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Rimas

Chapter 69: XV MI ESTRELLA
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About This Book

La colección reúne poesías líricas organizadas en cinco secciones: versos patrióticos de impronta bélica y evocaciones de combate; composiciones inspiradas en la pampa y el paisaje rural que exploran figuras gauchescas y escenas campestres; poemas diversos de tono melancólico, fantástico y reflexivo; composiciones familiares y afectivas dirigidas al hogar y a la amistad; y traducciones o imitaciones de poetas extranjeros. El conjunto alterna fervor histórico y nostalgia urbana con paisajes pastorales, elegías y piezas íntimas, y combina un lenguaje directo y sonoro con ejercicios de traducción que muestran la variedad de registros y la filiación literaria del autor.

DEVOLVIÉNDOLE UN LIBRO DEL QUE UNA MANO QUERIDA HABIA ARRANCADO UNOS VERSOS DEL AUTOR, Y QUE FUERON REEMPLAZADOS POR LOS SIGUIENTES:

———

Los tristes ecos que á mi humilde lira
En otros dias arrancó el dolor,
Hoy lo destroza con su bella mano
El ángel puro que me dió su amor.

Así el guardian que vela sobre el hombre
Si vé en su frente el polvo sombrear,
Tendiendo el ala, cual la seda blanda,
Quiere la mancha de su sien borrar.

Aquellos versos fueron líneas truncas
Que en arenas movibles escribí,
Al borde del torrente de la vida,
Y que borradas por un soplo ví.

Mas, nada importa que mis pobres versos
En este libro vuestro ya no estén,
Cuando otros astros de esplendor eterno
Entre sus hojas relucir se ven;

Y si del cielo el estrellado manto
Ligera nube empaña su esplendor,
La faz hermosa de los astros luce
Si un viento leve limpia ese vapor.

Pero diréisme que un lunar es bello,
Y en blanco seno fúnebre crespon,
O en negros rizos un jazmin nevado
Que en su contraste forma la ilusion.

Pero no es bello el yuyo en los jardines,
Ni negra sangre en grato rosicler,
Ni las gotas de lodo salpicado
Sobre túnica blanca de mujer.

Al reemplazar mis versos con mis versos
Pienso que los dedico á la amistad,
Y si en el cambio poco se adelanta
En algo apreciareis la voluntad:

Fueron los unos quejas de mi alma
Que en horas solitarias exhalé,
Al ensayar las cuerdas de la lira,
Y entrar al mundo con incierto pié;

Y estos no tienen místicos perfumes
Del balsámico aliento del Señor,
Ni del artista los ligeros tintes,
Ni el trazo fuerte del pensar creador.

Son el aroma de las flores secas,
Ecos errantes de cancion fugaz,
Gotas amargas á la vez que dulces
Con que el destino humedeció mi faz.

No me pidais los versos arrancados
Que arrebató en su soplo el huracan,

Y que marchitos cual la flor de otoño,
Mústios y tristes por el suelo van.

Ya no se pueden levantar del suelo,
Pues son cual hojas de papel fugaz,
Que aun despues de quemadas tienen forma,
Y si se tocan son polvo y no mas.

Así se pasan los serenos dias
Y uno por uno bajan de la sien,
Y al levantarlos de la tierra fria,
Polvo y ceniza son ellos tambien.

XIV

UNA FLOR DEL ALMA

(Á UNA AMIGA ANCIANA)

———

Yo te diera una flor de los jardines
Para adornar tu blanca cabellera
Si su vida no fuese tan ligera
Que nace, brilla y muere con un sol;
Y darte quiero cosa mas durable
Que no marchite el viento del olvido,
Y que apesar del tiempo transcurrido
Guarde siempre su aroma y su color.

Como hay una que llaman flor del aire,
Hay otra que se llama flor del alma,
Que á veces brota en apacible calma,
O al soplo de la recia tempestad:
Nacida en horas quietas y serenas
Hoy te ofresco una flor del alma mia,
Bañada en el raudal de simpatía
Que la vieja amistad hace brotar.


Toma esa flor humilde é inodora,
Y si quieres que viva eternamente
Báñala con el rayo de occidente
Que en tus sienes aun vierte resplandor;
Refrésquela el recuerdo de otros años,
Reanímela benévola sonrisa,
Y que de dos edades una brisa
Le preste su perfume y su frescor.

Mas antes de hacer esto, mira el caliz
De la flor que te ofresco, y escondida
Hallarás una lágrima vertida,
Que en la aurora cayó sobre el vergel:
Vierte otra gota en tu sereno ocaso,
Que dos gotas de llanto derramadas
Son amargas, si se hallan separadas,
Y juntas son dos lágrimas de miel.

XV

MI ESTRELLA

Tu eres la estrella que mis pasos guias
En el camino del desierto mundo,
Y de tu lumbre el esplendor divino
Siempre me alhaga.
Echeverria.

La corona de fuego
Del astro, rey del dia,
Entre la onda fria
Del mar, se sumerjió;
Y la apacible noche,
Su frente plateada
De estrellas coronada,
Serena levantó.

Alza tu vista al cielo
Y admira ese diamante,
Que brilla rutilante
Sobre tu blanca sien:
Amiga, esa es la estrella
Que unida á mi destino,
Siempre alumbró el camino
Que me condujo al bien.


Ella es la precursora
De las felicidades,
Que en mústias soledades
Me viene á consolar;
La que al venir yo al mundo
Lució en el firmamento,
Cual si el divino aliento
La hiciera allí brotar.

Cuando perdí la senda
Que á tí me conducia,
Yo ví nube sombría
Turbar su claridad;
Pero brilló risueña
Cuando te hallé amorosa,
Y en tu cabeza hermosa
Vertió su claridad.

Cuando al cruzar los mares
Se ha entristecido mi alma,
Me ha inoculado calma
Su rayo celestial;
Y si las tempestades
Mi nave han combatido,
Al punto se ha encendido
Cual místico fanal.

Lejano de mi patria,
Errante, desterrado,
Su luz me ha acompañado
Do quiera que yo fuí,
Como un reflejo ténue
Del Argentino suelo,
Que plácido consuelo,
Derrama desde allí.

Tu ser identifica
Con esa blanca estrella,
Porque de tu alma bella
Parece el resplandor;

Y así, la luz suave
Que irradia tu semblante,
Cual lámpara brillante
Presidirá al amor.

Su blanquecino rayo
Emanacion del cielo,
Como plateado velo
Te envuelve al derredor,
Y de tu frente en torno
Te forma una diadema,
Cual luminoso emblema
De un ángel del Señor.

Pidamos á los cielos
Que unidas nuestras almas
Entre cerúleas palmas
Se eleven hasta Dios;
Y que esa blanca estrella
Que es de otros mundos viso,
Sea en el paraiso
La tumba de los dos!

LIBRO QUINTO

IMITACIONES Y TRADUCCIONES

———

I

EL SALMO DE LA VIDA

(De Longfellow)

LO QUE EL CORAZON DEL JÓVEN DICE AL SALMISTA

———

Oh! no me digas que la «vida es sueño»
Triste salmista en tu cantar amargo,
Porque el alma no vive en el letargo
Que es de la muerte pálido diseño.

La vida es real y su destino es sério,
Y no es su fin en el sepulcro hundirse;
Que «ser polvo y en polvo convertirse»
No es del alma el divino ministerio.

Ni es del hombre la senda ó el destino
El reposo, el dolor ni la alegria,
Sino la accion, para que cada dia
Avance una jornada en su camino.


Que la ciencia es muy larga, el tiempo estrecho,
Y el corazon mas varonil y fuerte,
Bate el fúnebre paso de la muerte
Cual velado tambor dentro del pecho.

En el vivac del mundo, alza tu escudo!
En el campo de accion, arma tu diestra!
Sé un héroe de la vida en la palestra,
Y no el rebaño que se arrea mudo!

Del porvenir los pasos son inciertos:
Vive y obra sin tregua en el presente,
Tu corazon en tí, Dios en tu mente!
Deja al pasado sepultar sus muertos!

Los héroes que en tu mente divinizas
Te muestran que la vida es noble y bella,
Y ellos te enseñan á estampar la huella
Del tiempo en las arenas movedizas.

Tal vez algun hermano fatigado
Náufrago de los mares de la vida,
Recobre aliento en su alma dolorida
Al encontrar tu paso señalado.

De pié, en accion, con varonil pujanza!
Y el corazon dispuesto á todo evento,
Sigamos de la vida el movimiento
Guiados por el Trabajo y la Esperanza.

II

EL CEMENTERIO DE CAMPAÑA

(ELEGÍA DE THOMAS GREY)

———

Resuena el bronce al apagarse el dia,
Muge el rebaño en torno del vallado,
Y el labrador regresa á su alqueria
Dejándome de sombras circundado.

Ya se borra el paisage entre las nieblas:
Callada está la atmósfera tranquila:
El insecto murmura en las tinieblas,
Y se oye el éco de lejana esquila.

Allí en la torre que vistió la yedra
Su luz derrama la naciente luna,
Y el buho errante de una en otra piedra
Con su queja las ruinas importuna.

Aquí á la sombra de olmos y de abetos
En tumbas que la grama festonea,
Duermen en tierra, ya por siempre quietos,
Los rústicos abuelos de la aldea.


Ya no irá á despertarlos en su lecho
La brisa matinal embalsamada,
Ni oirán cantar en su pajizo techo
El gallo anunciador de la alborada.

Ya no recibirán junto á su hoguera
De la esposa solícitos cuidados,
Ni sus hijos despues de larga espera
En sus rodillas se verán sentados.

Ellos la mies ante su hoz rindieron,
Y el surco abrieron en la dura gleba,
Ellos al bosque secular vencieron
Y á par del buey se ataron á la esteva.

De la ambicion insana preservados
Su vida oscura fué, sus penas leves...
Mas no por esto sean despreciados
Del pobre los anales simples, breves!

Del orgullo la pompa deleznable,
La opulencia, el poder y la belleza,
A todo llega su hora inevitable:
De la gloria el camino va á la huesa.

Sobérbios de la tierra! nada importa
Que estas tumbas no ostenten un trofeo,
Ni que en templo que mármoles soporta
No se eleve en su honor un clamoreo.

¿El sepulcro y el busto cincelado
Puede acaso dar vida al polvo inerte?
Resuena acaso el canto levantado
En los oidos sordos de la muerte?

Cabezas que animó fuego sagrado,
Manos dignas del cetro y de la lira,
Yacen talvez en túmulo ignorado
En este campo que ninguno admira.

No leyeron el libro portentoso
Que enriquece del tiempo la corriente:

La pobreza con soplo silencioso
Congeló de sus génios el torrente.

Así la mar en su insondable seno
Guarda la perla honor de una corona;
Así la flor lejos del prado ameno
Da su fragancia en solitaria zona.

Tal vez aquí hay un Hampden sin historia
Que afrontó de su campo á los tiranos,
O algun Milton sin cantos y sin gloria,
Ó un Cromwell puro, con incruentas manos.

No dominó su voz en el Senado,
Ni fué su lote ruinas y despojos,
Ni leyeron su fin predestinado
De una nacion en los inquietos ojos.

Pero si el crímen no marcó sus pasos,
Si al sólio entre matanzas no se alzaron,
Ellos al mundo con impíos brazos
De la piedad las puertas no cerraron.

No negaron su oido á la conciencia,
Ni el pudor sofocaron torpemente,
Ni tributaron culto á la opulencia
Con inciensos quemados en la mente.

Lejos de la contienda fratricida
Sus deseos jamas se descarriaron,
Y á lo largo del valle de la vida
Una quieta existencia atravesaron.

Sus huesos protegidos del insulto
Descansan bajo rudos monumentos,
Y un epitafio pide en verso inculto
Un suspiro al viagero, unos momentos.

Es su edad y su nombre aquí esculpido
Una elegía para el tosco aldeano,
Y un texto por el tiempo carcomido
Conforta al moralista comarcano.


¿Por qué el despojo de este ser inquieto
No se resigna al misterioso olvido,
Y el mundo deja con pavor secreto
Mirando atras con ojo amortecido?

Es porque el alma en nuestro ser revive
Guardando el ojo una piadosa gota,
Que hasta en la tumba la natura vive
Y el fuego estinto de cenizas brota.

Oh tu! que cantas la honradez sin gloria
En estas líneas que inspiró la muerte,
Tal vez alguno guarde tu memoria,
Y quiera un dia averiguar tu suerte.

Feliz entonces si un pastor anciano
Pueda decir:—«La estrella matutina
«Le vió mil veces recorrer el llano,
«Sorprendiéndole el sol en la colina.

«Allí, á la sombra de la encina añosa
«Pasaba el abrasado mediodia,
«Y allí, sentado en su raiz nudosa
«El rumor del arroyo le embebia.

«Al cruzar por el bosque silencioso
«En sus ojos las lágrimas brillaban,
«Murmurando con tono lastimoso
«Voces que amor ó pena revelaban.

«Un dia no le ví sobre el collado,
«Ni sentado de su árbol á la sombra,
«Ni en el bosque, ni arroyo sosegado,
«Ni entre el brezal que la pradera alfombra.

«En fúnebre ataud al otro dia
«Le ví llevar al campo de los muertos:
«Llega, y leerás en esa losa fria
«El epitafio de sus huesos yertos:»

EPITAFIO

Yace envuelta en el polvo la cabeza
De un jóven que vivió desconocido:
Puso en su frente el sello la tristeza
Y el estudio su tinte indefinido.

En su alma la bondad tuvo un abrigo,
Dió á la miseria simpatía y lloro,
Colmó Dios su ambicion con un amigo,
Y así partió su amor y su tesoro.

Sus virtudes no pongas en balanza
En la mansion solemne del terror:
Yace en brazos de trémula esperanza,
A los piés de su Padre y su Señor!

III

EL APÓSTOL DE BERANGER

(DEDICADO Á LAMENNAIS)

———

¿Á dónde vas?—Voy á salvar al mundo
Propagando de Dios la ley de amor.
—Apóstol, tu labor será infecundo,
Ven al festin, y enjuga tu sudor.
—No, no: yo voy á emancipar el mundo
De Dios, siguiendo santa ley de amor.

¿Á dónde vas?—Á predicar al hombre
La justicia, la paz, la caridad!
—No corras ¡ay! en pos de un vano nombre
Que jamas se convierte en realidad.
—No, no: yo voy á predicar al hombre
La justicia, la paz, la caridad!

¿Á dónde vas?—Á las humanas almas
Voy á enseñar la senda de los cielos.
—Busca otro triunfo entre gloriosas palmas

Consagrando á la musa tus desvelos.
—No, no: yo voy á las humanas almas
A enseñar el camino de los cielos.

¿Á dónde vas?—Á alzar en las campañas
Templos al Dios que cria la gramilla.
—Huye del precipicio en las montañas,
Teme de bandoleros la gavilla.
—No, no: yo voy á alzar en las campañas
Templos al que bendice la gramilla.

¿Á dónde vas?—En medio á las ciudades
Voy á purificar los corazones.
—Deten, que si al impío no persuades
La rabia exaltarás de las pasiones.
—No, no: yo voy en medio á las ciudades
Á curar los viciados corazones.

¿Á dónde vas?—Buscando al aflijido
Para decirle: Solo Dios es fuerte!
—¡Ah! teme al poderoso envanecido,
Y que el esclavo contra tí despierte!
—No, no: yo voy buscando al afligido
Para decirle: Solo Dios es fuerte!

¿Á dónde vas?—Á recorrer la tierra
Confortando creyentes que flaquean.
—¡Qué! la edad, las fatigas y la guerra
No han domado tus sienes que blanquean?
—No, no: yo voy á recorrer la tierra,
Y á confortar creyentes que flaquean.

¿Á dónde vas?—Á quebrantar los yugos
Con que oprimen al pueblo los tiranos.
—¡Tiembla! te entregarán á los verdugos,
Y el pueblo inerme batirá las manos.
—No, no: yo voy á quebrantar los yugos,
Con que oprimen al pueblo los tiranos.

¿Á dónde vas?—Á confesar mi culto
En presencia del Juez y sus lictores.
—Se perderá tu voz en el tumulto

Que alzarán los serviles oradores.
—No, no: yo voy á predicar mi culto
En presencia del juez y sus lictores.

¿Á dónde vas?—Voy á entregar mi cuello
Sobre el cadalso donde Dios me aguarda.
—Dí una palabra y de tu gracia el sello
Pondrá la mano que las leyes guarda.
—No, no: yo voy á doblegar mi cuello
Sobre el cadalso donde Dios me aguarda.

¿Á dónde vas?—Entre ángeles divinos
Á descansar en brazos de mi Dios.
—Tú nos conviertes; sigue tu destino!
En tu sepulcro llorarán! ¡Á Dios!
—Sí! sí: yo voy entre ángeles divinos
Á descansar en brazos de mi Dios!

IV

LO QUE ES AMOR

(IMITACION DE V. HUGO)

———

Al principio, el amor es un espejo,
Do la coqueta busca su reflejo
Llena de vanidad:
Mas tarde al corazon dá grata calma
É inoculando la virtud en el alma
La impregna en castidad:
Y luego es un abismo en que la mano
Un borde de que asirse busca en vano,
Y resbalan los piés:
Como sucede al niño, que inocente,
Se contempla y se baña en una fuente,
Y se ahoga despues!

V

VIVO EN ELLA

(IMITACION DE BYRON)

———

Hay un hilo misterioso
Tan unido al de mi vida,
Como liana entretegida
De grueso tronco al redor;
Nunca el hacha del destino
Conseguirá separarlos,
Que á los dos ha de cortarlos
Ó conservar á los dos.

Hay un ser en cuyo rostro
Mis ojos se han detenido,
Y en su mirada han bebido
Felicidad y placer;
Este ser, durante el dia
Me encanta con su belleza,
Y cuando la noche empieza
Viene á encantarme tambien.

Hay una voz armoniosa
Cuyos mágicos acentos

Despiertan los sentimientos
Que guarda mi corazon;
Y no quisiera escuchar
De serafines un coro,
Si esa voz que tanto adoro
No se uniera con su voz.

Hay un rostro celestial,
Que si el rubor lo colora
El corazon enamora,
Y espresa el mas puro amor;
Pero en cada despedida
Palidece su semblante,
Y mas que su lábio amante
Me dice su turbacion.

Hay un seno todo mio
Donde reclino mi frente,
Cuando el dolor inclemente
Viene mi pecho á turbar;
Hay lábios que solo se abren
Á mis lábios con encanto,
Y ojos que vierten un llanto
Que al mio se vá á mezclar.

Hay dos puros corazones
Tan estrechamente unidos,
Que de los dos los latidos
Se responden á la par:
Unos mismos sentimientos
Á los dos á un tiempo agitan,
Y si á un tiempo no palpitan
Cesarán de palpitar.

Hay dos almas que se buscan
Y que en un amor se encienden,
Ellas tan bien se comprenden,
Que al llegarse á separar...
¡Separarse! No es posible!
Que si lo estuvieron antes
Esas dos almas amantes
Hoy forman una no mas.

VI

¡ADIOS!

(IMITACION DE BYRON)

———

¡Adios, adios! si el ruego del que adora
Llega al oido que mi voz implora,
Tu nombre subirá al trono de Dios,
Y en alas de los ángeles llevado
Mientras al cielo suba atribulado,
Murmuraré en la tierra ¡adios, adios!

Los ojos secos y sin voz los lábios
No recuerdo del mundo los agravios,
Que agravios nunca ha habido entre los dos;
Pero al tenderte cariñosa mano
Acuérdate que te he adorado en vano
Para decirte al fin ¡adios, adios!

VII

LA SANTA ALIANZA

(IMITACION DE BERANGER)

———

La paz hermosa descendió á la tierra
Sembrando su camino de oro y flores
Apagando del genio de la guerra
Con su aliento los rayos destructores.
«¡Ah! dijo ella en el valor iguales
«Hijos todos del mundo americano,
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.

«¡Infelices! el odio va á mataros:
«Sufris penoso y agitado sueño:
«Abandonais el bien para amarraros
«En el carro triunfal de vuestro dueño.

«Inmenso es vuestro hogar, y en él hay sitio
«Para el rico y el pobre y el anciano.
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.

«Dais fuego del vecino á la techumbre
«Y el aquilon lo lleva á vuestro lado,
«Y al resplandor de la siniestra lumbre
«La reja cae del brazo mutilado.
«En el límite estrecho que os separa
«Nada está puro del licor humano.
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.

«En las ciudades do el incendio brama
«El cacique con látigo sangriento,
«Abusando del triunfo que le infama
«Marca y cuenta los hombres ciento á ciento.
«Débil rebaño que se inclina inerme
«Á un yugo ó deshonroso ó inhumano!
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.

«Enmudezca la trompa fratricida
«Y cure la piedad vuestros dolores,
«Sin prodigar vuestra preciosa vida
«Ni á torpes demagogos ni á opresores.
«De los meteoros conjurad la influencia:
«Disiparánse como el humo vano.
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.

«Si, libre en fin, América respire,
«Sobre el pasado caiga espeso velo,
«Y al son de dulce lira que suspire
«Quemad inciensos, fecundad el suelo;
«Y la riqueza guiando á la esperanza
«Recojerá los frutos del verano.
«Pueblos, formad una Santa-Alianza
«Y presentaos la mano.»


Así dijo la vírgen adorada
Y la tierra de amor se estremeció,
Y de brillantes flores esmaltada
Como en la primavera se miró.
¡Ah! que se olvide el nombre de estrangero,
Que el estrangero sea nuestro hermano.
Pueblos, formemos una Santa-Alianza
Y enlacemos la mano.

VIII

EL PESCADOR DE PERLAS

(IMITACION DEL FRANCÉS)

———

Cuando la reina, su soberbia frente
Quiere adornar con joya refulgente,
De precio sin igual,
Le dice al pescador:—«Baja á los mares,
Y róbale á sus genios tutelares
La perla de sus urnas de cristal.»

Y el pescador con ánimo sereno
Del mar se precipita al hondo seno...
¡Al sepulcro talvez!
Y por las frias ondas arrastrado
Arranca su tesoro al mar airado,
Que lleva de su reina ante los piés.

Yo soy el pescador, amiga mia,
Tú eres la reina, que si acaso un dia
Pidieses á mi ardor
Una joya de adorno á tu belleza,
Como esclavo, en el mar de mi cabeza
Fuera á buscar la perla del amor.

IX

Á UNA MUJER

(IMITACION DE VICTOR HUGO)

———

Si fuese rey, te diera mi corona,
Y mi imperio desde una á la otra zona,
Del mar undoso las flotantes quillas,
Mis vasallos postrados de rodillas,
Por obtener de tí, mujer amada,
Tan solo una mirada!

Si fuese Dios, te diera los espacios,
Y las nubes de grana y de topacios,
Esos astros que pueblan los confines,
Y el coro de celestes serafines,
El mar, la luz, del cielo el embeleso,
Tan solo por un beso!

X

Á COLON

(IMITACION DE SCHILLER)

———

Voga, voga con ánimo valiente
Empuñando el timon con firme mano,
Y no te arredre ese murmullo vano
Del vulgo necio y del motin rugiente.

Marcha, marcha derecho al Occidente:
Allí de un nuevo mundo está el arcano,
Que adivinó tu genio soberano,
Y que ves con los ojos de la mente.

Fíate en Dios cuando los mares sondas,
Que si no existen mundos ignorados,
Han de surgir del seno de las ondas:
Naturaleza y genio son aliados,
Y todo cuanto el genio ha prometido
Naturaleza siempre lo ha cumplido.

XI

EL UTOPISTA RIVADAVIA

(FRAGMENTOS TRADUCIDOS DE UN CANTO EN HONOR DE RIVADAVIA TITULADO: «LES BREVIS MERINOS DANS LA RIO DE LE PLATA» POR CÁRLOS PELLEGRINI.)


I

En un tiempo la pobre campesina
Erraba por las pampas peregrina,
Y era su prole, bendicion del cielo,
Una calamidad, un desconsuelo,
Que las puertas del rico le cerraba,
Cuando sus puertas, trémula pisaba.
El avaro veia en la familia
Solo bocas hambrientas de vigilia,
Y guardaba su estancia y su riqueza
Con un gaucho y un perro en la maleza.


II

Oh tú, que con profética mirada
Trajiste á esta comarca desolada,
El hermoso rebaño, cuyo seno
De noble sangre y de riquezas lleno,

Vertió á raudales la simiente rica
Que nuestra innoble raza purifica!

Haley te precedió con valentía,
Pero víctima fué de su osadía.
Su rebaño no bien aclimatado,
Fué por ardiente fuego devorado:
Al resplandor de rojas llamaradas
Se alzan las vacas, y huyen espantadas,
Y el toro mujidor, despavorido,
Huye y deja al ternero desvalido.
Pero la oveja del incendio al brillo,
No abandona á su débil corderillo,
Y en el círculo ardiente y chispeante
Busca á sus compañeras anhelante!
Y la majada muere en la llanura,
Víctima de su union y su ternura!
¡Ay! no se vé en el herial humeante
Sino el rebaño unido y espirante,
Y un pastor que entre ruinas se lamenta
Cuando los muertos de su campo cuenta!
Así arrastra su cruz en este mundo
El promotor de todo bien fecundo:
Que no alcanzamos nunca un adelanto
Que no reguemos con amargo llanto.


III

¡Oh Rivadavia! tu alma generosa
Hoy preside esta fiesta deliciosa,
Y tu nombre querido, en dulce coro
Brota del corazon, húmedo en lloro!
Cuán hermosa es tu gloria! Es preferible
Al cruento lauro del adalid terrible!
Seres virtuosos honran tu memoria,
Y sus virtudes son tu eterna gloria:
El nuevo habitador de la llanura
El bienestar te debe y la ventura,
Y el sudor enjugando de su frente

Lleva al labio la copa alegremente,
Y la madre despues del esquileo
A sus hijos enseña el deletreo.

De tu existencia un mínimo segundo
Produjo un beneficio tan fecundo!
De tu carrera un punto imperceptible
Regeneró este pueblo perfectible!
¡Oh, bien mereces ser llamado sabio,
Que en tu alabanza se desate el labio,
Que tu sepulcro en lágrimas bañemos,
Y que tu noble imágen perpetuemos!

XII

AMOR SECRETO

(REMINICENCIAS)
[12]

———

Si te dijese: «¡te amo!» ¿qué dirías
«Mujer hermosa de azulados ojos?»—
Quizá encendida contra mí en enojos
Con tu crudo rigor me matarías.

Si te dijese:—«En tí tan solo pienso,
«Ángel hermoso de cabellos de oro!»—
Al ver brotar de la pasion el lloro
¿Rechazarías mi amoroso incienso?

Si dijese:—«Tu imágen solo veo;
«Vírgen pura, de rostro de azucena!»—
Con esa voz que el alma me enajena
Me dirías risueña:—«No lo creo.»

Si dijese: «Por tí tan solo vivo!
«Esbelta ninfa, la del talle airoso!»—
Tal vez volviendo tu semblante hermoso
Me contestáras con acento esquivo.

Si dijese:—«Feliz el que tú adores,
«Graciosa niña, de amorosa boca!»—
Abriendo el labio que al amor provoca
Me llenarias de ásperos rigores.

Y te amo mas que á las hermosas flores
Cuyo grato perfume nos embriaga,
Mas que á la brisa que la frente halaga
Del estío en los cálidos rigores.

Yo te amo, por tu gracia y gentileza,
Por tus ojos azules como el cielo,
Por tus cabellos que cual aureo velo,
Tiendes sobre tu angélica cabeza.

Mas, te amo en mi interior, sin esperanza,
Como á vírgen en ara colocada,
En donde la criatura arrodillada
De sus pecados el perdon alcanza.

Si es una ofensa amarte en el secreto,
Yo rogaré á tu bondad inmensa,
Que como Dios perdona toda ofensa
Perdones un amor puro y discreto.

Culpa es de Dios que te hizo tan hermosa
Si yo te adoro con pasion ardiente,
Culpa es de Dios si en mi abrasada mente
Vive solo tu imágen amorosa.

Culpa es de Dios de mi alma el estravío...
Mas dije mal, la culpa es de tus ojos,
En los cuales, brillando entre sonrojos,
Amor no busco por no hallar desvío.

Por eso te amo como á blanca estrella
Que resplandece en el inmenso cielo,
Y que sin alcanzarla desde el suelo,
La contemplase siempre pura y bella.

XIII

¡ADIOS!

(LA ÚLTIMA CANCION DE BERANGER)

———

¡Voy á morir! Ya todo me lo anuncia:
Madre adorada, patria mia ¡Adios!
Ultimo nombre que mi voz pronuncia,
¿Quién te adoró en el mundo mas que yo?
Yo te dí las primicias de mi lira
Y al entregar el alma á su Criador,
Tu nombre ¡oh patria! con mi acento espira!
Por tanto amor una lágrima ¡Adios!

Cuando los reyes en su triunfo impío
Tu cuerpo hollaban con su carro atroz,
Hijo constante en tu dolor sombrío,
Yo te brindaba el bálsamo de amor.
Mas grande que en el triunfo en tu caida
Tu sacrificio el cielo consagró:
Tu sangre ha sido el riego de la vida
Que fecundó la libertad ¡Adios!


En mi sepulcro encomendarte quiero
Las prendas que aquí deja el corazon:
Algo debes ¡oh patria! al jornalero
Que en tus mieses jamas se alimentó.
Para que á todos llegue mi plegaria
Cuando percibo ya la luz de Dios,
Aun sostengo mi piedra funeraria...
El brazo cae... la piedra cae... ¡Adios!

FIN DE LAS RIMAS

NOTAS

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NOTA 1ª—PÁGINA 13

CANTO Á LA DERROTA DEL QUEBRACHO

Esta composicion, escrita bajo la impresion que causó en Montevideo la noticia de aquel desastre, se publicó por la primera vez en una Corona Fúnebre dedicada á la memoria de Rufino Varela, á cuya formacion contribuyeron todos los poetas argentinos que han consagrado sus cantos á la libertad. Don Juan María Gutierrez, que escribió la interesante biografía que precede á esa coleccion, dijo con este motivo:

Sobre la tumba sangrienta
Que abrió el plomo del tirano,
Donde reposa un hermano
Que me dió la sociedad,

Derramaron ya las flores
De poética armonía,
Vates de la patria mia,
Bardos de la libertad.

La composicion que hoy se publica difiere algun tanto de la primitiva, pues ha sido limada por su autor al tiempo de correjir las pruebas, que sin agregarle ninguna estrofa nueva ha suprimido de ella muchas que no correspondian á la entonacion general del canto, lo que le ha hecho conocer la verdad de aquella observacion de Alfieri en sus Memorias, cuando hablando de los tres años que empleó en correjir las pruebas de sus obras poéticas, dice que sin esta última correccion todo el trabajo de su vida habria sido perdido, «tan cierto es, añade, que el colorido y la lima forman una parte esencial de toda poesía.» El título tambien ha sido variado.

2ª—PÁGINA 10

La pluma manejando con la ñudosa lanza
«N'hua mao sempre á espada, n'outra á penna.
CAMOENSLusiadas.

3ª—PÁGINA 12

No veo el alta torre del magestuoso templo,
Cuyo círculo cubre la gloria con sus alas,
Porque está acribillada de las rujientes balas
Que el cañon argentino lanzára á Wicteloke.

Las torres de la iglesia de Santo Domingo, donde se refugió la columna del coronel Pack que fué hecha prisionera en la segunda invasion de los ingleses, y que conserva todavia las cicatrices de las balas de cañon disparadas desde la fortaleza.

4ª—PÁGINA 12

No veo aquellos muros que consagró la historia,
Cuando asilado en ellos ejército estrangero
El pueblo omnipotente, con ademan severo,
Hizo rendir la espada del bravo Berresford.

La Fortaleza de Buenos Aires, antigua morada de los Vireyes. En la primera invasion de los ingleses, Berresford, atacado por todas partes por el pueblo, tuvo que encerrarse dentro de sus muros con todo su ejército, resuelto á hacer resistencia, ó por lo menos con el objeto de obtener una capitulacion honrosa; pero al aspecto del pueblo armado que se disponia á marchar al asalto, arrió la bandera inglesa y se rindió á discrecion entregando su espada, terminando así la célebre jornada de la Reconquista, en que los argentinos se midieron por la primera vez con la primera potencia del mundo.

5ª—PÁGINA 12

No veo el foro inmenso, do fueron nuestros padres
A usar de los derechos que Dios les concedia.

La plaza de la Victoria, donde hoy se levanta la pirámide de Mayo, en conmemoracion de haberse reunido en ella el pueblo de Buenos Aires, dando así el primer paso en el sendero del sistema representativo é iniciando con ella la emancipacion total del continente americano.

6ª—PÁGINA 12

Ni el balconaje rústico donde el cabildo un dia,
La alta soberanía del pueblo proclamó.

La galeria desde donde anunció el Cabildo la instalacion de la primera Junta Revolucionaria, nombrada á peticion del pueblo el 25 de Mayo de 1810.

7ª—PÁGINA 12

Leopardos, quinas, leones mirar con emocion.

Alusion á las banderas inglesas, brasileras y españolas conquistadas por la República Argentina en sus guerras con estas tres naciones; las cuales existen en los templos de Santo Domingo, La Merced y la Catedral y solo se desplegan en las grandes festividades cívicas.

8ª—PÁGINA 12

¡Oh, Patria! como esclava suspiras en cadenas.

Esta composicion fué escrita en Mayo de 1838.

9ª—PÁGINA 16

El escuadron de Maza
Sin casco ni coraza
Se avanza con valor.

Tal era el nombre del escuadron que mandaba Zacarías Álvarez el dia de su muerte. Este nombre le habia sido dado por el general Lavalle en memoria del infortunado coronel don Ramon Maza, fusilado por Rosas en el momento en que preparaba una revolucion contra él, en Buenos Aires.

10—PÁGINA 16

Y en medio á sus fusiles
Y bayonetas viles
Su caballo dejó.

En el parte de la batalla de don Cristóbal se leen las siguientes palabras:—«El valiente coronel don Zacarías Álvarez dejó su caballo muerto sobre las bayonetas enemigas.» Cito de memoria.

11—PÁGINA 21

Cascadas del Niágara y Tequendama.

Considerando la Revolucion Americana como una cadena sucesiva de Revoluciones, que deben confundirse con un centro comun—de la libertad en la república—he creido deber vincular en este canto el presente y el porvenir de los dos grandes continentes, cuyas cataratas evoco. Su posicion geográfica parece estar indicando en el istmo de Panamá el lazo eterno que los debió ligar.

12—PÁGINA 23

Parto de mil ideas generosas
Que volaron en chispas luminosas
Por todo el continente de Colon.

La Revolucion del 25 de Mayo de 1810, no fué la primera de América, como algunos lo creen. Antes de ella, el 25 de Mayo de 1809, habia estallado en la Paz y Chuquisaca una Revolucion; pero habiendo sido sofocada, sus corifeos se hallaban presos en Buenos Aires, cuando en la plaza que hoy decora un sencillo monumento el pueblo se presentó como una entidad. A la revolucion de Mayo, ejecutada sin bayonetas ni violencias, presidió una solidez de ideas, que prestándole vigor desde sus primeros pasos, le dió lugar á establecer un inmenso sistema de propaganda, que antes de seis meses, por los esfuerzos directos de sus agentes y de sus armas, se estendió á Chile y el Perú. La revolucion de Mayo nunca fué sofocada: todas las demas lo fueron, y en medio de los mayores contrastes de la guerra de la Independencia no hubo una sola República, que no respirase libre de congoja, al mirar de pié á las Provincias Unidas del Rio de la Plata. La revolucion de Mayo no es, pues, la primera por su órden cronológico, sinó por su objeto, por su poder, por sus resultados y su influencia en los destinos de la América toda, en cuya balanza puso su inteligencia, su oro, su sangre y su espada, y hasta su porvenir.

13—PÁGINA 24

Contempla al Norte en trece fajas bellas
Como flamea el pabellon de estrellas
Símbolo de las glorias de la Union.

Al recordar á Mayo debíamos este tributo á la revolucion Norte-Americana, que fué el heraldo de la de Sud-América; y un recuerdo al primer pueblo del mundo que reconoció nuestra independencia, y que revindica en nuestros dias el honor de las instituciones republicanas.

14—PÁGINA 24

Como se esparcen jugos y colores
En el pólen fecundo de las flores.

Aunque el fenómeno de la fecundacion de las flores ha sido siempre un objeto comun de comparaciones poéticas, debo en conciencia hacer mencion de la de M. Delavigne en sus «Trois jours de Christophe Colomb» por referirse á la revolucion Norte-Americana.

Tell un jeune palmier, pour feconder ses sœurs
Fleurit et livre aux vents ses parfums voyageurs.

15—PÁGINA 22

«Derribemos su trono al despotismo
«Abramos ancha via al patriotismo,
«Alzemos los fanales de la ley,
«Rompamos su barrera á la ignorancia
«Alumbremos la mente de la infancia
«Y ennoblezcamos el humano ser.»

Moreno fué en efecto el apóstol político de la Revolucion de Mayo, y estas palabras que ponemos en su boca no son una suposicion gratuita, sino literalmente las que pronunció en la mañana del mismo dia 25 al saber que habia sido nombrado Secretario de la Junta:—«La variacion presente, dijo él, no debe limitarse á suplantar los funcionarios públicos é imitar su corrupcion é indolencia. Es necesario destruir los abusos de la administracion; desplegar una actividad que hasta ahora no se ha conocido, promover el remedio de los males que aflijen al estado; excitar y dirigir el espíritu público, educar al pueblo, destruir los enemigos y dar nueva vida á las provincias. Es preciso emprender un nuevo camino, en que lejos de hallarse alguna senda, sea necesario practicarla por entre los obstáculos, que el despotismo, la venalidad y las preocupaciones han amontonado despues de siglos ante la felicidad de este continente. (Vida y Memorias del Dr. Moreno.»)—Sin embargo, Rosas y los que como él se empeñan en oscurecer las glorias de la patria, en las que ninguna parte han tenido, se han atrevido á negar impúdicamente la existencia del grande pensamiento que presidió á la revolucion de Mayo. Las palabras de Moreno desmienten esta calumnia, y ellas forman el verdadero y único programa del 25 de Mayo de 1810.

16—PÁGINA 26

La que Atenas del mundo Americano, etc.

Antes que yo la ha llamado así un escritor célebre por su amor á la libertad y ardientes simpatias por las Repúblicas de Sud-América: el Abate de Prad.

17—PÁGINA 26

La tribuna de Agüero y de Dorrego.

Al nombrar dos célebres oradores Argentinos no he querido en ningun modo establecer la supremacia suya sobre los demas. He tenido en vista al elegirlos, el tomar el nombre del orador mas popular que ha tenido cada uno de los partidos en la arena parlamentaria y manifestar en este amalgama, que la herencia que nosotros hemos recojido es la de la patria y no la de los partidos.

18—PÁGINA 26

Hoy la ocupan estúpidos sectarios
Donde leen un papel sin comentarios
En defensa del crimen y maldad

«La tiranía es un libro sin comentarios que tienen sus fanáticos.» (NORVINSHistoria de Napoleon.)

19—PÁGINA 27

Ó maldicion terrible del Eterno
Por qué el lazo rompimos de la union.

No hay uno solo de los jóvenes poetas que hoy escriben, que no haya bebido alguna inspiracion en el Canto del Cisne que don Juan Cruz Varela dedicó á Mayo poco antes de morir. Por mi parte, al escribir estos versos he tenido muy presente la siguiente estrofa, que pertenece á ese canto:

¡Oh Dios! no supimos vivir como hermanos!
De la cara patria, nuestras mismas manos
Osaron el pecho sagrado romper,
Y por castigarnos, al cielo le plugo
Hacer que marchemos uncidos al yugo
Que oscuro tirano nos quiso imponer.

20—PÁGINA 30

En vano viejos pueblos enervados
Escriben por el miedo dominados
«¡El oro! ¡El oro! es de la tierra Dios.»
Que ella dice con hechos elocuentes:
«En los pueblos viriles y valientes
«El Dios es de la patria el santo amor.»

La idea de estos versos me fué sugerida por un valiente apóstrofe de la composicion del Sr. D. Luis Dominguez en el Certámen de Mayo de 1844, y añadí posteriormente esta estrofa, porque no debia pasarse en silencio la inmensa gloria que cabe al pueblo Oriental de haber sostenido una guerra sin dinero. El conde Darú dice en su Historia de Venecia: «La máxima que el dinero es el nervio de la guerra, verdadera bajo algunos aspectos en administracion, no ha podido acreditarse sino en pueblos incapaces de esfuerzos generosos: cuando se aspira á la independencia, á la gloria y al poder, es necesario saberlo conquistar por sí mismo.»

21—PÁGINA 30

Y sus hijas tambien con patriotismo,
Bendan al que cayó con heroismo.

Las damas Orientalas y Argentinas fundaron á su costa un hospital de sangre, en que fueron asistidos personalmente por ellas, mas de dos mil heridos del sitio de Montevideo.

22—PÁGINA 33

El mundo entero aplaudia ese golpe.

No necesito confesar que he tenido muy presente la bellísima imprecacion del Sr. D. José Rivera Indarte, en su elocuente y erúdito discurso: «Es accion Santa Matar á Rosas»—Con este motivo transcribiré en este lugar mi opinion sobre la doctrina del tiranicidio, predicada por Rivera Indarte. Hé aquí lo que dije al escribir su biografía: «Sin aceptar el tiranicidio como doctrina absoluta, sin creer que un puñal pueda operar una revolucion social, y sin participar del entusiasmo poco reflexivo que ha colocado una corona sobre las sienes de Bruto matador de Julio César ¿quién es aquel que llamaria bárbaro y criminal al brazo levantado contra Rosas? ¿Quién aquel que reputaria inmoral la accion de acabar con una existencia manchada por el crímen, de paralizar una mano apta tan solo para el degüello, y de librar á la sociedad ultrajada de un verdugo que ha conculcado las leyes humanas y divinas?—No han faltado sin embargo enemigos de Rosas que hayan calificado de inmoral, la predicacion de acabar con la vida de Rosas, elevada al rango de teoría política y de medio lícito de guerra. Nosotros sin desconocer que como doctrina y como medio de guerra puede ser funesta y corruptora, aplicada á un hombre cuyo proceso ha sido formado por la conciencia universal, y considerando su desarrollo como la piedra destinada á dar filo al puñal tiranicida, no nos sentimos con fuerzas para reprobar una accion que aplaudiríamos si hubiera tenido lugar, como aplaudimos á Carlota Corday, la vengadora de la virtud, aunque su heróico sacrificio haya sido estéril para la libertad de su patria.»