The Project Gutenberg eBook of Místicas; poesías
Title: Místicas; poesías
Author: María Raquel Adler
Release date: February 15, 2020 [eBook #61415]
Most recently updated: October 17, 2024
Language: Spanish
Credits: Chuck Greif
M Í S T I C A S
LIBROS DE RAQUEL ADLER
EN VENTA
Revelación (Mi romance)
Prosa
Místicas
Poesías
EN PREPARACIÓN
Cánticos de Raquel
Poesías
R A Q U E L A D L E R
M I S T I C A S
P O E S Í A S
EDITORIAL TOR
2068 PARAGUAY 2068
BUENOS AIRES
ES PROPIEDAD
AL ÍNDICE
DIOS
A la Sra. Regina Pacini de Alvear
La Señorita RAQUEL ADLER recibió de S. S. el Papa Pió XI, estas líneas en contestación a varios versos que oportunamente le enviara.
JUICIO
GLORIA IN EXCELSIS DEO
Al Sr. Jorge A. Mitre
Dios tan grande se digne hacerle objeto
de sus pensamientos y cuidados?
igual a los ángeles, le adornasteis con
los dones más gloriosos de naturaleza
y gracia, y le establecisteis en la
tierra sobre todas vuestras obras.
(Salmos de David. Salmo 8)
Poder indestructible del tiempo que la inflama.
Vibrar con toda vida, brillar con lo que brilla;
Con lo desconocido, esta verdad sublime
Con el día y la noche, con su sagrado mito.
Con la fe que nos guía con inmensa confianza
Que siempre se prodiga y queda siempre intacto..
Haré de mí Tu obra de glorificación.
Que es la virtud divina de toda quinta esencia.
La llama del gran Todo en que siempre Tú vibras.
Con Tu lluvia benéfica, Tu luz resplandeciente.
Con Tu serenidad ungida de fervores,
Prosternada mi vida por el bien, por el mal.
Del ser que todo puede, de la piedad suprema.
De lo que se confirma, de lo que se presiente.
Y de todo propósito la irreductible acción.
PIETAS
(Evangelio de San Lucas, C. 23 V. 3)
Fué así que me infundiste de tu sentir la clave.
Hería tu sentencia cual destrozante mazo.
Como lirio entre cardos, cual rosa en la maleza.
"Mezquindad e injusticia abruman estos mundos".
Porque les falta amor, porque su vida mecen
Son máscara de seres, carcoma de las cosas.
Afirman lo que ignoran y niegan lo que sienten.
En pleno desvario la lascivia vivida.
El oprobio es vuestro y mía es vuestra vida.
Y proseguís la marcha por encurvados rieles?
Humanas criaturas, ¿cual será vuestra suerte?
Que con su holocausto os aproximó a su seno?
Para injertar la vuestra? y que si tal hazaña.
Mientras él desde entonces por vosotros oraba,
. . . . . . . . . . . . . . .
¡Oh! Señor Jesu-Cristo, misericordia, santo
Con el que ungieras almas y fecundaras brío;
Que abraza y encandila y brilla eternamente.
El corazón sin siembra y el alma sin arado.
Su senda en las tinieblas, su amarga incertidumbre.
Rebaño, cuya vida va gastándose en vano
Piedad porque no saben, no saben lo que hacen.
LA VISITACIÓN
Ahito el corazón se alza mi voz.
Ya puso el tiempo su inefable broche
Al día, y de uno nuevo se va en pos.
Y otra noche a mi ansioso corazón,
Que a esta hora del mundo se deslía,
Y sublime va alzando su canción!
Insaciable, la sed de su pasión.
El mal del hombre es grande y lo devora,
¡Oh carcajada cruel de su extorsión!
Va carcomiendo ya la Humanidad,
Por la gota de amor mal recogida,
Por un grano de fe en la Eternidad!
¿COMO?
Para Enriqueta L. Lucero
¿Cómo decirte, hermano que es mi sed?
Si yo vivo tejiendo en mi desvelo
Para mi ensueño una divina red.
Iré a parar en brazos del amor?
Si yo sigo anhelando que la muerte
No ose tronchar ésta mi vida en flor ...
Este enigma que mina ya mi ser?
Si yo creo que un astro sobrehumano
¿Cómo decirte, hermano, de qué modo
Puedo explicarte este divino lodo?
A UNA HERMANA
se levanta, el que se desvia no torna
a camino?
(Jeremias, Cap. 8, Vers. 4).
Que te hizo desviar
Crédula e inconsciente
Los pasos al azar ...
Se puede desandar.
Hermana aún te resta
La gracia de llorar!
Ya te levantarás;
No importa si has mentido
Luego te enmendarás;
Volverás, volverás,
Y de nuevo tu cara
Dará con la verdad!
ASI SEA
Lo bastante a lavida, y que ya a la sazón
Hubiera yo podido ser nutriz y blasón,
De este mi pobre siglo y que lo he desdeñado.
La gracia de tu espíritu; y que con mi eslabón
Su engranaje ajustare, cadena en rebelión
Del humano que todo, todo lo ha denigrado.
Al humano no bastan; y que así yo demoro
La redención sublime de paz, gloria y amor.
Les injerte mi espíritu, les nutre mi idea,
Y que dé en holocausto mi vida que está en flor?
MILAGRO
TRIPTICO
LA IDEA LUMINOSA
Muchas veces Señor, según vuestras promesas habéis usado de bondad con vuestra sierva.
Inspiradme también bondad para con los otros; enseñadme a arreglar bien mi conducta y a conocer perfectamente vuestros mandamientos, pues en observarlos fielmente pongo toda mi esperanza. (Salmos de David-salmo 118).
I
Ya se acerca mi vida,
Y refleja mi espíritu
La Idea luminosa
Del Ser y del no Ser.
La luminosa idea,
Que en sí lleva impregnada
La beatitud serena
De la luz inmortal.
La Idea luminosa
Que enceguece al Viajero
Con su resplanceder.
Y ese Viajero indómito
Al verla en su destello
Y en su inmenso fulgor,
Cerró en su inconsciencia
Sus ojos deslumhrados.
Pupilas ofuscadas
Ante la gran pupila
Del Ser y del no Ser!
Mas yo Señor me acerco,
Mi vida ya se infunde,
Y refleja mi espíritu
La idea luminosa
De Tu luz inmortal!
LA PALABRA DIVINA
II
Ya mi vida se allega,
Y ya palpa mi espíritu
La palabra divina
De Tu ley inmortal.
La divina palabra,
Que en sí lleva impregnada
La suprema sentencia
Del humano ideal.
La palabra divina,
Que se impone al Viajero
Con la llana consciencia
De su magna verdad.
Y el Viajero extraviado,
Que sólo ha hallado en ella
Vagas encrucijadas
De un laberinto irreal.
Desvió por un instante
Sus ávidos anhelos,
Su ansia de eternidad.
Perturbado el espíritu,
Amedrentado y solo
Ante la supremacia
Del humano ideal.
Mas yo Señor me acerco,
Mi vida ya se allega.
Ya palpa mi espíritu
La palabra divina
De Tu ley inmortal!
EL AMOR INFINITO
III
En ansias diluída,
Y anegada en el éxtasis
De Tu infinito amor.
Revelada me ha sido
Su excelsitud sagrada.
Aceptad ¡oh! hermanos,
En gracia del Señor
Mi corazón henchido
Colmado y fervoroso
De gloria y de amor.
Asidos bien en él;
Asidos fuertemente.
Y así los corazones
Todos, sin excepción,
Palpitarán en uno
Su ansia y su fervor;
Y en uno gozarán
Las bonanzas más dulces;
Y también sangrarán
En un solo dolor.
Aceptad ¡oh! hermanos
Mi fervoroso amor.
Señor yo ya me acerco
Anegada en el éxtasis
De Tu infinito amor.
Ofrenda más sublime
Que yo pueda ofrecer.
Aceptadla hermanos
En gracia del Señor!
DESTINO
Al Dr. L. V. López
Esta existencia mía? Y con voz apiadada
Díjome: ¿No lo sabes? En tu arcilla mezclaron
Una lágrima mía. ¡Oh tu privilegiada!
Este cuerpo inmanchado? Y su voz animada
Me dijo: de la savia del Todo te extrajeron
La mirra de los reyes, ¡oh tú la muy amada!
Anegada en el éxtasis de su magnificencia.
¿Qué vertisteis en mi espíritu? le dije prosternada,
Que esencia de mi espíritu te di. En eternales
Gracias de amor tu fuistes la gran santificada!
HACIA TI
Hacia Tí ¡oh Señor! están ya sin cesar,
Escuálidas y tristes en sus designios vanos.
Señor, Tú a nosotros algo nos has de dar!
Aunque pan de ignominia tuvieron que amasar.
De un temblor sobrehumano estarán animadas,
Y si ayer desdeñaron sabrán acariciar ...
En olvido no dejes al que puede implorar.
La tentación es grande, y tu poder intenso,
Señor necesitamos para el designio humano
Tu fortaleza eterna, Tu mano en nuestra mano.
HIMNO
Oid lo que mi boca os comunique ahora.
Oid, que de mi labio la palabra sentida
Tomará vuelo inmenso, despertará la hora!
Ya que en mí se prolonga del Señor una herencia
Este es mi digno origen, noble y arcaica vid
Que dará a sus sarmientos la más proficua esencia.
El Señor que me infunde esta sacra visión,
El Señor que amamanta las palabras que arguyo
El es el todo eterno; yo su alta misión.
Para hacer que mi idea cobre ansias intensas,
Para que mis palabras, resplandecientes faros,
Disipen las negruras de estas sombras inmensas.
Que esta es la hora sacra, que este es el gran momento,
La hora que desecha todas las desviaciones
Que de su tiempo fueron ilusorio sustento.
De todo lo que se ama, se busca o ya se halló.
Que en cada cosa hay una extraña providencia
Y en cada acto un signo cabal que la falló.
Del Señor que es prodigio de paz, gloria y amor.
Que para proseguirlo hemos de ser la esencia
De su divino numen: braza, luz y fulgor.
Inefable y excelso de humana floración.
Impulsemos los brotes, removamos el magro
Rescoldo hacia una bella, grande renovación.
Por la magna palabra eternamente en pos.
Seamos los conos de la ley no prescrita:
Vivamos como un Hombre, amemos como un Dios!
Girones de la carne al triscar en la espina ...
Cada gota de sangre lucirá como estrella
Y arderá en los zarzales el fuego que ilumina.
Que amasen, consoliden, supremos monumentos!
Blindad así la vida y de un constante riego
Fecundad sus entrañas, huérfana de sustentos.
Flores sobre las cruces, besos en las heridas ...
Haced que el holocausto se amase en vuestras venas,
Y que brote el ejemplo de vuestras propias vidas!
Una eterna sonrisa; y sea ella el jardín
Y vosotros las flores! La tierra en primavera
Eterna de dulzura y de un amor sin fin.
Conciliar pueda un día con toda majestad
El ideal supremo. Más, si esto fuera en vano,
Sepultaría el mundo en honda eternidad.
Y con gracia infinita me ha vertido el Señor.
Yo, al par que las convierto en mi norte y mi grúa,
Os las anuncio, hermanos, como un acto de amor.
SOLO EL CIELO
Para C. Vega Belgrano
DEJADME
¡Abrid a mi paso horizonte!
¡Dejad mi bajel que navegue
Sin popa ni proa mezquinas.
¡Soltadme que ciencia preclara
Sondea mi buen timonel!
Clavadas están mis pupilas
En vida de un ansia mayor.
Dejad que así escale las cumbres,
Y vuelva sedienta a los planos.
Me embeba del claro infinito,
O batan mis alas el viento,
En premio de nuevo vigor!
Y así,
Tendidos los brazos,
Absortos los ojos,
Jadeante el aliento,
Dejad que recorra los mundos
¿En busca de quién?
¡Del Señor!