NOTAS DEL CAPÍTULO XXIV
[1024] Juan, XIII, 30.
[1025] La circunstancia de un canto religioso, referida por Math., XXVI, 30, y Marc., XIV, 26, proviene de la opinion que tienen esos dos evangelistas de que la última comida de Jesús fué la comida pascual. Ántes y despues de la comida pascual se cantaban Salmos. Talm. de Babilonia, Pesachim, cap. IX, 118 a.
[1026] Math., XXVI, 36; Marc., XIV, 32; Luc., XXII, 39; Juan, XVIII, 1-2.
[1027] Math., XXVI, 47; Marc., XIV, 43; Juan, XVIII, 3, 12.
[1028] Math., XXVI, 47; Marc., XIV, 43; Luc., XXII, 47; Juan, XXVIII, 3; Hech., 1, 16.
[1029] Tradicion de los sinópticos. En la narracion de Juan, Jesús se nombra á sí mismo.
[1030] Sobre este punto las dos tradiciones están de acuerdo.
[1031] Juan, XVIII, 10.
[1032] Marc., XIV, 51-52.
[1033] En materia criminal no se admitian sino testigos oculares. Mischna, Sanhedrin, IV, 5.
[1034] Talm. de Jer., Sanhedrin, XIV, 16; Talm. de Babil., mismo trat., 43 a, 67 a.—Schabbath, 104 b.
[1035] Math., XXVII, 63; Juan, VII, 12, 47.
[1036] Juan, XVIII, 13 y sig. Ésta es la mejor prueba del valor histórico del cuarto evangelio. Juan es el único que refiere esta circunstancia.
[1037] Math., XVI, 69 y sig.; Marc., XIV, 66 y sig.; Luc., XXII, 54 y sig.; Juan, XVIII, 15 y sig., 25 y sig.
[1038] Math., XVI, 57; Marc., XIV, 53; Luc., XXII, 66.
[1039] Math., XXIII, 16 y sig.
[1040] Math., XXVI, 64; Marc., XIV, 62; Luc., XXII, 69. Juan no sabe una palabra de esa escena.
[1041] Levit., XXIV, 14 y sig.; Deuter., XIII, 1 y sig.
[1042] Luc., XXIII, 50-51.
[1043] Juan, XVIII, 31; Jos., Ant., XX, IX, 1.
[1044] Math., XXVI, 67-68; Marc., XIV, 65; Luc., XXII, 63-65.
[1045] Math., XXVII, 1; Marc., XV, 1; Luc., XXII, 66; XXIII, 1; Juan, XVIII, 28.
[1046] Jos., Ant., XV, XI, 5; B. J., VI, II, 4.
[1047] Filon, Legatio ad Caium, § 38. Jos., B. J., II, XIV, 8.
[1048] En el lugar donde está hoy dia el serrallo del bajá de Jerusalen.
[1049] Juan, XVIII, 28.
[1050] La voz griega βῆμα habia pasado al siro-caldeo.
[1051] Jos., B. J., II, IX, 3; XIV, 8; Math., XXVII, 27; Juan, XVIII, 33.
[1052] Juan, XVIII, 29.
[1053] Virg., Æn., XII, 121; Marcial, Epig., I, XXXII; X, XLVIII; Plutarco, Vida de Romulus, 29. Comp. la hasta pura, condecoracion militar. Orelli y Henzen, Inscr. lat., núms. 3.574, 6.852, etc. En esta hipótesis, Pilatus es una voz de la misma forma que Torquatus.
[1054] Filon, Leg. ad Caium, § 38.
[1055] Jos., Ant., XVIII, III, 1, init.
[1056] Jos., Ant., XVIII, II-IV.
[1057] Talm. de Babil., Schabbath, 33 b.
[1058] Filon, Leg. ad Caium, § 38.
[1059] Jos., Ant., XVIII, III, 1 y 2; Bell. jud., II, IX, 2 y sig.; Luc., XIII, 1.
[1060] Jos., Ant., XVIII, IV, 1-2.
[1061] Juan, XVIII, 35.
[1062] Math., XXVII, 19.
[1063] Luc., XXIII, 2, 5.
[1064] Math., XXVII, 11; Marc., XV, 2; Luc., XXIII, 3; Juan, XVIII, 33.
[1065] Juan, XVIII, 38.
[1066] Hech., XVIII, 14-15.
[1067] Tácito (Anal., XV, 44) presenta la muerte de Jesús como una ejecucion política de Poncio Pilato. Pero cuando escribia Tácito, la política romana respecto á los cristianos habia cambiado. Se los miraba como culpables de liga secreta contra el Estado. Natural era que el historiador latino creyese que Pilato habia hecho morir á Jesús obedeciendo á razones de seguridad pública. Josefo es mucho más exacto (Ant., XVIII, III, 3).
[1068] Marc., XV, 10.
[1069] Math., XXVII, 20; Marc., XV, 11.
[1070] El nombre de Jesús ha desaparecido en muchos de los manuscritos. Sin embargo, esta opinion tiene en su apoyo grandes autoridades.
[1071] Math., XXVII, 16.
[1072] S. Jerón., In Math., XXVII, 16.
[1073] Marc., XV, 7; Luc., XXIII, 19; Juan (XVIII, 40), presentándole como un ladron, parece ser aquí mucho ménos verídico que Márcos.
[1074] Math., XXVII, 26; Marc., XV, 15; Juan, XIX, 1.
[1075] Jos., B. J., II, XIV, 9; V, XI, 1; VII, VI, 4; Tito Livio, XXXIII, 36; Quinto Curcio, VII, XI, 28.
[1076] Math., XXVII, 27 y sig.; Marc., XV, 16 y sig.; Luc., XXIII, 11; Juan, XIX, 2.
[1077] Luc., XXIII, 16, 22.
[1078] Juan, XIX, 7.
[1079] Juan, XIX, 9; Luc., XXIII, 6 y sig.
[1080] En esto hay probablemente una primera tentativa de «armonía de los evangelios.» Lúcas habria tenido á la vista un relato en el cual se atribuiria, por error, á Heródes la muerte de Jesús. Y para no sacrificar por completo esa version, hizo uso de las dos tradiciones con tanto mayor motivo, cuanto que acaso sabía vagamente que Jesús (segun Juan nos lo afirma) compareció ante tres autoridades. Lúcas parece tener, en otros muchos casos, un conocimiento remoto de los hechos que figuran en la narracion de Juan. Por lo demás, el tercer evangelio contiene, respecto á la historia de la crucifixion, una serie de adiciones que sin duda tomó el autor de un documento más reciente, y cuyo arreglo se hizo de modo que se echa de ver la marcada intencion de edificar á los lectores.
[1081] Juan, XIX, 12, 15.—Luc., XXIII, 2. Para apreciar mejor la exactitud del colorido de este cuadro de los evangelistas, véase á Filon, Leg. ad Caium, § 38.
[1082] Math., XXII, 24-25.
[1083] Juan, XIX, 7.
[1084] Deuter., XIII, 1 y sig.