NOTAS:

[264] Poesías, XLIX.

[265] Carta de septiembre de 1512, a propósito de lo que había dicho sobre el saqueo de Prato por los Imperiales, aliados de los Médicis.

[266] Carta de Miguel Ángel a Buonarroto (septiembre de 1512).

[267] “No soy un loco, como os imagináis...”. (Miguel Ángel a Buonarroto, septiembre de 1515).

[268] Miguel Ángel a Buonarroto (septiembre y octubre de 1512).

[269] En 1545.

[270] Donato Giannotti fué para quien hizo Miguel Ángel el busto de Brutus. Algunos años antes de El Diálogo, en 1536, Alejandro de Médicis había sido asesinado por Lorenzino, quien fué celebrado como un nuevo Bruto.

[271] De’giorni che Dante consumò nel cercare l’Inferno e’l Purgatorio. La cuestión que discuten los amigos es la de saber cuántos días pasó Dante en el infierno: ¿fué del viernes en la tarde al sábado en la tarde, o del jueves en la tarde al domingo por la mañana? Se recurre a Miguel Ángel, quien conocía la obra del Dante mejor que nadie.

[272] Miguel Ángel, o Giannotti, que habla en nombre suyo, tiene cuidado de distinguir de los tiranos a los reyes hereditarios o príncipes constitucionales: “Yo no hablo aquí de los príncipes que poseen su poder por la autoridad de los siglos o por la voluntad del pueblo, y que gobiernan sus ciudades en perfecto acuerdo espiritual con el pueblo”.

[273] Mayo 6 de 1527.

[274] Expulsión de Hipólito y Alejandro de Médicis (mayo 17 de 1527).

[275] Julio 2 de 1528.

[276] Busini, según las confidencias de Miguel Ángel.

[277] Condivi. “Y seguramente, agrega Condivi, hubiera hecho mejor escuchando el buen consejo; porque cuando los Médicis volvieron fué decapitado”.

[278] Carta de Miguel Ángel a Battista della Palla (septiembre 25 de 1529).

[279] Segni.

[280] Carta de Miguel Ángel a Battista della Palla (septiembre 25 de 1529).

[281] Octubre 22 de 1529.

[282] Le escribió otras cartas conjurándolo para que volviera.

[283] Cuatro días antes, su pensión le había sido retirada por decreto de la Señoría.

[284] Según una carta de Miguel Ángel a Sebastián del Piombo, debía también pagar a la Comuna una multa de 1,500 ducados.

[285] “Cuando el Papa Clemente y los españoles pusieron sitio a Florencia—cuenta Miguel Ángel a Francisco de Holanda—los enemigos fueron mucho tiempo detenidos por las máquinas que yo hice construir sobre la terraza. Una noche hacía yo que se cubriera el exterior de los muros con sacos de lana; otra, mandaba cavar fosos para llenarlos de pólvora y hacerlos estallar, quemando a los Castellanos de tal modo que saltaran por el aire sus miembros desgarrados... ¡Para eso sirve la pintura! para las máquinas y los instrumentos de guerra; para dar una forma conveniente a las bombardas y a los arcabuces; para construir puentes y confeccionar escalas, y sobre todo para los planos y las proporciones de las fortalezas, de los bastiones, de los fosos, de las minas y de las contraminas...”. (Francisco de Holanda: Diálogo sobre la pintura en la ciudad de Roma. Tercera parte, 1549).

[286] Carta de Sebastián del Piombo a Miguel Ángel (abril 29 de 1531).

[287] Condivi. Desde el 11 de diciembre de 1530, la pensión de Miguel Ángel fué restablecida por el Papa.

[288] Otoño de 1530. La estatua está en el Museo Nazionale de Florencia.

[289] En 1544.

[290] En estos mismos años, los más sombríos de su vida, Miguel Ángel, por una reacción salvaje de su naturaleza contra el pesimismo cristiano que lo ahogaba, ejecutó obras de un paganismo audaz, como la Leda acariciada por el Cisne—1529-1530—la cual, pintada para el duque de Ferrara, obsequiada después por Miguel Ángel a su discípulo Antonio Mini, fué llevada por este último a Francia donde se dice que fué destruida por el año de 1643, a causa de su aspecto lascivo, por Sublet des Noyers. Un poco más tarde, Miguel Ángel pintó para Bartolommeo Bettini, una Venus acariciada por el amor, de la cual Pontormo hizo un cuadro que está en los Uffizi. Otros dibujos de un impudor grandioso y severo son probablemente de la misma época. Carlos Blanc describe uno de ellos: “En él se ven los transportes de una mujer violada, que se defiende contra un robusto raptor, pero no sin expresar un involuntario sentimiento de dicha y orgullo”.

[291] La Noche fué esculpida probablemente en el otoño de 1530; estaba terminada en la primavera de 1531; la Aurora, en septiembre de 1531; el Crepúsculo y el Día, un poco después. Véase doctor Ernst Steinmann: Das Geheimnis der Medicigraber Michel Angelos, 1907, Hiersemann. Leipzig.

[292] Poesías, CIX, 16, 17. Según Frey de fecha de 1545.

[293] Miguel Ángel imagina un diálogo entre Florencia y los florentinos desterrados.

[294] Poesías, CIX, 48. Véase Apéndice VII.

[295] Carta de Sebastián del Piombo a Miguel Ángel, de 24 de febrero de 1531. Era la primera carta que le escribía después del saqueo de Roma:

“Dios sabe cuán feliz he sido porque después de tantas miserias y peligros, el Todopoderoso nos haya dejado vivos y con buena salud por su misericordia y su piedad. Cuando pienso en ello me parece una cosa verdaderamente maravillosa... Ahora, compadre mío, que hemos pasado por el agua y por el fuego y hemos sufrido cosas inimaginables, demos gracias a Dios por todo, y pasemos al menos el resto de nuestra vida en el mayor reposo posible. Hay que contar muy poco con la Fortuna, porque es pérfida y dolorosa...”.

En esta época se violaba la correspondencia. Sebastián recomendaba a Miguel Ángel, considerado como sospechoso, que desfigurara su escritura.

[296] Poesías, XXXVIII. Véase Apéndice VIII.

[297] “...Non voria che ve fachinasti tanto...”. Carta de Pier Paolo Marzi a Miguel Ángel, junio 20 de 1531. Véase carta de Sebastián del Piombo a Miguel Ángel (junio 16 de 1531).

[298] Carta de Giovanni Battista di Paolo Mini a Valori, de 29 de septiembre de 1531.

[299] “...Né aliquo modo laborare debeas, nisi in sepultura et opera nostra, quam tibi commisimus...”.

[300] Carta de Benvenuto della Volpaja a Miguel Ángel. Noviembre 26 de 1531.

[301] “Si no tuvierais el escudo del Papa, le escribe Sebastián, saltarían como serpientes”. (Saltariano come serpenti.) Marzo 5 de 1532.

[302] Ya no se trataba más que de entregar para la tumba, que debía ser levantada en San Pedro Ad Víncula, seis estatuas comenzadas y no terminadas:—sin duda el Moisés, la Victoria y los Esclavos y las figuras de la gruta Boboli.

[303] Carta de Sebastián del Piombo a Miguel Ángel (abril 6 de 1532).

[304] Muchas veces Clemente VII tuvo que tomar la defensa de Miguel Ángel, contra su sobrino Alejandro. Sebastián del Piombo cuenta a Miguel Ángel una escena de este género en la cual “el Papa habló con tanta vehemencia, furor, y resentimiento, en términos tan terribles, que no es permitido escribirlos”. (Agosto 16 de 1533).

[305] Condivi.

[306] Miguel Ángel había ejecutado parcialmente siete estatuas, y las dos tumbas de Lorenzo de Urbina y de Julián de Nemours y la Madona. No había comenzado las cuatro estatuas de los ríos, que quería hacer, y abandonó a otros las figuras para las tumbas de Lorenzo el Magnífico y de Julián, hermano de Lorenzo.

[307] Vasari preguntó a Miguel Ángel en 17 de marzo de 1563, “que qué pensaba hacer respecto a las pinturas sobre los muros”.

[308] No se supo siquiera dónde colocar las estatuas ya hechas, ni cuáles había querido hacer para los nichos que estaban vacíos. En vano Vasari y Ammanati, encargados por el duque Cosme I de acabar la obra emprendida por Miguel Ángel, se dirigieron a él: no se acordaba de nada. “La memoria y el espíritu se me han anticipado, escribía en agosto de 1557, para esperarme en el otro mundo”.

[309] Miguel Ángel recibió los derechos de ciudadano romano el 20 de marzo de 1546.

[310] Buonarroto, muerto de la peste en 1528.

[311] En junio de 1534.

[312] Poesías, LVIII. Véase Apéndice IX.

[313] Poesías, XLIX. Véase Apéndice X.