NOTAS DEL CAPÍTULO PRIMERO


[67] Esta palabra indica sencillamente los pueblos que hablan ó han hablado una de las lenguas llamadas semíticas. Esa designacion es del todo defectuosa, pero es uno de esos vocablos, como «arquitectura gótica», «cifras árabes», que es preciso conservar para entenderse mejor.

[68] Isaías, II, 1-4, y sobre todo los cap. XL y sig.; LX y siguientes; Miqueas, IV, 1 y sig. Es menester tener presente que la 2.ª parte del libro de Isaías, á partir del capítulo XL, no es de Isaías.

[69] Isa., LII, 13 y sig.; y LIII entero.

[70] Ester, IX, 27.

[71] Math., XXIII, 15; Josefo, Vita, 23; B. J., II, XVII, 10; VII, III, 3; Ant., XX, II, 4; Horac., Sat., I, IV; Juv., XIV, 96 y sig.; Tácito, Ann., II, 85; Hist., V, 5; Dion Cassius, XXXVII, 17.

[72] Mischna, Schebiit, X, 9; Talmud de Babil., Niddah, fol. 13 b; Jebamoth, 47 b; Kidduschin, 70 b; Midrasch, Jalkut Ruth, fol. 163 d.

[73] Carta apócrifa de Baruch, en Fabricius, Cod. pseud. V. T., II, 147 y sig.

[74] II libro de los Macabeos, cap. VII, y De Maccabæis atribuido á Josefo. Epístola á los Hebreos, XI, 33 y sig.

[75] III libro (apóc.) de los Macabeos; Rufino, sup. ad Jos., Contra Apionem, II, 5.

[76] Dan., VII, 13 y sig.

[77] Vendidad, XIX, 18, 19; Minokhired, trozo publicado en la Zeitschrift der Deutschen Morgenländischen Gesellschaft, I, 263; Boundehesch, XXXI. La falta de cronología segura para los textos zendo y pelvi deja mucha duda sobre estas semejanzas entre las creencias judías y persas.

[78] Virg., Egl., IV. El Cumæum carmen (V, 4) era una especie de apocalípsis sibilino empapado en la filosofía de la historia familiar al Oriente. Ver á Servius sobre este verso, y Carmina sibyllina, III, 97-817. Tác., Hist., V, 13.

[79] Luc., II, 25 y sig.