De un extraño modo de idolatría que usaron los Mejicanos.
Como dijimos, que los Reyes Incas del Perú substituyeron ciertas estatuas de piedra hechas á su semejanza, que les llamaban sus Guaoiquíes ó hermanos, y les hacían dar la misma veneracion que á ellos; así los Mejicanos lo usaron con sus dioses; pero pasaron estos mucho más adelante, porque hacian dioses de hombres vivos, y era en esta manera: Tomaban un cautivo, el que mejor les parecia, y antes de sacrificarle á sus Idolos, ponianle el nombre de el mismo Idolo, á quien habia de ser sacrificado, y vestíanle y adornábanle de el mismo ornato que á su Idolo, y decían, que representaba al mismo Idolo. Y por todo el tiempo que duraba esta representacion, que en unas fiestas era de un año, y en otras era de seis meses, y en otras de menos, de la misma manera le veneraban y adoraban, que al propio Idolo, y comia, bebia y holgaba. Y cuando iba por las calles, salia la gente á adorarle, y todos le ofrecian mucha limosna; y llevábanle los niños, y los enfermos para que los sanase y bendijese, y en todo le dejaban hacer su voluntad, salvo, que porque no se huyese, le acompañaban siempre diez ó doce hombres, adonde quiera que iba. Y él, para que le hiciesen reverencia por donde pasaba, tocaba de cuando en cuando un cañutillo, con que se apercibia la gente para adorarle. Cuando estaba de sazon y bien gordo, llegada la fiesta, le abrian, mataban y comian, haciendo solemne sacrificio de él. Cierto pone lástima ver de la manera que Satanás estaba apoderado de esta gente, y lo está hoy dia de muchas, haciendo semejantes potages y embustes á costa de las tristes almas y miserables cuerpos que le ofrecen, quedándose él riendo de la burla tan pesada que les hace á los desventurados, mereciendo sus pecados que le deje el altísimo Dios en poder de su enemigo, á quien escogieron por dios y amparo suyo. Mas, pues se ha dicho lo que basta de las idolatrías de los Indios, síguese que tratemos del modo de religion ó supersticion, por mejor decir, que usan de sus ritos, de sus sacrificios, de templos, y ceremonias, y lo demás que á esto toca.