»Yo al templo secular devoto llego:
«¡Buen Dios!» exclamó, «¡término seguro
»Dá á nuestro error, á nuestro afan sosiego,
»Dá fundar feliz prole y propio muro!
»Nueva Troya lo llames, ó del fuego
»Hurtados restos y de Aquíles duro,
»Salva el tesoro, tú, que va conmigo;
»Dí, ¿cuál norte, cuál voz, cuál rumbo sigo?