NOTAS:
[10] Es preciso que el lector advierta que todas las palabras subrayadas puestas en boca de Antonio Ferrer son textuales, pues ya sabemos que era español.
[11] Así es; quiero decir, el rey nuestro señor no quiere que éstos sus fidelísimos vasallos sufran hambre.
[12] No se os haga daño, señores.
[13] Abundancia, abundancia. Un poco de sitio por caridad. Pan, pan. ¡Á la cárcel, á la cárcel! ¿Qué es esto?
[14] Tarifa.