Mireno.
Confuso vengo a tus pies.
Lauro.
Hijo mío, aquesos brazos
den nueva vida a estas canas.
Este es don Dionís.
Doña Ser.
¿Qué engaños
son éstos, cielos crueles?
Duque.
Abrazadme, que ya ha hallado
el más gallardo heredero
de Portugal, este Estado.
Lauro.
¿Qué miras, hijo, perplejo?
El nombre tosco ha cesado
que de Mireno tuviste;
ni lo eres, ni soy Lauro,
sino el Duque de Coímbra:
el Rey está ya informado
de mi inocencia.
Mireno.
¿Qué escucho?
¡Cielos! ¡Amor! ¡Bienes tantos!
ESCENA XXX
Don Antonio.—Dichos.
Don Ant.
Dame, señor, esos pies.
Duque.
¿A qué venís, secretario?
Doña Ser.
Conde, ¿qué es de don Dionís,
mi esposo?
···············
[Se descubre que don Antonio es el Conde de Penela; el Duque le perdona y accede a que doña Serafina sea su esposa. El Conde de Estremoz se casa con Leonela, hermana de Ruy Lorenzo, y éste, después de perdonado, vuelve a ocupar el cargo de secretario.]