Baja ahora recto al sur, y en cuanto cruces el rio Cabra verás alzarse á tu frente, formidable todavía aunque desmantelado, el castillo árabe de Aguilar sobre el cimiento de la antigua fortaleza romana de Ipagro, y en la cumbre de una de las cuatro colinas por las cuales se dilataba la villa sarracena de Poley. Cuando los Aguilares[537], los Coroneles[538] y los Fernandez de Córdoba[539] habitaban este castillo, resonaban en su torre de homenage ¡cuántos juramentos de fidelidad noblemente cumplidos; en sus altos salones cuántos clamores de júbilo los dias de cacería, de fiestas, de bodas; cuántas bendiciones en su soportal embovedado, adonde acudian los pobres de la comarca; cuántos gritos de victoria y sinceros parabienes por todo su ámbito, desde los baluartes esteriores hasta los elevados chapiteles de las torres, cuando sus dueños volvian triunfantes de las sangrientas lides con los infieles! ¡y cuántos ayes lastimeros no se habrán exhalado de sus fuertes muros cuando murieron uno tras otro en Algeciras aquellos dos hermanos, los ricos-hombres D. Gonzalo y D. Fernando Ibañez de Aguilar, sus bizarros señores! No hacia menos interesante este castillo la malhadada suerte de su dueño D. Alonso Fernandez Coronel, sitiado en él por el rey D. Pedro en persona y por el maestre de Alcántara D. Juan Nuñez de Prado, vencido tras una obstinada defensa y en sus propios estados degollado. Pero los vandálicos agentes del positivismo moderno, para quienes estos monumentos de nuestra antigua historia feudal solo son tolerables en las novelas, han desbaratado por muchas partes esta insigne fortaleza teatro de sucesos tan importantes, cuna de tantos esclarecidos varones. ¡Sus sillares ¡profanacion inaudita! han venido á tierra derrumbados para mejorar el piso de las aceras de la poblacion!... ¿Qué juzgarian de las autoridades ilustradas que tales cosas mandan los hombres de aquellos siglos que llamamos de ignorancia y oscurantismo, si pudieran en sus empolvados sepulcros interrumpir su sueño de muerte? Pero las autoridades ilustradas se rien de los difuntos. Bajando de Aguilar hácia el Genil se encuentra á cosa de una legua el maravilloso Lago de Zoñar en un valle abierto que forman unos cerros de poca altura, ocupando de septentrion á mediodia mas de un cuarto de legua. Su agua es salobre y su hondura muy grande, sin que se comprenda de dónde le viene aquel caudal. Dícese que un año de copiosas lluvias creció mucho y anegó las tierras circunvecinas, y los labradores, temiendo otro daño semejante, lo sangraron haciéndole canal hasta el rio de Aguilar que pasa harto mas bajo. Por ese canal empezaron á subir peces, y holgándose en aquella anchura, hicieron en breve considerable cria, que fomentó luego el marqués de Priego D. Alonso de Aguilar, señor del estado. Edificó este tambien una linda casa sobre el lago, adornándola con jardin, huerta y bosque, y otros deliciosos atractivos. Dirijamos el vuelo derecho á levante hácia el nacimiento del Monturque.
Llegamos á Cabra, tan famosa por su sierra[540], por su nava[541], por su sima[542], por su origen griego[543], por su antigüedad romana, por sus obispos, por sus condes, por las sangrientas contiendas de su detentador D. Juan Ponce de Cabrera con la órden de Calatrava, por la dura esclavitud que un rey de Granada impuso á todos sus moradores, por la reconquista y cesion á D.ª Leonor de Guzman que de ella hizo el rey D. Alonso XI; y me preguntas asombrado dónde está su poderoso castillo. Disfrazado de palacio, en una de las montañas que circundan el fértil y pintoresco valle en que se estiende la moderna villa, muestra de su antigua estructura una sola torre y varios torreones desmochados pertenecientes á su circunvalacion esterior; pero si registras diligente sus ruinas, hallarás su primitivo y vasto recinto en lo que se llama hoy Plaza de armas, donde los siglos han ido acumulando edificios. Esa torre que ves no perteneció al primer castillo de Cabra, que el rey de Granada lo devastó completamente en 1333 cuando á la manera de los reyes de Oriente se llevó toda su poblacion cautiva: es obra de los repobladores cristianos del décimocuarto siglo. El mariscal de Castilla D. Diego Fernandez de Córdoba, señor de Baena, lo obtuvo, con la villa erigida en condado, del rey D. Enrique IV, y de su casa pasó á la de Sesa, y despues á la de Altamira, cuyo primogénito lleva el título de conde de Cabra.
Hemos dicho que fué esta villa cedida á la célebre favorita de D. Alonso XI: tambien lo fué la entonces villa de Lucena, con su castillo, no muy distante de Cabra al mediodia, por permuta hecha con el obispado de Córdoba al cual se habia adjudicado en el repartimiento del año 1249. Sus alcaides y señores los Argotes aumentan con su merecido renombre el lustre que le dan las bellezas del arte y de la naturaleza, su iglesia ojival de S. Mateo, el palacio de los duques de Medinaceli, sus hermosos paseos sombreados y embalsamados con naranjos y cinamomos, su deliciosa campiña resguardada de los ateridos vientos del norte por la magnífica sierra de Araceli.
Priego, que reconoce por señores á los de Aguilar y Montilla; Benamejí, ganada á los moros por el vencedor de Benamarin y embellecida con un soberbio puente por su señor el mariscal Diego de Bernuí Orense[544]; Rute, arrebatada al rey moro de Málaga por aquel desgraciado infante D. Pedro á quien vimos poco há salir triunfante contra los granadinos y regresar á Córdoba cadáver sobre una enlutada mula; Santaella, cuya antigua fortaleza está pregonando hazañas de su alcaide Luis de Godoy: son lugares en que la historia de la arquitectura militar tiene datos abundantes que recoger y consignar antes que se reduzcan á polvo sus ya destrozados castillos.
Todos los que en la provincia fueron magnífica muestra de su antiguo poderío van siguiendo paulatinamente la suerte de sus señores. Aquellos esclarecidos linages que dieron á España vireyes, embajadores, adelantados, ricos-hombres, duques, condes, marqueses, señores de vasallos, prelados, pages y damas de reyes, maestres, comendadores y caballeros de órdenes militares, de la Banda y del Toison, de S. Juan y de S. Jorge; aquellas ilustres y grandes casas que ganaron estados y blasones en las guerras de Andalucía, de Castilla, de Aragon, de Portugal, de Oran y Mazalquivir, de Italia, de Flandes, de las Indias Occidentales, perdieron su influencia en el Estado, dejaron de ser los pilotos de la gran nave de la monarquía española. ¿Qué mucho que los asientos de su antiguo poderío se vayan desmoronando abandonados, si ya los grandes no son los fuertes; si constituida la sociedad sobre la base de que toda ley y toda justicia emanan del trono y de la representacion nacional, queda abolido el ministerio público de la aristocracia; si en aquellos baluartes, en aquellos salones, en aquellas torres de homenage no hay ya asaltos que rechazar, agravios que reparar, cuestiones que decidir, juramentos que prestar? Cada época tiene sus necesidades.
Es llegado el momento de abandonar la hermosa provincia en que hemos tenido tantas cosas que admirar en la naturaleza, en el arte, en las acciones de los hombres. Descansemos de nuestras correrías y vuelos, y preparémonos á cruzar el Genil para emprender por la bendecida tierra de Sevilla nuevas y no menos interesantes peregrinaciones[545].
FIN.
decoracion
| Indice de las materias contenidas en este tomo. | |
|---|---|
| PÁGINAS. | |
| INTRODUCCION.—Despedida de Granada: paralelo entre la Alhambra y la Mezquita de Córdoba: pág. 7—Escitacion al viaje por la tierra de Sevilla y Cádiz: 13 | |
| CAPÍTULO I. Primeras impresiones recibidas en Córdoba. Ojeada general sobre su historia. | 25 |
| CAPÍTULO II. Catedral de Córdoba. PARTE PRIMERA: la Mezquita. | 57 |
| Preparacion general al estudio de la Mezquita y de la Catedral: pág. 58—Restauracion ideal de la Mezquita ó Aljama: conjetura fantástica con datos históricos acerca de su fundacion: 65—Idea de Abde-r-rahman I al erigirla: estado del mundo en su tiempo: 74—Compra de la antigua basílica catedral de los cristianos y noticia general de la condicion de estos bajo los sarracenos: 84—Demolicion de la basílica y ereccion de la Aljama de Abde-r-rahman I: 96—Muerte de este amir: ceremonias fúnebres y entierro que se le hace: 100—Continúa Hixem I la obra y la termina: descripcion de la Aljama primitiva: 105—Rivalizan los Umeyas de Córdoba con los Abassidas: obras suyas en la Mezquita: 109—Seduccion que la cultura mahometana ejerce en la grey cristiana sometida, y fortaleza de los que perseveran en la fé de Cristo: 117—Sensualismo asiático: razon de Estado á falta de celo religioso: persecucion y martirios: 132—Vicios en la constitucion de la familia musulmana: condicion de la mujer: la poligamia, el divorcio, etc.—Lucha de la verdad con el error: 134—Abnegacion y caridad de los mártires: 142—Crítica de los ritos y ceremonias muzlemitas: 146—Apostasías entre los mozárabes: 160—Por qué los cuatro sultanes que suceden á Hixem I no dejan en la mezquita obras grandes: 164—Paralelo entre el arte musulman y el arte cristiano: aplicacion de la fábula de Cástor y Pólux: 167—Obras de Abde-r-rahman An-nasír: carácter bizantino de la arquitectura bajo su reinado: 172—Obras de Al-hakem II: prolongacion de la mezquita y artistas de Constantinopla que trabajan en ella: las dos maksurahs: el Mihrab y su vestíbulo: 174—Estado de la Europa Cristiana y su arte al terminar el siglo X: 186—Decadencia del arte arábigo en tiempo de Almanzor: ensanche dado por éste á la Mezquita: la tribuna de la Alicama: la cámara de la limosna: 190—Crecimiento progresivo del Estado y del arte en la España cristiana: hechos que preludian la caida del Califado cordobés: 207—Conquista de Córdoba por S. Fernando: 214 | |
| PARTE SEGUNDA. Ereccion de la Mezquita en Catedral. | 218 |
| Empiezan en ella á fundarse capillas: carácter general de estas construcciones: 222—Fundacion de la primera Catedral cristiana: implantacion del arte ojival de Occidente en la Mezquita árabe: 224—Tolerancia artística: perpetuacion del estilo musulman: restauraciones moriscas: de quiénes fueron obra: 228—Estado y condicion de las personas de la secta vencida: moros mudéjares: 232—Continúan las fundaciones de capillas: principio del culto al arcángel S. Rafael declarado patrono de Córdoba: 237—Poder de la fé en el décimotercio siglo: hechos y reflexiones: 239—Período de turbulencias, desfavorable al arte: transaccion con la cultura islamita: asociacion de elementos opuestos: sincronismo en el arte, en la literatura, en las costumbres, en la política: fundacion de la capilla real por D. Enrique II: 242—Amalgama de los estilos gótico y sarraceno: su razon histórica y filosófica: 248—Tracto del siglo XIV al primer tercio del XVI: fundaciones de este período y memorias referentes á la historia de la Catedral hasta la ereccion del nuevo crucero: 255—Historia de la edificacion de la Catedral nueva: 276—Marcha del arte durante su construccion: el renacimiento y sus causas: razon de las diferencias entre el renacimiento italiano y el plateresco español: 291—Descripcion de la Catedral: hállanse en ella obras de todos los estilos desde el plateresco hasta el churrigueresco: 301—Siguen las fundaciones de capillas: viaje de Felipe II á Córdoba: 309—Fisonomía de la arquitectura en el siglo XVII y primera mitad del XVIII: memorias de la Catedral en este período: 317—Resúmen del estudio hecho en este templo: 339 | |
| CAPÍTULO III. Córdoba mozárabe. | 341 |
| Triste condicion de los mozárabes cordobeses: cisma introducido entre ellos: retrato ligero de algunos apóstatas: 342—Iglesias y monasterios de los mozárabes: forma general de las basílicas: 347—Santos y doctores insignes que florecieron en ellas: 357—Culto y ritual mozárabe: 359—Los monasterios de la ciudad y de la sierra, y mártires que produjeron: 361—Aspecto general de estas construcciones, y de la vida monástica en los siglos IX y X: 367—Cuadro de la gran persecucion que sufren las iglesias y monasterios en Europa de parte de los bárbaros del norte y de los sarracenos: destruccion de los templos y monasterios de Córdoba: 379—Renuévanse las persecuciones al acercarse la hora postrera del Califado: dispersion y cautiverio: 384 | |
| CAPÍTULO IV. Panorama de Córdoba en su estado actual. | 387 |
| La muralla y sus puertas: 389—El alcázar: 391—El puente y la Calahorra: 395—Iglesias, conventos y capillas: 397—Edificios árabes y moriscos: 404—Edificios del renacimiento: 405 | |
| CAPÍTULO V. Medina-Azzahra. | 407 |
| Construccion de sus alcázares: 408—Descripcion de sus bellezas, y escenas memorables en ellos ocurridas: 410—Su Mezquita: 417—Abandono y ruina lenta de estos palacios: 418—Cómo se fué paulatinamente olvidando la memoria de esta maravillosa poblacion: 419—Sus ruinas existen en la dehesa de Córdoba la vieja: carácter de los fragmentos que hemos recogido en ellas: 422 | |
| CAPÍTULO VI Y ÚLTIMO. La Sierra y la Campiña. | 426 |
| Vuelo por las montañas: Fuenteovejuna, Belalcázar, Pedroche, Espiel, Belmez, Cuzna, Trasierra: 431—Vuelo por la ribera: Aldea del Rio, Montoro, el Carpio, Villafranca, Alcolea, Almodóvar, Guadalcázar, Peñaflor, Palma del Rio: 435—Vuelo por la campiña: Castro el Rio, Bujalance, Cañete, Luque, Zuheros Doña Mencía, Baena, Espejo, Fernan-Nuñez, Montemayor, Montilla, Aguilar y el Lago de Zoñar, Cabra y su Sima, Lucena, Priego, Benamejí, Rute, Santaella: conclusion: 438 | |
decoracion
| Guia para la colocacion de las láminas. | |
|---|---|
| PÁGINAS. | |
| Portada. | |
| Curvas de los arcos empleados en los diversos estilos arquitectónicos. | 9 |
| Córdoba desde el castillo de la Calahorra. | 57 |
| Puerta del Puente, llamada por equivocacion puerta de Sevilla. | id. |
| Puerta de las Palmas, desde el patio. | 107 |
| Interior de la Mezquita. | 156 |
| Puerta de las Palmas. | 172 |
| Capilla del Mihrab. | 180 |
| Idem por ángulo ó interior de la capilla del Mihrab. | 181 |
| Ángulo de un tablero del Mihrab. | 182 |
| Plano de la Mezquita. | 192 |
| Esterior de la Mezquita. | 198 |
| Ornamentacion de una de sus puertas. | id. |
| Capilla de Villaviciosa. | id. |
| Puerta del Perdon. | 271 |
| Patio de la Catedral. | 274 |
| Plano de la Catedral. | 279 |
| Interior de la Catedral. | 304 |
| Puerta lateral de Sta. Marina. | 349 |
| Alamedas del Guadalquivir, con el puente y la Calahorra. | 395 |
| Iglesia de Sta. Marina. | 397 |
| Iglesia de S. Lorenzo. | 398 |
| Detalles: roseton de S. Miguel. | 399 |
| Torre de S. Nicolás de la villa. | id. |
| Claustro del convento de franciscanos. | 402 |
| Hospital de Espósitos. | id. |
| Detalles de la fachada del mismo. | id. |
| Vista de Córdoba desde los Mártires. | 404 |
| Capilla del hospital del Cardenal. | id. |
| Casa de Gerónimo Paez. | 406 |
| Fragmentos de los palacios de Medina-Azzahra. | 423 |