ÍNDICE

  Páginas.
I. Refiero mi aparición en Madrid, y hablo largamente de mi tío Rafael y de mis primas María Juana, Eloísa y Camila. I-5
II. Indispensables noticias de mi fortuna, con algunas particularidades acerca de la familia de mi tío y de las cuatro paredes de Eloísa. I-35
III. Mi primo Raimundo, mi tío Serafín y mis amigos. I-49
IV. Debilidad. I-63
V. Hablo de otra dolencia peor que la pasada y de la pobre Kitty. I-85
VI. Las cuatro paredes de Eloísa. I-97
VII. La comida en casa de Camila. I-111
VIII. En que se aclaran cosas expuestas en el anterior. I-123
IX. Mucho amor (¡oh, París, París!), muchos números y la leyenda de las cuentas de vidrio. I-127
X. Carrillo valía más que yo. I-145
XI. Los jueves de Eloísa. I-155
XII. Espasmos de aritmética que acaban con cuentas de amor. I-209
XIII. Ventajas de vivir en casa propia. — La noche terrible. I-233
XIV. Hielo. I-269
XV. Refiero cómo se me murió mi ahijado y las cosas que pasaron después. I-281
XVI. De cómo al fin nos peleamos de verdad. II-5
XVII. Sigo narrando cosas que vienen muy á cuento en esta verdadera historia. II-19
XVIII. De los diferentes procedimientos usados por los madrileños para salir á veranear. II-37
XIX. Idilio campestre, piscatorio, nadante, mareante y trapístico. — Mala sombra de todos los idilios de cualquier clase que sean. II-63
XX. Doy cuenta de la agravación de mis males y del remedio que les aplico. — Gonzalo Torres. II-89
XXI. Los lunes de María Juana. II-115
XXII. Varias cosillas que no debo dejar en el tintero, y la enfermedad de Eloísa. II-151
XXIII. De la más ruidosa y desagradable trapisonda que en mi vida ví. II-211
XXIV. Las liquidaciones de Mayo y Junio. II-255
XXV. Nabucodonosor. II-307
XXVI. Final. II-341