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Retrato de la Lozana Andaluza / En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. cover

Retrato de la Lozana Andaluza / En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma.

Chapter 26: MAMOTRETO XXII.
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About This Book

The narrative presents a vivid, often coarse portrait of a resourceful woman who navigates urban life through wit, sexual commerce, and networks of patrons and intermediaries. Told largely through extended conversations and episodic scenes, it records encounters with a range of social types, institutions, and religious and legal figures, blending satirical observation with practical detail. The language is colloquial and at times explicit, capturing speech and moral ambiguity. The work’s structure alternates dialogue, anecdote, and commentary to evoke a bustling metropolitan milieu and its informal economies.

MAMOTRETO XXII.

Cómo se despide el Balijero y desciende su criado, y duermen hasta que vino Trigo.

Balij. Mi vida, dame licencia.

Loz. Mi señor, no me lo mandeis, que no quiero que de mí se parta tal contenteza.

Balij. Señora, es tarde, y mi oficio causa que me parta y quede aquí sempiterno servidor de vuestro merecimiento.

Loz. Por mi amor, que salga pasico y cierre la puerta.

Balij. Sí haré, y besaros de buena gana.

Loz. Soy suya.

Balij. Mirá, hermano, abríme y guardá bien vuestra ama, que duerme.

Ramp. Señor, sí, andá nora buena.

Loz. A tu tia esa campona.

Ramp. ¿Haos pagado?

Loz. ¿Y pues? Siete buenas y dos alevosas, con que me gané estas axorcas.

Ramp. Bueno si durase.

Loz. Mirá, dolorido, que de aquí adelante que sé cómo se baten las calderas, no quiero de noche que ninguno duerma conmigo sino vos, y de dia comer de todo, y desta manera engordaré, y vos procurá de arcarme la lana si quereis que texa cintas de cuero; andá, entrá y empleá vuestra garrocha, entrá en coso, que yo os veo que venís como estudiante que durmió en duro, que contaba las estrellas.

Ramp. ¿Y vos qué pareceis?

Loz. Dilo tú por mi vida.

Ramp. Pareceis barqueta sobre las ondas con mal tiempo.

Loz. A la par á la par lleguemos á Xodar, duérmete y callemos, que sendas nos tenemos. Parece que siento la puerta, ¿quién será?

Ramp. Trigo es, por vida del Dio.

Loz. Andá, abrilde.

Trig. ¿Cómo os va, señora? que yo mi parte tengo del trabajo.

Ramp. No cureis, que de aquí á poco no os habrémos menester, que ya sabe ella más que todos.

Trig. Por el Dio, que un fraile me prometió de venilla á ver, y es procurador del convento, y sale de noche con cabellera, y mirá que os proveerá á la mañana de pan é vino y á la noche de carne y de las otras cosas; todo lo toma á tarja, y no le cuesta sino que vos vais al horno y al regaton y al carnicero, y así de las otras cosas, salvo de la fruta.

Loz. No cureis, haceldo vos venir, que aquí le sabrémos dar la manera, fraile ó qué, venga que mejor á él que á Salomon enfrenaré, pues de ésos me echá vos por las manos, que no hay cosa tan sabrosa como comer de limosna.

Trig. Señora, yo os he hallado una casa de una señora rica, que es estada cortesana, y agora no tiene sino dos señores que la tienen á su posta, y es servida de esclavas como una reina, que está parida, y busca una compañía que la gobierne su casa.

Loz. ¿Y dónde mora?

Trig. Allá detras de Bancos; si is allá esta tarde, mirá que es una casa nueva pintada y dos gelosías y tres encerados.

Loz. Sí haré, por conocer y experimentar, y tambien por comer á expensas de otrie, que, como dicen, ¿quién te enriqueció? quien te gobernó.

Trig. Mirá que está parida y no os dexará venir á dormir á casa.

Loz. No me curo, que Tragamalla dormirá aquí y tomarémos una casa más cerca.

Trig. ¿Para qué, si ella os da casa y lecho y lo que habeis de menester?

Loz. Andá, que todavía mi casa y mi hogar cien ducados val. Mi casa será como faltriquera de vieja, para poner lo mal alzado y lo que se pega.

Trig. Con vos me entierren, que sabeis de cuenta; vé dó vas, y como vieres ansí haz, y como sonaren ansí bailarás.