WeRead Powered by ReaderPub
Señora ama: Comedia en tres actos cover

Señora ama: Comedia en tres actos

Chapter 23: ESCENA VIII
Open in WeRead

Explore more books like this:

About This Book

The drama takes place in a rural household where the mistress's authority shapes the lives of family and servants; gossip about a young woman's perceived disgrace and her bond with a young man exposes social pressures. Across three acts of closely observed domestic scenes, conversations reveal hypocrisy, sexual double standards, class tensions, and conflicts over marriage, honor, and female agency. Characters maneuver between personal desire and communal reputation, using moral posturing to control others. The work relies on realistic dialogue and local detail to probe power dynamics and the costs of social enforcement, ending with confrontations that unsettle accepted judgments without offering simple resolutions.

ESCENA VII

DOMINICA y FELICIANO

Dominica

¡Del sofoco cae mala! ¡Cómo eres!

Feliciano

¡Si ha sío por reírme! ¡Como es tan vergonzosa!

Dominica

¡Por reírte! De la pobre que toavía no se ha olvidao de ti. Si es que has andao too el día bebiendo y no sabes lo que te haces.

Feliciano

Como le veis a uno siempre serio, un día que está uno alegre, ya tie que ser que ha bebío...

Dominica

¿Serio tú? Conmigo... Candilito de casa ajena... ¡Uy! ¡Te acogoto!

Feliciano

¡Suelta, que haces daño!

Dominica

¡Anda, anda! ¡Castigo! ¡Que eres mi castigo!

Feliciano

¡Vamos, deja!

Dominica

Escucha... Quisiera preguntarte una cosa...

Feliciano

¿Qué será ello?

Dominica

De cuando fuiste novio de la Dacia. No, no te pregunto naa, que quiero saberlo too, y luego me da mucha rabia...

Feliciano

Si lo que se dice novios no lo fuimos ni tan siquiera ocho días. Si cuando yo hablaba con ella yo ya tenía determinao no casarme más que contigo... Como así fue...

Dominica

¡Así fue! Pero con las fatigas del mundo que toas andaban tras de ti, y toas más cerca de ti, que yo estaba en mi pueblo con mi padre... Y toos los que venían me decían lo mismo... Ahora habla con la fulana, pues ahora es con la mengana... y ca día era una y así toos los días... Y yo más que callar, callar y pensando pa mí... ¿Y qué voy a hacerle? Él vendrá si es de ley... Y de ley no eras ni lo serás nunca... Pero tú vinistes y pa mí fuistes y pa mí eres. (Le abraza.)

Feliciano

¡Suelta! ¡Que viene gente!

Dominica

¡Que venga! Que no siempre tengo de ser yo la que llegue cuando estés abrazao con alguna otra...

ESCENA VIII

DICHOS y MARÍA JUANA

M.ª Juana

¡Así está bueno!

Dominica

¡Hola! ¡Que eras tú!

M.ª Juana

¡No os privéis por mí!...

Dominica

¡Claro que no!

Feliciano

¡Quita, tonta!

Dominica

¡Ay, que le da vergüenza! ¿Has venío tú sola?

M.ª Juana

No, con José... Ahí está con los de la boda... ¿Conque tenéis aquí toda la fiesta?

Dominica

¡Como Feliciano ha sío el padrino!

M.ª Juana

¡Ya lo sé, y mucho es que tú no has sido la madrina!

Dominica

Que no me han hablao de serlo...

M.ª Juana

Ya sé que por ti...

Feliciano

¡Que elegantona andas!

M.ª Juana

Ya lo ves...

Dominica

Pa que reparen en ella como tú has reparao.

M.ª Juana

Para que mi marido no tenga que reparar en otras... Gusto suyo es, que yo me he pasao toa mi vida sin nada de esto... Pero si ha de gastarse más vale que se gaste en casa... Y mejor que parecerte mal debías de aprender...

Feliciano

¿Dices que está ahí José...? Voy a buscarle.

M.ª Juana

¿No te gusta la conversación?

Feliciano

Ni sé lo que habláis... Tengo que tratar con José de un asunto...

Dominica

¿El asunto? Ya está too hablao... A ver qué le dices tú ahora...

Feliciano

¡No tengas cuidao, mujer!

(Sale.)

ESCENA IX

DOMINICA y MARÍA JUANA

M.ª Juana

Ya nos lo ha dicho tu padre, y que eres tú la que no quiere. ¡Bastaba que fuera conveniencia nuestra! ¡Si fuera pa otros!... ¡Como tenéis aquello tan aprovechao!

Dominica

Por eso mismo... Los que viven de aquello, si los echaran de allí, tendríamos que llevarlos a otra parte, que no se iba a dejarlos sin comer... De modo que bien están allí... Sobre too ca uno se entiende en su casa y con lo suyo y a nadie le importa.

M.ª Juana

No, si contigo está visto que pa conseguir algo no hay más que un camino.

Dominica

¿Cuál?

M.ª Juana

¡Bien lo sabes! ¡Si es que parece que pa ti es un orgullo que no haya mujer que no haya tenío que ver con tu marido! ¿Es que quieres ser tú la única honrada? Pues no eres tú sola, que otras han sabío despreciarle y ya que no han podido ser su mujer como tú... no han querío ser como esas otras...

Dominica

Ya te explicas... Como esas otras... no, porque querían ser más, tanto como yo... lo mismo que yo... ¡Y eso no ha habío quién! Que él se divierte con toas y se ríe de toas, pero su mujer no hay más que una... ¡Yo!, ¡yo!..., y naa más que yo, por cima de toas...

M.ª Juana

¡Porque no ha llegao una que ha sabío quitártelo!

Dominica

¿Quién iba a ser esa?

M.ª Juana

Yo lo hubiera sido, pa que lo sepas, pa que no lo agradezcas ahora...

Dominica

¡Falta que él hubiera querío!

M.ª Juana

¡Él bien quería, como quiere a todas! Y voy a decirte más... yo le quería también como no he querido a ninguno...

Dominica

¡Ah! ¿Ya lo dices? ¡Si tenía que ser!

M.ª Juana

Pero le quería como no le has querío tú nunca, pa mí sola, y he sufrido más que tú, cuando veía lo que veía y me he consumido más que tú... Pero yo no quería ser como toas esas... diversión pa un día... y lo que yo hubiera querido ser, lo que hubiera podido ser si me lo hubiera propuesto, no lo he querido ser por ti; porque nos hemos criado juntas, porque no he comido más pan que el de tu casa toda mi vida... porque todos decían que éramos hermanas... y así debe de ser cuando tu padre ha hecho por mí todo lo que ha hecho... Pero tú no sabes lo que yo he sufrido, lo que yo he pasao pa mí sola. Desde que te casaste y vine a esta casa contigo, porque tú no querías separarte de mí... ¡Pa mí no ha había más hombre que él! Al principio era yo una mozuela y él no reparaba en mí como en una mujer, bromeaba conmigo, delante de ti mismo... Y yo, no querrás creerlo, temblaba toda de pies a cabeza solo que él me mirase... Pero un día me miró de otro modo, debí de parecerle ya una mujer y me habló de otro modo también... ¡Y aquel día! ¡Lo que lloré aquel día! Hubiera querido marcharme de tu casa, hablé para irme a servir en otra parte, a otro pueblo, lo más lejos... ¿Pero qué hubiera dicho tu padre? ¿Qué hubieras dicho tú? En esto, José, también andaba tras de mí... me dijo que me quería pa casarse, que él hablaría con tu padre, y si tu padre consentía en darme algo... por lo que decían todos... que nos casábamos... Y yo vi que era el modo de no perderme... porque ca día que estaba en tu casa era mi perdición... Por eso dije a toos que Feliciano me perseguía, pa salir de aquí cuanto antes, pa que entre toos me defendieran, porque pues creérmelo como te lo digo, como te lo juro, si yo hubiera sío un día de Feliciano, tenía que haber sío él mío pa siempre... Yo no sé querer como tú, pa que me quieran así prefiero que no me quieran... ¡Ahí tienes lo que yo he hecho por ti, por toos; ahí tienes lo que yo he pasao!... Ahí tienes por qué me he casao con José... que es su hermano... Y ahora él tiene que respetarlo y no acordarse más de mí... aunque yo me acordara de él... ¡Ya lo sabes! Ya he pasao la vergüenza de decírtelo too... ¡Ya puedes estar orgullosa! ¡También yo le he querido!... pero no como esas... También yo he sufrido por él... más que tú... que tú has podido tener celos de las que pa él valían menos que tú, pero yo los he tenido también de ti, que eres su mujer y eres mi hermana... y erais los dos todo lo que yo quería en el mundo. (Rompe a llorar.)

Dominica

¡Mujer! ¡Mujer!... ¡No llores así! ¡Si te hubieras confiado de mí siempre!... ¡Si me hubieras hablao como ahora!...

M.ª Juana

Nunca te hubiera dicho nada, si no hubiera visto que tú me ibas tomando como odio, más cada día... que te creías de mí... Yo no sé lo que te creías...

Dominica

¡No lo sé yo tampoco! Que too era orgullo, envidia de mí y pa él... no, a él siempre me he creío que le querías; por eso me daba más rabia que quisiáis decir que era desprecio... ¡Si no podía ser! Si cuando él quiere, ¿qué mujer se le niega? ¡Si solo con mirarte paece que te manda en la voluntad!... ¡Si tie perdón toa la que se pierde por él!... Y tú que le has querido y has sabido guardarte... ahora es cuando me pareces buena y honrada, cuando te miro como a hermana y tenemos que serlo siempre.

José

(Dentro.) ¡María Juana!

Dominica

¡Que no vean que hemos llorao!

M.ª Juana

¡Buena cara tienes pa no conocerlo!

Dominica

¡Pues anda que tú!...

ESCENA X

DICHAS, FELICIANO y JOSÉ; después, PILARO

José

¿María Juana?

Dominica

¿Cómo te va, hombre? ¿No saludas?

José

¿Por qué no? Ya te veo buena... Nos vamos...

Dominica

¿Tan pronto?

José

No tenemos naa que hacer aquí... ¿Has oído?

Feliciano

Se ha incomodao porque le he dicho lo que había. ¡Qué vamos a hacerle!

José

La culpa la tengo yo por haber puesto nunca los pies en esta casa... yo y mi mujer... ende que pasó lo que pasó... Pero porque no digan que es uno el que trae contiendas en la familia...

Dominica

¡Bueno! ¿Qué estás ahí hablando de más? ¿Pue saberse? Que te lo hablas tú solo... ¿Qué te ha dicho Feliciano? ¿Lo que te había dicho su padre...? Pues has cuenta que no han dicho naa uno y otro. La Umbría es vuestra y no hay más que hablar...

Feliciano

Pero, ¿qué dices?

Dominica

Ya lo hemos tratao yo y la María Juana en este tiempo.

José

¿Y habéis llorao pa eso?

Feliciano

Pero, ¿ha habío lloros? ¿Qué habréis tratao vosotras?

Dominica

Eso es cuenta nuestra... El resultao es que mañana mismo hacéis la obligación... lo que tengáis que hacer... y listos... ¿Qué dices ahora?

Feliciano

Yo digo que nunca debía uno estar al menaje de las mujeres, que le implicáis a uno too lo malo y lo bueno siempre tie que ser hechura vuestra...

José

Yo digo que quisiera saber qué ha hecho cambiar a la Dominica de modo de pensar...

Feliciano

No me mires a mí, que yo siempre he pensao lo mismo.

Dominica

¿Qué recelas? ¿No somos toos hermanos...? Si ha podío haber alguna vez un disgusto entre nosotros, ¿no tie que olvidarse too...? ¿No ties ya lo que querías? ¿Pa qué lo pedías entonces?

José

No, si bien está... No vayas a cambiar otra vez de idea... ¿Quie decir entonces...?

Feliciano

Que mañana temprano nos vamos tú y yo a la Umbría, hablamos con la gente de allí, se mide el grano... ves lo que te conviene...

José

Too ello nos llevará tres o cuatro días...

Dominica

Iremos también nosotras...

Feliciano

No hacéis falta ninguna las mujeres...

M.ª Juana

Es la primera vez que vamos a separarnos desde que nos casamos...

Dominica

La Umbría está bien cerca; si José no pue pasarse sin ti... pue ir y volver toos los días...

José

Pa tres días a too apurar que estaremos, ¡buena gana! ¿Es que Feliciano va y vuelve?

Dominica

Por mí, no. ¡Si fuera por alguna otra!...

Feliciano

¿Por qué otra iba a ser?

José

Tú sabrás...

(Entra Pilaro.)

Pilaro

¡Señor amo! Los de la boda quien despedirse...

Feliciano

Allá voy... Venir toos...

Dominica

¿Y qué habrá sío de doña Rosa...? Voy ya también a ver... La Dacia no ha tenío cara pa volver a ponerse delante de mí.

M.ª Juana

¿Pues qué le ha pasao?

Dominica

Ya te diré...

Feliciano

Que les den la despedida... Vamos, vosotras...

(Salen Feliciano, José y Pilaro.)

M.ª Juana

José está encelao... No tengo más que mirarle pa saberlo... José cree que es Feliciano el que te ha convencido pa vender la parte de la Umbría... José cree que Feliciano es capaz de volver desde la Umbría na más que por mí, ahora que voy a quedarme sola...

Dominica

¡Y si supiera lo que yo sé ahora! Mira tú lo que son las cosas, él andaría más celoso y desconfiao de ti, y yo estoy más segura que lo he estao en mi vida...

M.ª Juana

Bien puedes estarlo. Si queriéndole he sabido guardarme antes... ahora tengo que guardarme más, que guardarnos a todos. Si José llegara siquiera a creer la menor cosa de mí y de su hermano... ¡No quiero pensarlo!

Dominica

¡Los hombres no saben más que matar cuando su mujer les ofende! Y no es que les importa más de nosotras, les importa de ellos... Si por cariño fuera, ¿qué no haría una también? Si yo hubiera ido a matar ca vez que me ha ofendido...

Voces

(Dentro.) ¡Vivan los novios! ¡Viva el padrino! ¡Viva la señora ama!

Dominica

¡Ahí tienes! Esa boda... ¡En mi misma casa! ¿Y qué voy a hacerle? (Enseñándole el gabancito que esta haciendo.) ¡Mira lo que hago!...

(Sale. Siguen las voces.)

FIN DEL ACTO SEGUNDO