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Nuevas poesías y evangélicas / con un estudio del Dr. Alfredo Palacios

Chapter 48: III
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About This Book

Una colección de poemas y piezas de inspiración religiosa que alterna versos enfáticos y líricos con reflexiones morales y metafísicas. El autor emplea un tono vehemente y directo, centrado en la compasión por el sufrimiento humano, la denuncia social y el diálogo con lo divino; reitera la primacía del hombre sobre la naturaleza y muestra aversión a la belleza meramente formal. Aparecen poemas fúnebres, amorosos y patrióticos, junto a meditaciones sobre la fe, la libertad y el deber, organizados sin narración lineal pero con coherencia temática y tono profético.

MÁTER DOLOROSA

(Balada medioeval)

I

Las róseas mejillas
De leche y frutillas;
Los ojos dormidos
Como dos cupidos;
La boquita breve
De púrpura en nieve;
Los pechos cual proras
Que van triunfadoras;
Las manos tan finas
Como manos chinas;
Y el talle tan noble
Como tierno roble;
Tras de la persiana
De una torre altiva
Yace pensativa
Gentil castellana.

II

Con el rostro yermo
Como un dios enfermo
Dos ojos sombríos
Como dos vacíos;
Destrozado el pecho
Como altar deshecho;
Doblados los hombros
Cual pétreos escombros;
La feroz espada
Torcida y mellada;
Cota y paramentos
Flojos y sangrientos;
Sin rumbo, sin noto
Como barco roto;
Por los pedregales
Cruza un caballero
Sollozando fiero
Como cien chacales.

III

Sudor, sangre y cieno
Del ijar al freno;
Revueltos los ojos
Nublados y rojos;
Los flancos hundidos
Latiendo afligidos;
Llenos de los trazos
De los espolazos;
Lanzando del cuello
Trémulo resuello;
Barriendo la tierra
Con su arnés de guerra;
Golpeando sin tino
La faz del camino;
Frente al minarete
La jaca cansada
Cayó fulminada
¡Matando al jinete!

IV

Tras de la persiana
Do la castellana
Yace pensativa
Como una cautiva,
Se oye un gran gemido,
¡Se oye un alarido!
Corren los arqueros
Con pasos ligeros;
Giran los soportes
Sobre sus resortes;
Bajan estridentes
Los ferrados puentes;
Y ella misma—¡ella!—
Toda blanca y bella,
Mujer y caudillo
Sale del castillo;
Pues la noble maga
Quiere decidida,
Salvar una vida,
Que tal vez se apaga.

V

¡Rodaron al mismo
Formidable abismo!
Venían de lejos
Ya tristes y viejos
¡Como dos difuntos
Que vagaran juntos!
Acaso sus vidas
Así confundidas,
Tuvieron dos nombres
Que honraron los hombres;
Y acaso no fueron
Porque no pudieron;
Pues no todos hieren
La cuerda que quieren.
¡Nada más que un jaco
Miserable y flaco;
Nada más que un huero
Sonar de matraca
Caballero y jaca,
¡Jaca y caballero!

VI

Cual ponto revuelto
Su cabello suelto;
Rígida la cara
Cual si no pensara;
Blanca como cera
Cual si no viviera;
Las manitas juntas
Como dos preguntas;
Erguidos los hombros
Como dos asombros;
Las cejas alzadas
Como dos arcadas;
Los ojos abiertos
Sobre aquellos muertos,
Y enhiesta con noble
Majestad de roble;
La bella, la ufana,
La gran castellana,
Trágica y hermosa
Dolorida y tierna
¡Parece la eterna
Máter dolorosa!