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Retrato de la Lozana Andaluza / En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. cover

Retrato de la Lozana Andaluza / En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma.

Chapter 32: MAMOTRETO XXVIII.
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About This Book

The narrative presents a vivid, often coarse portrait of a resourceful woman who navigates urban life through wit, sexual commerce, and networks of patrons and intermediaries. Told largely through extended conversations and episodic scenes, it records encounters with a range of social types, institutions, and religious and legal figures, blending satirical observation with practical detail. The language is colloquial and at times explicit, capturing speech and moral ambiguity. The work’s structure alternates dialogue, anecdote, and commentary to evoke a bustling metropolitan milieu and its informal economies.

MAMOTRETO XXVIII.

Cómo va la Lozana en casa de un gran señor, y pregunta si por dicha le querrian rescebir uno de su tierra que es venido, y posa en su casa.

Loz. Decime, señores, ¿quién tiene cargo de tomar mozos en casa deste señor?

Palafrenero. Voto á Dios que es vuestra merced española.

Loz. Señor, sí; ¿por qué no? ¿soy por ventura tuerta ó ciega? ¿por qué me tengo despreciar de ser española? muy agudillo salistes, como la hija del herrero que peyó á su padre en los cojones; tornaos á sentar.

Palaf. Señora, teneis razon.

Escudero. Señora, si no le pesa á vuestra merced, ¿es ella el mozo? que todos la tomarémos.

Loz. Por Dios sí, que á vos busco yo, sé que no soy lecho que me tengo de alquilar.

Badajo. No lo digo por tanto, sino porque no veo venir ninguno con vuestra merced, pensé que queríades vos, señora, tomarme á mí por servidor.

Loz. Déxese deso hoy, respóndame á lo que demando.

Otro. Señora, el maestro desta lo tomará, que lo ha menester.

Loz. Señor, por su vida que me lo muestre.

Bad. Señora, agora cavalgo, si lo quiere esperar, éntrese aquí y hará colacion.

Loz. Señor, merced me hará, que cuando venga ese señor me lo envie á mi casa, y allí verá el mozo si le agradáre, que es un valiente mancebo, y es estado toda su vida rufian, que aquí ha traido dos mujeres, una de Écija, otra de Niebla; ya las ha puesto á ganar.

Otro. ¿Dónde, señora, en vuestra casa?

Loz. Señor, no, mas ahí junto.

Señor de la casa. ¿Quién es esta mujer? ¿qué busca?

Escudero. Monseñor, no sé quién es, ya se lo queria demandar.

Monseñor. ¿Etate espagnola?

Loz. Monseñor, soy buena hidalga y llámome la Lozana.

Mons. Sea enhorabuena; ¿sois de nuestra tierra?

Loz. Monseñor, sí.

Señor. ¿Qué os place desta casa?

Loz. Monseñor, el patron della.

Mons. Que se os dé, y más, si más mandáredes.

Loz. Beso las manos de vuestra señoría reverendísima, quiero que me tenga por suya.

Mons. De buena gana, tomá, y venínos á ver.

Loz. Monseñor, yo sé hacer butifarros á la ginovesa, garafurias, y albóndigas, y capirotada, y salmorejo.

Señ. Andá haceldo, y traérnoslo vos misma mañana para comer, ¡cuánto tiempo há que yo no sentí decir salmorejo! déxala entrar mañana cuando venga, y vay tú allá, que sabrás compralla lo necesario, y mira si ha menester cualque cosa, cómprasela, ¡oh qué desenvuelta mujer!

Despensero. Señora, si quereis cualque cosa, decímelo, que soy el despensero.

Loz. Señor, solamente carbon, y será más sabroso.

Despens. Pues, ¿dó morais? y enviaros he dos cargas por la mañana.

Loz. Señor al Burgo do moraba la de los Rios, si la conocistes.

Despens. Señora, sí, esperá un poco y tal seréis vos como ella, mas sobre mí que no compreis vos casa, como ella, de solamente quitar cejas y componer novias; fué muy querida de romanas, ésta fué la que hacia la esponja llena de sangre de pichon para los virgos, esto tenía que no era interesal, y más ganaba por aquello, y fué ella en mejor tiempo que no esta sinsonaderas, que fué en tiempo de Alejandro VI, cuando Roma triunfaba, que habia más putas que frailes en Venecia, y filósofos en Grecia, y médicos en Florencia, y cirujanos en Francia, y maravedís en España, ni estufas en Alemaña, ni tiranos en Italia, ni soldados en campaña, y vos siempre mozo, ¿no la conocistes? pues cualque cosa os costaria, y esta Lozana nos ha olido que ella os enfrenará, á mí fidamani; miralda que allí se está con aquel puto viejo rapaz.

Balij. Si la conozco, me dice el borracho del despensero, yo fuí el que dormió con ella la primera noche que puso casa, y le pagué la casa por tres meses. Por vida de monseñor mio, que juraré que no vi jamas mejores carnes de mujer, y las preguntas que me hizo aquella noche me hicieron desbalixar todos los géneros de puta que en esta tierra habia, y agora creo que ella los sabe mejor por su experiencia.

Badajo. Ésta no hace jamas colada sin sol.