Se ha respetado la ortografía original, normalizándola a la grafía de mayor frecuencia.
Se ha respetado, en particular, como un recurso estilístico del autor, la combinación en una misma frase
de signos distintos de admiración e interrogación (¿! o ¡?).
Los errores obvios de imprenta han sido corregidos sin avisar.
Las páginas en blanco han sido eliminadas.
Se han añadido ilustraciones de adorno al final de todos los capítulos, pese a que en el original
sólo existían donde quedaba suficiente espacio libre.