La narración se sitúa en torno a una próspera fábrica textil barcelonesa y a las relaciones humanas que sostienen su funcionamiento. Presenta a la severa doña Bernarda Bonet y a su hermano Benito, junto a un propietario y un cajero cuyas responsabilidades comerciales y administrativas mantienen la casa en marcha. Describe la evolución económica del negocio, la organización y los papeles de cada uno, y la vida familiar que surge alrededor de una joven hija. Paralelamente explora el drama íntimo y oculto de la mujer, mezcla de fantasía y resignación, que contrasta con la rutina industrial y los deberes contables.