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Lecturas fáciles con ejercicios

Chapter 20: EL ÁRABE HAMBRIENTO
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About This Book

The volume presents graded Spanish reading selections and exercises for beginners, arranged in two main parts: a series of simple European tales and a Pan‑American section of informational articles about Latin American countries. Each piece is accompanied by idiom notes, comprehension questionnaires, verb drills, dramatization and summary activities, and vocabulary-focused tasks designed to develop practical, everyday Spanish rather than advanced literary study. Appendices provide verb paradigms, common refranes, and a vocabulary, while classroom expressions and pedagogical suggestions guide teachers in oral, written, and sight‑reading practice.

NOTES:

[56] tener a cargo, to have charge of, to have in one's charge.

[57] hacer daño a, to damage or harm.

[58] dar a entender, to show, to make known.

[59] pasados algunos días, a few days later, when a few days had passed.

[60] volver a gritar, to cry again. Volver a plus an infinitive expresses repetition of the act of that infinitive.

[61] acudir en socorro de, to come to the help of.

[62] dar crédito a, to believe, have faith in.


EL LEÓN Y EL CONEJO


El león, rey poderoso,
En su lecho inapetente,
A su almuerzo inútilmente
Invitó a un conejo hermoso.
—¡Necio!—exclamó aquél airado—
¿Porqué excusas este honor?
—Dispensadme, gran señor;
Temo ser yo el almorzado.

De Mellevant.

Conviene aprender de memoria estos versos.


EL CAMELLO PERDIDO

Quien busca halla

Un derviche que viajaba solo por el desierto se
encontró con[63] dos comerciantes.

—¿Han perdido ustedes algún camello?—les preguntó.

—Sí—contestaron ellos. 5

—¿Era ciego del[64] ojo derecho y cojo de[65] la pata
izquierda?—volvió a preguntar[66] el derviche.

—Sí.

—¿Había perdido un diente?—siguió preguntando
el derviche. 10

—Sí.

—¿Estaba cargado de miel y de maíz?

—Sí, sí—dijeron los comerciantes.—Díganos
dónde está.

—No lo sé—dijo tranquilamente el derviche. 15

—Pero ¿no lo ha visto usted?

—Nunca he visto ese camello, ni he oído hablar
de[67] él más que a ustedes.

Los comerciantes se miraron sorprendidos, y creyeron
ser víctimas de un engaño y de un robo. 20

Se acercaron a[68] él, le cogieron y le preguntaron:

—¿Dónde está el camello, y qué ha hecho usted de
las joyas que había entre la carga?

—No he visto el camello, las joyas y la carga—repitió
el derviche. 25

Entonces le condujeron ante el Cadí para que lo
juzgara; pero después de un examen muy detenido no
resultó nada en contra del[69] derviche. No era culpable
de mentira ni de robo.

—Es un hechicero—exclamaron los comerciantes. 30

Pero el derviche le dijo tranquilamente al Cadí:

—Veo que está usted sorprendido, y que sospecha
que estoy engañándole. Quizás le he dado motivo
para[70] ello, y debo explicarme. He vivido muchos
años, y aunque no he aprendido nada nuevo, me he 35
habituado a[71] ver con cuidado y a pensar bien en[72]
lo que veo, aunque sea en el desierto. Encontré esta
mañana las huellas de un camello que iba perdido,
porque junto a sus pisadas no había ninguna pisada
humana. Comprendí que el camello era ciego del 40
ojo derecho, porque estaba intacta la hierba de ese
lado, y la del izquierdo se la había comido al pasar,
y deduje que iba cojo, porque apenas se marcaban en
la arena las pisadas de una de sus patas. Noté además
que le faltaba un diente,[73] porque en donde había mordido 45
la hierba quedaba siempre en ella un pequeño
espacio sin cortar.[74] Hallé en el suelo algunas hormigas
arrastrando algunos granos de maíz, caídos en la
misma dirección de las pisadas del camello, y también
hallé algunos montones de moscas disputándose[75] unas 50
gotas de miel, y por estas señas conocí la carga que
aquél llevaba.

EJERCICIOS

Cuestionario

Contéstese por escrito en español a las preguntas que siguen.

1. ¿En dónde y con quién se encontró un derviche?

2. Describa usted el camello según la descripción del derviche.

3. ¿Por qué condujeron los comerciantes al derviche ante el Cadí?

4. Aunque no lo vio, ¿cómo supo el derviche que el camello iba perdido?

5. ¿Qué señas le ayudaron al derviche a describir el camello?

Modismos

Empléese cada uno de los modismos de este cuento en oraciones completas españolas, usándolo en tiempo distinto del empleado en el texto.

Sinopsis de verbos

Escríbase una sinopsis de los verbos seguir, creer, deducir en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, usando la tercera persona del singular.

Representación dramática

Los alumnos pueden muy fácilmente desempeñar los papeles de los personajes que se encuentran en este cuento.

Para estudio

Un derviche es un sabio del Oriente.

Un desierto es una llanura seca y arenosa.

Comerciantes son los que compran y venden mercancías.

Los camellos se usan para transportar mercancías por el desierto.

Resisten el calor más fácilmente que otros animales de carga, y viven muchos días sin beber agua.

Un Cadí es un juez.

Haga usted preguntas a otro alumno de la clase basadas en las frases anteriores.

NOTES:

[63] encontrarse con, to meet.

[64] ciego de, blind in.

[65] cojo de, lame in.

[66] volver a preguntar, to ask again. Volver a plus an infinitive expresses repetition of the act of that infinitive.

[67] oír hablar de, to hear (spoken) of.

[68] acercarse a, to approach.

[69] en contra de, against.

[70] dar motivo para, to give reason for.

[71] habituarse a, to get used to, become accustomed to.

[72] pensar en, to think of.

[73] faltar algo a uno, to lack something.

[74] sin cortar, uncut.

[75] disputarse algo, to quarrel over something.


EL ÁRABE HAMBRIENTO


Perdido en un desierto
Un árabe infeliz, ya medio muerto
Del hambre y la fatiga,
Se encontró un envoltorio de vejiga.
Lo levantó, le sorprendió el sonido,
Y dijo, de placer estremecido:
—¡Avellanas parecen!—Mas al verlas,
Con tristeza exclamó:—¡Sólo son perlas!

De Gretry.

Apréndanse de memoria estos versos.


EL OSO

Al hombre osado la fortuna le da la mano

Cuando yo era niño—dijo el abuelo, mientras se
acomodaba en la vieja butaca.

Al oír
[76] sus primeras palabras, sabíamos ya que nos
iba a contar una historieta. Corrimos a donde él estaba,
le rodeamos como de costumbre,[77] y él continuó: 5

—Cuando yo era niño vivía en una casita cerca
de un monte. Cogía yo las últimas frutas del otoño y
las primeras flores de la primavera. Sabía en donde
tenían su nido los pájaros y su cueva los conejos de la
vecindad; pero había en el monte un animal que me 10
daba miedo.[78] Este animal era un oso. Temiendo
encontrarme con él, no me atrevía a andar por el monte.

Los osos son grandes, de color obscuro,[79] están cubiertos
de[80] pelo largo, y tienen muy afilados los dientes.[81]
Suben a[82] los árboles, valiéndose de[83] sus garras corvas y 15
fuertes. Suelen[84] matar a otros animales, sólo con
apretarlos entre las patas.

Un día salieron mis padres y me dejaron cuidando
a mi hermanito. Me recomendaron que le tuviera
siempre a la vista,[85] y pusiese a calentar[86] el agua 20
para la cena.

Jugué con el chiquitín hasta cerca de anochecer.
Puse entonces la caldera con agua al fuego, le arrimé
bastante leña y me puse a[87] cantar al lado de niñito,
que se durmió[88] al poco tiempo. 25

Le acosté en su cama pequeña, cogí el libro nuevo
que me había regalado mi padre, y me puse a leer a
la luz de fuego. Sentí al poco rato unas pisadas, miré
hacia la puerta, y ví en el umbral un oso que entraba.

¿Qué podría yo hacer en tal apuro? No tenía 30
escopeta ni palo de que valerme; no había personas
cerca a quienes pedir socorro. Pensé de pronto en[89]
mi hermanito, al ver al oso que se dirigía hacia la
cama. Cogí en un momento la caldera de agua hirviendo
y entré resueltamente en el cuarto. Volvió 35
la cabeza hacia mí y entonces le arrojé en la frente
toda el agua de la caldera.

Oí un quejido, un grito de rabia, y ví salir[90] en seguida
el oso de entre la humareda, dando tumbos[91] a
un lado y a otro. El agua hirviendo le había cegado 40
y andaba a tientas.[92] Por último encontró la salida y
desapareció. Busqué entonces una gran tranca, aseguré
con ella la puerta, y caí al suelo sin sentido.[93]

Cuando llegó mi padre me abrazó y me dijo:

—¡Eres un valiente! Salvaste la vida a tu hermano 45
y defendiste la tuya. Te portaste como un héroe, y
nos has librado de una gran desgracia.

A pesar del miedo que me inspiraba aquel feroz
animal, hubiera querido entonces encontrarme con una
docena de osos, por el gusto de oír a mi padre llamarme 50
«mi valiente hijo.»

EJERCICIOS

Cuestionario

Contéstese en español a las preguntas que siguen.

1. ¿Quién cuenta la historieta?

2. ¿De qué estación se habla? Nombre usted las cuatro estaciones del año.

3. Dé usted los nombres de los animales mencionados en este cuento.

4. ¿Por qué dió miedo al niño el oso?

5. ¿De qué se valió el muchacho para salvarse?

6. ¿Por qué era valiente el muchacho?

Modismos

Tradúzcanse al español las siguientes oraciones basadas todas en los modismos tomados del cuento "El Oso."

1. They were falling asleep.

2. I kept my little brother in sight.

3. Do not begin to play with the little child.

4. She had put the water on to heat.

5. They are thinking of us.

6. He will stagger about in the room.

7. We are accustomed to see rabbits in the hills.

8. We were groping our way towards the door.

Sinopsis de verbos

Escríbase una sinopsis de los verbos ser, oír, pensar en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, empleando la tercera persona del plural.

Empleo de preposiciones

Llénense los espacios en blanco con las preposiciones que convengan. Después tradúzcanse al inglés las oraciones así formadas.

1. Irán —— pie a la feria.

2. Pienso —— mi hermano que está en Europa.

3. Quiero asomarme —— la ventana.

4. El camello sirve —— llevar cargas.

5. El hombre se sirvió —— dinero para comprar un asno.

6. Él está burlándose —— mí.

7. Usted puede contar siempre —— su amigo.

8. Dí —— una piedra en el camino.

9. La casa está cubierta —— flores.

10. El rico se acercó —— la casa.

NOTES:

[76] al oír, upon hearing.

[77] de costumbre, as usual.

[78] dar miedo, to make afraid.

[79] de color obscuro, dark colored. To describe an object as to its color, it is customary in Spanish to use the word color preceded by the preposition de and followed by the adjective of color.

[80] cubierto de, covered with.

[81] tener afilados los dientes, to have sharp teeth.

[82] subir a, to climb.

[83] valerse de, to make use of.

[84] soler, to be accustomed. This verb is used only in the present and imperfect tenses. It is always followed by an infinitive.

[85] tener a la vista, to keep in sight.

[86] poner a calentar, to put on to heat.

[87] ponerse a, to begin.

[88] dormirse, to fall asleep.

[89] pensar en, to think of.

[90] ver salir, to see come out. Verbs of perception in Spanish are usually followed by the infinitive if by any form of the verb.

[91] dar tumbos, to stagger about.

[92] andar a tientas, to grope one's way.

[93] sin sentido, unconscious.


ABUELO Y NIETO

Las almas de buen temple no se abaten en la desgracia, ni se degradan en la pobreza.

Había una vez un pobre anciano sordo, casi ciego,
y que apenas podía tenerse sobre sus temblorosos
pies.
[94] Le temblaban también las manos, y al comer
en la mesa derramaba a veces la sopa sobre los manteles.
Su nuera y su mismo hijo estaban muy disgustados 5
con esto, y al fin resolvieron encerrarle en
un cuarto, donde le daban de comer[95] en una vieja
escudilla de barro.

Entristecíase el anciano con este proceder de sus
hijos, y lloraba algunas veces; pero sufría su desgracia 10
sin replicar.

Un día se le cayó la escudilla de barro de entre las
manos, cada vez más temblorosas y débiles, y se hizo
pedazos[96] en el suelo. Entonces le compraron una
tosca escudilla de madera, y en ella le daban la comida. 15

Los esposos que así trataban al triste padre tenían
un hijo de cuatro años, y un día le vieron muy afanado
tratando de[97] ahuecar un trozo de madera, al que
había redondeado ya por el exterior dándole toscamente
la forma de una escudilla. 20

—¿Qué haces ahí?—le preguntó su padre.

—Hago un comedero para ti y para mamá cuando
seáis viejos.

Miráronse marido y mujer, primero sorprendidos y
después avergonzados de lo que habían hecho. Lloraron 25
después, con gran asombro del niño que no podía
comprenderlos, y desde aquel día volvieron a comer
en compañía del anciano y le trataron con la debida
consideración.

EJERCICIOS

Cuestionario

Contéstese en español a las preguntas que siguen.

1. ¿Por qué encerraron al anciano en su cuarto?

2. ¿En qué le daban de comer?

3. ¿Le gustó al anciano este trato?

4. ¿Cómo sucedió que la escudilla de barro se hizo pedazos?

5. ¿Por qué le dieron al anciano una escudilla de madera?

6. Explique usted porqué trataban finalmente al anciano con la debida consideración.

Sinopsis de verbos

Escríbase una sinopsis de los verbos entristecerse, replicar, ver en los tiempos simples de indicativo y de subjuntivo, sirviéndose de la primera persona del singular.

Resumen

El discípulo se preparará a dar oralmente ante la clase un resumen del cuento "Abuelo y Nieto."

Estudio de voces de la misma etimología

Es de notar la semejanza que existe muchas veces entre palabras españolas e inglesas. Tales palabras tienen la misma etimología. Hay muchas en las dos lenguas que tienen por base común la misma palabra original. En muchos casos tienen hasta hoy día el mismo significado aunque hay algunas que con el tiempo han cambiado su sentido. Las voces siguientes han sido tomadas del cuento "Abuelo y Nieto." Nótese la semejanza así como la diferencia que existe entre las palabras de ambos idiomas.

Voz españolaVoz inglesaSignificado inglés
ancianoancientold, old man
temblartrembletremble
sopasoupsoup
mantelmantletablecloth
disgustadodisgusteddispleased
resolverresolveresolve, solve
cuartoquarterroom, quarters
procederprocedureprocedure
sufrirsuffersuffer
desgraciadisgracemisfortune
replicarreplyreply
débil (adjetivo)debility (substantivo)weak
suelosoilsoil, floor
esposospousespouse
tratartreattreat, try
exteriorexteriorexterior
formaformform
primeroprimerprimer, first book
gran(de)grandgrand, great
comprendercomprehendunderstand, include
compañíacompanycompany
consideraciónconsiderationconsideration

Ejercicio

Háganse oraciones, usando quince de las palabras españolas arriba citadas.

NOTES:

[94] tenerse sobre los pies, to stand.

[95] dar de comer, to feed.

[96] hacerse pedazos, to be broken in pieces.

[97] tratar de, to try. Tratar, in the sense of to try, takes de before the following infinitive.


LA CHIMENEA

Es muy hermosa,
Es agradable,
Es confortable
La chimenea,
Cuando en las noches
De cruda helada
Su llama amada
Chisporrotea;

Sintiendo entonces
Que en nuestra frente
Su lumbre ardiente
Vida nos da,
Que por sus llamas,
Con luz dorada,
Iluminada
La sala está.

Cuando unas mueren
Otras se encienden:
Mil se desprenden
En confusión.
Todos recuerdan
Sus ilusiones:
Las impresiones
Del corazón.

Todos gozamos
Al contemplarla,
En dulce charla
Que nos recrea,
Cuando en las noches
De cruda helada,
La llama amada
Chisporrotea.

Quiteria Varas Marín.

Léase repetidas veces este poema en voz alta.


UN JUEZ MORO

Al mentiroso conviene ser memorioso

Un emir de Argel tuvo noticia de[98] que había cerca
de la ciudad un juez muy hábil para[99] descubrir la
verdad, y quiso hacer la prueba[100] por sí mismo. Se
disfrazó de[101] mercader y se puso en camino.[102]

Cerca ya de la población donde el juez vivía, se 5
acercó al emir un mendigo, y le pidió limosna. El
emir le dió algunas monedas, y cuando iba a seguir
su camino,[103] le detuvo el mendigo de nuevo.

—¿Qué más quieres de mí?—le preguntó aquél.

—Te ruego que me lleves en tu caballo hasta la 10
plaza, para que los camellos no me atropellen.

Accedió bondadosamente el emir y llevó al pordiosero
hasta la plaza. Allí detuvo su caballo; pero el mendigo
no daba señales de[104] apearse.

—Ya hemos llegado; bájate—le dijo. 15

—¿Por qué me he de[105] bajar, si el caballo es mío?
Baja tú pronto, o te denunciaré ante el juez por ladrón.

El emir quedó asombrado de la audacia y mala
fe de aquel pícaro.

Pronto la muchedumbre que los rodeaba se enteró[106] 20
del caso, y les dijo:

—Vayan ustedes donde está el juez, y todo se
pondrá en claro.[107] Uno y otro comparecieron ante el
juez.

Aguardando turno,[108] presenciaron allí otros varios 25
juicios.

Un sabio y un patán se disputaban[109] una misma
mujer. El juez, después de oírlos, les dijo:

—Dejen ustedes aquí la mujer, y vuelvan mañana.

Entraron en seguida un carnicero y un aceitero. 30
El carnicero estaba lleno de sangre y el aceitero de
aceite, en la ropa y en las manos.

El carnicero decía:

—Fuí a comprar aceite, y al sacar la bolsa para
pagarlo, este hombre me sujetó la mano para quitarme 35
el dinero. Hemos venido hasta aquí, él agarrado a
mi mano y yo sujetando la bolsa.

—Lo que este hombre dice es mentira,—dijo el
aceitero.—Vino él a comprarme aceite, me dijo que le
cambiara una moneda de oro, y al sacar yo la bolsa 40
para complacerle, quiso apoderarse de[110] ella. Yo entonces
le cogí la mano, y así hemos venido a su presencia.

El juez meditó un momento, y dijo:

—Dejen ustedes el dinero, y vuelvan mañana.

Tocóle su vez al[111] emir, y relató lo que le había sucedido[112] 45
con el mendigo.

El juez escuchó al emir, y ordenó luego al pordiosero
que explicara el caso.

—Iba yo en mi caballo—dijo—cuando este
hombre me rogó que le dejara montar y le llevara 50
hasta la plaza. Hice lo que me pedía; pero cuando
le advertí que ya estábamos en las ciudad, se negó a[113]
bajar del caballo, diciendo que éste era suyo.

El juez dijo:

—Dejen ustedes el caballo aquí, y vuelvan mañana. 55

Al día siguiente acudieron muchas personas para
conocer las resoluciones del juez.

Cuando se presentaron el sabio y el patán, el juez
dijo al primero:

—Llévese usted su mujer, y que den al patán cincuenta 60
azotes.

Fuéronse el sabio y su esposa, y el patán sufrió la
pena.

Llamó el juez al carnicero y le dijo:

—El dinero es suyo. 65

Señalando después al aceitero, mandó que le dieran
cincuenta azotes.

Llegó el turno de emir y el mendigo.

—¿Reconocería su caballo entre otros veinte?—preguntó
el emir. 70

—Lo reconocería.

—¿Y usted?

—También—repuso el mendigo.

—Sígame—dijo el juez al primero.

Se dirigieron a[114] la cuadra, y el emir reconoció en 75
seguida su caballo.

El juez hizo entrar[115] también al mendigo, quien
señaló el mismo caballo que había señalado el emir.

Volvió el juez a su sitio, y dijo al emir:

—¡Tome usted el caballo: es suyo! 80

Y ordenó que le dieran al mendigo cincuenta azotes.

Cuando el juez se alejaba, el emir se le dirigió a[116] él.

—¿Qué me quiere usted?—le preguntó el juez.
¿Acaso está descontento de la sentencia?

—No es eso. Soy el emir Baukas, y vine atraído 85
por su fama de juez experto y prudente. Me ha sorprendido
su aplomo en el juicio, y por lo que a mí
corresponde[117] declaro que acertó. ¿Podría saberse
cómo ha averiguado usted la justicia de los demás?

El juez contestó sencillamente: 90

—Llamé a la mujer del sabio esta mañana y le
dije: «Eche usted tinta en mi tintero.» Tomó el
tintero, lo limpió cuidadosamente y lo llenó de[118] tinta,
todo en un instante y bien. Era indudable que aquella
labor no era nueva para ella. Si hubiese sido mujer 95
del patán no hubiera procedido tan hábilmente en
aquel trabajo.

En cuanto al[119] dinero, lo hice depositar en una
cubeta con agua. Esta mañana observé con atención
si sobrenadaba algún indicio de aceite. Si el dinero 100
hubiera sido del vendedor de aceite, lo habría éste
impregnado con el contacto de sus manos. El ligero
tinte del agua y la ausencia del aceite en ella decían
claramente que el dinero era del carnicero.

El caso del caballo era más difícil de averiguar. El 105
mendigo lo reconoció tan pronto como usted entre
otros veinte. Les sometí a esta prueba para ver
solamente a cuál de los dos reconocía el caballo.

Cuando usted se acercó a él, el caballo volvió al
instante la cabeza para mirarle mientras que cuando
el mendigo lo tocó, encogió una pierna y miró hacia
otro lado con ojos indiferentes. Así averigüé que era
suyo. 110

Admirado el emir de[120] la penetración y sabiduría del
juez, trató de premiarle; pero él rehusó, diciendo:

—Nada podría usted darme que valiera tanto como
la satisfacción de haber procedido justamente. Pida
usted solamente al[121] cielo que me esclarezca en todos 115
los casos el camino de la verdad.

Leo Tolstoy.

EJERCICIOS

Cuestionario

Contéstese en español a las preguntas que siguen.

1. ¿Por que se puso en camino el emir?

2. Además de pedirle al emir dinero, ¿qué otra cosa le pidió el mendigo?

3. ¿Por qué los rodeaba la muchedumbre?

4. ¿Qué juicios presenciaron ante el juez?

5. Dé usted una palabra sinónima de pordiosero.

6. ¿Cómo había decidido el juez la disputa entre el carnicero y el aceitero?

7. Cuando el emir trató de premiar al juez, ¿qué dijo éste?

Modismos

Tradúzcanse al español las siguientes oraciones basadas todas en los modismos tomados del cuento "Un Juez Moro."

1. The merchant will set out for the city.

2. He continued on his way all day.

3. He found out that we had taken possession of the horse.

4. The rogue was awaiting his turn.

5. All this happened yesterday.

6. The judge has refused to listen to the rustic.

7. The beggar asked a rich man for money.

8. The merchant has disguised himself as a beggar.

El imperativo de verbos regulares

Las varias formas del imperativo del verbo contestar son:

 contestemos (nosotros, as)
contesta (tú)contestad (vosotros, as)
conteste ustedcontesten ustedes

Del mismo modo, escríbanse las formas del imperativo de otros tres verbos que sean de las tres conjugaciones regulares.

Estudio de voces de la misma etimología

Hágase una lista de todas las voces españolas de la página 40 que tengan palabras inglesas de la misma etimología.