62 The following is the commencement of this romance:—

De los trofeos de amor
ya coronadas sus sienes,
muy gallardo entra Ganzul
a jugar cañas a Gelves,
en un hovero furioso,
que al ayre en su curso excede,
y en su pujança y rigor
un leve freno detiene.
La librea de los pajes
es roxa, morada, y verde,
divisa cierta y colores
de la que en su alma tiene:
todos con lanças leonadas
en corredores ginetes,
adornados de penachos,
y de costosos jaezes:
el mismo se trae la adarga,
en quien un fenix parece,
que en vivas llamas se abrasa,
y en ceniza se resuelve;
la letra si bien me acuerdo,
dize: Es inconveniente
poderse dissimular
el fuego que amor enciende, &c.

63

El que poblò las masmorras
De Christianos Caballeros.

64 The subjoined passage forms the latter part of this romance.

La hermosissima Balaja,
que llorosa en su aposento
las sinrazones del Rey
le pagavan sus cabellos
como tanto estruendo oyò
a un valcon salio corriendo,
y enmudecida le dixo,
dando vozes con silencio:
Vete en paz, que no vas solo,
y en mi ausencia ten consuelo,
que quien te echò de Xerez,
vno te echara de mi pecho:
El con la vista responde,
yo me voy, y no te dexo.
De las agravios de Rey
para tu firmeza a pelo,
Con esto passò la calle,
los ojos atras bolviendo
dos mil vezes: y de Andujar
tomò el camino derecho.

65 Such, for example, is the following ludicrous description of Hector’s funeral.

En las obsequias de Hector
esta la reyna Troyana
con la linda Policena
y con otras muchas damas
tambien estavan los Griegos
sino Achiles que faltava
que fue a la postre de todos
y en el tempo se assentava
frontero la reyna Elena
que por Hector lamentava
mirando su hermosura
con gran cuydado pensava
si Menelao no fuera
rey Griego la conquistara
para casarse con ella
segun era muy loçana
y assí triste y pensativo
no podia echar la habla
quando miro a Policena
en la coraçon le pesara, &c.

66

Con ravia esta el rey David
rasgando su coraçon
sabiendo que alli en la lid
le mataron a Absalon
cubriose la su cabeça
y subiose a un mirador
con lagrimas de sus ojos
sus canas regadas son
hablando de la su boca
dize esta lamentacion
o fili mi fili mi
o fili mi Absalon
que es de la tu hermosura
tu estremada perficion
los tus cabellos dorados
parecian rayos de sol
tus ojos lindos azules
que jacinta de Sion
o manos que tal hizieron
enemigos de razon, &c.

Any person who in those times was capable of making redondilla verses, must have found it very easy to produce such romances as this.

67 No vale las coplas de la Sarabanda, is a proverb of precisely the same signification as—No vale las coplas de Calainos, according to Sarmiento. See the remark, page 55. The two proverbs have probably been confounded, for the romance of Calainos is not in coplas.

68 The following is one of those pieces which may be regarded as untranslatable.

Rosafresca Rosafresca
tan garrida y con amor
quando y’os tuve en mis braços
no os sabia servir no
y agora que os servira
no os puedo yo averno.
Vuestra fue la culpa amigo
vuestra fue que mia no
embiastes me una carta
con un vuestro servidor
y en lugar de recaudar
el dixera otra razon
qu’erades casado amigo
alla en tierras de Leon
que teneys muger hermosa
y hijos como una flor.
Quien os lo dixo señora
no os dixera verdad no
que yo nunca entre en Castilla
ni alla en tierras de Leon
sino quando era pequeño
que no sabio de amor.

A piece, which is a companion to the above, commences thus:

Frontefrida, Frontefrida,
Frontefrida, y con amor,
Do todas las avecicas
Van tomar consolacion, &c.

The fiction on which this second song is founded must, notwithstanding its native beauty, appear a very absurd fancy to the naturalist, as it describes a nightingale wooing a turtle dove.

69 “Fizo assaz buenas canciones,” says the Marquis of Santillana, in his antiquated Spanish, speaking of his grandfather. The remaining notices which he gives of the origin of Spanish poetry communicate nothing, in addition to what has been already mentioned, on those things respecting which it is most desirable to be informed.

70 See Velasquez, according to Dieze, page 302.

71 See Sarmiento, page 345.

72 See the observations of Sarmiento, page 352.

73 An extract made from this treatise of the Marquis of Villena by Gregorio Mayans, may be found in the Origines de la lengua Española, tom. ii. pag. 321. The whole work probably exists in manuscript in Spanish libraries.

74 Tanto es el provecho, que viene desta dotrina a la vida civil, quitando ocio y ocupando los generosos ingenios en tan honesta investigacion, que las otras naciones desearon y procuraron haver entre si escuela desta dotrina, y por esso fue ampliada por el mundo en diversas partes.—The measure of this sonorous period will not be overlooked.

75 Temporum iniquitate sublimi virtute superata, honorem vitæ ac bonum nomen fallacibus delinimentis omnibus, quæ magnam quamque fortunam velut pedissequi comitantur, præferebat, says, in allusion to him, Nicolas Antonio, who at the same time refers to the Chronicles, from which he had drawn his information respecting the Marquis of Santillana.

76 This elegy is inserted along with other poems by the Marquis in all the editions of the Cancionero general, immediately after the spiritual poems. No complete collection of the works of this celebrated man has yet been printed.

77 That the Marquis had read Dante can scarcely be doubted, for he quotes him in this poem:—

Assi conseguimos de aquella manera,
Hasta que llegamos en somo del monte,
No menos cansados que Dante Acheronte.

78 Thus the two following stanzas are crowded with the names of authors, ancient and modern, with the view of shewing the loss which Spanish literature had sustained by the death of Villena.

Perdimos a Homero que mucho honorana
este sacro monte do nos habitamos
perdimos a Ovidio el que coronamos
del arbol laureo que muchos amava
Perdimos Horacio que nos invocava
en todos exordios de su poesia
assi disminuye la nuestra valia
que antiguos tiempos tanto prosperava.
Perdimos a Livio y a Mantuano
Macrobio, Valerio, Salustio, Magneo
pues no olvidemos al moral Agneo
de quien se loava el pueblo Romano
Perdimos a Julio y a Casaliano
Alano, Boecio, Petrarcha, Fulgencio
Perdimos a Dante, Gaufre, Terencio
Juvenal, Estacio, y Quintiliano.

79 Stanzas, like the following, deserve to be extracted from this work, as they are calculated to shew what might have been expected of the Marquis of Santillana, had he cultivated his talent for poetry under more favourable circumstances.

Mas yo a ti sola me plaze llamar,
o cithara dulce, mas que la d’Orfeo;
que tu sola ayuda, no dudo, mas creo
mi rustica mano podra ministrar.
O Biblioteca de mortal cantar,
fuente meliflua de magna eloquencia,
infunde tu grande y sacra prudencia
en mi, porque yo pueda tu planto esplicar.
A tiempo a la hora suso memorado,
assi como niño que sacan de cuna,
no se falsamente, o si por fortuna,
me vi todo solo al pie de un collado,
Salvatico espesso lexano a poblado
agreste desierto y tan espantable,
que temo verguenza, no siendo culpable,
quando por extenso lo aure recontado.
No vi la carrera de gentes cursada,
ni rastro exercido por do me guiasse,
ni persona alguna a quien demandasse
consejo a mi cuyta tan desmesurada;
Mas sola una senda poco visitada
al medio de aquella tan gran espessura,
bien como adarmento subiente a l’altura
de rayo Dianeo me fue demostrada.

80 Don Alvaro de Luna begins to speak in the first stanzas:—

Vi tesoros ayuntados
por gran daño de su dueño.
Assi como sombra o sueño
son nuestros dias contados:—
Y si fueron prorogados
por sus lagrimas algunos
desto no vemos ningunos
por nuestros negros pecados.
Abrid abrid vuestros ojos,
gentios, mirad a mi,
quanto vistes, quanto vi,
fantasmas fueron y antojos.
Con trabajos con enojos
usurpe tal señoria,
que si fue no era mia
mas endevidos despojos.
Casa, casa, guay de mi!
campo a campo alleguè
casa agena no dexè,
tanto quise quanto vi.
Agora pues ved aqui,
quanto valen mis riquezas
tierras villas fortalezas
tras quien mi tiempo perdi.

81 There is a singular pedantry, with a happy turn of versification, in a song which commences thus:—

Antes el rodante cielo
tornara manso y quieto,
y sera piadoso Aleto,
y pavoroso Metello.
Que yo jamas olvidasse
tu virtud,
vida mia y mi salud,
ni te dexasse.
Cesar afortunado
cessara de combatir,
y harian desdezir
al Priamides armado—
Quando yo te dexarè,
ydola mia,
ni la tu philosomia
olvidarè; &c.

82 It commences thus:

Gozate, gozosa, madre,
gozo de la humanidad,
templo de la Trinidad,
elegida por dios padre,
Virgen que por el oydo
concebiste,
gaude, virgen, mater Christi,
y nuestro gozo infinido!
Gozate, luz reverida,
segun el Evangelista
por la madre del Baptista
anunciado la venida,
de nuestro gozo Señora
que trayas
vaso de nuestro mexias
gozate pulchra y decora, &c.

In this way the Gozate is repeated through a series of stanzas.

83 Dieze, in his remarks on Velasquez, erroneously refers to the publication of Gregorio Mayans, for the proverbs in verse; but only the original proverbs, without versification, (refranes que dicen las viejas tras el huego) as collected by the Marquis, are given in the second volume of that work, p. 179. The greater part deserve to be better known, but many of them are unintelligible to foreigners.

84 See the note, page 24.

85 E que cosa es la poesia, que en nuestra vulgar (there is something equivocal here, for this term was not vernacular in the Castilian language) llamamos gaya sciencia, sino un fingimiento de cosas utiles, è veladas con muy fermosa cobertura, compuestas, distinguidas, escondidas, por certo cuento, peso, è medida.

86 He appeals to St. Isidore, whom he cites as a guarantee for this origin of poetry:—Isidro Cartaginès, santo Arzobispo Hispalense, assi lo pruebra y testifica, e quiere, que el primero que fizo rythmos y cantó en metro hay sido Moysen, y despues Joshue, David, Salomon, y Job.

87 Honestæ conditionis, says Nicolas Antonio, speaking of his family.

88 Only the supplement to this poem is contained in the Cancionero general. The poem itself was probably too long to be included in that collection. However, in the editions of the collected works of Mena (for instance, that which I have now before me, intitled—Todas las obras del famosissimo poeta Juan de Mena, &c. Anveres, 1552, 8º) which Dieze notices, it fills the greater portion of the volume, and is accompanied by a copious commentary by Fernan Nuñez.

89 The emphatic praise bestowed on this poem in Dieze’s observations on Velasquez, (page 168), according to which Juan de Mena “maintains to his advantage a comparison with all the poets of all ages,” is sufficient to prove Dieze’s deficiency in sound criticism.

90 The second stanza contains the theme, but it is very imperfectly expressed:—

Tus casos fallaces, Fortuna, cantamos
Estados de gentes que giras y trocas,
Tus muchas mudanzas, tus firmezas pocas,
Y las que en tu rueda quexosos hallamos.

91 Mena, politely enough, solicits permission of Fortune to read her a lesson:

Dame licencia, mudable Fortuna,
Porque yo blasme de ti lo que devo.

Then, in well turned antitheses, he allows her a sort of regularity which contradicts itself:—

Que tu firmeza es, no ser constante,
Tu temperamento es destemplanza,
Tu mas cierto orden es desordenanza, &c.

92 Providence appears as a most beautiful young woman:—

Una donzella tan mucho hermosa,
Que ante su gesto es loco quien osa
Otras beldades loar de mayores.

93 In the fourth stanza a patriotic flight seems to promise the recurrence of similar passages:

Como que creo, que fossen menores,
Que los Africanos, los hechos del Cid?
Ni que feroces menos en la lid
Entrassen los nuestros que los Agenores? &c.

On another occasion the author addresses an invocation to his native city Cordova:

O flor de saber y cabelleria,
Cordova madre, tu hijo perdona,
Si en los cantares, que agora pregona,
No divulgarè tu sabiduria, &c.

94 From the following stanzas the degree of talent possessed by Juan de Mena for the poetical description of natural objects, without allegory, may be fairly estimated.

Bien como medico mucho famoso
Que trae el estilo por mano seguido
En cuerpo de golpes diversos herido
Luego socorre alo mas peligroso,
Assi aquel pueblo maldito sañoso
Sintiendo mas daño de parte del Conde
Con todas sus fuerças juntando responde
Alli do el peligro mas era dañoso.
Alli disparavan bombardas y truenos
Y los trabucos tiravan ya luego
Piedras y dardos y hachas de fuego
Con que los nuestros hazian ser menos.
de Moros tenidos por buenos
Lançan temblando las sus azagayas,
Passan las lindes palenques y rayas,
Doblan sus fuerças con miedos agenos.
Mientra morian y mientra matavan
De parte del agua ya crecen las ondas
Y cobran las mares sobervias y hondas
Los campos que ante los muros estavan,
Tanto que los que de alli peleavan
A los navios si se retrayan,
Las aguas crescidas les ya defendian
Tornar a las fustas que dentro dexavan.

95 When the poet, in his ideal world, sees Don Alvaro, by a singular fancy he pretends not to know him, in order that he may question his guide (Providence) respecting him, in imitation of a similar passage in Homer:—

Tu, Providencia, declara de nuevo,
Quien es aquel Caballero, que veo,
Que mucho en el cuerpo parece a Tydeo,
E en consejo a Nestor el longevo.

Among other things Providence replies:—

Este cavalga sobre la Fortuna
Y doma su cuello con asperas riendas,
Y aunque del tenga tan muchas deprendas,
Ella no le osa tocar de ninguna.
Miralo, miralo en platica alguna,
Con humildes, no tanto feroces!
Como, indiscreto, y tu no conoces
Al Condojos estable Alvaro de Luna?

96 For instance, the word longevo in the verses quoted above.

97 The opening stanzas may be regarded as a poetic preface or dedication; but they gain nothing by that.

Al muy prepotente Don Juan el Segundo,
Aquel, con quien Jupiter tuvo tal zelo,
Que tanta de parte le haze del mundo,
Quanta a si misme se haze en el cielo;
Al gran d’España, al Cesar novelo,
Al que es con fortuna bien afortunado
Aquel, con quien cabe virtud y reynado,
A el las rodillas hincadas por suelo.

98 This poem is not to be found in the Cancionero general, but it is included in the Obras, mentioned in the note, page 92. Juan de Mena gave it the absurd title of Calamicleos, compounded from the latin calamitas and the Greek κλεος. It was afterwards called, simply, La Coronacion.

99 Most of these questions were not very difficult to answer; for instance, the following, which is preceded by three introductory stanzas in a very courtly style:—

Mostradme qual es aquel animal,
que luego se mueve en los quatro pies,
despues se sostiene en solos los tres,
despues en los dos va muy mas ygual.
Sin ser del especie quadrupedal
el curso que hizo despues reytera
assi que en los quatro d’aquesta manera
fenece el que nace de su natural.
Del hombre se halla ser gran enemigo,
porque lo hiere do nunca sospecha,
y donde mas plaze menos aprovecha
tanta ponçoña derrama consigo.
Dad vos Señor pues un tal castigo,
o de virtudes tal arma que vista,
porque alomenos punando resista
contra quien tiene tal guerra comigo.

100 The poem commences thus:—

Canta tu, Christiana musa,
La mas que civil batalla,
Que entre voluntad se halla
Y Razon, que nos accusa.

101 Nicolas Antonio, whom Dieze follows in his remarks on Velasquez, is the authority for these notices.

102 In the beginning of the sixteenth century, Spanish books were printed in Seville by German printers. At the end of an edition, probably the first, of the proverbs collected by the Marquis of Santillana, (see page 88,) are the following words, which Mayans y Siscar has reprinted:—Aqui se acaben los refranes—imprimidos en la muy noble y leal civdad de Sevilla por Jacobo Comberger, Aleman, año 1508.

103 On this subject Nicolas Antonio’s Bib. Hisp. vet. lib. x. cap. 6. may be compared with Velasquez and Dieze, page 165.

104 To this number they amount in the old folio edition, printed with gothic characters, which forms one of the literary curiosities of the library of Gottingen. Dieze, in his observations on Velasquez, page 177, gives a particular account of this, as well as of the succeeding editions of the Cancionero general.

105 With this spiritual composition, the Cancionero general commences. The reader will have enough in the first stanza:—

Enantes, que culpa fuesso cansada,
Tu, Virgen benigna, ya yves delante,
Tan lexos del crimen y del semejante,
Que sola quedaste daquel libertada, &c.

106 This silly conceit, which consists only of eight lines, commences thus:—

La M madre te muestra,
La A te manda adorar, &c.

107 The Ave begins thus:—

Ave, preciosa Maria,
Que se deve interpretar
Trasmontana de la mar,
Que los mareantes guia.

108 In the third strophe he thus addresses king Ferdinand:—

Gran señor, los, que creyeron
Estas consejeros tales,
De sus culmines reales
En lo mas hondo cayeron.
Si esto contradiran
Algunos con ambicion,
Testigos se les daran.
Uno sera Roboan,
Hijo del rey Solomon.

109 A new edition of Jorge Manrique’s Coplas, with glosses or poetic paraphrases by various authors, appeared at Madrid in 1779.

The following are the two first strophes, and the rhythmic structure of the rest is not less beautiful.

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
come se pasa la vida,
come se viene la muerte
tan callando:
quan presto se va el placer,
como despues de acordado
da dolor,
como a nuestro parescer
qualquiera tiempo pasado
fue mejor.
Pues que vemos lo presente
quan en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado
No se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera,
mas que duro lo que viò
pues que todo ha de pasar
por tal manera.

110 For instance, the following passage from a song by Juan de Mena:—

Ya dolor del dolorido,
Que con olvido cuydado,
Pues que antes olvidado
Me veo, que fallecido.
Ya fallece mi sentido &c.

Or:—

Cuydar me hace cuydado
Lo que cuydar no devria,
Y cuydando en lo passado
Por mi no passa alegria.

Such plays of words are to be found throughout the whole Cancionero.

111 The commencement of one of his songs, the two first strophes of which are subjoined, is exceedingly beautiful; but in the sequel the lyric spark is extinguished by pedantry.

Muy mas clara que la luna
sola una
en el mundo vos nacistes,
tan gentil, que no vecistes
ni tuvistes
competidora ninguna,
Desde niñez en la cuna
cobrastes fama, beldad,
con tanta graciosidad,
que vos doto la fortuna.
Que assi vos organizo
y formò
la composicion humana,
que vos soys la mas loçana,
soberana
que la natura criò.
Quien sino vos mereciò
de virtudes ser monarcha?
Quanto bien dixo Petrarcha,
por vos lo profetizo.

It would be absurd to attempt the translation of many of the specimens which are necessary to the illustration of this work; and with respect to these lines the tender breathing of the poetry would be entirely lost in a literal version.

112 Reason, like a talkative person, commences the dialogue, and has also the last word; she thus addresses her opponent:—

Pensamiento, pues mostrays
en vos misma claro el daño,
pregunt’os, que me digays
camino de tanto engaño,
do venis o donde vays
a tierra, que desconoce
muy presto la gente della
donde nace una querella,
y quien bien no le conoce
vive en ella.
Porque en ella ay una suerte,
d’una engañosa esparança
que el plazer nos da muerte,
por do el fin de su holgura
en trabajo se convierte.
Do sus glorias alcançadas,
puesto ya que sean seguras,
o con quantas amarguras
hallaras que son mezcladas
sus dulçuras!

113 He is particularly successful in expressing with old Spanish plainness the emotions of passion; as for instance in the following concluding strophes of a farewell song.

De vos me parto, quexando,
y de mi, muy descontento
de mi triste pensamiento.
Mi vivir lo va llorando
vuestro mal conocimiento.
Assi que por sola vos
yo de todos vo enemigo,
pues me parto, como digo,
mal con vos y mal con Dios,
y mal comigo.
Aunque desto en la verdad
poca culpa tengo yo,
que mi fé no se mudò,
vuesta mala voluntad
m’a traido en lo qu’ estò.
Por do mis cuytas agora
vuestras seran desde aqui,
pues por vos a vos perdi,
y por vos a Dios, señora,
y mas a mi.

114 What a picturesque storm of passion appears under the antiquated garb of the following stanzas! and with what a fantastic play of words are they interspersed!

La fuerça del fuego, que alumbra, que ciega
mi cuerpo, mi alma, mi muerte, mi vida,
do entrado hiere, do toca, do llega,
mata y no muere su llama encendida.
Pues que harè, triste, que todo me ofende?
Lo bueno y lo malo me causan congoxa,
quemandome el fuego que mata, qu’ enciende,
su fuerça que fuerça que ata, que prende,
que prende, que suelta, que tira, que afloxa.
Aso yre triste, que alegre me halle
pues tantos peligros me tienen en medio,
que llore, que ria, que grite, que calle,
ni tengo, ni quiero, ni espero remedio?
Ni quiero que quiera, ni quiero querer,
pues tanto me quiere tan raviosa plaga,
ni ser yo vencido, ni quiero vencer,
ni quiero pesar, ni quiero plazer,
ni se que me diga, ni se que me haga.

115 The following are the first and second strophes of this song. Love is here a hell, in which the thoughts burn.

Que tu beldad fue querer!
Mas a ti que a mi me quiero.
Tu beldad fue mensagero
de morir en tu poder.
Tu nubloso disfavor
me cerco sin fin eterno
d’unos fuegos qu’es amor
cuyo nombre es el infierno.
Qu’en su encendida casa
se queman mis pensamientos,
alli montan los tormentos
mis entrañas hazen brasa.
Alli sospiro los dias,
que morir no puede luego
alli las lagrimas mias
fortalezen mas en fuego.

116 This curious composition begins like a testamentary arrangement, and then immediately takes a poetic turn:—

Pues Amor quiere que muera,
y de tan penada muerte,
en tal edad,
pues que yo en tiempo tan fuerte,
quiero ordenar mi postrera
voluntad.
Pero ya que tal me siento,
que no lo podre hazer,
la que causa mi tormento
pues que tiene mi poder
ordene mi testamento.
Y pues mi ventura quiso
mis pensamientos tornar
ciegos, vanos,
no quiero otro paraiso,
sino mi alma dexar
en sus manos.
Pero que lleve de claro
la misma forma y tenor,
d’aquel que hizo d’amor
don Diego Lopez de Haro,
pues que yo muero amador.

117 The following is by a poet named Tapia.

Gran congoxa es esperar,
quando tarda el esperança,
mas quien tiene confiança
por tardar,
no deve desesperar.
Assi que vos, pensamiento,
que passays pena esperando,
galardon se va negando,
bien lo siento,
mas tened vos sufrimiento.
Y quiça podreys ganar
con firmeza sin dudança
lo cierto del esparança
que el tardar
no lo puede desviar.