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Una historia del eBook

Chapter 8: 1995: AMAZON.COM ES LA PRIMERA GRAN LIBRERIA ONLINE
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About This Book

La obra traza el desarrollo del libro electrónico desde los primeros experimentos de distribución de textos digitales hasta la expansión de la web y la creación de catálogos en línea, pasando por el auge de grandes librerías electrónicas, la presencia digital de editoriales y bibliotecas y la aparición de proyectos de búsqueda y debates sobre licencias digitales. Sigue hitos técnicos, cambios en los modelos económicos, tensiones legales en torno al copyright y las licencias abiertas, el acceso multilingüe y la diversificación de dispositivos, y concluye con el avance hacia una biblioteca digital global y la presencia cotidiana de los ebooks en distintos soportes.

1995: AMAZON.COM ES LA PRIMERA GRAN LIBRERIA ONLINE

= [Resumen]

En julio de 1995, Jeff Bezos funda en Seattle (Estados Unidos) la librería online Amazon.com, futuro gigante del comercio electrónico, a la que el público acabaría llamando simplemente "Amazon". Amazon empieza con diez empleados y con tres millones de artículos a la venta. Cinco años más tarde, en noviembre de 2000, la sociedad cuenta con 7.500 empleados, 28 millones de artículos, 23 millones de clientes y cuatro filiales: en el Reino Unido (inaugurada en octubre de 1998), en Alemania (inaugurada en la misma fecha), en Francia (en agosto de 2000) y en Japón (en noviembre de 2000). La quinta filial abre sus puertas en Canadá (en junio de 2002), y a continuación la sexta, Joyo, en China (en septiembre de 2004). Al llegar el 3er trimestre de 2003, la sociedad obtiene beneficios por primera vez en su historia. Presente en siete países y habiéndose convertido ya en una referencia mundial para el comercio online (junto con eBay), Amazon celebra sus diez años de existencia en julio de 2005, con 9.000 empleados y 41 millones de clientes.

= En los Estados Unidos

# Primeros pasos

A mediados de los años 90 nacen nuevas librerías directamente en la web. Carecen de paredes, de escaparates, e incluso de rótulo en la calle. Realizan todas sus transacciones a través del internet. Es el caso de Amazon.com, que abre sus puertas "virtuales" en julio de 1995 bajo la batuta de Jeff Bezos, con un catálogo de tres millones de libros y diez empleados basados en Seattle, en la costa oeste de los Estados Unidos.

Quince meses antes, en la primavera de 1994, Jeff Bezos realiza un estudio de mercado para determinar cuál es el mejor "producto" para poner a la venta en el internet. Su lista incluye veinte productos mercantiles, entre los cuales figuran la ropa y las herramientas de jardinería. Los cinco primeros del listado resultan ser los libros, los CD, los videos, los softwares y el material informático.

"He utilizado una serie de criterios para evaluar el potencial de cada producto", relata Jeff Bezos en 1997 en el kit de prensa de Amazon. "El primer criterio fue el tamaño de los mercados existentes. Me he percatado de que la venta de libros representaba un mercado global de 82 millardos de dólares US. El segundo criterio fue el tema del precio. Yo quería un producto barato. Mi razonamiento era el siguiente: ya que ésta sería la primera compra que la gente iba a realizar en línea, el precio había de ser módico. El tercer criterio fue la variedad de artículos que se podría proponer a los clientes: había tres millones de títulos para los libros mientras que sólo había 300.000 títulos para los CD, por ejemplo."

# Expansión

Durante la primavera de 1997, Amazon decide inspirarse del sistema de "asociados" en línea lanzado unos meses antes por la gran librería online británica Internet Bookshop. Cualquier persona que posea un sitio web puede vender libros que pertenecen al catálogo de Amazon cobrando un porcentaje de 15% sobre las ventas. El "asociado" selecciona los títulos del catálogo que le interesan en función de sus centros de interés, y redacta sus propios resúmenes. Amazon recibe los pedidos por su intermedio, envía los libros, redacta las facturas, y le envía un informe semanal de actividad junto con el pago correspondiente. En la primavera de 1998, la red de Amazon cuenta con más de 30.000 sitios web asociados.

Por la misma fecha, además de libros, es posible encontrar en Amazon CD, DVD, juegos informáticos, etc., con un catálogo que parece por lo menos diez veces más amplio que el de las grandes cadenas de supermercados. Se puede consultar el catálogo en la pantalla, leer los resúmenes de los libros escogidos o incluso fragmentos de éstos, y luego hacer un pedido en línea. El contenido editorial del sitio es muy atractivo, cambia a diario y pretende ser una revista literaria en línea, con consejos de lectura, artículos de fondo redactados por periodistas famosos (quienes anteriormente han trabajado para la prensa impresa), entrevistas con autores y comentarios de lectores.

Analistas siguen de cerca la evolución rápida de Amazon – innovadora de un nuevo modelo económico – y su popularidad con un público que poco a poco se va acostumbrando a la compra en línea. En 1998, con 1,5 millón de clientes en 160 países y una muy buena imagen pública, Amazon empieza a ser citada como un símbolo de éxito en el mundo del cibercomercio. Aunque la empresa siga siendo deficitaria, la cotización en bolsa de Amazon se dispara cuando sale a la Bolsa de Nueva York en mayo de 1997.

Antes de consolidar definitivamente su supremacía nacional, Amazon.com se lanza en una guerra de precios contra Barnes & Noble.com, su principal rival en los Estados Unidos, para mayor alegría de los clientes que aprovechan esta carrera de rebajas para ahorrar entre 20 y 40% del precio de algunos libros. A diferencia de Amazon, exclusivamente "virtual ", la librería online Barnes & Noble.com, lanzada en mayo de 1997, se apoya en la gran cadena de librerías "tradicionales" Barnes & Noble (B&N), con 480 librerías diseminadas en 48 de los 50 Estados del país. Barnes & Noble.com está lanzado en cooperación con Bertelsmann, gigante alemana de los media, pero acaba comprando la porción detenida por Bertelsmann (36,8%) en julio de 2003, por 164 millones de dólares US.

= En Europa

Amazon aparece en Europa en octubre de 1998, con la implantación simultánea de sus dos primeras filiales en Alemania y en el Reino Unido.

En agosto de 2000, Amazon tiene 1,8 millón de clientes en el Reino Unido, 1,2 millón de clientes en Alemania y unos cientos de miles de clientes en Francia. En la misma fecha Amazon abre su tercera filial europea, Amazon France, que propone libros, música, DVD y videos (y a partir de junio de 2001, software y videojuegos), y un plazo de entrega inferior a 48 horas. En 2000 la venta de libros en línea en Francia no representa más de 0,5% del mercado del libro, contra 5,4% en los Estados Unidos.

El lanzamiento de Amazon France se prepara en el mayor secreto y sólo se hace público el 23 de agosto del año 2000. Con unos cien empleados – de los cuales algunos han viajado a Seattle (Estados Unidos) para recibir formación en la sede del grupo – la filial francesa instala sus servicios de administración, servicios técnicos y de marketing en Guyancourt (cerca de París). Su servicio de distribución se ubica en Boigny-sur-Bionne (cerca de Orléans, al sur de París) y su servicio de atención al cliente en La Haya (Países Bajos), en previsión de una futura expansión de Amazon en Europa.

Amazon France tiene por lo menos cuatro rivales notables en Francia: Fnac.com, Alapage, Chapitre.com y BOL.fr. Fnac.com se apoya en una red de librerías Fnac que pertenecen al grupo Pinault-Printemps-Redoute. Están diseminadas por todo el territorio francés y también presentes en algunos otros países europeos. Alapage, librería online fundada en 1996 por Patrice Magnard, se junta con el grupo France Télécom en septiembre de 1999, y en julio de 2000 se convierte en una filial de Wanadoo, el proveedor de acceso a internet de France Télécom. Chapitre.com es une librería online independiente creada en 1997 por Juan Pirlot de Corbion. BOL.fr es la sucursal francesa de BOL.com (BOL: Bertelsmann On Line), lanzada en agosto de 1999 por la multinational alemana Bertelsmann en cooperación con la multinacional francesa Vivendi.

Un mes después del lanzamiento de su sitio web Amazon.fr en agosto de 2000, Amazon France ocupa el segundo lugar en ranking de sitios web de bienes culturales franceses. Según las cifras publicadas el 24 de octubre de 2000 por Media Metrix Europe, una sociedad de encuestas de audiencia de uso del internet, Amazon.fr recibió 217.000 visitas únicas en septiembre de 2000, clasificándose justo delante de Alapage.com (209.000 visitas únicas), pero muy lejos detrás de Fnac.com (401.000 visitas únicas). Después vienen Cdiscount.com (115.000 visitas) y BOL.fr (74.000 visitas).

A diferencia de sus homólogos angloamericanos en los Estados Unidos y el Reino Unido, las librerías online francesas no pueden permitirse descuentos sustanciales, porque el precio del libro no es libre. La ley francesa sobre el precio único del libro - llamada ley Lang -, según la cual los descuentos no pueden exceder el 5% del precio del libro, no les deja más que un margen de maniobra estrecho. Pero las librerías online están optimistas en cuanto a las perspectivas del mercado francófono internacional. A partir de 1997, se observa que parte de los pedidos proviene del extranjero, por ejemplo 10% para Fnac.com desde 1997.

Para contestar las preguntas de la AFP (Agence France-Presse) sobre la ley Lang durante una entrevista, Denis Terrien, presidente de Amazon France (hasta mayo de 2001), declara en agosto de 2000: "Nuestra experiencia en Alemania, donde el precio del libro es fijo, nos enseña que el precio no es lo más importante a la hora de realizar compra. Lo que importa es el valor del servicio que se añade. En Amazon proponemos una multitud de servicios adicionales. Primero hay mucho para escoger pues vendemos todos los productos culturales franceses. Tenemos un buscador muy eficaz. En cuanto al catálogo musical, somos los únicos en proponer una búsqueda por título de canción en nuestro sitio web. Además del la especificidad de nuestro contenido editorial, que nos ubica entre tienda y revista, nuestro servicio de asistencia al cliente está abierto 24h/24 7días/7, y esto es algo único en el mercado francés. Por último, otra especificidad de Amazon es que respetamos nuestros compromisos de entrega. Uno de nuestros objetivos es tener más del 90% de nuestros productos en existencias."

Para mucha gente, el modelo económico de Amazon es de admirar. No obstante tiene inconvenientes en términos de gestión del personal, con contratos de trabajo precarios, salarios bajos y condiciones de trabajo que dejan mucho que desear.

A pesar de la discreción de Amazon France sobre las condiciones de trabajo del personal, los problemas empiezan a divulgarse. En noviembre de 2000, el Prewitt Organizing Fund y el sindicato SUD-PTT Loire Atlantique lanzan una acción de sensibilización de los empleados de Amazon France para que éstos obtengan mejores condiciones de trabajo y sueldos más altos. Se reúnen con unos cincuenta empleados que trabajan en el centro de distribución de Boigny-sur-Bionne. SUD-PTT denuncia en un comunicado "unas condiciones de trabajo degradadas, la flexibilidad de horario, y el recurso a contratos precarios en temporadas de alta demanda, salarios bajísimos, y garantías sociales ínfimas". Se lleva a cabo una acción similar en Alemania y en Gran Bretaña. Patrick Moran, responsable del Prewitt Organizing Fund, proyecta constituir una alianza de empleados de la nueva economía, bajo el nombre de Alliance of New Economy Workers. Amazon se limita a reiterar en documentos internos la inutilidad de formar sindicatos en el seno de la empresa.

A finales de enero de 2001, Amazon, que emplea a 1.800 personas en Europa, anuncia una reducción del 15% en el personal y la cierre del servicio de atención al cliente en La Haya (Países Bajos). Los 240 empleados de este servicio son transferidos a los dos otros servicios europeos de atención al cliente, en Slough (Reino Unido) y en Regensberg (Alemania).

= Por el mundo

Durante un coloquio internacional sobre las tecnologías de la información en julio de 2000 en Tokyo, Jeff Bezos anuncia su intención de implantar Amazon en Japón, ya que la clientela japonesa es el segundo grupo de clientes extranjeros, después de los europeos. Insiste también en que este país representa un mercado de fuerte potencial, con precios inmobiliarios altos que se repercutan sobre los precios de los bienes y servicios, hasta tal punto que la compra online sale más barata que la compra tradicional. Además la alta densidad de población facilita la multiplicación de entregas a domicilio, que salen muy baratas.

Se inaugura un centro de llamadas en agosto de 2000 en la ciudad de Sapporo, en la isla de Hokkaido. La filial japonesa inicia sus actividades tres meses más tarde, en noviembre de 2000.

Amazon Japón abre sus puertas como cuarta filial del gigante estadounidense y primera filial fuera de Europa, con un catálogo de 1,1 millón de títulos en japonés y 600.000 títulos en inglés. Para reducir los plazos de entrega y proponer plazos de 24 a 48 horas en lugar de seis semanas – es decir el tiempo necesario para enviar los libros desde los Estados Unidos – se crea un centro de distribución de 15.800 m2 en Ichikawa, al este de Tokyo.

En noviembre de 2000, la sociedad cuenta en total con 7.500 empleados, 28 millones de artículos y 23 millones de clientes, contando la casa madre (Estados Unidos) y sus cuatro filiales (Reino Unido, Alemania, Francia, Japón).

En la misma fecha, Amazon anuncia su intención de penetrar en el mercado francófono en Canadá, y de lanzar una sección canadiense francesa con venta de libros, música y películas (VHS y DVD). La sociedad empieza a contratar personal francófono conocedor del mercado canadiense. Así pues Amazon Canadá, la quinta filial de la sociedad, ve la luz en junio de 2002, con un sitio web bilingüe inglés-francés.

También en noviembre de 2000, Amazon estrena su librería digital, con 1.000 ebooks (libros digitales) disponibles al principio, y prevé un rápido aumento de las existencias durante los meses siguientes.

Pero el papel no ha muerto, ni mucho menos: incluso es útil para el marketing de una gran librería online. En previsión de las fiestas del año 2000, Amazon envía un catálogo impreso a 10 millones de clientes, como ya lo había hecho el año anterior.

El año 2001 marca un giro en las actividades de Amazon, porque tiene que enfrentarse con los sobresaltos provocados por la "nueva" economía y afectando a todas las empresas de internet. A causa del déficit del cuarto trimestre de 2000, Amazon decide reducir sus efectivos en un 15%, lo que se concretiza con el despido de 1.300 personas en los Estados Unidos y de 270 personas en Europa a finales de enero de 2001. Amazon opta por una mayor diversificación de sus productos y decide vender ya no sólo libros, videos, CD y software, sino también productos de salud, juegos, aparatos electrónicos, utensilios de cocina y herramientas de jardinería. En noviembre de 2001, la venta de libros, discos y videos ya no representa más del 58% del volumen de negocios global, el cual se eleva a 4 millardos de dólares US, con 29 millones de clientes.

Amazon empieza a obtener beneficios por primera vez en su historia al llegar el tercer trimestre de 2003.

En octubre de 2003, Amazon lanza un servicio de búsqueda en texto completo (Busca dentro del libro - Search Inside the Book), tras escanear el texto integral de 120.000 títulos, una cifra que no tardará en crecer rápidamente. Amazon lanza también su propio buscador, el A9.com.

Abre una sexta filial en China - bautizada Joyo - en septiembre de 2004.

En 2004, el beneficio neto de Amazon – un 45% del cual proviene de sus seis filiales – se eleva a 588 millones de dólares US, y su volumen de negocios a 6,9 millardos de dólares.

Cuando Amazon celebra sus diez años de existencia en julio de 2005, está presente en siete países (Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, China) y se ha convertido en una referencia mundial del comercio online, con 9.000 empleados y 41 millones de clientes atraídos por el bajo precio de sus productos culturales, high- tech y demás y por el plazo de entrega que no excede las 48 horas en los países donde existe una plataforma Amazon.

Amazon también vende cada vez más ebooks (libros digitales). En noviembre de 2007 lanza el Kindle, su propio lector de ebooks, con un catálogo de 80.000 ebooks. Se venden 538.000 lectores en 2008. Amazon lanza una nueva versión del Kindle, el Kindle 2, en febrero de 2009, con un catálogo de 230.000 ebooks.

= ¿Y las pequeñas librerías?

¿Qué pasará con las pequeñas librerías, tanto generales como especializadas? Intentan sobrevivir como pueden, con recursos limitados, como la librería Ulysse, ubicada en la isla Saint-Louis, en el corazón de París, pero sin hacerse demasiadas ilusiones acerca del huracán que se las está llevando por delante.

Creada en 1971 por Catherine Domain, es la librería más antigua del mundo dedicada exclusivamente al viaje, con 20.000 libros, cartas y revistas nuevos y antiguos. Catherine es miembro del Sindicato nacional francés de las librerías antiguas y modernas (SLAM: Syndicat national de la librairie ancienne et moderne), del Club de los exploradores (Club des explorateurs) y del Club internacional de los grandes viajeros (Club international des grands voyageurs).

Catherine ha viajado mucho, a muchos países – unos 140 –, incluso a veces en condiciones difíciles. En 1999, se lanzó en un viaje virtual mucho más difícil, creando su propio sitio web, aunque no sabía nada de ordenadores. Catherine explica en noviembre de 2000: "Mi sitio web está en estado embrionario y en construcción. Quiero que se parezca a mi librería, que sea un lugar de encuentro antes de ser un lugar comercial. El internet me pone los pelos de punta, me quita mucho tiempo y no me trae ningún beneficio, pero esto no me molesta…"

Catherine es pesimista respecto al futuro de las pequeñas librerías como la suya. "El internet mata las librerías especializadas. Esperando a que me devore, yo uso el internet como medio para atraer a los clientes hasta mi casa, ¡y también con intención de encontrar libros para aquéllos que aún no tienen el internet en casa! Pero la verdad es que no tengo mucha esperanza…"

1996: ALGUNOS EDITORES SE LANZAN AL INTERNET

= [Resumen]

A partir de 1996, la edición electrónica se labra un camino junto a la edición tradicional, gracias a las ventajas que ofrece: permite evitar existencias y reducir el coste de funcionamiento, y la difusión resulta más fácil. Algunos editores tradicionales empiezan a vender sus títulos en línea, mientras algunos editores electrónicos van comercializando las versiones digitalizadas de libros. Libreros digitales deciden vender versiones digitalizadas de libros publicados por editores asociados, sin hablar de los autores que optan por autoeditar sus escritos en la web o promover por cuenta propia las obras que ya han publicado, ni de las nuevas plataformas de edición literaria que se encargan de revelar nuevos talentos. Cabe preguntarse si, a largo plazo, la edición digital podrá dar una nueva juventud a la estructura editorial.

= Editores electrónicos

# Editel

En abril de 1995, Pierre François Gagnon, poeta y ensayista quebequense, decide recurrir a la tecnología digital para la recepción de textos, su almacenamiento y su difusión. Crea entonces Editel, el primer sitio web de autoedición colectiva en lengua francesa.

En julio de 2000, cuenta lo siguiente: "En realidad, todo el mundo sabe – o debería saber – que el primer sitio web de edición en línea comercial fue CyLibris (creado en agosto de 1996), y que ésto fue precedido tiempo atrás, en la primavera de 1995, por nadie menos que Editel, el pionero por excelencia en este ámbito, aunque hasta ahora hayamos tenido que limitarnos a una acción simbólica colectiva, por falta de medios para que el proyecto resultara en un modelo de comercio en línea verdaderamente viable y accesible (…). Actualmente nuestro equipo se compone de tres mosqueteros (Pierre François Gagnon, Jacques Massacrier y Mostafa Benhamza); intentamos desarrollar el contenido original e inédito del webzine literario – un regalo de los autores caseros a su lectorado – que seguirá sirviendo de fachada de animación gratuita para potenciales actividades de edición en línea de pago, en cuanto dispongamos de los medios técnicos y financieros necesarios. ¿Será posible seguir soñando con la democracia económica?" Editel cesa su actividad editorial en 2005.

# CyLibris

Fundada por Olivier Gainon en agosto de 1996, la editorial CyLibris (de "Cy", cyber y "Libris", libro), basada en París, es la pionera francesa en materia de edición electrónica comercial. De hecho CyLibris es la primera editorial en utilizar el internet y el sistema digital para publicar a nuevos autores literarios y a algunos autores confirmados, que practican géneros diversos: literatura general, novela policíaca, ciencia ficción, teatro y poesía. Los libros se venden únicamente en la web, se imprimen a petición del usuario y se envían directamente al cliente, evitando así existencias e intermediarios. Algunos fragmentos se pueden descargar libremente.

Durante su primer trimestre de actividad, CyLibris firma contratos con trece autores. En el año 2000, CyLibris suma un promedio de 15.000 visitas mensuales a su sitio web, ha vendido 3.500 libros en total – impresos y digitales – y el balance financiario del año 1999 resulta equilibrado. En 2001, algunos títulos también se venden en versión impresa gracias a una red de librerías asociadas, como la Fnac, y en versión digital por intermedio de Mobipocket y Numilog, para ser leídos en un ordenador o en una PDA. En 2003, el catálogo de CyLibris comprende unos cincuenta títulos.

Olivier Gainon explica en diciembre de 2000: "CyLibris ha sido creada primero con la idea de especializarse en un sector preciso que en nuestra opinión los otros editores no han sabido cubrir bien: la publicación de primeras obras, o sea obras de autores principiantes. Al fin y al cabo, lo que nos interesa es aquella literatura que no puede encontrar su lugar dentro del circuito tradicional: no sólo las primeras obras, sino también los textos atípicos, inclasificables o en desfase con los gustos y las modas literarias dominantes. Lo que nos tranquiliza, es que ya hemos logrado algunos éxitos editoriales: el gran premio de la Sociedad de literatos (SGDL: Société des gens de lettres) en 1999 para el libro 'La Toile' (La Tela) de Jean-Pierre Balpe, el Premio de lítotes (Prix de la litote) para 'Willer ou la trahison' (Willer o la traición) de Jérôme Olinon en 2000, etc. Este tarea de 'desbrozador' es original de por sí en el mundo editorial, pero lo que hace que CyLibris se pueda considerar un editor atípico, es sobre todo su modo de funcionamiento.

Creada a partir de 1996 en torno al internet, CyLibris quiso evitar las obligaciones impuestas por la edición tradicional gracias a dos innovaciones: la venta directa a través de un sitio web comercial en el internet y, unida a ésta, la impresión digital de 'flujo tenso'. Esta solución permitía esquivar las dos barreras características del mundo editorial: los costes de impresión (y de almacenamiento), y las exigencias de la distribución. Nuestro sistema gestionaba entonces flujos físicos: recepción del pedido por internet, impresión del libro encargado, envío por correo. Debo precisar que la impresión la subcontratamos a impresores digitales, por lo cual la calidad de nuestros libros es equiparable a la que ofrece el offset, y el precio también. Nuestro sistema no es ni más caro, ni de una calidad inferior; obedece a una economía diferente que a largo plazo, en nuestra opinión, probablemente acabará generalizándose."

¿En qué consiste entonces la actividad de un editor electrónico? "Yo diría que mi actividad es doble, explica Olivier. Por una parte hago lo mismo que un editor tradicional a la hora de seleccionar manuscritos y luego retocarlos (yo me ocupo directamente de la colección de ciencia ficción), pero también se trata de elegir las maquetas, gestionar las relaciones con los prestadores de servicios, etc. Por otro lado, gran parte de nuestra actividad se concentra en el internet: lo que buscamos es optimizar el sitio web de CyLibris y poner en marcha una estrategia de cooperaciones que pueda permitir a CyLibris alcanzar la visibilidad de la que a veces carece. Por último, represento a CyLibris en el Sindicato nacional de la edición (SNE: Syndicat national de l'édition, del que CyLibris forma parte desde la primavera de 2000). Hoy CyLibris es una estructura pequeña. Ha encontrado su lugar en el mundo editorial, pero su economía en el internet aún es frágil. Queremos que la sociedad sea perenne y rentable, y nos eforzamos por alcanzar este objetivo."

El sitio web también pretende servir de encrucijada para los pequeños editores. Facilita información práctica a los autores en ciernes: cómo enviar un manuscrito a un editor, qué se debe incluir en un contrato editorial, cómo proteger sus manuscritos, cómo probar suerte en las revistas o certámenes literarios, etc.

En mayo de 1999, el equipo de CyLibris lanza CyLibris Infos, una carta de información electrónica gratuita cuyo objetivo no es en prioridad promover los libros del editor sino presentar la actualidad de la edición francófona. La carta es redactada a propósito en un estilo disonante, a menudo humorístico, y hasta corrosivo. Se publica primero mensualmente, y luego dos veces al mes a partir de febrero de 2000. Cuenta con 565 suscriptores en octubre de 2000. La carta cambia de nombre en febrero de 2001 para convertirse en Edition-actu, que cuenta con 1.500 suscriptores en 2003, pero luego es sustituida por el blog de CyLibris. CyLibris cesa su actividad editorial en 2007.

# Ediciones 00h00

Las ediciones 00h00 (que se pronuncia "zéro heure") también son pioneras en materia de edición electrónica comercial. Aparecen en mayo de 1998, poco menos de dos años después de CyLibris. Pero el campo de investigación de 00h00 es un poco diferente. Se trata del primer editor en línea. Su actividad consiste en vender libros digitales vía el internet – y no libros impresos como lo hacía CyLibris. En 2000, las versiones digitales (en formato PDF) representan un 85% de las ventas, y el 15% son versiones impresas a petición del cliente, un servicio que el editor facilita en su totalidad.

00h00 fue fundada por Jean-Pierre Arbon y Bruno de Sa Moreira, respectivamente el antiguo director general de Flammarion y al antiguo director de Flammarion Multimédia. "Hoy mi actividad profesional está basada al 100% en el internet, explica Bruno de Sa Moreira en julio de 1998. El cambio no ha ocurrido radicalmente, sino que ha sido progresivo (audiovisual primero, luego multimedia, y finalmente internet). (…) La gestación del proyecto duró un año: brainstorming, factibilidad, creación de la sociedad e instalación financiera, desarrollo técnico del sitio web e informática editorial, elaboración y producción de los textos y preparación del catálogo para la inauguración. (…) Al optar por el internet tomamos riesgos, pero me parece que este medio de comunicación puede popularizarse con facilidad, porque los terminales de internet suelen ser más fáciles de usar que los de un microordenador."

En 1999 se podía leer en el sitio web de 00h00: "La creación de 00h00 marca el verdadero punto de partida de la edición en línea. De hecho es la primera vez en el mundo que se contempla la publicación de textos en formato digital en un sitio web comercial, y que una empresa propone a los actores tradicionales del mundo editorial (autores y editores) unir fuerzas con ella para abrir en la red una nueva ventana de explotación de los derechos. Los textos propuestos por 00h00 son inéditos, o bien textos que han pasado ya al dominio público, o que están bajo copyright y cuyos derechos en línea han sido negociados con sus derechohabientes. (…) Con la edición en línea probablemente se vislumbra lo que será la edición del siglo XXI. Esta idea de origen, de nueva partida es la que se expresa en el nombre de marca 00h00. (…) El internet es un lugar sin pasado, donde lo que uno hace no se evalúa en relación con una tradición. En este espacio hay que inventar nuevas maneras de hacer las cosas. (…) El éxito de la edición en línea no dependerá sólo de las elecciones de los editores: dependerá también de la capacidad de éstos para proponer enfoques nuevos, que se apoyen tanto en los lectores como en los textos, en las lecturas tanto como en la escritura, y para que cualquier persona pueda percibir de inmediato que una aventura nueva ha comenzado."

Las colecciones son diversas: textos inéditos, teatro clásico francés, cuentos y relatos fantásticos, cuentos y relatos filosóficos, recuerdos y memorias, filosofía clásica, realismo y naturalismo, cibercultura, novelas infantiles, novelas de amor, cuentos y novelas de aventuras. La búsqueda se puede realizar por autor, por título y por género. Para cada libro, hay una descripción corta, y otra pormenorizada, una tabla de materias y una breve presentación del autor. Luego se van añadiendo los comentarios de los lectores. De este modo no hay existencias, ni obligaciones materiales para la distribución, pero sí existe un vínculo directo con el lector y entre los lectores. En el sitio web, los internautas/lectores que lo desean pueden crear su espacio personal para redactar ahí sus comentarios, participar en foros o recomendar enlaces hacia otros sitios web. Pueden suscribirse a la carta de información de 00h00 para mantenerse informados de las novedades. El editor produce también videoclips literarios para presentar las obras publicadas.

En 2000, el catálogo comprende 600 títulos, entre los cuales figuran unas cien obras originales y algunas reediciones electrónicas de obras publicadas por otros editores. Las obras originales se reparten en varias colecciones: nuevas escrituras interactivas e hipertextuales, primeras novelas, documentos de actualidad, estudios sobre las NTIC (nuevas tecnologías de información y comunicación), coediciones en colaboración con editores tradicionales o grandes instituciones. El pago se realiza en línea gracias a un sistema segurizado. Los que desconfían del pago online también pueden pagar con tarjeta (envío por fax) o con un cheque (envío por correo postal).

En septiembre de 2000, la sociedad Gemstar-TV Guide International (Estados Unidos), especialista de productos y servicios digitales dirigidos a los media, procede a la recompra de 00h00. Algunos meses antes, en enero de 2000, Gemstar compró las dos sociedades californianas que habían lanzado los primeros lectores de ebooks, a saber NuvoMedia, creadora del Rocket eBook, y SoftBook Press, creadora del SoftBook Reader.

Según un comunicado de Henry Yuen, presidente de Gemstar, "la habilidad editorial de la que dispone 00h00 y la capacidad de innovación y de creatividad que ha demostrado son lo que necesita Gemstar para convertirse en un actor principal de la nueva edad de la edición digital en la que ha entrado Europa."

La comunidad francófona no ve con muy buenos ojos esta recompra, ya que precisamente la globalización del sector editorial parece poco compatible con la innovación y la creatividad.

Apenas tres años más tarde, en junio de 2003, 00h00 abandona definitivamente su actividad, y Gemstar abandona definitivamente su sección eBook y sus lectores electrónicos.

Sobrevive sin embargo el recuerdo de esta hermosa aventura. En octubre de 2006, Jean-Pierre Arbon, quien entre tanto se ha hecho cantante, cuenta en su propio sitio web: "Yo había fundado, junto con Bruno de Sa Moreira, una editorial de un género nuevo, la primera del mundo en lanzarse a la aventura de la edición online a gran escala. Todo quedaba por hacer, por inventar. La edición digital era terra incognita: había que explorar, que desbrozar."

= Editores tradicionales

# Un ejemplo: Le Choucas

La editorial Le Choucas, especializada en novelas policíacas, literatura, libros de fotos y de arte, fue fundada en 1992 por Nicolas y Suzanne Pewny. Por aquellos tiempos ellos eran libreros en Saboya (en el sureste de Francia).

En junio de 1998, Nicolas Pewny cuenta: "El sitio web de la editorial Le Choucas se creó a finales de noviembre de 1996. Al enterarme de las posibilidades que ofrecía el internet, me prometí que lo antes posible dispondríamos de un sitio web. Pero el problema era el siguiente: no teníamos presupuesto suficiente para delegar su construcción a un profesional. Entonces, a costa de numerosas noches de desvelo, acabé creando yo mismo el sitio web y lo mandé referenciar (no fue ésta la parte más sencilla). Luego el sitio web se desarrolló a medida que iba profundizando mis conocimientos en este campo (que por cierto siguen siendo bastante modestos), y poco a poco empecé a ser conocido, incluso fuera de Francia y de Europa.

El cambio que introdujo el internet en nuestra vida profesional fue considerable. Somos una pequeña editorial instalada lejos de la capital. En muy poco tiempo, gracias al internet, hemos llegado a ser conocidos en un perímetro que yo no me hubiera imaginado nunca. Incluso los medios de comunicación 'clásicos' nos abrieron un poco sus puertas gracias a nuestro sitio web. Los manuscritos afluían por correo electrónico. De esta manera hemos editado a dos autores quebequenses (Fernand Héroux y Liz Morency, autores de 'Affaire de coeurs' (Asunto de corazones), publicado en septiembre de 1997). Muchos libros se crean (correcciones, ilustraciones, envío de documentos al impresor) por esta vía. Desde el principio hemos recibido solicitudes desde países en los que (aún) no estamos representados: Estados Unidos, Japón, Latinoamérica, México, a pesar de nuestro deseo de no convertirnos en un sitio web 'comercial' sino de información y a 'connotación cultural'. (No disponemos de ningún sistema de pago segurizado, sólo hemos hecho una lista de los libreros que venden libros online)."

¿En cuanto al futuro? "Me dan ganas de contestar con dos preguntas, contesta Nicolas. ¿Puede usted decirme cómo evolucionará el internet? ¿Cómo evolucionarán las costumbres de los usuarios? Nos gustaría que la editorial siguiera siendo lo menos 'comercial' posible y aumentar la interactividad y el contacto con los visitantes de nuestro sitio web. ¿Lo lograremos? Ya hemos recibido propuestas que más bien apuntan en dirección contraria. De momento las hemos puesto 'en standby'. Pero si las cosas toman este rumbo, ¿acaso podremos resistir, o encontrar un 'término medio'? Francamente no tengo ni idea."

Por desgracia, Le Choucas cesa sus actividades en marzo de 2001, una desaparición más que deplorar entre los pequeños editores independientes. Valiéndose de su experiencia de librero, de editor, y de su conocimiento del internet y del mundo digital, Nicolas Pewny se ha hecho consultor en edición electrónica y ha puesto sus habilidades al servicio de otros organismos.

# Editores y tecnologías

Las tecnologías digitales también llevan a los editores científicos y técnicos a reestructurar por completo su trabajo y, para algunos, a orientarse hacia una difusión en línea. Sin embargo, sigue siendo posible obtener ocasionalmente tiradas impresas. Algunas universidades difunden manuales "a medida" que se componen de una selección de capítulos y de artículos sacados de una base de datos, complementados por los comentarios de los profesores. Para un seminario, se puede imprimir a petición una tirada limitada a partir de documentos transmitidos por vía electrónica a un impresor. En cuanto a las revistas online, suelen pasar un acuerdo con una sociedad especializada para las impresiones a petición de usuario.

Profesora e investigadora en la Escuela práctica de altos estudios (EPHE: École pratique des hautes études) de la Sorbona de París, Marie- Joseph Pierre escribe en febrero de 2003: "Me parece evidente que los artículos y las obras, por lo menos los trabajos científicos, se publicarán cada vez más en formato digital, facilitando para los investigadores el acceso a enormes bases de datos, en constante e inmediata evolución, y favoreciendo además el contacto directo y el diálogo entre los autores. Nuestros organismos tutelares, como el Centro nacional de la investigación científica (CNRS: Centre national de la recherche scientifique) por ejemplo, ya empiezan a obligar a los investigadores a publicar en formato digital, e instan a los laboratorios a que difundan sus trabajos de investigación por ese medio, para que estén rápidamente disponibles. Nuestros informes de segundo y cuarto año de actividad – aquellos enormes y trabajosos archivos que constituyen un resumen de nuestras labores – no deberían tardar en publicarse en este formato. Esto no significa que el papel desparecerá, y tampoco pienso que se utilice menos porque, para trabajar sobre un texto, resulta mucho más manejable un libro. Me doy cuenta de que en mi sector, las revistas recién estrenadas en formato digital también empiezan a difundirse en versión impresa, encuadernada en condiciones. Pasar del uno al otro es una oportunidad para aportar revisiones y tener más perspectiva, y esto me parece muy interesante."

Periodista y diseñador gráfico, Marc Autret goza de diez años de experiencia como periodista multitarea, y de una formación extensiva en el ámbito editorial, multimedia y de los derechos de autor. Explica en diciembre de 2006: "Eso constituye una base irremplazable para mis actividades actuales, que resultan ser una prolongación técnica de mis antiguas actividades. Soy un 'artesano' de la información y trabajo esencialmente con editores. Llevan tanto retraso, son tan ajenos a la revolución digital, que tengo trabajo para rato, quizás incluso para varios años. Hoy me concentro en la asesoría, la infografía, la tipografía, la pre-prensa y el diseño web, pero presiento que la parte dedicada al software irá creciendo. Los sectores como la animación en 3D, la automatización de las tareas de producción, la integración multisoporte, el sistema de base de datos y todas las tecnologías procedentes de XML van a abrirse naturalmente. Los editores necesitan esos instrumentos, sea para producir mejor, sea para comunicar mejor. En esos aspectos puedo percibir la evolución, o mejor dicho la intensificación de mi trabajo."

1997: LA CONVERGENCIA MULTIMEDIA ES OBJETO DE UN COLOQUIO

= [Resumen]

La convergencia multimedia se puede definir cómo la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria que utiliza el internet para la distribución de la información. Si bien este fenómeno genera la creación de nuevos empleos en algunos sectores, por ejemplo los que están vinculados con la producción audiovisual, otros sectores están sujetos a reestructuraciones drásticas. La convergencia multimedia tiene muchos reveses, por ejemplo la proliferación de contratos precarios para los empleados, la inexistencia de sindicatos para los teletrabajadores o el maltrato de los derechos de autor en detrimento de los autores. Éste fue el tema del Simposio sobre convergencia multimedia organizado en enero de 1997 por la Organización internacional del trabajo (OIT).

= Definición

En los últimos treinta años (en 1997), la cadena de la edición ha conocido varios cambios radicales. Al principio, en los 70, las máquinas de fotocomposición hicieron vacilar el mundo de la impresión tradicional. Luego el coste de la impresión siguió bajando gracias a las fotocopiadoras, las fotocopiadoras en color, las técnicas de impresión asistida por ordenador y el material de impresión digital. En los años 90, los talleres de PAO (publicación asistida por ordenador) proponen impresión a bajo precio. A partir de entonces, se digitaliza sistemáticamente cualquier contenido con el fin de que se pueda transferir por vía electrónica.

La digitalización permite generar, guardar, combinar, almacenar, buscar y transmitir textos, sonidos e imágenes por medios sencillos y rápidos. Existen procedimientos similares que permiten el procesamiento de la escritura, de la música y de las películas, mientras que antes se necesitaban soportes variados (papel para la escritura, cinta magnética para la música, celuloide para el cine). Además, sectores distintos como la edición (que produce libros) y la industria musical (que produce discos) trabajan conjuntamente para producir CD-ROM.

La digitalización acelera el procedimiento material de producción. En la prensa, los periodistas envían directamente sus textos para la maquetación, mientras que antes el personal de producción tenía que dactilografiar los textos del personal de redacción. En el mundo editorial, el redactor, el diseñador artístico y el diseñador gráfico suelen trabajar simultáneamente sobre la misma obra.

Progresivamente asistimos a la convergencia de todos los sectores vinculados con la información: impresión, edición, prensa, concepción gráfica, grabaciones sonoras, películas, radiodifusión, etc.

La convergencia multimedia se puede definir como la convergencia de los sectores de la informática, de la telefonía y de la radiotelevisión hacia una industria de la comunicación y de la distribución que utiliza las autovías de la información.

Aunque en algunos sectores este fenómeno pueda generar nuevos empleos – por ejemplo en el campo de la producción de películas o de productos audiovisuales – otros sectores padecen inquietantes reestructuraciones. Estos problemas son bastante preocupantes como para haber sido objeto de un Simposio sobre convergencia multimedia organizado en enero de 1997 en Ginebra (Suiza) por la Organización internacional del trabajo (OIT).

= Intervenciones

Durante este simposio hubo varias intervenciones de particular interés, de las cuales algunas siguen siendo de actualidad diez años más tarde.

Bernie Lunzer, membro de la Newspaper Guild (Estados Unidos), recalca las batallas jurídicas que se han desenfrenado en torno a los problemas de propiedad intelectual. Estas batallas conciernen especialmente la actitud de los directores de publicaciones, que convencen a los escritores independientes de que firmen contratos chocantes, por los cuales se comprometen a ceder la totalidad de sus derechos al director de la publicación, a cambio de una contraparte financiera ridícula.

Heinz-Uwe Rübenach, membro de la Asociación alemana de directores de periódicos (Bundesverband Deutscher Zeitungsverleger), insiste también en la necesidad para las empresas de prensa de administrar y controlar la utilización en la web de los artículos de sus periodistas, y en la de pedir una contrapartida financiera que permita seguir invirtiendo en las nuevas tecnologías.

Otro problema tan preocupante como el anterior es el de la presión constante ejercida sobre los periodistas de las salas de redacción, cuyo trabajo debe estar a disposición a medida que avanza el día, en lugar de ser utilizado sólo al final de la jornada. A estas tensiones repetidas se añade el estrés de estar trabajando frente a la pantalla durante ocho a diez horas seguidas. El ritmo de trabajo y el uso intensivo del ordenador acarrean problemas preocupantes en términos de seguridad en el trabajo. Después de seguir algunos años con este ritmo, algunos periodistas se desmoronan con sólo treinta y cinco o cuarenta años de edad.

Según Carlos Alberto de Almeida, membro de la Federación nacional de periodistas en Brasil (FENAJ: Federação nacional dos jornalistas), las nuevas tecnologías deberían hacer posible una racionalización del trabajo y permitir reducir su duración para favorecer el enriquecimiento intelectual y el ocio. En la práctica, los profesionales de los medios de comunicación se ven obligados a trabajar cada vez más horas. La jornada legal de cinco horas en realidad es una jornada de diez a doce horas. Las horas extra no se pagan, ni tampoco las horas trabajadas por un periodista los fines de semana durante su tiempo de descanso.

Aunque la digitalización de los documentos y la automatización de los métodos de trabajo aceleran el proceso de producción, también provocan una disminución de la intervención humana y por lo tanto incrementan el desempleo. Antes el personal de producción debía volver a dactilografiar los textos del personal de redacción, mientras que ahora el diseño automático permite combinar ambas tareas, la redacción y la composición.

Etienne Reichel, membro de Viscom (Visual Communication), la asociación suiza para la comunicación visual, demuestra que la transferencia de datos vía el internet y la supresión de varias fases de producción reducen el número de empleos. Ahora basta con seis trabajadores cualificados para cubrir el trabajo de veinte tipógrafos, de lo cual se puede deducir que anteriormente las empresas de comunicación visual solían generar empleos. En cambio, la informática permite a algunos profesionales establecerse por cuenta propia, como es el caso para un 30% de los empleados que han perdido su trabajo debido a la reestructuración de su empresa.

Profesor asociado de ciencias sociales en la Universidad de Utrecht (Países Bajos), Peter Leisink precisa que la redacción de los textos y la corrección de pruebas suelen realizarse a domicilio, lo más a menudo por trabajadores que se han hecho empresarios individuales tras haber sido despedidos, o tras la deslocalización o la fusión de su empresa. "Ahora bien esta forma de empleo se parece más a un trabajo precario que a una trabajo autónomo, pues las personas que la adoptan sólo gozan de una autonomía reducida y en general dependen de una sola editorial."

A parte de algunos casos aislados que las organizaciones de empleadores suelen poner de realce, la convergencia multimedia provoca supresiones de empleos masivas. Según Michel Muller, secretario general de la Federación de las industrias del libro, del papel y de la comunicación en Francia (FILPAC: Fédération des industries du livre, du papier et de la communication), las industrias gráficas francesas han perdido 20.000 empleos en diez años. Entre 1987 y 1996, los efectivos pasan de 110.000 a 90.000 empleados. Las empresas elaboran planes sociales costosos para favorecer la recolocación de los empleados despedidos, creando empleos que suelen ser artificiales, mientras que hubiera sido preferible costear estudios fiables sobre el modo de equilibrar creaciones y supresiones de empleos antes de que fuera demasiado tarde.

En el mundo entero, muchos puestos de baja cualificación técnica son sustituidos por puestos que requieren personal muy cualificado. Los trabajadores poco cualificados son despedidos. Algunos de ellos reciben una formación profesional complementaria, teniendo a veces que autofinanciarla y que cursarla en su tiempo libre, aunque al final de la formación profesional ni siquiera puedan estar seguros de que los vuelvan a contratar.

Walter Durling, director del gigante de las telecomunicaciones AT&T (Estados Unidos), insiste en el hecho de que las nuevas tecnologías no cambiarán fundamentalmente la situación de los empleados. La invención de las películas no mató al teatro, y la invención de la televisión tampoco acabó con el cine. Las empresas deberían crear empleos vinculados con las nuevas tecnologías y proponérselos a aquellos trabajadores que se ven obligados a abandonar sus puestos porque éstos se han vuelto obsoletos. Éstos son argumentos muy teóricos mientras que el problema es más bien una cuestión de proporción. ¿Cuántos puestos se han creado, y a cuántos trabajadores se ha despedido?

Por su parte, los sindicatos preconizan la creación de empleos mediante la inversión, la innovación, la formación a las nuevas tecnologías, la reconversión de los trabajadores cuyos empleos han sido suprimidos, una negociación colectiva justa, la defensa de los derechos de autor, una mejor protección de los trabajadores del sector artístico, y por último la defensa de los teletrabajadores hasta que sean considerados como trabajadores de pleno derecho.

1998: LAS BIBLIOTECAS SE INSTALAN EN LA WEB

= [Resumen]

A partir de 1998, muchas bibliotecas "tradicionales" crean su propio sitio web, que se convierte en "escaparate virtual" y les permite proponer su catálogo, información práctica y una selección de otros sitios web para evitar a sus lectores la molestia de perderse en la red. Estas bibliotecas proponen también bibliotecas digitales para dar a conocer sus colecciones a un público amplio: colecciones de textos, colecciones de imágenes (fijas o animadas) y colecciones sonoras. Las bibliotecas digitales se desarrollan rápidamente y proporcionan acceso facil a documentos que hasta entonces eran difíciles o casi imposibles de consultar, por pertenecer a fondos antiguos, a fondos regionales o a fondos especializados.

= Bibliotecas tradicionales

La primera biblioteca "tradicional" presente en el internet es la Biblioteca municipal de Helsinki (Finlandia) que inaugura su sitio web en febrero de 1994. Varias bibliotecas elaboran "ciberespacios" para sus lectores. Otras dan a conocer las joyas de sus colecciones por medio de la web. Algunas bibliotecas nacionales unen fuerzas para crear un portal común.

Frente a una web enciclopédica y a la proliferación de las bibliotecas digitales, ¿tendrán las bibliotecas tradicionales los días contados? ¿Será la biblioteca digital una verdadera amenaza para la existencia de la biblioteca tradicional? Éstas son las preguntas que se plantean en 1998. En esta fecha, varias grandes bibliotecas explican en su sitio web que a pesar de que el sector digital esté en plena expansión, la comunicación física de los documentos sigue siendo esencial. A continuación estos comentarios desaparecen. A principios de los años 2000, casi todas las bibliotecas tradicionales disponen de colecciones digitales, sea para uso interno, sea en libre acceso en la web. Se digitalizan los documentos para evitar tener que manipularlos después, y de este modo cualquier usuario puede acceder fácilmente a ellos.

La razón de ser de las bibliotecas nacionales es preservar un patrimonio acumulado a lo largo de los siglos: manuscritos, incunables, libros impresos, diarios, periódicos, grabados, carteles, partituras musicales, imágenes, fotos, películas, etc. Esto no va a cambiar pronto, a pesar de que la tecnología digital ocupe un lugar cada vez más importante en el mundo del libro y de los demás soportes. Aunque esta omnipresencia de los soportes digitales favorezca la comunicación, sigue siendo necesario encontrar un lugar donde almacenar los documentos físicos originales, empezando por las Biblias de Gutenberg.

Las bibliotecas nacionales archivan también los documentos electrónicos y los sitios web. En la Biblioteca nacional de Francia (BnF) por ejemplo, han decidido recoger y archivar los sitios web cuyo nombre de dominio termine con ".fr", y también los sitios dedicados a las campañas electorales, primero para las elecciones presidenciales de 2002, luego para las legislativas de 2004, y finalmente para las presidenciales y las legislativas de 2007, recogiendo y archivando los sitios institucionales, los sitios y blogs oficiales de los candidatos, los sitios de los medios de comunicación, los sitios de asociaciones y de sindicatos, etc.

Las bibliotecas públicas tampoco parecen estar en peligro de desaparecer. A pesar de la curiosidad suscitada por el libro digital, los lectores aseguran con frecuencia en diversos sondeos que no están dispuestos a leer a Zola o a Proust en pantalla. Una cuestión de generación, quizás. Tal vez los niños que hayan aprendido a leer directamente en la pantalla no tengan ningún problema a la hora de leer libros online en soportes electrónicos de todo tipo.

Si bien las bibliotecas nacionales y las bibliotecas públicas siguen siendo útiles, la situación de las bibliotecas especializadas es diferente. En muchos campos del saber, en los que prevalece la información más reciente, se plantean actualmente preguntas sobre la necesidad de colocar documentos impresos en unos estantes, cuando es mucho más práctico reunir, almacenar, archivar, organizar, catalogar y difundir documentos electrónicos, e imprimirlos sólo a petición de los usuarios.

Pierre Perroud, fundador de la biblioteca digital Athena, insiste en la complementariedad del texto electrónico y del libro impreso. En su opinión, "los textos electrónicos representan una incitación a la lectura y una participación atrayente a la difusión de la cultura", especialmente respecto al estudio y a la búsqueda textual. Estos textos "son un buen complemento del libro impreso – aunque este último sea irremplazable si se trata de leerlo". Aunque esté convencido de la utilidad del texto electrónico, sigue pensando que el libro impreso aún es "un compañero misteriosamente sagrado hacia el cual convergen símbolos profundos: uno puede apretarlo en su mano, estrecharlo contra su pecho, mirarlo con admiración; su pequeñez nos tranquiliza tanto como nos impresiona su contenido; su fragilidad esconde una densidad que nos tiene fascinados; como el hombre, teme el agua y el fuego, pero es capaz de mantener al pensamiento humano a salvo del Tiempo." (fragmento de la revista Informatique-Informations, Ginebra, febrero de 1997)

= Bibliotecas digitales

La difusión del libro, un objetivo perseguido por varias generaciones de bibliotecarios, por fin se hace posible a gran escala, ya que hoy en día éste puede ser convertido en archivo electrónico y transitar vía el internet para alcanzar a un público que no siempre tiene acceso a una biblioteca tradicional.

Si bien algunas bibliotecas digitales nacen directamente en la web, la mayoría emana de bibliotecas tradicionales. En 1996, la Biblioteca municipal de Lisieux (Normandía, Francia) lanza la Biblioteca electrónica de Lisieux, que ofrece las versiones digitales de obras literarias cortas elegidas entre las colecciones municipales. En 1997, la Biblioteca nacional de Francia (BnF) crea el sitio web Gallica, que propone, en una primera fase, imágenes y textos del siglo XIX en lengua francesa, con una selección de 3.000 libros y una muestra de la futura iconoteca digital. En 1998, la Biblioteca municipal de Lyon pone las iluminaciones y miniaturas de 200 manuscritos e incunables a disposición de todos en su sitio web. Y estos no son más que tres ejemplos entre otros tantos.

Las bibliotecas digitales permiten a un amplio público tener acceso a documentos difíciles de consultar en fondos antiguos, locales, regionales o especializados, poco accesibles por diversos motivos: afán de conservar documentos raros y frágiles, horarios, formularios múltiples para rellenar, plazos de comunicación largos, penuria de personal.

Gracias a la biblioteca digital, la biblioteca tradicional por fin puede reconciliar dos objetivos que hasta ahora no eran compatibles, a saber la conservación de los documentos y la comunicación de los mismos. De esta manera nadie saca el documento del estante más que en una sola ocasión: para escanearlo, y además el público por fin puede acceder a su contenido. Si el lector desea aún consultar el documento original, quedará libre de hacerlo, pero sabrá de antemano si el contenido le interesa o no, gracias al "hojeo" previo en pantalla.

Según la British Library, pionera en este campo, la biblioteca digital puede definirse como una entidad que emana del uso de las tecnologías digitales para adquirir, almacenar, preservar y difundir documentos. O bien se publican estos documentos directamente bajo forma digital, o bien se digitalizan a partir de un documento impreso, audiovisual o generado a partir de otro soporte. Se considera que una colección digital constituye una biblioteca digital cuando cumpla con los cuatro criterios siguientes: 1) puede ser creada y/o producida en distintos lugares, pero se accede a ella en calidad de entidad única; 2) debe estar organizada e indexada de tal manera que el acceso al servidor resulte lo más fácil posible; 3) se debe almacenar y administrar de manera que pueda perdurar bastante tiempo tras su creación; 4) debe encontrar un equilibrio entre el respeto de los derechos de autor y las exigencias universitarias.

Hospedada por la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos), la Universal Library realza las tres ventajas de la biblioteca digital: 1) ocupa menos espacio que una biblioteca tradicional y su contenido puede ser copiado o guardado electrónicamente; 2) cualquier persona puede acceder inmediatamente a su contenido en el internet; 3) el hecho de que cualquier búsqueda de contenido esté automatizada permite a la vez reducir significativamente los costes de funcionamiento e incrementar la accesibilidad de los documentos.

A título histórico, el sitio web Library 2000 presenta un compendio de las investigaciones realizadas entre octubre de 1995 y octubre de 1997 por el MIT/LCS (Massachusetts Institute of Technology / Laboratory of Computer Science). Library 2000 es un proyecto pragmático, que se propone estudiar durante dos años los problemas planteados por el almacenamiento en línea de una inmensa cantidad de documentos. Desarrolla un prototipo que podría ser económicamente viable en el año 2000. Gracias a este prototipo se ponen en línea varias bibliotecas digitales de grandes dimensiones a partir de noviembre de 1997.

Para las imágenes, los problemas con el ancho de banda van desapareciendo. Primero las bibliotecas optaron a menudo por imágenes de página entera, muy agradables visualmente, pero que tardaban demasiado en aparecer en pantalla. Deciden entonces presentar imágenes en formato reducido, con posibilidad de hacer clic en ellas para obtener un formato más grande. Esta presentación es la que se ha establecido luego como norma, incluso después de que se generalizara el internet de banda ancha. Ahora el paso de un formato pequeño a un formato grande resulta muy rápido – o incluso inmediato –, a gran satisfacción de los iconógrafos, de los fotógrafos y demás consumidores de imágenes.

= Digitalización: modo texto o modo gráfico

No sé puede hablar de biblioteca digital sin hablar de digitalización. Para que un libro pueda ser consultado en pantalla, primero hace falta digitalizarlo, en modo texto o en modo imagen.

La digitalización en modo texto implica la necesidad de dactilografiar el texto. Consiste en digitar el libro con paciencia en el teclado, página a página. Ésta era la solución que se solía adoptar al constituirse las primeras bibliotecas digitales, o bien cuando los documentos originales carecían de claridad, por ejemplo en el caso de los libros antiguos. Han pasado varios años, y para digitalizar en modo texto ya casi basta con escanear el libro en modo imagen, y luego en convertirlo en texto gracias a un software OCR (optical character recognition). Se supone que un buen software OCR tiene una fiabilidad de un 90%, luego basta con una relectura en pantalla para corregir el texto.

En este caso, la versión informática del libro no conserva el diseño original de este libro, ni tampoco el de la página. El libro se convierte en texto, es decir en un conjunto de caracteres que aparecen de continuo en la pantalla. A causa de la cantidad de tiempo que se necesita para procesar cada libro, este modo de digitalización resulta bastante largo, y por lo tanto es más costoso que la digitalización en modo imagen. A pesar de todo, es muy preferible el modo texto, ya que permite la indexación, la búsqueda y el análisis textual, así como estudios comparativos entre varios textos o varias versiones del mismo texto. Éste es el método utilizado por ejemplo por el Proyecto Gutenberg, fundado en 1971, y también por la Biblioteca electrónica de Lisieux (Normandía, Francia), creada en 1996.

Digitalizar en modo imagen equivale a fotografiar el libro página a página. La versión informática no es sino un facsímil digital de la versión impresa. Como se conserva la presentación original, luego es posible "hojear" el texto en pantalla, página a página. Éste es el método empleado para digitalizaciones a gran escala, por ejemplo para la biblioteca digital Gallica de la Biblioteca nacional de Francia (BnF). Sin embargo, para la tabla de contenidos, los sumarios y los corpus de documentos iconográficos se utiliza la digitalización en modo texto, a fin de facilitar la búsqueda textual.

¿Por qué no se digitaliza todo en modo texto? La BnF contesta esta pregunta en 2000 en el sitio web de Gallica: "El modo imagen permite conservar el aspecto inicial del documento original, e incluso los elementos no textuales. En cuanto al modo texto, permite efectuar búsquedas más amplias y precisas en un documento, y reducir substancialmente el volumen de los archivos tratados, pero supone un coste de procesamiento más o menos diez veces superior al de una simple digitalización en modo imagen, bien se trate de teclear el texto o de utilizar un software OCR. Se pueden utilizar estas técnicas si el volumen es limitado, pero no podría justificarse a nivel económico tratándose de los 50.000 documentos (o sea casi 15 millones de páginas) que se han puesto en línea."

Pierre Schweitzer, el diseñador del software Mot@mot – que sirve para reorganizar el diseño de los facsímiles digitales – insiste sobre la utilidad de ambos modos de digitalización. "El modo imagen permite digitalizar deprisa y con costes muy reducidos, explica en enero de 2001. Esto es importante porque la tarea de digitalización del domino público es inmensa. Hay que tomar en cuenta también las diferentes ediciones: si se digitaliza el patrimonio, es para facilitar el acceso a las obras. Por lo tanto sería paradójico focalizarse en una sola edición, dejando de lado el acceso a las otras ediciones. Cada uno de los dos modos de digitalización conviene a un tipo de documentos, antiguo/frágil o reciente, libre o no de derechos (para el autor o para la edición), parca o abundantemente ilustrado. Los dos métodos también tienen estatutos bastante distintos: en modo texto puede tratarse de la nueva edición de una obra, mientras que en modo imagen se trata más bien de una 'edición de otra edición'. En la práctica, la elección depende del tipo de fondo que se quiere digitalizar, del presupuesto disponible y de los objetivos que hay que alcanzar. Sería difícil prescindir de una de las dos técnicas."

# Gallica

Gallica, la biblioteca digital de la Biblioteca nacional de Francia (BnF: Bibliothèque nationale de France), se inauguró en octubre de 1997 con la digitalización de imágenes y textos del siglo XIX francófono, "el siglo de la edición y de la prensa moderna, el siglo de la novela y también el de las grandes síntesis históricas y filosóficas, un siglo científico y técnico".

Al principio del proyecto, el servidor almacenaba por una parte 2.500 libros digitalizados en modo imagen, y por otra los 250 libros en modo texto de la base Frantext del Instituto nacional de la lengua francesa (INaLF: Institut national de la langue française). Clasificados por disciplina, estos libros se acompañan de una cronología del siglo XIX y de algunas síntesis sobre las grandes corrientes en historia, ciencias políticas, derecho, economía, literatura, filosofía, ciencias e historia de las ciencias.

El sitio web propone también una muestra de la futura iconoteca digital, es decir el fondo del fotógrafo Eugène Atget, una selección de documentos sobre el escritor Pierre Loti, una colección de imágenes de la Escuela nacional de ingeniería civil (Ecole nationale des Ponts et Chaussées) que representan las grandes obras vinculadas con la revolución industrial en Francia, y por último una selección de libros ilustrados sacados de la Biblioteca del Museo del Hombre (Musée de l’Homme) de París, un museo de antropología.

A finales de 1997, Gallica se considera más un "laboratorio que se propone evaluar las condiciones de acceso y de consulta a distancia de los documentos digitales" que un simple banco de datos digitalizados. El objetivo es experimentar la navegación en estas colecciones, permitiendo a cualquier usuario saciar su curiosidad libremente, o realizar búsquedas textuales especializadas.

A inicios de 1998, Gallica anuncia 100.000 volúmenes y 300.000 imágenes para finales de 1999, y una amplificación rápida de las colecciones a continuación. De los 100.000 volúmenes previstos – o sea un total de 30 millones de páginas digitalizadas – más de un tercio concierne el siglo XIX. En cuanto a las 300.000 imágenes fijas, la mitad pertenece a departamentos especializados de la BnF (Estampas y fotografía, Manuscritos, Artes del espectáculo, Monedas y medallas, etc.). La otra mitad proviene de las colecciones de establecimientos públicos - varios museos y bibliotecas, la Documentation française (una editorial pública), la Escuela nacional de ingeniería civil (Ecole nationale des Ponts et Chaussées), el Instituto Pasteur, el Observatorio de París, etc. - y de establecimientos privados - agencias de prensa entre las cuales Magnum, Agence France-Presse, Sygma, Rapho, etc.

En mayo de 1998, la BnF revisa a la baja sus expectativas para Gallica y modifica un poco sus primeras orientaciones. Jérôme Strazzulla, periodista del diario Le Figaro, explica en la edición del 3 de junio de 1998 que la BnF "ha pasado de un proyecto universalista y enciclopédico, a la necesidad de elegir orientaciones precisas". En el mismo artículo, el presidente de la BnF, Jean-Pierre Angremy, comunica la decisión del comité editorial de Gallica: "Hemos decidido abandonar la idea de un vasto corpus enciclopédico de cien mil libros, al que siempre se le podría reprochar algunas omisiones. Ahora nos orientamos hacia corpus temáticos, lo más completos posible, pero más restringidos. (…) Lo que buscamos es satisfacer en prioridad las solicitudes de los investigadores y lectores."

El primer corpus, cuya puesta en línea está prevista para el año 2000, tendrá que ver con el tema de los viajes por Francia. Reunirá textos, estampas y fotografías del siglo XVI hasta 1920. A continuación, los corpus se organizarán en torno a los temas siguientes: París, los viajes a África desde los orígenes hasta 1920, las utopías, y las memorias de las Academias de ciencias de ciudades francesas.

En 2003, Gallica reúne 70.000 obras y 80.000 imágenes que cubren desde la Edad Media hasta el principio del siglo XX, incluyendo sólo documentos libres de derechos. Sin embargo, muchos usuarios opinan que los archivos son muy pesados ya que los libros se han digitalizado en modo imagen, y resulta muy largo acceder a su contenido. Otro problema importante es que la digitalización en modo imagen no permite realizar búsquedas textuales, a pesar de que Gallica sea la biblioteca digital francófona más amplia de la red en cuanto a la cantidad de títulos disponibles en línea. Sólo una pequeña colección de libros (1.117 libros en febrero de 2004) se ha digitalizado en modo texto, los de la base Frantext.

En febrero de 2005, Gallica cuenta con 76.000 obras. En la misma fecha, la BnF anuncia que pronto se pondrá en línea (entre 2006 y 2009) la prensa francesa publicada entre 1826 y 1944, o sea 22 títulos, con un total de 3,5 millones de páginas. A principios de 2006, los primeros periódicos disponibles en línea son los diarios Le Figaro (fundado en 1826), La Croix (fundada en 1883), L'Humanité (fundada en 1904) y Le Temps (fundado en 1861 y desaparecido en 1942).

En diciembre de 2006, las colecciones abarcan 90.000 obras digitalizadas (incluso fascículos de prensa), 80.000 imágenes y decenas de horas de recursos sonoros. Gallica empieza la conversión en modo texto de los libros - que primero habían sido digitalizados en modo imagen - con el fin de facilitar el acceso a su contenido así como su indexación en los buscadores.

En noviembre de 2007, Gallica anuncia que se han de digitalizar 300.000 obras adicionales de aquí a 2010. Éstas estarán accesibles en su nuevo sitio web Gallica2, en modo imagen y en modo texto a la vez, lo que en total representa 45 millones de páginas.