XI

MIENTRAS tenéis, oh negros corazones!,
conciliábulos de odio y de miseria,
el órgano de Amor riega sus sones.
Cantan: oid: «La vida es dulce y seria».

XII

HELIOS

XIII

SPES

Las bellas mujeres aprestan coronas de flores,
y bajo los pórticos vense sus rostros de rosa;
y la más hermosa
sonríe al más fiero de los vencedores.

XIV

MARCHA TRIUNFAL

YA viene el cortejo!
Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines.
La espada se anuncia con vivo reflejo;
ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines!

LOS CISNES 

A
JUAN R. JIMENEZ

I

QUÉ signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello
al paso de los tristes y errantes soñadores?
por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello,
tiránico a las aguas e impasible a las flores?

II

EN LA MUERTE DE RAFAEL NÚÑEZ

Que sais je?

III

POR un momento, oh Cisne, juntaré mis anhelos
a los de tus dos alas que abrazaron a Leda,
y a mi maduro ensueño, aun vestido de seda,
dirás, por los Dioscuros, la gloria de los cielos.

MELANCOLÍA de haber amado,
junto a la fuente de la arboleda,
el luminoso cuello estirado
entre los blancos muslos de Leda!

IV

ANTES de todo, gloria a ti, Leda!
tu dulce vientre cubrió de seda
el Dios. Miel y oro sobre la brisa!
Sonaban alternativamente
flauta y cristales, Pan y la fuente.
Tierra era canto, Cielo sonrisa!

OTROS POEMAS

AL
DOCTOR ADOLFO ALTAMIRANO
 


I

RETRATOS

II

EN la forma cordial de la boca, la fresa
solemniza su púrpura; y en el sutil dibujo
del óvalo del rostro de la blanca abadesa
la pura frente es ángel y el ojo negro es brujo.
Al marfil monacal de esa faz misteriosa
brota una dulce luz de un resplandor interno,
que enciende en las mejillas una celeste rosa
en que su pincelada fatal puso el Infierno.
¡Oh, Sor María! ¡Oh, Sor María! ¡Oh, Sor María!
la mágica mirada y el continente regio,
¿no hicieron en un alma pecaminosa un día,
brotar el encendido clavel del sacrilegio?
Y parece que el hondo mirar cosas dijera,
especiosas y ungidas de miel y de veneno.
(Sor María murió condenada a la hoguera:
Dos abejas volaron de las rosas del seno.)

II

POR EL INFLUJO DE LA PRIMAVERA

LA dulzura del ángelus matinal y divino
que diluyen ingenuas campanas provinciales,
en un aire inocente a fuerza de rosales,
de plegaria, de ensueño de virgen y de trino.

III

LA DULZURA DEL ÁNGELUS...

LA dulzura del ángelus matinal y divino
que diluyen ingenuas campanas provinciales,
en un aire inocente a fuerza de rosales,
de plegaria, de ensueño de virgen y de trino.

IV

TARDE DEL TRÓPICO

ES la tarde gris y triste.
Viste el mar de terciopelo
y el cielo profundo viste
de duelo.

V

NOCTURNO

QUIERO expresar mi angustia en versos que abolida
dirán mi juventud de rosas y de ensueños,
y la desfloración amarga de mi vida
por un vasto dolor y cuidados pequeños.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
Y a veces lloro sin querer...

VI

CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA

A MARTÍNEZ SIERRA

JUVENTUD, divino tesoro,
ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro...
Y a veces lloro sin querer...

VII

TRÉBOL

DE DON LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE
A DON DIEGO DE SILVA VELÁZQUEZ

I

II

DE DON DIEGO DE SILVA VELÁZQUEZ
A DON LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE

III