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Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (1 de 3) cover

Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (1 de 3)

Chapter 17: CAPÍTULO XV.
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About This Book

Un testigo presencial narra en primera persona su viaje desde Castilla al Nuevo Mundo y su participación en la campaña de conquista, relatando batallas, escaramuzas, marchas, negociaciones con pueblos indígenas y la ocupación de plazas y ciudades. Ofrece descripciones detalladas de episodios militares, disputas entre capitanes, penurias, saqueos y el establecimiento de encomiendas y asentamientos, así como recuerdos cotidianos de la tropa. El relato combina crónica cronológica y anécdotas personales, buscando corregir versiones oficiales y reivindicar la experiencia y méritos de quienes tomaron parte en la empresa.

CAPÍTULO XV.

CÓMO DIEGO VELAZQUEZ, GOBERNADOR DE LA ISLA DE CUBA, ENVIÓ UN NAVÍO PEQUEÑO EN NUESTRA BUSCA.

Despues que salimos con el capitan Juan de Grijalva de la isla de Cuba para hacer nuestro viaje, siempre Diego Velazquez estaba triste y pensativo no nos hubiese acaecido algun desastre, y deseaba saber de nosotros, y á esta causa envió un navío pequeño en nuestra busca con siete soldados, y por capitan dellos á un Cristóbal de Olí, persona de valía, muy esforzado, y le mandó que siguiese la derrota de Francisco Hernandez de Córdoba hasta toparse con nosotros.

Y segun parece, el Cristóbal de Olí, yendo en nuestra busca, estando surto cerca de tierra, le dió un recio temporal, y por no anegarse sobre las amarras, el piloto que traian mandó cortar los cables, é perdió las anclas, é volvióse á Santiago de Cuba, de donde habia salido, adonde estaba el Diego Velazquez, y cuando vió que no tenia nuevas de nosotros, si triste estaba ántes que enviase al Cristóbal de Olí, muy más pensativo estuvo despues.

Y en esta sazon llegó el capitan Pedro de Albarado con el oro y ropa y dolientes, y con entera relacion de lo que habiamos descubierto. Y cuando el gobernador vió que estaba en joyas, parecia mucho más de lo que era, y estaban allí con el Diego Velazquez muchos vecinos de aquella isla, que venian á negocios.

Y cuando los oficiales del Rey tomaron el Real quinto que venia á su majestad estaban espantados de cuán ricas tierras habiamos descubierto; y como el Pedro de Albarado se lo sabia muy bien praticar, dice que no hacia el Diego Velazquez sino abrazallo, y en ocho dias tener gran regocijo y jugar cañas; y si mucha fama tenian de ántes de ricas tierras, agora con este oro se sublimó en todas las islas y en Castilla, como adelante diré; y dejaré al Diego Velazquez haciendo fiestas, y volveré á nuestros navíos, que estábamos en San Juan de Ulúa.