NOTAS:

[86] Heiligenstadt es un barrio de Viena. Beethoven estaba allí por una temporada.

[87] El nombre fué olvidado en el manuscrito.

[88] A propósito de esta queja dolorosa, quiero hacer una observación, que creo no ha sido hecha antes nunca. Se sabe que, al final del segundo trozo de la Sinfonía pastoral, la orquesta hace escuchar el canto del ruiseñor, del cuco y de la codorniz; y puede decirse, además, que casi toda la sinfonía está tejida de cantos y de murmullos de la naturaleza. Los tratadistas de estética han discutido mucho acerca de la cuestión de saber si se debía o no aprobar estos ensayos de música imitativa. Ninguno de ellos advirtió que Beethoven no imitaba nada, puesto que nada oía: creaba en su espíritu un mundo que había muerto para él. Y esto es lo que hace más conmovedora esa evocación de los pájaros, puesto que el único modo que le quedaba de escucharlos era haciéndolos cantar dentro de sí mismo.

[89] Probablemente escrita en 1801.

[90] Stephan von Breuning.

[91] Zmeskall (?). Era secretario áulico en Viena y fué siempre muy adicto a Beethoven.

[92] Op. 18, número 1.

[93] Nohl, en su edición de las Lettres de Beethoven, ha suprimido las palabras: und den Schöpfer (y el Creador).

[94] Eleonora.

[95] Me ha parecido que no carece de interés reproducir las dos cartas siguientes, porque hacen conocer a estas excelentes personas, los más fieles amigos de Beethoven. Por los amigos se puede juzgar al hombre.

[96] Se notará que los amigos de este tiempo, aun cuando se estimasen mucho, tenían afecciones menos impacientes que las nuestras. Beethoven contesta a Wegeler diez meses después de recibida su carta.

[97] Beethoven no dudaba que escribía entonces su última obra: el segundo finale de su cuarteto, op. 130. Estaba en la casa de su hermano, en Gneixendorf, cerca de Krems, en el Danubio.

[98] Duque de Achat (?).

[99] Beethoven, a punto de carecer de dinero, se había dirigido a la Sociedad Filarmónica de Londres y a Moscheles, que estaba por entonces en Inglaterra, tratando de organizar un concierto en su beneficio. La Sociedad tuvo la generosidad de enviarle inmediatamente cien libras esterlinas, a cuenta; y él se sintió conmovido hasta el fondo de su corazón. “Era un espectáculo desgarrador, dice un amigo, verlo cuando recibió esta carta unir las manos y sollozar de alegría y de gratitud”. En la emoción, la herida volvió a abrirse. Quiso todavía dictar una carta para dar gracias a los “nobles ingleses, que se habían interesado por su triste suerte”; les prometía una obra: su Décima Sinfonía, una obertura, todo lo que quisieran. “Nunca hasta hoy, decía, comenzaré una obra con tanto amor como la haré para ellos”. Esta carta es del 18 de marzo, y el 26 había muerto.

[100] En francés en el texto, menos la última palabra.

[101] “La ejecución de Beethoven, como pianista, no era correcta, y su digitación tenía a menudo faltas; la calidad del sonido era descuidada. Pero ¿quién iba a pensar en el ejecutante? Absorbían desde luego sus pensamientos, de cualquier manera que sus manos los expresaran”. (Barón de Trémont, 1809).

[102] Las palabras subrayadas están en francés en el original.—Ya hemos dicho antes que esta carta Cherubini no la contestó nunca.