fué causa vuestro rigor;
Que tratáis tan mal su amor,
Que ya toma por partido,
En la caza divertido,
Solicitar á su daño 2060
Una manera de engaño
Que á los dos parezca olvido:
Á vos excusando el veros,
Y á él, Señora, el cansaros.
Pero no quiere engañaros 2065
Ni olvidarse de quereros:
Visitaros y ofenderos
Es fuerza para serviros.
Esto me manda deciros:
Mirad si le dais licencia; 2070
Que le cuesta vuestra ausencia
Cuantos instantes, suspiros.

DOÑA ANA

Vos venís en ocasión
Que os he hecho un gran servicio:
Á lo menos es indicio 2075
De ésta mi loca pasión.
Mirad en qué obligación
Os pone el haber traído
Á mi casa quien ha sido
Lo que tanto habéis amado; 2080
Que os quiero ver obligado,
Pues no puedo agradecido.
Volved los ojos, veréis
Á Isabel, que viene aquí,
No para servirme á mí, 2085
Sino á que vos la mandéis;
Que no quiero que os canséis
En buscarla en fuente ó prado.
Mirad si estáis obligado,
Y cómo he sabido hacer 2090
Que vos me vengáis á ver,
No como hasta aquí, forzado.

DON JUAN

De vuestra queja os prometo
Que es el Conde, mi señor,
La causa, cuyo valor 2095
Únicamente respeto;
Porque ¿cuál hombre discreto
No conociera y amara
De vuestra belleza rara
La divina perfección, 2100
Y el discurso á la razón,
Y á vos el alma negara?
Con esto la puse en quien
La misma desigualdad
Disculpe la voluntad, 2105
Para no quereros bien.
Mas no me pidáis que os den
Gracias de haberla traído
Mis ojos; que antes ha sido
Para no poderla ver, 2110
Pues testigo habéis de ser,
Y yo menos atrevido.

ESCENA VI

El Conde.—Dichos

CONDE

Tanto la licencia tarda,
Que sin ella vengo á veros.

DOÑA ANA

Conde, mi señor, disculpa. 2115
De ausencia de tanto tiempo.—
Llega una silla, Isabel.

DON JUAN

Aquí me estaban riñendo
Tu ausencia.

CONDE

¡Buena criada!
Y nueva; que no me acuerdo 2120
Haberla visto otra vez.

DOÑA ANA

¡Buena cara, gentil cuerpo!
¿No es muy linda?

CONDE

¡Sí, por Dios!

DOÑA ANA

De que os agrade me huelgo;
Que es la dama de don Juan. 2125

CONDE

Si es así el entendimiento,
Disculpa tiene mi primo.
Verla más de espacio quiero.—
Pasad, Señora, adelante,
¿De dónde sois?

DOÑA MARÍA

No sé cierto; 2130
Porque ha mucho que no soy.

CONDE

Partes en la moza veo,
Que en otro traje pudieran,
Con el donaire y aseo,
Dar, fuera de vuestros ojos, 2135
Á muchos envidia y celos.
Mi primo es tan singular,
Que por bizarría ha puesto
Las preferencias del gusto
En tan bajos fundamentos. 2140

MARTÍN

Á mí responder me toca.
Perdónenme si me atrevo,
Por el honor del fregado,
La opinión del lavadero,
Del cántaro y el jabón; 2145
Que más de cuatro manteos,
De ésos con esteras de oro,
Cubren algunos defetos.

DOÑA ANA

Cásase Martín agora
Con mi Leonor, y por eso 2150
Siente que vueseñoría
Haga de don Juan desprecio.

DON JUAN

¡Dar en el pobre don Juan!

CONDE

Huélgome del casamiento.
Y ¿seréis vos la madrina? 2155
Porque ser padrino quiero.

DOÑA ANA

No, Señor, que es Isabel;
Que pienso que ha mucho tiempo
Que ella y Leonor son amigas.

CONDE

Pues tócale de derecho 2160
Ser el padrino á don Juan.

DON JUAN

Basta; que estáis de concierto
Todos contra mí. Pues vaya;
Que el ser el padrino aceto.

CONDE

¿Cómo calla la madrina? 2165

DOÑA MARÍA

Señor, corto entendimiento
Presto se ataja, y más donde
Hay tantos y tan discretos.
Allá en mi lugar un día
Un muchacho en un jumento 2170
Llevaba una labradora,
Y perdonad, que iba en pelo.
«Hazte allá, que le maltratas,»
Iba la madre diciendo;
Y tanto hacia atrás se hizo, 2175
Que dió el muchacho en el suelo.
Díjole: «¿Cómo caíste?»
Y disculpóse diciendo:
«Madre, acabóseme el asno.»
Así yo, que hablando veo 2180
Á tan discretos señores,
Hago atrás mi entendimiento,
Hasta que he venido á dar
Con el silencio en el suelo.

MARTÍN (ap.)

Tomen lo que se han ganado. 2185

DOÑA MARÍA

Es el Conde muy discreto,
Y la señora doña Ana
Un ángel; pues yo ¿qué puedo
Decir que no sea ignorancia?

DOÑA ANA

Ahora bien, Señor, hablemos 2190
De la ausencia destos días.
Ya me olvidáis, ya me quejo
De vos al pasado amor.

CONDE

Negocios son, os prometo,
Que me han tenido ocupado 2195
Por un notable suceso.
Mató en Ronda cierta dama
Guzmán y Portocarrero,
Cuyo padre con el duque
De Medina tiene deudo, 2200
Un caballero su amante.

DOÑA ANA

¿Con qué ocasión? ¿Fueron celos?

CONDE

Desagraviando á su padre
De un bofetón, porque el viejo
No estaba para las armas. 2205

DOÑA ANA

¡Gran valor!

DON JUAN

¡Valiente esfuerzo!
Diera por ver á esa dama
Toda cuanta hacienda tengo.

DOÑA MARÍA (ap.)

Turbada estoy, encubrir
Puedo apenas lo que siento. 2210

CONDE

Al fin, perdonó la parte,
Poniéndose de por medio,
Entre deudos de unos y otros,
Muchos nobles caballeros.
Con esto me ha escrito el Duque, 2215
Por el mismo parentesco,
Alcance el perdón del Rey;
Lo que hoy, Señora, se ha hecho.
Mándame también buscalla,
Si entre tantos extranjeros 2220
Alguna nueva se hallase,
Siendo esta corte su centro.
Mirad si estoy disculpado;
Y porque me voy con esto,
Vendré, Señora, á la noche, 2225
Si me dais licencia, á veros.

DOÑA ANA

Id con Dios; volvé á la noche.

CONDE

Si haré, encanto de Babel.—
Quedáos con vuestra Isabel; (Á don Juan.)
Que yo me voy en el coche. 2230

(Vanse el Conde, doña Ana y los criados.)

ESCENA VII

Doña María, Don Juan

DON JUAN

Alegre, Isabel, estás,
Que ya el cántaro dejaste,
Pues con la fe le mudaste,
Y con el alma, que es más.
Que desde que te la dí,
2235
De cántaro la tenía,
Pues pienso que se decía
Este proverbio por mí.
Nunca quisiste trocar,
Cuando yo lo deseaba, 2240
Al hábito que te daba
El que ya quieres dejar.
Si cuando yo te rogué,
Hábito honrado tomaras,
La voluntad disculparas, 2245
Que baja en tus prendas fué.
Si el venir aquí son celos,
Pensando que así me guardas,
Son, Isabel, sombras pardas
En ofensa de tus cielos. 2250
¿Qué guarda de más valor,
Isabel, que tu hermosura,
Si ella misma te asegura
Que merece tanto amor?
¡Vive Dios, que te he querido, 2255
Y te quiero y te querré,
Con tanta firmeza y fe,
Que vive mi amor corrido
De no vencer tu rigor,
Siendo tú tan desigual! 2260

DOÑA MARÍA

Quien siente bien no habla mal;
Que para tener valor
Con que poder igualaros,
Aunque de vuestro apellido
Príncipes haya tenido 2265
Italia y Francia tan raros,
Sóbrame á mí el ser mujer;
Pero si de vuestro engaño
Á los dos resulta daño,
Desengaño habrá de ser. 2270
No estoy contenta de estar
Donde, con hacer mudanza
Del hábito, mi esperanza
Aspire á mejor lugar.
Ni menos estoy celosa, 2275
Ni os guardo, aunque os he querido;
Que en este humilde vestido
Hay un alma generosa,
Tan soberbia y arrogante,
Que el cántaro que dejé, 2280
Un cielo en mis hombros fué,
Como el que sustenta Atlante.
Yo os quiero bien, aunque soy
De naturaleza esquiva;
Pero hay otro amor que priva, 2285
Por quien os dejo y me voy.
No os dé pena; que os prometo
Que no hay nieve tan helada;
Pero he nacido obligada
Á su amor y á su respeto. 2290
No puedo hacer más por vos
Que decir que os he querido:
En fe de lo cual os pido,
Y del amor de los dos,
Que una cosa hagáis por mí. 2295

DON JUAN

¿Como ausentarte, mi bien?
Después de tanto desdén,
¿Esto merezco de ti?

DOÑA MARÍA

No excuso, aunque lo sintáis,
Este camino.

DON JUAN

Isabel, 2300
¿Qué dices?

DOÑA MARÍA

Que para él
Esta joya me vendáis.
Diamantes son: claro está
Que justa sospecha diera
Si á vender diamantes fuera 2305
Mujer que á la fuente va;
Que con lo que ella valiere,
Podré á mi casa llegar.

DON JUAN

Cuando pensaba esperar,
Quiere amor que desespere. 2310
¡Notable desdicha mía!
¡Tristes nuevas! ¿Quién amó
Con la fortuna que yo?
Mas ¿quién, sino yo, podía?
Tened la joya y la mano, 2315
Que entrambas diamantes son,
Si es la mina un corazón
Tan firme como tirano;
Que cuando forzosa sea
Vuestra partida, no soy 2320
Hombre tan vil...

DOÑA MARÍA

Si no os doy
La joya, don Juan, no crea
Vuestro pecho liberal
Obligarme con dinero;
Que, pues de vos no lo quiero, 2325
Bien creeréis que me está mal.
¡Oh, qué habréis imaginado
De cosas, después que visteis
La joya! Aunque no tuvisteis
Culpa de haberlas pensado, 2330
Pues yo os he dado ocasión.

DON JUAN

Cuando yo, Isabel, pensara
Tal bajeza, imaginara
Prendas que más altas son
De las que tenéis, bastantes 2335
Á abonaros; cuando fuera
Hurto, mayor le creyera,
Si fueran almas, diamantes.
Algo sospecho encubierto,
Isabel; y en duda igual, 2340
Que sois mujer principal
Tengo por mayor acierto.
Que desde el punto que os ví
Con el cántaro, Isabel,
Echó amor suertes en él 2345
Para vos y para mí.
Vos salisteis diferente
De lo que aquí publicáis,
Y yo sin dicha si os vais,
Para que yo muera ausente. 2350
¿Quién sois, hermosa Isabel?
Porque cántaro y diamantes
Son dos cosas muy distantes;
Que hay mucha bajeza en él,
Y en vos mucho entendimiento, 2355
Mucha hermosura y valor,
Mucho respeto al honor,
Que es más encarecimiento.
La verdad se encubre en vano;
Que como al que ayer traía 2360
Guantes de ámbar, otro día,
Le quedó oliendo la mano;
Así, quien señora fué,
Trae aquel olor consigo,
Aunque del ámbar que digo, 2365
Reliquias muestre por fe.

DOÑA MARÍA

No os canséis en prevenciones;
Que yo no os he de engañar.

ESCENA VIII

Leonor.Dichos

LEONOR

¿Cuándo piensas acabar,
Isabel, tantas razones?
2370
Vente á vestir y á vestirme;
Que mi señora te llama.

DOÑA MARÍA

Voy á ponerme de dama.

DON JUAN

¿Volverás?

DOÑA MARÍA

Á despedirme.
(Vanse los dos.)

ESCENA IX

DON JUAN

¿Qué confusión es ésta que levanta 2375
Amor en mis sentidos nuevamente,
Que á tales pensamientos adelanta
Mi dulce cuanto bárbaro accidente?
Así el cautivo en la cadena canta,
Así engañado se entretiene, ausente, 2380
De vanas esperanzas, que algún día
Verá la patria en que vivir solía.
No con menos temor, menos sosiego,
Tímido ruiseñor su esposa llama,
Á quien el plomo en círculos de fuego 2385
Quitó la amada vida en verde rama,
Que mi confuso pensamiento ciego
En noche obscura los engaños ama,
Esperando que llegue con el día
La muerta luz de la esperanza mía. 2390
Mas ¿cómo puede haber tales engaños?
Cómo pensar mi amor que la belleza
No puede haber nacido en viles paños,
Si pudo la fealdad en la nobleza?
Así, para mayores desengaños, 2395
Mostró por variedad naturaleza
De un espino la flor candida, hermosa,
Y vestida de púrpura la rosa.
Que darme yo á entender que la hermosura
Que ví llevar un cántaro á la fuente, 2400
Por engastar el barro en nieve pura
Del cristal de una mano trasparente,
No pudo proceder de sangre obscura,
Y nacer entendida humildemente,
Es vano error, pues siempre amando veo 2405
Calificar bajezas el deseo.
Pues ¿quién será Isabel, locura mía,
Con hermosura y prendas celestiales?
¡Oh! ¿cuándo resistió tanta porfía
La bajeza de humildes naturales? 2410
No ha de pasar sin que lo sepa el día.
Industrias hay; y si por dicha iguales
Somos los dos, como mi amor desea,
Tu cántaro, Isabel, mi dote sea.
No te pienses partir, si por ventura 2415
No lo quieres fingir para matarme;
Que ya no tiene estado mi locura
Que yo pueda perderte y tú dejarme;
Que si tienes nobleza y hermosura,
Del cántaro por armas pienso honrarme; 2420
Que con el premio con que ya se trata,
Amor le volverá de barro en plata. (Vase.)

ESCENA X

Calle.

Martín, Pedro

PEDRO

Martín, en esta ocasión
Me habéis desfavorecido:
Quejoso estoy y ofendido.
2425

MARTÍN

Pedro, no tenéis razón;
Que el Conde gusta que sea
Padrino con Isabel.

PEDRO

Ensancharáse con él Cuando á su lado se vea. 2430
Yo sé que si
me casara, Padrino os hiciera á vos.

MARTÍN

Yo no pude más, por Dios.

PEDRO

Pedro ¿también no la honrara?
¿No tengo cueras y sayos, 2435
Capas, calzas, que por yerro
Quedaron en su destierro
Vinculadas en lacayos?
Pues ¡por el agua de Dios,
Aunque poca me ha cabido, 2440
Que soy yo tan bien nacido!...

MARTÍN

¿Quién pudiera como vos
Honrarme con Isabel?

PEDRO

¿Hay hidalgo en Mondoñedo
Que pueda, como yo puedo, 2445
Volver la silla á el dosel?

MARTÍN

Dejad el enojo ya;
Y pues que sois entendido,
Decidme si acierto ha sido
Casarme.

PEDRO

Pues claro está; 2450
Que es muy honrada Leonor,
Aunque pide más caudal
La talega de la sal,
Que anda el tiempo á el rededor.
Mas queriendo el Conde bien 2455
Á doña Ana, por Leonor
Os hará siempre favor,
Y ella ayudará también
De su parte á vuestra casa.

MARTÍN

Pues con eso pasaremos. 2460

PEDRO

¿Quién queréis que convidemos?

MARTÍN

No lo excusa quien se casa.
Á Rodríguez lo primero,
Á Galindo y á Butrón,
Á Lorenzo y á Ramón, 2465
Y á Pierres, buen compañero.

PEDRO

Haced llevar un menudo;
Que no hay hueso que dejar.

MARTÍN

Eso es darles de cenar.

PEDRO

En esta ocasión no dudo 2470
De que tendrán los señores
Arriba gran colación.

MARTÍN

Por allá conservas son
Y confites de colores.

PEDRO

Lobos de marca mayor 2475
Tendremos en cantidad.

MARTÍN

Pedro, ésa es enfermedad
Que no ha menester doctor. (Vanse.)

ESCENA XI

Sala en casa de doña Ana.

Doña Ana, Don Juan

DON JUAN

Yo pienso que es condición,
Y no amor, vuestra porfía.
2480

DOÑA ANA

Y ¿quién sin amor podía
Sufrir tanta sinrazón?

DON JUAN

No es sinrazón la ocasión
Que me fuerza á no querer
Lo que del Conde ha de ser. 2485

ESCENA XII

El Conde, que se queda escuchando sin que le vean.— Dichos.

CONDE (ap.)

Necios celos me han traído
De un deudo amigo fingido
Y de una ingrata mujer.

DON JUAN

Cuando no os quisiera bien
El Conde, mil almas fueran
2490
Las que estos ojos os dieran.

DOÑA ANA

¡Oh, mal haya el Conde, amén!

CONDE (ap.)

Don Juan la muestra desdén,
Y ella á don Juan solicita.

DOÑA ANA

Con oro en mármol escrita 2495
Tiene el amor una ley,
Que como absoluto rey,
No hay traición que no permita.
Demás, que esto no es traición;
Que nunca yo quise al Conde. 2500

CONDE (ap.)

En lo que agora responde
Conoceré su intención.

DON JUAN

Ninguna loca afición
Que se haya visto ni escrito,
Ha disculpado el delito 2505
Del amigo; que el valor
Es resistir á el amor,
Y vencer á el apetito.
Que yo con vos me casara
Es sin duda, si pudiera. 2510

DOÑA ANA

Y ¿si el Conde lo quisiera,
Y aun él mismo os lo mandara?

DON JUAN

Entonces es cosa clara;
Mas cierta podéis estar
Que no me lo ha de mandar. 2515
Y así, me voy; que no quiero
Dar á tan gran caballero
Ni sospecha ni pesar.

CONDE

Detente.

DON JUAN

Si habéis oído
Lo que ya sospecho aquí, 2520
Pienso que estaréis de mí
Seguro y agradecido.

CONDE

Todo lo tengo entendido;
Y si por quereros bien
Trata mi amor con desdén 2525
Doña Ana, no ha sido culpa,
Porque sois vos la disculpa,
Y mi desdicha también.
Dice que sabe de mí
Que os mandaré que os caséis: 2530
Dice bien, y vos lo haréis,
Porque yo os lo mando así.
Que á saber, cuando la ví,
Que os tenía tanto amor,
No la amara; aunque en rigor 2535
Fué engañado pensamiento
Que con tal entendimiento
No escogiese lo mejor.

DON JUAN

Aunque á Alejandro imitéis
En darme lo que estimáis, 2540
Ni como Apeles me halláis,
Ni enamorado me veis,
Ni vos mandarme podéis
Que sea lo que no fuí;
Pues cuando pudiera aquí 2545
Ser lo que no puede ser,
No quisiera yo querer
Á quien os deja por mí.

DOÑA ANA

Quedo, quedo; que no soy
Tan del Conde, que me dé, 2550
Ni tan de don Juan, que esté
Menos contenta ayer que hoy.
Libre, á mí misma me doy,
Y daré luego, si quiero,
Á un honrado caballero 2555
Mujer y cien mil ducados,
Sin suegros y sin cuñados,
Que es otro tanto dinero.

ESCENA XIII

Doña María, de madrina y muy bizarra, con Leonor, de la mano; Martín, Pedro, Lorenzo, Bernal y otros Lacayos, muy galanes; acompañamiento de Mujeres de la boda, Músicos.

MÚSICOS (cantan)

En la villa de Madrid
Leonor y Martín se casan: Corren toros y juegan cañas.
2560

MARTÍN

¡Mala letra para novios!

PEDRO

Pues ¿no os agrada la letra?

MARTÍN

Correr toros y casarme
Paréceme á los que llevan 2565
Pronósticos para el año
Dos meses antes que venga.

CONDE

Gallarda viene la novia;
Pero quien no conociera
Á Isabel, imaginara, 2570
Viéndola grave y compuesta,
Que era mujer principal.

DOÑA ANA

Juzgarse puede por ella
Cuánto las galas importan,
Cuánto adorna la riqueza. 2575

CONDE

¡Qué perdido está don Juan!

DOÑA ANA

¡Qué admirado la contempla!

CONDE

Por Dios, que tiene disculpa
De estimarla y de quererla;
Que la gravedad fingida 2580
Parece tan verdadera,
Que, á no conocerla yo
Y saber sus bajas prendas,
Hiciera un alto conceto
De su gallarda presencia. 2585

DON JUAN

(Para sí. Amor, si en esta mujer
No está oculta la nobleza,
La calidad y la sangre
Que por lo exterior se muestra,
¿Qué es lo que quiso sin causa 2590
Hacer la naturaleza,
Pues pudiendo en un cristal
Guarnecido de oro y piedras,
Puso en un vaso de barro
Alma tan ilustre y bella? 2595
Yo estoy perdido y confuso,
Doña Ana celosa de ella,
El Conde suspenso, hurtando
Á su gravedad respuesta.
Ella se parte mañana, 2600
Diamantes me da que venda;
¿Qué tienen que ver diamantes
Con la fingida bajeza?
Pues ¿he de quedar así,
Amor, sin alma y sin ella? 2605
¿No alcanza el ingenio industria?
No suele en dudosas pruebas,
Por las inciertas mentiras,
Hallarse verdades ciertas?
Ahora bien; no ha de partirse 2610
Isabel sin que se entienda
Si en exteriores tan graves
Hay algún alma secreta.)
Conde, el más alto poder
Que reconoce la tierra, 2615
El cetro, la monarquía,
La corona, la grandeza
Del mayor rey de los hombres,
Todas las historias cuentan,
Todos los sabios afirman, 2620
Todos los ejemplos muestran
Que es amor; pues siendo así,
Y que ninguno lo niega,
Que yo por amor me case,
Que yo por amor me pierda, 2625
No es justo que á nadie admire,
Pues cuantos viven confiesan
Que es amor una pasión
Incapaz de resistencia.
Yo no soy mármol, si bien 2630
No soy yo quien me gobierna;
Que obedecen á Isabel
Mis sentidos y potencias.
Cuando esto en público digo,
No quiero que nadie pueda 2635
Contradecirme el casarme,
Pues hoy me caso con ella.
Sed testigos que le doy
La mano.

CONDE

¿Qué furia es ésta?

DOÑA ANA

Loco se ha vuelto don Juan.2640

CONDE

¡Vive Dios, que si es de veras,
Que antes os quite la vida
Que permitir tal bajeza!
¡Hola! Criados, echad
Esta mujer hechicera 2645
Por un corredor, matadla.

DON JUAN

Ninguno, infames, se atreva;
Que le daré de estocadas.

CONDE

Un hombre de vuestras prendas
¡Quiere infamar su linaje! 2650

DON JUAN

¡Ay Dios! Su bajeza es cierta,
Pues calla en esta ocasión.
Ya no es posible que pueda
Ser más de lo que parece.

CONDE

¿Con cien mil ducados deja 2655
Un hombre loco mujer,
Que me casara con ella,
Si amor me hubiera tenido?

DOÑA MARÍA

Quedo, Conde; que me pesa
De que me deis ocasión 2660
De hablar.

DON JUAN (ap.)

¡Ay Dios! ¡Si ya llega
Algún desengaño mío!

DOÑA MARÍA

No está la boda tan hecha
Como os parece, Señor;
Porque falta que yo quiera. 2665
Para igualar a don Juan,
¿Bastaba ser vuestra deuda
Y del duque de Medina?

CONDE

Bastaba, si verdad fuera.

DOÑA MARÍA

¿Quién fué la dama de Ronda 2670
Que mató, por la defensa
De su padre, un caballero,
Cuyo perdón se concierta
Por vos, y que vos buscáis?

CONDE

Doña María, á quien deban 2675
Respeto cuantas historias
Y hechos de mujeres cuentan.

DOÑA MARÍA

Pues yo soy doña María,
Que por andar encubierta...

DON JUAN

No prosigas relaciones, 2680
Porque son personas necias,
Que en noche de desposados
Hasta las doce se quedan.
Dame tu mano y tus brazos.

MARTÍN

Leonor, á escuras nos dejan. 2685
Los padrinos son los novios.

DOÑA ANA

Justo será que lo sean
El Conde y doña Ana.

CONDE

Aquí
Puso fin á la comedia
Quien, si perdiere este pleito, 2690
Apela á Mil y Quinientas.
Mil y quinientas ha escrito:
Bien es que perdón merezca.


NOTES
 

ACT I

a. Ronda. A city of about 20,000 in Southern Spain, founded by the Romans and occupied for many centuries by the Moors. On account of its history and its natural beauty it is one of the most interesting cities in Spain.

1. Es cosa... de risa, It is enough to make one die of laughter.

3. Lüisa, spelled with the dieresis for metrical reasons.

4. Narcisos. Now a common noun and written with a small letter. In origin the word is derived from the mythological character, Narcissus, the son of the river Cephissus and the nymph Liriope. He was insensible to the charms of all the nymphs, who at last appealed to Nemesis for revenge. She made him fall in love with his own image reflected in a fountain; because he could not grasp it he longed for death and, according to Ovid, was metamorphosed into the flower which bears his name. A century before Lope it had evidently not yet passed into such common usage, for in the Celestina we read: "Por fe tengo que no era tan hermoso aquel gentil Narciso, que se enamoró de su propia figura cuando se vido en las aguas de la fuente." (Novelistas Anteriores á Cervantes, p. 25.)

8. consultas are reports or advice submitted to a ruler, hence the use of alteza.

10. entre otras partes. The Parisian edition of 1886, for no evident reason, reads, entre otros partes.

12. el duque de Medina. Gaspar Alonzo de Guzmán, duque de Medina-Sidonia, was a relative of Olivares and head of the great house of Guzmán of which the prime minister was a descendant through a younger branch. He was immensely wealthy and enjoyed high favor at court during the first years of the reign of Philip IV. Later, as governor of Andalusia, he conceived the idea of establishing a separate kingdom, as his brother-in-law, Juan de Braganza, had done in Portugal in 1640. His plans were discovered and as punishment and humiliation he was compelled to challenge the king of Portugal to a duel for the aid the latter was to give to the projected uprising in Andalusia. He made the journey to the Portuguese border only to find that Braganza had ignored his challenge. Covered with ridicule by the affair he passed the rest of his life in obscurity and disgrace. At the time Lope de Vega was writing La Moza de Cántaro he seems to have been seeking the favor of Olivares and therefore made the leading character of the play a relative of the favorite and the Duque de Medina-Sidonia.

16. Señora is now regularly written in such cases with a small letter, as well as similar titles hereafter encountered in the play.

17. Lindamente... vanidad, You know my weakness! You are trying to flatter me.

21. Sevilla, the metropolis of Andalusia and a city always noted for the beauty of its women.

29. Éste. Supply papel as suggested by line 3.

35. quiere en la memoria de la muerte, etc., that is, after he has died for her.

After 40. Con hermoso, etc. The author evidently intends to make the suitor write a wordy letter void of clear meaning, and that he is striking a blow at the then popular literary affectation known as culteranismo is indicated beyond a doubt by the word culto in line 43. A comparison of the passage with Cervantes' celebrated quotation from Feliciano de Silva, "La razón de la sinrazón" is interesting. (See Don Quijote, Part I, Chap. I.) A possible translation of the letter is as follows: "With fair though stern, not sweet, yet placid countenance, lady mine, appearances deceiving you, there gazed at me last week your disdain, imbued with all benevolence and yet rigid, and withal its brilliancy not solicitous, (benevolence) which with celestial candor illumines your face."

44. ¿Habla de aciértame aquí? The imperative is used here as a noun after the preposition and the verse is approximately equivalent to the expression "Habla de alguna adivinanza aquí?"

54. ¿Qué nada te ha de agradar? Can nothing please you?

58. Yo no tengo de querer. Tener de is used here where we should now expect haber de or tener que.

62. Flandes. In the time of Lope de Vega Spain held the Netherlands and constantly maintained a large force there.

64. Zerolo's edition has a comma instead of a period at the end of this line. Either punctuation makes good sense.

66. que yo... aquí, for of all those who appear here I do not see one to whom I should direct my favor.

70. si va á decir verdad, if the truth be told.

79. ansí, middle Spanish and archaic form of así. Cf. the French ainsi.

92. La primera necedad, etc., They say that the greatest folly is not the one to be feared, but those which follow it seeking to undo it.

95. deshacella=deshacerla. In earlier Spanish verse the assimilation of the r of the infinitive is quite common.

107. Muchas se casan aprisa, etc. Compare the English proverb of similar purport, "Marry in haste and repent at leisure."

121. dél=de él. A contraction no longer approved by the Spanish Academy.

124. Pedro el Cruel (1334-1369) was proclaimed king of Castile at Seville in 1350 after the death of his father, Alphonso XI. He early became infatuated with María de Padilla, but was made to marry against his will Blanche de Bourbon whom he immediately put aside. Pedro then plunged into a career of crime seldom equaled in Spanish history. Several times he was dethroned but always succeeded in regaining the scepter. He was finally killed by his own brother, Henry of Trastamare, at Montiel. Pedro's meritorious works were his successful efforts to break down the feudal aristocracy and his encouragement of arts, commerce and industry.

133. Don Diego de noche y coche. The implication is that don Diego is one who would woo his lady love at night and under the cover of a carriage rather than in the more open and approved manner of a gentleman of his rank. In spite of the brilliant example of the king, horsemanship was becoming a lost art and in a complaint of a member of the Cortes, addressed to the king, the subject is treated as follows: "The art of horsemanship is dying out, and those who ought to be mounted crowd, six or eight of them together, in a coach, talking to wenches rather than learning how to ride. Very different gentlemen, indeed, will they grow up who have all their youth been lolling about in coaches instead of riding." (Martin Hume, The Court of Philip IV, p. 130.) There is also a flower called dondiego de noche, and the author may have intended to make also a subtle play on words between this and the more suggestive meaning.

138. De noche visiones. "Thoughts of him at night give me the nightmare!"

Stage directions: hábito de Santiago: The order of Santiago is one of the oldest and most distinguished of all the Spanish military orders. It is said to have been approved by the Pope in 1175 and had during the middle ages great military power. The right to confer it is now vested in the crown of Spain. The badge is a red enamel cross, in the form of a sword with a scallop-shell at the junction of the arms.

174. agora, archaic and poetic word, synonym of ahora which is of similar origin. Hac hora > agora and ad horam > ahora.

180. primer licencia. The apocapation of the feminine of the adjective primero is not admissible in modern Spanish.

181. Duque, that is, the Duque de Medina. See v. 12 and note.

188. Lugar... deba, A place which is certainly its due.

192. la Plaza mentioned here is evidently the Plaza de la Ciudad, which is the center of the ancient part of the city.

197. Sanlúcar (de Barrameda) is an important and interesting seaport town at the mouth of the Guadalquivir. It was taken from the Moors in 1264 and occupied a prominent position during the 15th and 16th centuries. Columbus sailed from this point in 1498 on his third voyage to the New World. Lope makes Sanlúcar the scene of part of his Nuevo Mundo descubierto por Cristóbal Colón and mentions it in a number of his other plays.

198. Le respondí, etc. Don Bernardo's reply was intended to reveal delicately to the lover that his suit was not favored by the Duke.

228. Aquí su mano soberbia... For an analogous situation compare Guillen de Castro's las Mocedades del Cid and its French counterpart, Corneille's le Cid.

231. que tantas veces, etc., because an insult is renewed as many times as he who receives it tells it to him who ignores it.

236. con cinco letras, that is, the five fingers of the hand which had left its imprint on his face.

245. á el afrentado. Not a little laxity in the observance of the rule for the contraction of the preposition and the definite article is to be noted throughout the play.

252. It is to be observed in a number of instances in the text that the initial exclamation and interrogation marks are often omitted before exclamations and interrogations if they follow other similar constructions.

301. si sois servido, if you please.

310. La decid. Modern usage generally requires the object after the imperative in such a case as this, but the license may occur in poetry.

324. Desta=De esta.

337. quien. Translate in the plural. Concerning this doubtful usage we have the following from one of the best known modern authorities: "En el siglo XIV caía ya en desuso qui, por inútil duplicado de quien; éste en el siglo XVI se creó un plural: quienes, que aunque calificado de inelegante por Ambrosio de Salazar en 1622, se generalizó, si bien aun hoy día se dice alguna vez 'los pocos ó muchos de quien ha tenido que valerse.'" (Menéndez Pidal, Manual elemental de gramática histórica española, p. 176.)

354. Y sobre seguro, fácil, And besides sure, easy. The assonance of final unaccented i with final unaccented e is permissible.

362. Quien supo, etc., If anyone could determine to be yours there can be nothing to put off your pleasure.

409. ¿Hay tal gracia de monjil? Is there anything so graceful in widow's weeds? monjil, "mourning garments."

413. sugeto=sujeto.

441. el río. The Manzanares, a stream which rises in the Sierra de Guadarrama and flows by Madrid, emptying into the Jarama, which in turn flows into the Tajo a short distance east of Toledo. In the eyes of the madrileños this stream assumes importance which its size scarcely merits. Its banks have been the scene of festivities from the early days of the city to the present time. In the time of Lope de Vega the banks of the Manzanares and its dry bed were, as a place for promenading, in the same class as the Prado, the Plaza Mayor and the Calle Mayor, and during the great heat of summer the populace of all classes sought refuge here. Lope makes frequent reference to the stream in many of his works.

477. Muriósele á una casada, A woman's husband died.

482. Y sin que, etc., And without fulfilling the obsequies (as requested). Manda, lit., "legacy, bequest"; but cumplir la manda, "to observe the religious rites (according to the will of the deceased)."

484. vertiendo poleo, putting on airs. Poleo, "strutting gait, pompous style."

485. reverendo coche, elegant carriage. Reverendo, lit., "worthy of reverence," but here fam., "worthy of a prelate." Many of the higher clergy formerly lived in princely style.

499. Porque no vuelva el marido, Lest the husband might return.

519. variar, in Zerolo's edition, is varïar, as it should be in order to fill out the verse.

521. De mi condición, etc. An interesting parallel to the idea of this passage is found in the following from Voltaire: "Il m'a toujours paru évident que le violent Achille, l'épée nue, et ne se battant point, vingt héros dans la même attitude comme des personnages de tapisserie, Agamemnon, roi des rois, n'imposant à personnes, immobile dans le tumulte, formeraient un spectacle assez semblable au cercle de la reine en cire colorée par Benoît." ("Art dramatique" in the Dictionnaire Philosophique.)

522. Que me pudren, etc., That paintings vex me. Note peculiar sense of pudrir.

529. Susana. In the thirteenth chapter of Daniel is narrated the story of Susanna, the beautiful wife of Joachim, of whom two old men, judges during the Babylonian captivity, were enamored. They surprised her one day in her bath in the garden and, because she repelled their advances, testified that they had found her with a young man. She was condemned to death, but on the way to her execution Daniel intervened and by a clever ruse succeeded in convicting the two old men of bearing false witness. They were put to death and the innocence of Susanna proclaimed. The story has furnished a theme for many painters and from it many notable works have been produced, of which several existed in the time of Lope de Vega. In the Obras Sueltas, vol. IV, p. 450, there is a sonnet, Á una Tabla de Susana, which begins: