NOTAS DEL CAPÍTULO XXIII


[969] Luc., XIX, 11.

[970] Luc., XXII, 24 y sig.

[971] Math., XX, 20 y sig.; Marc., X, 35 y sig.

[972] Luc., XIX, 12-27.

[973] Math., XVI, 21 y sig.; Marc., VIII, 31 y sig.

[974] Math., XX, 17 y sig.; Marc., X, 31 y sig.; Luc., XVIII, 31 y sig.

[975] Math., XXIII, 39; Luc., XIII, 35.

[976] Math., XX, 28.

[977] Juan, XI, 56.

[978] Celebrábase la Pascua el 14 de Nisan. Esto supuesto en el año 33, el 1.º de Nisan correspondia al sábado, 21 de Marzo.

[979] Math., XXVI, 6; Marc., XIV, 3.—Luc., VII, 40, 43-44.

[980] En el Oriente, siempre que una persona nos es adicta, por un lazo de amistad ó bien de servidumbre, acostumbra acompañarnos y servirnos cuando vamos á comer á una casa extraña.

[981] Esa costumbre se practica aún en Sour.

[982] Necesario es recordar que los piés de los convidados no estaban, como entre nosotros, debajo de la mesa, sino extendidos á la altura del cuerpo encima del divan ó triclinium.

[983] Math., XXVI, 6 y sig.; Marc., XIV, 3 y sig.; Juan, XI, 2; XII, 2 y sig. Comp. Luc., VII, 36 y sig.

[984] Juan, XII, 12.

[985] Luc., XIX, 41 y sig.

[986] Mischna, Menachoth, XI, 2; Talm. de Babil., Sanhedrin, 14 b; Pesachim, 63 b, 91 a; Sota, 45 a; Baba metsia, 85 a. Segun lo que de esos pasajes resulta, Bethphage era una especie de pomœrium que se extendia al pié del basamento oriental del templo, y que tenía su cercado propio. Los pasajes Math., XXI, 1; Marc., XI, 1; Luc., XIX, 29, no indican claramente que Bethphage fuese una aldea, como la suponen Eusebio y S. Jerónimo.

[987] Math., XXI, 1 y sig.; Marc., XI, 1 y sig.; Luc., XIX, 29 y sig.; Juan, XII, 12 y sig.

[988] Luc., XIX, 38; Juan, XII, 13.

[989] La cifra de 120.000 que le atribuye Hecateo (en Josefo, Cont. Apion, I, 22), nos parece exagerada. Ciceron habla de Jerusalen como de una ciudad insignificante (ad Atticum, II, IX). Cualquiera que sea el sistema adoptado, es indudable que el antiguo recinto no pudo contener una poblacion cuádruple de la que hoy existe, la cual no llega á 15.000 habitantes. V. Robinson, Bib. Res., I, 421, 422; Fergusson, Topogr. of Jerus., p. 51; Forster, Syria and Palestine, p. 82.

[990] Jos., B. J., II, XIV, 3; VI, IX, 3.

[991] Juan, XII, 20 y sig.

[992] Math., XXI, 17; Marc., XI, 11.

[993] Math., XXI, 17-18; Marc., XI, 11, 12, 19; Luc., XXI, 37, 38.

[994] Juan, XII, 27 y sig. El tono exaltado de Juan y su preocupacion exclusiva del papel divino de Jesús han desterrado de la narracion las circunstancias de debilidad natural referidas por los sinópticos.

[995] Luc., XXII, 43; Juan, XII, 28-29.

[996] Math., XVIII, 36 y sig.; Marc., XIV, 32 y sig.; Luc., XXII, 39 y sig.

[997] Esto se comprende tanto ménos cuanto que Juan pone mucha afectacion en restablecer las circunstancias que le son personales y de las que fué el único testigo (XIII, 23; XVIII, 15 y sig.; XIX, 26 y sig., 35; XX, 2; XXI, 20 y sig.).

[998] Math., XXVI, 1-5; Marc., XIV, 1-2; Luc., XXII, 1-2.

[999] Math., XXI, 46.

[1000] Math., XXVI, 55.

[1001] Juan, XII, 6.

[1002] Juan ni siquiera habla de una paga pecuniaria.

[1003] Juan, VI, 65; XII, 6.

[1004] Juan, VI, 65, 71-72; XII, 6; XIII, 2, 27.

[1005] Math., XXVII, 3 y sig.

[1006] Math., XXVI, 1 y sig.; Marc., XIV, 12; Luc., XXII, 7; Juan, XIII, 29.

[1007] Sistema de los sinópticos (Math., XXVI, 17 y sig.; Marc., XIV, 12 y sig.; Luc., XXII, 7 y sig., 15). Pero Juan, cuya narracion tiene en esa parte una autoridad preponderante, supone que Jesús murió el dia mismo en que se comia el cordero (XIII, 1-2, 29; XVIII, 28; XIX, 14, 31). El Talmud hace tambien morir á Jesús «la víspera de Pascua.» (Talm. de Babil., Sanhedrin, 43 a, 67 a.)

[1008] Juan, XIII, 1.

[1009] Math., XXVI, 21 y sig.; Marc., XIV, 18 y sig.; Luc., XX, 21 y sig.; Juan, XIII, 21 y sig.; XXI, 20.

[1010] Juan, XIII, 21 y sig., el cual desvanece la inverosimilitud de la narracion de los sinópticos.

[1011] Luc., XXII, 20.

[1012] I Cor., XI, 26.

[1013] Math., XXVI, 26-28; Marc., XIV, 22-24; Luc., XXII, 19-21; I Cor., XI, 23-25.

[1014] Cap. VI.

[1015] Cap. XIII-XVII.

[1016] Juan, XIII, 14-15.—Math., XX, 26 y sig.; Luc., XXII, 26 y sig.

[1017] Juan, XIII, 1 y sig. Los discursos colocados por Juan á continuacion del relato de la Cena no pueden considerarse como históricos. Están llenos de giros y expresiones impropias del estilo de los discursos de Jesús, y, por el contrario, establecen muy bien el lenguaje habitual de Juan. Por ejemplo, la expresion «hijitos» en vocativo (Juan, XIII, 33) es muy frecuente en la primera epístola de Juan. Esa expresion no parece haber sido familiar á Jesús.

[1018] Juan, XIII, 33-35; XV, 12-17.

[1019] Luc., XXII, 24-27.—Juan, XIII, 4 y sig.

[1020] Math., XXVI, 29; Marc., XIV, 25; Luc., XXII, 18.

[1021] Luc., XXII, 29-30.

[1022] Luc., XXII, 36-38.

[1023] Math., XXVI, 31 y sig.; Marc., XIV, 29 y sig.; Luc., XXII, 33 y sig.; Juan, XIII, 36 y sig.