Los manobos se extienden por las márgenes del Butuan, donde son numerosos, llegando hasta las inmediaciones de Davao. De endeble constitución física y pequeños de cuerpo, parecen raza degradada arrinconada hacia el interior por mandayas y moros, gente más fuerte y guerrera que ellos, aunque nunca tan sanguinarios y hábiles en el manejo de las armas. Se aprovechan de su superioridad sobre los Tagacaolos, Bilanes y Bagobos para hacerles la guerra con el exclusivo objeto de aprehenderles sus mujeres é hijos, que luego venden á los moros.

Los manobos, á semejanza de los negritos, á que deben su origen al mezclarse éstos con los malayos, no dedican gran atención á las faenas agrícolas, pues éstas se reducen á desmontar el sitio que juzgan adecuado, y sin otra preparación hacen sus siembras, cogen las cosechas, y para otra buscan nueva sementera.

Cada grupo de varias familias elige su jefe, que siempre es el más ladrón y sanguinario, al que dan el nombre de Bagani.

El bagobo acomodado levanta su casa en sitio libre de inundaciones y sobre altos arigues ó pilotes; el suelo lo forman con tiras de caña ó de madera de coco flexible y resistente á la vez, y sobre éste con sólo extender un petate encuentran cómodo lecho él y las mujeres que su fortuna le permite, cuyo número es ilimitado, por más que una sola es la legítima. Los hijos son todos reconocidos y viven en familia, pero á la muerte del padre tienen preferencia en la herencia los habidos con la mujer legítima.

El trabajo del campo está mirado como denigrante, por cuya razón éste lo hacen los esclavos. Cosechan arroz, tabaco, camote, maíz y algo de caña de azúcar.

En cuanto á religión, si bien ésta es en su esencia la misma de los demás monteses, su carácter feroz le ha impreso ciertas prácticas esenciales que entronizan el asesinato á virtud envidiable y el más glorioso hecho del manobo.

Mandayas.—Es la tribu más noble y de carácter más pacífico aunque valientes entre los idólatras de Mindanao. Son de color claro, altos y robustos, distinguiéndose por el pelo, que se lo dejan crecer lo mismo que sus mujeres. Poco aficionado á la civilización, el Mandaya hace siempre vida errante, aunque les gusta el trato comercial con los cristianos.

Bagobos-Guiangas.—Tribu la más feroz de Mindanao, y por su carácter cruel y sanguinario aseguran algunos escritores que son antropófagos.

Habitan por las cercanías del seno de Davao, por el Apo, corriéndose al E. hasta las orillas del Pulangui y hacia el S. al puesto de Maralag.

Tagacaolos y Bilanes.—La continua guerra que sostienen con los moros les ha hecho en extremo valientes, pero la bondad de sus prácticas morales y lo afable de su trato demuestra serían susceptibles de una rápida civilización. Se encuentran por la vertiente S. del Apo, en los montes próximos á la costa SO. de las islas y en las islas Sarangani, situadas en la bahía de su nombre.

Subanos.—Habitan toda la parte de Mindanao comprendida entre Misamis y Zamboanga, y á pesar de que su número se presume ascienda á 100.000 están dominados por los moros, que se sirven de ellos para las más rudas faenas.

Son de color bastante obscuro, lo que se observa en Zamboanga, donde hay algunas familias de éstos, componiendo una parte de la población cristiana de los barrios inmediatos á la capital.

Tirulayes.—Habitan en los montes de la costa O. de la bahía Illana, inmediatos á Tamontaca. Son de complexión raquítica y de costumbres muy relajadas, cuidándose poco de la honestidad de sus mujeres é hijas.

La misión de la Compañía de Jesús, establecida en Tamontaca, ha formado un pueblecito con las familias de Tirulayes que convierte al cristianismo; pero á pesar de los esfuerzos de los padres que componen la misión, el progreso de la religión católica es entre ellos de tan negativos resultados, que la población de Tamontaca se mantiene estacionaria sin que adquiera el desarrollo que podría esperarse de su magnífico emplazamiento sobre uno de los brazos del Pulangui.

El último grupo lo consideramos formado por la población cristiana de indios que, al amparo del Ejército y dirigidos por las órdenes religiosas, han ido extendiéndose por el N. hasta formarse las dos ricas provincias de Misamis y Surigao. Los habitantes de Zamboanga, mezcla de moro tagalo y español, cuyo idioma hablan todos aunque de un modo imperfecto.

Y, por último, la población de indios que reside en todos los puntos militares, formada de deportados, presidiarios que han cumplido su condena y licenciados del Ejército, los cuales se dedican al comercio al menudeo de la localidad, para servir á las familias españolas, y en muy pequeño número á la agricultura, pues los hábitos de holganza y los vicios adquiridos anteriormente pueden más en ellos que el deseo de procurarse una posición desahogada.

División Territorial.

Por Reales Decretos de 26 de Febrero y 5 de Marzo de 1886, el Archipiélago sufrió una completa transformación en lo que respecta á la división de su territorio. En virtud de estas disposiciones, que suprimía el antiguo cargo de alcaldes mayores, se crearon los Gobiernos civiles con funciones político-administrativas y con una completa separación del poder judicial.

En lo que respecta á la isla de Mindanao, poca fué la variación sufrida, puesto que siguió regida por gobernadores político-militares auxiliados por personal letrado para la administración de justicia, y su división continuó en la misma forma, sin sufrir modificación alguna sus antiguos distritos en el orden siguiente:

Zamboanga.—Residencia del Comandante general.

Misamis, Surigao, Davao, Cottabato y Basilan. Además existen las Comandancias militares de Dapitan, que forma parte del distrito de Misamis, y la de Bialig del de Davao.

Distrito de Zamboanga.—La capital dista de Manila 561 millas.

Se extiende este distrito entre los 128° 4′ 3″ longitud en la costa O. y los 128° 29′ 30″ al E. en la costa O. de Sibuguey, y su latitud N. es 6° 50′ 2″ (Zamboanga) 8° 5′ 1″ (punta Murciélagos), y la de 7° 20′ (punta de Flechas) á los 7° 35′ 4″ en el seno de Sibuguey, estando limitado al N. por la punta de Maralag (Misamis), al E. por Cottabato, al S. la isla de Basilan y al O. con el mar de Mindanao.

Habitantes.—El carácter del zamboangueño es una mezcla de las mejores cualidades revueltas con todos los vicios; generosos y valientes, son muy amantes de los españoles, habiéndonos ayudado siempre en todas nuestras empresas al S. del Archipiélago; pero al reverso de ésto, viciosos y holgazanes, no encuentran mejor ocupación que la del juego; son pacíficos y muy temerosos de la justicia y amantes de la religión.

La capital del distrito es Zamboanga, con 15.000 habitantes, bonita población, admirablemente situada en la costa frente á las islas de Santa Cruz. La población dá vista á la silanga que forma la isla de Jocol y la costa, formando un magnífico abrigo natural; sus costas son limpias y de fondo arenoso, pero sin seguridad alguna como fondeadero.

El caserío está magníficamente situado en una extensa llanura cubierta de hermosos cocales y cruzada en todas direcciones por arroyos y esteros de aguas cristalinas que, fructificando su término, la asemejan á espléndido jardín ó sitio de recreo de nuestra risueña Andalucía.

Su caserío de tabla y techumbre de zinc, descuella de un modo pintoresco entre el exuberante follaje que la rodea, resultando un conjunto el más pintoresco y agradable que presenta población alguna del Archipiélago. Está cruzada de infinitos canales y esteros que, al par que hermosean la población y fertilizan sus terrenos, sirven de excelentes vías para dar salida á los productos de la hermosa vega que se extiende entre la población y los montes de Polombato. Tiene muy buenos edificios y dos magníficos puentes de piedra. Es la residencia de la autoridad superior del distrito de Mindanao. Las Zamboangueñas gozan justa fama de ser las mujeres más bonitas del Archipiélago.

Superficie.—La del distrito es de 2.984.696 hectáreas, cuya inmensa mayoría se considera como forestal, puesto que, excepción hecha de la vega inmediata á la capital, donde sus habitantes siembran algún arroz, del resto de su territorio no se tiene noticia alguna concreta; sin embargo, el encontrarse los territorios de Sibuguey poblados por más de 90.000 habitantes, hacen suponer que haya grandes extensiones de terreno cultivado.

El clima es templado casi todo el año y de Noviembre á Enero se deja sentir algún frío; pero es tan saludable, que á su capital van á reponerse los numerosos enfermos que ocasiona el clima insalubre de la cercana isla de Joló en el elemento militar que la guarnece.

Habitantes.—Los del distrito son unos 115.000 que se dividen en la siguiente forma.

Cristianos habitantes de Zamboanga y pueblos inmediatos 17.000
Moros 8.000
Subanos idólatras, habitantes del inexplorado territorio de Sibuguey 90.000

Comercio é industria.—En esta parte de Mindanao la industria es completamente nula y el comercio está reducido á la exportación de los riquísimos productos agrícolas de la hermosa vega que se extiende desde la lejana cordillera de Polombato hasta la capital, en cuya vega se encuentran enclavados todos los pueblos cristianos del distrito. El comercio, debido al carácter apático del zamboangueño, está completamente acaparado por los chinos, motivo por el cual aquel nunca saldrá de la postración en que se encuentra, puesto que los celestiales, en el momento que hacen un pequeño capital se vuelven á su país, y los que quedan superan al indio en viciosos y aficionados á la holgazanería.

Lo único de notable que respecto á industria hemos visto en Zamboanga es una fábrica de aserrar maderas que un laborioso español, sargento licenciado de aquel Ejército, explota con gran inteligencia y no escaso provecho.

En lo que respecta á colonización, conocedores prácticos de la isla de Mindanao, de su riqueza y condiciones, no titubeamos en asegurar que Zamboanga es el único punto de la isla que reune todas las condiciones exigibles para servir de base de operaciones en un proyecto do colonización agrícola comercial de alguna importancia.

Sus habitantes, muy valerosos, son los más amantes de los españoles en todo el Archipiélago.

Su territorio es el más rico y feraz de cuantos hemos visto en Mindanao. Sus maderas las más preciosas, y su proximidad, ó mejor dicho, vecindad al rico y poblado territorio de Sibuguey, ofrecen espléndida recompensa á los hombres laboriosos y emprendedores.

Misamis.—Esta provincia, fundada en 1622, se encuentra al N. de Mindanao, confinando al N. y O. con el mar de Mindoro y Zamboanga, al E. con Surigao y al S., en el centro de la isla, con territorios de Zamboanga y Cottabato.

El clima es cálido y muy húmedo, pero con alteraciones muy notables, según la situación topográfica de cada localidad. En Mambulao muy cálido; es cálido, sano y muy ventilado por las continuas brisas del mar en Lubungan, Jasaan, Iligan; cálido y sano en Iponan, Aluvigid y Balinhasay. Sano y templado en Cagayan y Cataarman, y enfermizo en Sugay.

Comercio, industria y agricultura.—Su principal industria consiste en la obtención del oro que en gran abundancia encuentran en las arenas de sus ríos y los inmensos terrenos de aluvión, que contienen en abundancia este rico metal. Su agricultura, bastante descuidada, vá entrando en una época de desarrollo y bienestar, á que contribuye la bondad de sus producciones, que les hace ser muy apreciadas en los mercados del Archipiélago.

Extensión.—La mayor longitud de esta provincia es de 41 kilómetros de N. á S. y 241 de E. á O. con una superficie total de 1.098.000 hectáreas, comprendida la isla de Camiguin y la Comandancia de Dapitan, adyacentes al distrito.

Habitantes.—Los 236.000 habitantes, comprendidos los de Lanao, pueden clasificarse en la siguiente forma:

Cristianos 116.000
Moros 100.000
Tribus idólatras 20.000

Las rancherías de moros se extienden desde la costa de Iligan hasta las lagunas de Lanao, donde se comunican con los illanos.

A la isla de Cebú mandan grandes cantidades de azúcar y abacá con destino á las plazas extranjeras, y á Manila y otros puntos se remesa cacao, canela, cera y arroz, artículos cuyo comercio asciende en junto á cerca de un millón de pesos.

El carácter de sus habitantes es muy sumiso, siendo honrados y religiosos, valientes y robustos, cualidades que, unidas al odio que tienen á los moros, han contribuído grandemente á sostener y aumentar nuestra dominación á costa de los terrenos ocupados por aquéllos.

La capital del distrito es Cagayan, bonita población que cuenta con 6.000 habitantes. Los pueblos más importantes son:

Agusan 1.113
Aloran 3.080
Aluvijid 2.432
Balingasad 4.947
Cagayan 6.708
Cataarman 4.151
Dapitan 3.771
Dipolog 3.349
Gunigo-og 2.561
Guinsiliban 1.695
Gusa 983
Ilaya 1.472
Iligan 3.019
Inatao 1.245
Iponan 4.726
Jiménez 5.990
Laugonlong 1.618
Langaran 5.644
Loculan 4.411
Lubinigan 2.549
Maginog 4.183
Mambajao 9.142
María Cristina 214
Misamis 3.996
Molugan 1.170
Naanan 1.204
Oroquieta 7.432
Quinuguitan 1.415
Sagay 3.015
Salay 1.635
Salvador 3.264
Santa Ana 2.223
Tagaloan 5.806
Talisayan 2.392
Tasa-an 3.449
116.024

Terreno.—Muy montuoso, pero en la proximidad de las costas tiene grandes y fertilísimas llanuras, donde á parte de la riqueza que proporcionan sus terrenos auríferos, se cosechan en las mejores condiciones abacá, cacao, azúcar, arroz, maíz, canela, sibucao y una gran cantidad de aceite que extraen de sus magníficos cocales.

Distancias.—Cagayan dista de Manila 431 millas, y los pueblos del distrito tienen entre sí las siguientes:

Misamis á Iligan 24 millas.
Idem á Dapitan 60 id.
Dapitan á Ibaya 12 id.
Idem á Taglimao 4,50 id.
Idem á Lanyuzan 27 id.

Cayajan á Jasaan (por tierra) 27,85 kilómetros.
Idem á Bahuganey 66,84 id.
Idem á Iponan 5,57 id.
Idem á Aluvijid 22,28 id.
Idem á Iligan 100,26 id.
Dipolog de Lubungan 6 id.
Iligan de Aluvijid 36 id.
Sugay de Cataaman 22,28 id.
Idem de Begenenigasay 33,42 id.

La producción forestal es rica por sus maderas de construcción, entre las que se cuenta el camogon, narra, molave y ébano, riqueza poco explotada.

Isla de Camiguin.—Dependiente de Misamis y formando parte del distrito se encuentra la isla de Camiguin, que cuenta 12 millas de largo por ocho de ancho. Está formada por un monte central de 1.627 metros de altura sobre el nivel del mar, contando con una población de 20.611 habitantes, repartidos en varios pueblos como Catarman, Mambajao, Magmoc, Guingulmian, Eugay y otros. Esta isla es notable por el volcán de su nombre que apareció el 30 de Abril de 1871 á unos 334 metros al SO. del pueblo de Catarman, y después que las llamas consumieron una gran extensión de bosque quedó reducida la acción volcánica á un pequeño cono de dos metros de altura que iba vertiendo lava hacia el mar, y ganando á la vez en altura y extensión; pero ha sido tal la actividad del cráter, que á los cuatro años de existencia tenía ya la altura de 427 metros sobre el nivel del mar, al cual había ganado media milla de extensión.

Hoy se encuentra muy bien cultivado y su puerto de «Camiguin» es el más concurrido y comercial de los dependientes de Mindanao.

Surigao.—Hasta 1858 fue conocido este distrito con el nombre de Caraga, siendo sus habitantes los primeros del Archipiélago que se convirtieron á la religión cristiana.

Situación: límites.—El distrito de Surigao está comprendido entre punta Divata al O. y punta Cauit al E. Al E. confina con Misamis, al N. con las islas Limasagua y Leyte, al NE. con el grupo de las islas Surigao, y al S., en el interior de la isla, con confines N. de Cottabato y Davao; formando parte de esta provincia se encuentra en la costa E. y entre punta Cauit y cabo de San Agustín, la Comandancia de Bislig, cuya descripción la haremos en capítulo aparte.

Extensión y superficie.—La mayor longitud de esta provincia de N. á S. es de 124,25 kilómetros y 97,78 de E. á O. en su parte más ancha, pudiendo calcular su superficie, según datos oficiales, en 1.070.190 hectáreas, de las que unas 10.000 se destinan á la agricultura.

El clima.—Es cálido y húmedo, debido á la gran cantidad de agua de sus abundantes lluvias, que quedando estancadas en los bosques cubren una inmensa extensión del territorio. Los pueblos de Cantilan, Dinagat y Cabuntug, aunque de temperatura calurosa, son ventilados y sanos.

Habitantes.—Los de este distrito son unos 88.000, distribuídos en la forma siguiente:

Población cristiana 68.000
Idem mora 8.000
Idólatras de la cuenca del Butuan 12.000
88.000

Los habitantes cristianos de Surigao son de carácter pacífico, sumisos, honrados y religiosos, pero poco aficionados á las faenas del campo.

El resto de la población reune las condiciones que ya dejamos reseñadas al tratar de la población de Mindanao.

La capital del distrito es Surigao, con unos 6.000 habitantes, situada en el estrecho de su nombre.

Butuan, la población más bonita del distrito, situada en el seno de su nombre, con una espaciosa glorieta donde se erigió en 1872 un precioso monumento conmemorativo de la fecha y del lugar donde se celebró la primera misa al arribar los españoles al Archipiélago.

Su población es de 5.042 habitantes, y los demás pueblos del distrito son los siguientes:

Anaó-aon 1.087
Bacuag 842
Baganga 1.188
Bislig 840
Bumaran 579
Cabuntog 1.938
Cantilan 6.022
Caraga 2.829
Carrasca 1.908
Cateel 1.646
Dopá 2.254
Dapuan 273
Dinagat 2.328
Gigaquit 5.519
Ginatuan 2.485
Jabonga 1.650
Lanuza 2.189
Lianga 2.366
Maynit 1.968
Nonoc 661
Numancia 2.644
Oteyza 1.525
Placer 883
Quinablagan 536
San Juan 341
Sapao 1.533
Surigao 5.142
Taganaan 1.997
Tago 2.401
Talacogon 1.156
Tandag 2.432
Tubay 2.120
67.760

Terreno.—Muy montuoso y volcánico y con grandes llanuras incultas, muy apropiadas para cultivos en grande escala; se dá admirablemente el trigo, palais ó arroz, legumbres y raíces alimenticias; en sus laderas, próximas á la costa, se produce en buenas condiciones el café y el cacao.

Este distrito es muy rico en maderas; el camagón y la curiosa madera de hierro llamado Maucono, Molave, Narra, Bulayor y Ebano abundan en sus bosques, donde se recoge gran cantidad de Almáciga.

Las distancias entre algunos puntos del Archipiélago y los pueblos del distrito entre sí son las siguientes:

Surigao de Manila 461 millas.
Idem de Tubay 54 millas.
Idem de Bataan 72 millas.
Idem de Nasipit 72 millas.
Idem de Dinogot 15 millas.
Idem de Taganaan c. E. y NE 16′50 millas.
Idem de Plaser 15 millas.
Idem de Gigoquit 24 millas.
Idem de Taganeto 30 millas.
Idem de Panigmo 42 millas.
Idem de Cantilan 80 millas.
Idem de Tandag 75 millas.
Idem de Mainit 45 millas.
Dinagat de Cabuntog 51 millas.
Idem de Dapa 83 kilómetros.
Idem á Numancia 66′84 kilómetros.
Bamag á Gigaquit 5′57 kilómetros.
Cabuntog de Japao 18 millas.
Idem á Cabuntog 18 millas.
Idem á Bacuag 60 millas.
Idem á Talacogon 15 millas.

Comandancia de Bislig.—(Dependiente de Surigao.)—Esta Comandancia, que fué creada en 1858. pero con dependencia del distrito de Surigao, confina al N. con Surigao, al E. con el Pacífico y al SO. con Davao, en el cabo de San Agustín.

Extensión y superficie.—Su extensión es de 167 kilómetros de N. á S.; 38 de E. á O. desde Bislig hasta las montañas que le separan de Davao y 55,70 en la parte más ancha del distrito.

La superficie se calcula en unas 441.291 hectáreas, de las que no llegan á 1.000 las que están en cultivo.

Clima.—El clima es cálido y muy sano, sin que se sufran, debido á lo montañoso del terreno, las calenturas palúdicas tan temidas en las otras provincias.

El terreno, sumamente montañoso en el interior, desciende en suaves declives, formando en la proximidad de las costas fertilísimas llanuras que dan en abundancia toda clase de productos.

Montes.—Son los más agrestes y accidentados de la isla y producen las maderas más apreciadas que de ella se exportan. Abundan también las maderas de construcción civil y naval.

El comercio é industria es muy escaso, estando reducido á la exportación de algún arroz, cera y miel que se encuentra en abundancia en sus bosques.

Las mujeres se dedican al tejido de telas de algodón y abacá de clase muy ordinaria y los hombres al lavado de los terrenos auríferos.

Agricultura.—Este ramo de la riqueza está muy abandonado á causa de la poca afición que tienen los naturales á las faenas del campo, y á excepción de los de Tandug y Castel que se dedican á la agricultura, todos cifran sus afanes en el beneficio de los lavaderos de oro.

Ganado.—La ganadería es casi nula en el distrito, donde sólo existen unas 250 cabezas de caraballar y 25 á 30 vacuno y unos cuantos caballos.

Población.—Los habitantes de los pueblos cristianos, obedientes, pero poco trabajadores, son unos 21.076 distribuídos en cuatro pueblos y algunas visitas; y la de infieles la constituyen unas 10.000 almas que forman infinidad de rancherías.

La capital es Bislig, con 840 habitantes; es la residencia del Comandante militar.

Distancias:

Bislig dista de Manila 619,00 millas.
Idem de Liangao 27,85 »
Liangao á Mariatas 13,90 »
Mariatas á Pitogo 11,58 »
Pitogo á Tandug 16,20 »
De Bislig á Tandug, último pueblo al N. 69,53 kilómetros.
Idem á Castel 32,47 millas.
Castel á Danaan 23,17 »
Danaan á Caraga 41,77 »
Bislig á Caraga 97,41 kilómetros.

Estos pueblos y rancherías se encuentran situados del siguiente modo: Bislig á la derecha del río de su nombre. Tandag en el fondo del recodo de la punta así llamada y todos en la costa del Pacífico.

Davao.—Situación y límites.—Este distrito, que constituye el cuarto de la división territorial de Mindanao, fué creado en el año 1848 por D. José Oyanguren con la autorización del Gobernador general del Archipiélago D. Narciso Clavería.

Está situado entre los 131° 14′ 33″ longitud E. y los 5° 42′ 2″ y 7° 15′ latitud N.

Sus límites son: al E., el Pacífico y la punta Tancana; al O., la bahía ó fondeadero de Glan y Cottabato; al S., el mar de Joló, y al N. le limita el volcán Apo y el distrito de Surigao.

Extensión y superficie.—Desde punta Bobon, al S. de la ensenada de Mayao, hasta el cabo de San Agustín, mide unos 49 kilómetros, siguiendo por el seno de su nombre, y en el NO. del pueblo de Hijo 102 kilómetros, y desde este pueblo hasta la costa E. del distrito en punta Sarangani, 161,53 kilómetros. Su mayor anchura es de 55,70 kilómetros desde punta Gorda al interior.

La superficie es, según datos oficiales, de 1.044.333 hectáreas, de las que no llegan á 1.000 las cultivadas por la población cristiana.

El clima es sano y templado, muy agradable en las costas, donde las brisas del mar prestan una influencia benéfica, por más que es tal su salubridad que los europeos no sienten en aquella parte de Mindanao el maléfico influjo del paludismo, á pesar de las inmensas extensiones de bosques impenetrables que circundan á su capital.

En resumen; podemos asegurar, basados en los informes de distinguidos Médicos de la Armada, que en general el distrito de Davao tiene excelentes condiciones climatológicas y el europeo puede residir en él sin estar expuesto á los efectos de las funestas enfermedades que sufren en Joló y otros países inmediatos.3

Se deja sentir el frío de Noviembre á Marzo.

Habitantes.—Los de este distrito son unos 18.800, clasificados del siguiente modo:

Peninsulares 20
Mestizos 10
Indios cristianos 1.470
Idólatras 17.300

Davao ó Vergara es la capital, con unos 1.500 habitantes; está situada en el fondo del seno y á orillas del río de su nombre, residencia del Gobernador militar y del Jefe de la estación naval. Hay una compañía disciplinaria y un destacamento del Ejército. A sus inmediaciones se cultiva, por la población cristiana, algún café, cacao, arroz y otros productos. El cacao que se exporta de Davao es muy apreciado en todo el Archipiélago.

La capital está situada en una grande y fértil llanura entre las montañas que hay al NO. y la playa, y al lado de un río cuyas aguas, en las grandes avenidas, inundan el pueblo; tiene inmediatos los barrios ó visitas de Sigabug y al SE. la de Matjí, en Pujaga, costa del Pacífico.

Terreno.—El de este distrito es muy montuoso, en particular la cordillera que se vé detrás de la línea de colinas inmediatas á la playa. La vegetación es asombrosa y se encuentran excelentes maderas de construcción como la Narra, Molave, Ipil, Bacaguan, Pagatpat, Guijo, Mangachapuy, Bancal, Palomaria y otras muchas.

También se recoge gran cantidad de miel, brea y almáciga.

Industria.—Hay alguna industria de destilación de alcoholes; las mujeres de los infieles tejen esterillas de abacá y dalmais de caprichosos dibujos, haciendo ellas mismas los tintes con que los colorean.

Distancia.—La de la capital á Manila es de unas 720 millas, tardándose ordinariamente en recorrer esta distancia unos seis días en vapor y de quince á veinticinco en buque de vela.

Cottabato.—La creación de este distrito data del año 1851, en que fué ocupado el puerto de Pollok, considerado como punto estratégico á la entrada del río Grande de Mindanao, que desemboca en la costa O. de la isla.

La conveniencia de ocuparlo de un modo estable obligó á constituírlo en distrito P.M., pero dependiendo del Gobierno de Zamboanga, en el año 54, hasta que posteriormente se le dió nueva organización, constituyendo el quinto distrito de Mindanao trasladando la capital á Cottabato, nombre que se dió al distrito.

Límites.—Está limitado en la costa al E. por punta Flecha y al O. por punta Sugud en la bahía de Sarangani, en el interior por las cordilleras que le separan de Misamis y Surigao y por los terrenos pantanosos y lagunas que le separan de Davao.

Extensión y superficie.—De punta Flechas hasta los estribos de Tucuran 51 kilómetros. De Tucuran por el interior á los montes de Bislig 272. Desde Bulaluan al S. hasta su límite N. 228 y 181 de Bucud al volcán Apo.

La superficie no se puede precisar con certeza, pero se calcula, según datos oficiales, en unas 2.829.379 hectáreas, de las que se cree estarán en cultivo, según la producción, unas 13.000.

El clima.—Es bastante húmedo, y sin haber enfermedad alguna endémica que tenga carácter epidémico es enfermizo en ciertas épocas del año. En éstas se presentan fiebres palúdicas que á veces degeneran tomando carácter maligno.

Terreno.—El terreno por lo general es fangoso y arcilloso á la orilla de los ríos y particularmente á las inmediaciones de Cottabato, que se encuentra casi todo ocupado por manglares. En los terrenos elevados es montuoso y feraz, produciendo abundantes cosechas de todo cuanto se siembra.

La producción forestal de este distrito es imposible fijarla con precisión por falta de reconocimientos y estudios que lo determinen; sin embargo, tenemos noticia de que existe la teca, molave, narra, yacol, ipil, dungon, mangachapuy, camagón y otras especies arbóreas.

Comercio.—Si bien la población cristiana no hace otra clase de comercio que la venta al menudeo de las ropas, bebidas y comestibles para el consumo del elemento militar y civil, los chinos tienen, tanto en Pollok como en Cottabato, grandes comercios que les sirven como punto de partida para el importante tráfico que sostienen con los moros del interior. A cambio de telas, cabillas de hierro y opio, adquieren café, cacao y arroz, todo de calidad excelente que exportan á otras islas del Archipiélago.

Agricultura.—Los frutos que dejamos mencionados, los cocos y demás para el consumo, se cultivan en su mayoría en el terreno ocupado por los moros, y sólo una pequeña parte del arroz y cocos en las inmediaciones de los puntos militares. El arroz adquiere muy elevado precio á causa de su superior calidad, dándose el caso de que á medida que lo importa la Administración militar en grandes cantidades para el total consumo del soldado indígena, los chinos lo exportan mandándolo á su país muchas veces.

Habitantes.—La población cristiana, aparte del elemento oficial, es muy poco numerosa, y ésta de costumbres sumamente relajadas, efecto sin duda de proceder de la deportación, que manda á estos puntos la escoria de la capital y las provincias inmediatas. El total de la población cristiana es de unos 3 á 4.000 habitantes.

Además existen los moros que ocupan las márgenes del río Grande, los tirulayes y otros, que suman cerca de 200.000.

La capital es Cottabato, con unos 2.000 habitantes; está situada cerca de la desembocadura, en la bahía Illana, de uno de los brazos del Palangui. Es residencia del Gobernador del distrito y de una numerosa colonia china.

Dista de Manila 676′50 millas; de Pollok, por tierra, 20 kilómetros y 4′61 de Tamontaca.

Los únicos pueblos cristianos del distrito son: Pollok, donde está situada una estación naval y un destacamento del Ejército. En Pollok hay un grandioso parque con magníficos jardines que recuerdan la importancia que llegó á tomar cuando era capital del distrito.

Tamontaca, sobre el otro brazo del Pulangui, pequeño pueblo formado al abrigo del convento que los jesuitas tienen establecido en aquel punto.

Hacia el interior y en las márgenes del río Grande, existen algunos puntos militares que ya dejamos señalados al tratar de este río.

Ganadería.—Existen en Cottabato unas 10.500 cabezas; la mayor parte se encuentra en el territorio de los moros, por lo que no consideramos sean muy exactas las noticias oficiales que á continuación transcribimos:

Caballar 800
Vacuno 1.500
De cerda 3.250
Lanar y cabrío 218
Caraballar 4.732

Sexto distrito: Basilan.—La isla de Basilan, que con la extremidad SO. de Mindanao forma el estrecho de su nombre, es la mayor y principal de este grupo.

Se halla situada entro los 127° 59′ 30″ y 128° 44′ 30″ de longitud E. y entre los 6° 25′ á 7° 45′ 1″ latitud N.

El establecimiento militar de la Isabela de Basilan se halla próximamente á media longitud del canal, en la embocadura del río Pasahan ó de la Isabela. Al S. de él, y á corta distancia, tiene un fuerte, elevado 20 metros sobre el nivel del mar, que domina las dos entradas, y á su parte E. se halla el cuartel. Es también estación naval, en donde la marina militar tiene algunos pequeños talleres para sus más urgentes atenciones, y los depósitos de carbón se hallan enfrente del pueblo, sitio que es el más á propósito para fondear.

Aguada.—Esta se encuentra no lejos del fuerte; antes del establecimiento de la Isabela sólo se conocía la del río Gumalaran, en cuya barra se encuentra casi siempre un metro de agua á bajamar, teniendo cuidado con dos cabezos de roca que no descubren. El agua se hace en pequeñas cascadas á media milla hacia dentro.

Las islas principales de este grupo son unas 40, ocupadas por moros de los mismos usos y costumbres que los de Mindanao, siendo la superficie total de 68.320 hectáreas.

La Isabela, pueblo el más importante de la isla y la capital del distrito, está situada en un declive pedregoso, dominándola el fuerte llamado de Isabel II. Este consta de cuatro baluartes que ocupan los ángulos del rectángulo que lo forma. Está rodeado de foso y tiene cuatro edificios que están destinados para cuerpo de guardia, cuartel para el destacamento, presidio y calabozos, fuerza de artillería y casa Comandancia.

Los principales edificios de la colonia son:

Industria.—La de este distrito se reduce á la venta de artículos para el consumo del Ejército y Marina y algunas telas que los chinos cambian á los moros por los productos agrícolas y algún balete y concha que se recoge en aquellos mares.

Agricultura.—El terreno cultivado no pasa de 8 á 10 hectáreas, dedicadas al cultivo de caña dulce, arroz, café, cacao, maíz y algunas hortalizas.

Los principales artículos que el comercio importa son aceite, arroz, café, cacao, azúcar refinado, vino, garbanzos y otros artículos de Europa.

Situación del Ejército en Mindanao.

Los complejos problemas que envuelve la ocupación y reducción total de la isla de Mindanao, no se resolverán ciertamente con honra y provecho de la Patria por el sólo concurso de tiempo, recursos y constancia, como há poco afirma un General de nuestro Ejército, en memoria que á dicha isla se refiere.

En la reducción de Mindanao, necesítase por parte de los encargados de asegurar su dominio, una gran dósis de desinteresado patriotismo, extraordinaria energía y conocimiento de aquellos ardides de la guerra, que aunque anticuados y relegados al olvido por el tecnicismo moderno, tan admirablemente se adaptan para combatir con ventaja á la clase de enemigo con que allí se lucha.

A ésto debe agregarse un criterio independiente y libre de coacciones en cuanto se refiera á los problemas político-religiosos, que sin detrimento de la riqueza actual de aquel país, más que el esfuerzo de las armas determinarán una sumisión completa en los naturales adictos al mahometismo.

Si después de tres siglos de lucha, hoy, que por la superioridad del armamento contamos con ventaja para combatir al enemigo, empleásemos los dilatorios elementos de tiempo y constancia, sería delatar una impotencia que estaría muy lejos de representar los enérgicos latidos de patriotismo que hoy repercuten en todo pecho español, anhelando á toda costa el engrandecimiento nacional.

Y es lógico que no creamos en el resultado de tres factores enunciados con tanta vaguedad, en cuanto á su clase ó cantidad se refiere.

Tiempo es, y no poco, los tres siglos ya transcurridos desde que por vez primera se derramara sangre española en demanda de la conquista de Mindanao.

Recursos cuantiosos, tanto en hombres como en dinero, van invertidos desde fechas remotas sin resultado positivo y Constancia bien probada fué siempre necesaria para mantener cruenta lucha con los piratas malayo-mahometanos que nos disputaban el territorio, agobiados como estábamos por los luctuosos contratiempos que en el exterior derrumbaban el poderío español, sosteniendo en estrecho bloqueo á nuestras provincias ultramarinas, aisladas y faltas así de todo recurso emanado de la metrópoli.

Por eso, ante el temor de nuevos entorpecimientos internacionales que ocurrir puedan, condenamos el dicho incierto y de vaguedad tan sospechosa como el lanzado á la opinión en la ya citada memoria:

Que tiempo, recursos y constancia van derrochados en Mindanao, y sólo cuando un destello de patriotismo, ayudado de valor á toda prueba, aunque haya sido con falta de recursos, se han conseguido allí ventajas positivas. Escasos eran los recursos de Corcuera, escasísimos los de Ferrater y Méndez Núñez en Pangalungan, y exíguos ante la magnitud de la empresa los empleados por San Feliú por orden de Seriñá para la destrucción de Talayan, terror de nuestras expediciones en el río Grande, y en todos estos casos el éxito más completo coronó el esfuerzo de aquellos héroes, que antes que de sus propios intereses y de propagar prestigios aún no conquistados se ocuparon sólo de enaltecer y rendir un justo tributo al nombre venerado de la Patria.

Enorme sería la responsabilidad de los hombres de gobierno si dejando al tiempo la obra de reducir á Mindanao, quedase ésta incompleta por los obstáculos que pudieran originar trastornos imprevistos de nuestra política exterior.

En todo lo que á Filipinas se refiere, debe obrarse con rapidez y energía, poniendo aquel Ejército en condiciones de que el nombre español sea respetado en las sangrientas luchas llamadas á derrumbar la rutinaria civilización de aquellos pueblos, nuestros vecinos en el extremo Oriente, pues si bien es verdad que dadas las condiciones especiales del natural de aquel país y su numerosa población, no sería obra difícil reunir crecido número de soldados cuando las circunstancias lo exigiesen, no es menos cierto que allí se carece en absoluto de armamento y de personal directivo, cosas ambas que no se pueden improvisar, y mucho menos teniendo en cuenta la rapidez con que hoy se ejecutan las operaciones de guerra y la enorme distancia que separa á las Filipinas de la Península.

En las actuales operaciones, como en otras anteriores, se dará el caso de que numeroso Cuerpo de Ejército, regido por un Teniente General, no cuente con Jefe alguno de la categoría marcada para el mando de sus divisiones.

En cuanto al personal de Jefes y Oficiales, se encuentra en idénticas circunstancias, puesto que no sólo es insuficiente para atender á la formación de nuevas unidades orgánicas, si así lo exigieran las necesidades y seguridad de la colonia, sino que las bajas ocurridas en campaña difícilmente pueden cubrirse, y eso dejando desatendidos otros servicios, que aunque secundarios no son menos importantes.

Si esta economía en el personal del Ejército estuviese justificada por estrecheces del Tesoro filipino que restringiesen también el aumento de personal en otros servicios, no seríamos nosotros ciertamente los que clamásemos pidiendo el racional aumento que reclama el Ejército en aquel Archipiélago si ha de garantir la seguridad del territorio; pero ni aquel Tesoro demanda economías, tan injustificadas como peligrosas pueden ser en momento dado, ni en otros ramos de la Administración se paran en ninguna clase de consideraciones para aumentar el alto personal directivo.

Y si los compromisos y exigencias de la política de baja esfera que hoy predomina en nuestro país, encontraron en el Archipiélago filipino ancho campo donde cebar su apetito por medio de empleos perfectamente inútiles en un territorio aún no dominado, en las esferas gubernamentales debe procurarse dotar á aquel Ejército del número de Generales, Jefes y Oficiales que fueren necesarios para la movilización de fuerzas capaces de hacer frente á las eventualidades que en el exterior pueden presentarse, y que en el interior terminen de una vez la unidad de dominio, con tanta gloria allí iniciada por nuestros antepasados.

La situación de las fuerzas que hoy guarnecen y operan en los territorios de Mindanao, es la que se expresa en el Mapa adjunto, salvo los nuevos campamentos establecidos para atender á las necesidades de la actual campaña.

De la «Memoria de Mindanao» escrita por el General de brigada D. Julián González Parrado, extractamos los datos consiguientes á las condiciones locales y guarnición de cada destacamento, rancherías moras á ellos inmediatas, número de sus habitantes, armamento de que disponen y todos aquellos cuyo conocimiento pueda ser de interés en el transcurso de las operaciones emprendidas.

Primer distrito.—En la memoria de referencia se relacionan 46 rancherías enclavadas en el territorio de este distrito, asignándoles en total una población de 6.271 personas.

Desde luego puede asegurarse que en estos datos se padece error de mucho bulto.

Al establecerse la trocha de Tucuran, se perseguía como objetivo principal el impedir que los moros de Lanao sacasen elementos de resistencia del rico y poblado territorio de Sibuguey, y fácilmente se comprenderá que no puede considerarse como país bien poblado y susceptible de suministrar á otro medio de resistencia, el que teniendo más de 12.000 kilómetros cuadrados de extensión, no cuenta con otros pobladores que los 6.271 ya mencionados.

Destacamentos.—San Ramón.—Se estableció para custodiar la colonia agrícola del mismo nombre: consta de un Oficial y 12 individuos de tropa. La colonia está dirigida por un Capitán. El terreno es feraz, dando con profusión los más ricos productos del país. Como toda la extensa porción comprendida entre el Polombato y el mar, disfruta de clima benigno y saludable. En sus inmediaciones hay una pequeña ranchería de moros.

Santa María.—En el puerto del mismo nombre; el fuerte se encuentra situado en la cima de un monte, estando constituído por una estacada rectangular y dos torres de mampostería. En el interior del recinto se encuentra el cuartel, que es de dos pisos, construído de madera y techumbre de zinc. La playa está defendida por un blokaus, en el que dan guardia un cabo y seis soldados. La guarnición total del destacamento es de un Oficial y 34 individuos de tropa. En sus inmediaciones habitan algunos moros pacíficos que han prestado sumisión.

Margo-sa-tubig.—En la costa oriental del puerto Dumanquilas, en una buena ensenada formada por la isla Igat y la costa de Mindanao.

El fuerte está á media ladera de una colina poco elevada; está compuesto de un recinto cuadrado, formado por muros de piedra seca en unas caras y empalizada en las otras.

Dentro de éste se encuentran los alojamientos de tropa, pabellones de Oficiales y almacenes, todo de materiales ligeros.

La aguada se hace en el mismo recinto, surtiéndose de un claro y limpio arroyo que lo atraviesa.

La guarnición la constituyen dos Oficiales y 60 individuos de tropa.

En opinión del General Parrado, todas estas instalaciones de materiales ligeros debieran substituírse por edificios de sólida construcción y en buenas condiciones de defensa. Para realizar ésto recomienda el proyecto formulado en 1892 por el Comandante de Ingenieros D. Fernando Recacho.

Mientras esta reforma no se haga, nuestras tropas prestarán penosísimo servicio de vigilancia, que nunca será suficiente para ponerlas á cubierto de las celadas de aquel astuto enemigo. Estas construcciones de materiales ligeros son muy fáciles de incendiar, y tanto en el N. de Luzón como en el S. de Mindanao, donde los naturales manejan admirablemente la flecha, las fuerzas que habiten esta clase de viviendas estarán expuestas á sangrientas sorpresas, inevitables en la confusión que produce un incendio durante la noche.

Segundo distrito.—En el territorio de este distrito, teatro de las actuales operaciones, es donde hoy se halla reconcentrado el poderío mahometano de Mindanao; cuentan con más de 200 pueblos repartidos en las márgenes de la laguna de Lanao y en las orillas de los ríos Tarana, Laput, Daghsan, Agus y otros menos importantes.

Para atender á las necesidades del Ejército se creó en este distrito la Comandancia militar de Mumungan, que se halla comprendida en el territorio que media entre Iligan y la laguna.

El fuerte Veyler, en Mumungan, está situado á unos 16 kilómetros de Iligan, sobre la elevada meseta que separa la laguna de la costa y en la orilla derecha del Agus, río profundo y caudaloso que tiene en aquel punto más de 100 metros de anchura.

El primitivo fuerte ha sido ampliado á fin de formar en el interior de su recinto un amplio campamento que sirva de base en las futuras operaciones. Hoy consta de un gran recinto defendido por una sólida estacada de 4 metros de altura con banqueta de 1′20 de ancho, excepción de unos 60 metros que tienen de 2′50, con objeto de utilizar la parte inferior para Caballerizas. Esta banqueta está á 2′80 metros del suelo, teniendo varias escaleras para ascender á ella. Adosada á la estacada hay una torre de dos pisos con cubierta de zinc.

En el interior del recinto existen: tres edificios de tabla con cubierta de zinc, capaces para 160 hombres, Oficiales, enfermería y almacenes.

Un camarín de materiales ligeros de 56 metros de largo por 10 de ancho y 4 de altura.

Otro paralelo al anterior y de iguales dimensiones y construcción. Entre los dos anteriores, y dejando entre cada uno un pasadizo de 3 metros de ancho, hay otro de 30 de largo y 10 de ancho.

Los dos primeros, tienen cada uno dos dormitorios con camastros de caña, perchas y armeros, capaces para 200 hombres cada dormitorio. El camarín pequeño sirve para almacén de maderas y taller de aserrado.

Otro edificio de 8 x 10 con ocho mesas y un diván corrido, que sirve de comedor.

El edificio destinado á la Comandancia Militar, construído de caña y nipa.

Caballeriza con cubierta de zinc capaz para 30 plazas y las cocinas, hornos y demás dependencias.

En el exterior del recinto hay baños para Oficiales y tropa, lavaderos y letrinas; todo sobre el río Agus.

Un pozo de agua potable, corral para ganado, cerca para acotar una huerta y otra más extensa para el terreno destinado á pastos del ganado.

Las fuerzas de guarnición en este punto, son en tiempo normal:

Un Comandante Jefe de la demarcación.

Un Capitán, seis subalternos y 321 individuos de tropa de infantería.

Un Teniente, un cabo y 17 artilleros.

Un Capitán, un Teniente y 112 individuos de tropa de Ingenieros.

Un Oficial y 30 individuos de tropa de Caballería, y

Un Capitán, dos subalternos, 15 individuos de tropa y 143 confinados del batallón Disciplinario.

Numerosas rancherías inmediatas á este emplazamiento militar han prestado sumisión, según consta en la memoria de que tomamos los anteriores datos; pero los sangrientos sucesos últimamente desarrollados en sus cercanías, son prueba evidente del poco valor que estas gentes dan á sus compromisos, los que sólo cumplen cuando puede convenir á sus intereses.

Iligan.—Antiguo pueblo cristiano: tiene un fuerte antiquísimo de piedra que encierra un cuartel de materiales ligeros; en sus inmediaciones hay una buena enfermería, donde vienen á parar los enfermos y heridos del camino militar de la laguna.

El fuerte está guarnecido por un Oficial y 30 soldados del tercio civil del distrito.

Almonte.—En la bahía de Iligan, próximo á la entrada del seno de Panguil, en la meseta de una estrecha lengua de tierra formada por el río Liangan y el mar.

El recinto lo forma un muro rectangular de mampostería de 25 x 30 metros y uno de espesor; foso á 10 metros del parapeto y una doble estacada. En los ángulos E. y O. del parapeto tiene dos baterías á barbeta y en los N. y S. dos torres de flanqueo, que al mismo tiempo sirven de pabellones para Oficiales.

En el recinto interior hay dos edificios de madera con cubierta de zinc, destinados á cuartel de tropa, enfermería y otras dependencias.

Está guarnecido por un Capitán, un Oficial y 58 individuos de tropa de infantería, ocho artilleros peninsulares y un Oficial y 20 disciplinarios.

Las rancherías moras de las inmediaciones han prestado sumisión, habiéndose mantenido en paz durante el curso de las operaciones emprendidas.

Tangok.—En el seno de Panguil, muy próximo á Misamis, con quien tiene comunicación terrestre. El fuerte, que se compone de una estacada y dos torres en muy mal estado, está guarnecido por un Oficial y 20 individuos de tropa de infantería.

Balatacan.—En las orillas del seno de Panguil, se encuentra en el mismo caso que el anterior y guarnecido por idénticas fuerzas.

Lintogud.—De este punto arranca la importantísima vía militar, llamada trocha de Tucuran, que uniendo las contracostas de la isla sólo alcanza un desarrollo de 28 kilómetros. Lintogud se halla emplazado en las márgenes del río del mismo nombre, á unos cinco kilómetros de su desagüe en el seno de Panguil; está constituído por un recinto formado con maderos rollizos que resguarda al cuartel de materiales ligeros que sirve de alojamiento para Oficiales y tropa.

El Sultán de Bolinson ha establecido su ranchería cerca del fuerte y se halla en las mejores relaciones con nosotros.

La guarnición está compuesta por un Oficial y 50 individuos de tropa.

Lubig.—Está situado en el centro de la trocha, en admirables condiciones topográficas para dominar á ésta en una y otra dirección.

La guarnición la compone un Oficial y 40 hombres, alojados en un mal cuartel de materiales ligeros que se halla defendido por una estacada y dos torretas, formadas una y otras de troncos rollizos.

Tucuran.—En el extremo S. de la trocha, en la ensenada de Pagadian y sobre el río del mismo nombre. El cuartel se halla situado á media ladera de una colina inmediata á la playa, formado de materiales ligeros y defendido por una estacada. La playa está defendida por un blokaus, al que guarnecen un cabo y seis soldados, y la aguada por otro, que guardan un cabo y ocho soldados.

En las inmediaciones del cuartel se encuentra una edificación de madera con cubierta de zinc y tabique pampango que sirve de enfermería, á la que guarnecen un cabo y cuatro soldados. En la meseta de la colina hay un mal llamado fuerte, compuesto de una estacada con dos torretas, y un alojamiento con techo de zinc, guarnecido por un sargento, un cabo y ocho soldados, siendo de notar que para atender á esta serie de recintos independientes, separados por distancias considerables, existe sólo un destacamento de 60 hombres.

Este abandono se agrava por la circunstancia de tener en sus inmediaciones numerosa población mahometana que cuenta con 1.000 hombres de guerra, dos cañones, 54 lantacas y 162 fusiles, mas sus armas blancas, de que ninguno carece.

Comandancia militar de Dapitan.—Comprende la porción de costa entre Zamboanga y Misarais, estando á cargo de un Capitán de Ejército; de ella depende el destacamento de Sindangan, en la bahía del mismo nombre; el fuerte lo forma una estacada cuadrangular con garitones en los ángulos, que defiende un cuartel de materiales ligeros; está guarnecido por un Oficial y 32 individuos de tropa. Esta fuerza debiera ser del tercio civil.

Comandancia militar de la Bahía Illana.—Está enclavada en territorio del 1.º y 5.º distritos, comprendiendo desde Punta Flechas hasta el río Nituan. Parang-Parang, emplazamiento militar importantísimo que se halla situado en el gran puerto de Pollok, sobre una pequeña colina que ocupa posición admirablemente ventajosa. Al abrigo de los fuertes se vá formando un pequeño poblado, llamado á adquirir gran desarrollo; las defensas y construcciones militares las constituyen: en la orilla del mar un fortín de mampostería que protege el muelle, y un almacén de madera y techo de zinc. En el pueblo el cuartel de Infantería y pabellones de Oficiales, de madera y techo de zinc; á la salida, hacia el interior, se encuentra el fuerte de María Cristina, de mampostería, con buenos alojamientos; un magnífico hospital de madera y zinc y algunos barracones de materiales ligeros para albergue de tropas. La guarnición está compuesta de unos 500 hombres de infantería; un Oficial y 12 individuos de tropa de artillería; una compañía de ingenieros y otra disciplinaria. La Comandancia militar está desempeñada por el Teniente Coronel Jefe del regimiento que dá la guarnición.

Las rancherías moras inmediatas son numerosas y fuertes y de las más aguerridas de Mindanao. Se les calculan más de 2.500 hombres de guerra, dos cañones, 29 lantacas y 117 fusiles é infinidad de armas blancas.

Malabang.—Próximo á Parang-Parang, á quien se une por un regular camino, situado en una mala rada que no proporciona abrigo alguno á los barcos. El fuerte está emplazado en la misma playa, en la desembocadura de un estero que rodea tres de sus lados. Consta de una doble empalizada que cierra un extenso recinto, donde se encuentran todas las dependencias de la guarnición, construídas de tabla y techo de zinc. Las rancherías inmediatas son numerosas y tienen más de 3.500 hombres de armas, un cañón, 342 lantacas, 265 fusiles é infinidad de armas blancas. La guarnición se compone de un Capitán, tres subalternos y 200 hombres de infantería y 10 artilleros para el servicio de dos piezas de bronce, que dominando el estero se encuentran emplazadas en la empalizada exterior.