CAPÍTULO V
De la discreta y graciosa plática que pasó entre Sancho Panza y su
mujer Teresa Panza, y otros sucesos dignos de felice recordación.
De esta plática se saca muy en claro cómo había Don Quijote infundido en su escudero soplo de ambición y el del Sancho nací, Sancho he de morir, quería morir Don Sancho y señoría y abuelo de condes y marqueses.