NOTAS.


[1] Es decir, después que los atenienses, obtenida una victoria naval, se apoderaron de Cícico. (Véase Tucídides, lib. VIII, § 107.)

[2] Los sucesos relatados en este capítulo corresponden a los años 411 y 410 antes de Jesucristo.

[3] Comp. Tucídides, lib. VIII, §§ 35 y 84.

[4] Promontorio y ciudad de la Tróade.

[5] Ciudad del Quersoneso.

[6] Había sido recientemente vencido por los atenienses entre Sesto y Abido.

[7] Desterrado de Atenas.

[8] Comp. Justino, lib. V, cap. IV.

[9] Siempre que los griegos hablan del rey o del Gran rey (μέγας βασιλεύς), se entiende del de Persia.

[10] No se le conoce más que por este pasaje.

[11] Ciudad de Tracia en el golfo de Melas.

[12] El texto de esta carta está en dialecto vulgar lacedemonio.

[13] En griego, ἐπιβάτης (soldado de marina).

[14] El año anterior. (Véase Tucídides, lib. VIII, § 85.)

[15] El ἁρμοστής era el gobernador o magistrado superior de una colonia.

[16] Entre Atenas y las fronteras de Beocia.

[17] En griego πρόξενος (unido por la hospitalidad).

[18] Este no es el grande Aníbal, hijo de Amílcar, sino el de Giscón. (Véase Diodoro Sículo, lib. XIII, cap. XLIII.)

[19] Correspondiente al 409 antes de la era cristiana.

[20] Tropas ligeras.

[21] Ciudad de Jonia.

[22] Tropas pesadamente armadas.

[23] Ciudad importante en tiempo de Heródoto, pero en el de Jenofonte puerto y promontorio completamente deshabitado.

[24] Montaña situada a 40 estadios de aquella ciudad.

[25] Comp. Tucídides, lib. VIII, § 26.

[26] Por los cartagineses.

[27] Ciudad y promontorio de Mesenia.

[28] Véase Tucídides, lib. III, y Diodoro Sículo, lib. XII, cap. LIX.

[29] Corresponde al 408 antes de Cristo.

[30] Los calcedonios habían abandonado el partido ateniense y recibido un gobernador lacedemonio.

[31] Templo de Hércules.

[32] Terámenes, Trasilo y Trasíbulo.

[33] Habitantes de las cercanías de Esparta.

[34] Nuevamente admitidos como ciudadanos.

[35] Célebre por el Nudo gordiano.

[36] Del año 407 antes de la era vulgar.

[37] En griego κάρανος, palabra que se encuentra poquísimas veces en los autores, pues es de origen persa.

[38] Llanura cercana a una ciudad de la Lidia, del mismo nombre.

[39] Sátrapa de Frigia.

[40] Ciudad de Laconia.

[41] Comp. Plutarco, Alcibíades, 34.

[42] Sobre la vuelta de Alcibíades, además de su biografía en Plutarco, véase Justino, lib. V, cap. IV.

[43] Comp. Plutarco, Alcibíades, 34.

[44] Poco antes de que partiese Alcibíades de Atenas para Andros.

[45] En el mismo año 407 antes de nuestra era.

[46] Comp. Tucídides, lib. VIII, § 48.

[47] Cerca de una peseta diaria.

[48] Valiendo la mina 100 dracmas, eran unas 3000 pesetas al mes.

[49] Aproximadamente quince céntimos.

[50] Ciudad cercana a Colofón.

[51] En la isla de Quíos.

[52] Lugar desconocido.

[53] Comp. Diodoro Sículo, lib. XIII, cap. LXXIV.

[54] El de 406 antes de Cristo.

[55] Dodwel, según sus cálculos astronómicos, señala a este eclipse la fecha del 15 de abril del año 406 antes de Jesucristo.

[56] En griego θαλασσοκράτωρ.

[57] Hay que añadir otros dos generales.

[58] Como las embarcaciones eran muy bajas, la cubierta se cubría con unas telas que protegían de la intemperie y de los ardores del sol a la tripulación.

[59] Hoy el cabo del Santo Ángel (Ἄγιος Ἄγγελος).

[60] Era un hijo natural del gran Pericles.

[61] En el año 406 antes de la era cristiana.

[62] Es decir, el encargado de dar a cada ciudadano pobre dos óbolos tomados del tesoro público, para acreditar el derecho a entrar en el teatro.

[63] Fiestas de Minerva Atenea: duraban tres días y se inauguraban con un gran banquete de las fratrias atenienses.

[64] Este rasgo de la entereza de Sócrates es verdaderamente admirable, pues fue el único que no se dejó intimidar por las medidas revolucionarias de la plebe.

[65] Canono había hecho decretar que cuando varias personas fuesen acusadas todas de un mismo crimen, se instruyese una causa especial e independiente para cada una de ellas.

[66] Divinidad superior de la mitología griega correspondiente al Júpiter de la romana.

[67] Si se hubiese adoptado esta proposición, hábilmente presentada y elocuentemente defendida por Euriptólemo, indudablemente se hubieran salvado los acusados, pues era imposible probar contra ellos cargo alguno individual.

[68] Véase Tucídides, lib. VIII, §§ 67 y 98.

[69] La dignidad de navarco (ναύαρχος) era una de las superiores en la marina.

[70] Del año 406 antes de Cristo.

[71] Los que se hallaban en Eólida, en Jonia y en las Islas. (Véase Diodoro Sículo, lib. XII, cap. C.)

[72] Véase esta genealogía en la edición de Jenofonte de Weiske, t. IV, pág. 58.

[73] El 405 antes de nuestra era.

[74] Hoy los gelos o pueblos de la provincia persa del Ghilán.

[75] Se había retirado a su castillo del Quersoneso. (Véase lib. I, cap. V.)

[76] Los atenienses enviaban a Delos cada año una embajada sagrada o teoría (θεωρία), sobre la famosa nave de Teseo, con un coro de jóvenes y doncellas para entonar las alabanzas de Apolo. El navío en que se embarcaba esta teoría se llamaba Páralos, de Páralo, héroe ateniense y amigo de Teseo, que por primera vez había equipado una nave de grandes dimensiones. La muerte de Sócrates se retardó durante treinta días, pues estaba prohibido ejecutar a ningún sentenciado a muerte mientras se hallaba la Páralos conduciendo la teoría.

[77] En el mismo año 405 antes de la era cristiana.

[78] Se sabe, por el testimonio de Tucídides y de Diodoro Sículo, que sus habitantes habían sido degollados o reducidos a la esclavitud por los atenienses vencedores.

[79] Correspondiente al 404 antes de Jesucristo.

[80] Véase para este sobrenombre, una nota de M. Artaud a un pasaje de Aristófanes, en la traducción de Luciano por Eugenio Talbot, t. I, pág. 562.

[81] En griego πενέστης (criado, siervo).

[82] Compárense las Memorias socráticas, Lib. IV, cap. IV, y Libanio, Apología de Sócrates.

[83] Véase Lisias, contra Eratóstenes, 17.

[84] Nada se sabe positivamente sobre estos delegados de Esparta.

[85] En griego προστάτης (el que dirige las deliberaciones), que viene a ser lo mismo que en la Cámara de los Comunes de Inglaterra el speaker.

[86] Pequeño vaso que se colocaba en el agua y en que se echaban algunas gotas de líquido para hacerle sumergir.

[87] Véase asimismo sobre la muerte de Terámenes, Cicerón, Tusculanæ, lib. I, cap. XI, § 95.

[88] Los σκευοφόροι eran los que conducían los vasos, instrumentos y utensilios de toda clase para el ejército.

[89] Uno de los teatros de Atenas, comprendiendo en él el circuito que a su alrededor se extendía.

[90] Templo de Bendis, que es la misma divinidad que la Luna. (V. dicha palabra en el Diccionario de Jacobi.)

[91] Sobrenombre de Ares o Marte.

[92] De él se trata en las Memorias socráticas, lib. III, cap. VII. Este capítulo es de una belleza tal y tiene tanta importancia bajo el punto de vista de la educación política de los ciudadanos, que no podemos resistir al deseo de darlo en nota.

«Viendo Sócrates que Cármides, hijo de Glauco, hombre adornado de toda clase de méritos y superior en mucho a todos los políticos de su época, no se atrevía a presentarse ante el pueblo ni a ocuparse en los negocios del estado, le dijo:

—Oye, Cármides, ¿cómo juzgarías a un hombre que siendo capaz de ganar coronas y premios en los juegos y conquistar de esto modo un nombre glorioso y hacer en Grecia más ilustre a su patria, rehusara el combatir?

—Claro es que sería un hombre afeminado y cobarde.

—Y si un ciudadano capaz de engrandecer a su patria y de llenarse de gloria dedicándose a los negocios públicos, rehusase hacerlo, ¿no estaríamos en nuestro derecho llamándole también cobarde?

—Acaso; pero ¿por qué me diriges esta pregunta?

—Porque me parece que a pesar de tu mérito, retrocedes ante los negocios, cuando por tu calidad de ciudadano, tienes el deber de tomar parte en ellos.

—Pero este mérito —dijo Cármides—, ¿en qué ocasión has podido reconocerlo para que tengas de mí opinión tan favorable?

—En tus conversaciones con nuestros políticos, pues si te comunican algún asunto, veo que les das buenos consejos, y si cometen alguna falta les reprendes con justicia.

—Pero no es lo mismo, Sócrates, conversar con los amigos que discutir en público.

—Sin embargo, los que saben contar con prontitud, cuentan tan bien públicamente como cuando se hallan solos, y los que tocan bien la cítara en su casa, conservan esta superioridad en público.

—Sí, es verdad; ¿pero no ves tú mismo que la vergüenza y la timidez son innatas en algunos hombres y que se manifiestan mucho más en las asambleas tumultuosas que en las conversaciones privadas?

—Pues bien; voy a demostrarte que no son los más sabios los que te causan vergüenza, ni los más poderosos los que te hacen miedo, sino que te avergüenzas de hablar ante los menos ilustrados y los más débiles. En efecto, ¿no es ante los tintoreros, zapateros, albañiles, caldereros, labradores, comerciantes y revendedores, gentes todas que procuran vender caro lo que han comprado a bajo precio, ante quienes sientes timidez? porque de todos estos se compone la asamblea popular. ¿En qué se diferencia, pues, tu conducta de la de un hombre que, siendo superior a los artistas, tuviese miedo a la crítica de los ignorantes? ¿No es verdad que a pesar de tu facilidad en expresarte ante los ciudadanos más ilustres, algunos de los cuales, sin embargo, te tienen en menos de lo que mereces, y a pesar de tu manifiesta superioridad sobre los que procuran hablar en público, vacilas en tomar la palabra ante una multitud que jamás se ha ocupado de negocios y que no tiene hacia ti la más pequeña prevención, solo por el temor de que te pongan en ridículo?

—¿Por qué no? ¿Acaso no ves, Sócrates, que en las asambleas se burlan a menudo de los que hablan bien?

—Pero a los demás les pasa lo mismo; de ahí que te admire a ti que sabes hacerles enmudecer en la conversación, porque te crees incapaz de dominar a la multitud. No te desconozcas, querido, ni cometas el mismo yerro que casi todos los hombres cometen: la mayor parte tienen sin cesar fija la vista en las acciones de los demás, ¡y no vuelven su examen hacia sí mismos! Defiéndete de una indolencia tal y concentra, por el contrario, en ti mismo todos tus esfuerzos; no te olvides del estado, si puedes con tus cuidados hacerle conseguir algún adelanto. Considera, sobre todo, que para la prosperidad de los negocios, no solo habrás prestado inmensos servicios a los demás ciudadanos, sino también a tus amigos y a ti mismo.»

[93] Los γυμνήται constituían la mayor parte de la infantería ligera entre los griegos.

[94] Ἁλίπεδον (llanura salada).

[95] Literalmente κωφὸν λιμένα (puerto mudo o inútil): según algunos, el puerto de Muniquia, que con el Pireo y Falera, formaban los tres puertos de Atenas.

[96] En 400 antes de Jesucristo.

[97] Los críticos consideran este nombre como un pseudónimo tomado por Jenofonte. (Véase Historiadores griegos, de Vosio, edición de Westermann, pág. 53.)

[98] Del año 398 antes de la era vulgar.

[99] Este parece ser el sentido más probable de la palabra μνημεῖα. Estos túmulos sepulcrales serían, sin duda, semejantes a los barrows y galgals de la Armórica y a los montículos del Ohio, del Yucatán, del Báltico y de las estepas de Rusia. (Véase también más adelante lib. VI, cap. II.)

[100] En la campiña del Meandro. Compárese Ateneo, libro XV, cap. IX.

[101] Esta población no es la ciudad de Larisa de Tesalia; ni en Acaya ni en Élide existe población alguna de este nombre. Sin duda sería un pueblo de poca importancia.

[102] El 398 antes de Cristo.

[103] Aulón era a la vez una ciudad marítima y un valle situado en los límites de Mesenia y de Élide.

[104] El Alfeo.

[105] En el año 397 antes de nuestra era.

[106] Esta conversación está en dialecto vulgar lacedemonio.

[107] El dios del mar, Neptuno.

[108] Los eupátridas o nobles.

[109] La σκυτάλη era un bastón liso sobre el cual los generales lacedemonios arrollaban para poder leerlos, las órdenes que se les enviaban escritas en unas tiras de tela que habían sido arrolladas en otro palo del mismo grueso, y que como era natural, solo arrollándolas a otro igual al que cubrían cuando habían sido escritas, podían leerse fácilmente.

[110] Nombre de tres magistrados encargados de vigilar los ejercicios de los jóvenes. (Véase la obra del mismo autor de la presente, Gobierno de los lacedemonios, cap. IV, que trata de la educación de los hombres en la edad viril.)

[111] Gobierno aristocrático de los diez ciudadanos más ricos de la ciudad.

[112] En 396 antes de Jesucristo.

[113] Consejo de once tebanos encargados de la dirección de los asuntos en Beocia.

[114] Ciudad y promontorio de Eubea.

[115] El pletro (πλέθρον) era la 6.ª parte del estadio, y su equivalencia es de 31 metros.

[116] Compárense las biografías de Agesilao en Plutarco y Cornelio Nepos, la obra de Jenofonte, Agesilao, cap. I, y en especial el libro de Carlos Gustavo Heiland: Xenophontis Agesilaus cum adnotatione et prolegomenis de auctore et indole libri, edit. nova. Leipzig, 1857. En esta obra hallará el lector estudioso el resumen de las discusiones habidas entre los filólogos Walkenaër, Lennep, Wyttenbach, Wolf, Bernhardy y Sievers, que niegan la autenticidad de aquel tratado histórico, y Zeun, Weiske, Schneider, Dindorf, Delbrück, Manson Kühn y Baumgarten que la afirman, a cuyo parecer se une el citado autor, aportando nuevas razones a esta última opinión y dándole casi el valor de la más decisiva certeza.

[117] En 395 antes de Jesucristo.

[118] Sobre la orilla meridional del lago Copais.

[119] Se llamaba Erianto. (Véase Plutarco, Vida de Lisandro, cap. XV.)

[120] Comandantes de cincuenta hombres.

[121] Del año 395 antes de la era vulgar.

[122] Estos empleados eran una especie de comisarios que se cuidaban de vender en pública subasta el botín tomado a los enemigos.

[123] De Astira, ciudad de Misia.

[124] En dicho año 395 antes de Cristo.

[125] Los griegos de Asia.

[126] Jerjes.

[127] Desfiladero de que se habla también más adelante, en el cap. IV de este mismo libro.

[128] Es decir, de los corintios y de sus aliados.

[129] Según las conjeturas de Schneider, en un lugar cubierto de bosque.

[130] Hallábanse los atenienses divididos en diez tribus para los asuntos civiles, y esta división se conservaba también en el ejército.

[131] Cazadora.

[132] De Corinto.

[133] En el año 394 antes de nuestra era.

[134] Había vuelto a Europa después de haber llevado a cabo su misión junto a Tisafernes. Compárese, lib. III, capítulo IV.

[135] Dice Schneider que eran 300 caballeros escogidos, que desempeñaban las funciones de estado Mayor con los reyes de Lacedemonia.

[136] Weiske le llama Polímaco.

[137] A causa de un eclipse anular.

[138] Conón, después de la batalla de Egospótamos, había huido al lado de Evágoras, y más tarde junto al rey de Persia.

[139] Ozolia y Opuntia.

[140] Compárese Agesilao, cap. II.

[141] Leemos, con A. Turretini y L. Dindorf, πολλοὶ, a pesar de la autoridad de Weiske, quien lee Πελλεῖς, opinión que siguen asimismo otros doctos editores, pero que a nuestro parecer no le da sentido completo.

[142] En el año 393 antes de Jesucristo.

[143] Fiestas en honor de Ártemis o Diana, que era adorada en Tebas en el templo que le edificó Hércules después de la victoria que alcanzó sobre los orcomenios.

[144] Gimnasio situado en la cumbre de una colina cercana a Corinto y rodeado de un bosque sagrado.

[145] Montaña coronada de una ciudadela que dominaba a Corinto.

[146] Era una columna consagrada a Cibeles, madre de los dioses.

[147] Puerto de Corinto.

[148] Véase el final del cap. II de este mismo libro.

[149] Para la inteligencia de estos movimientos, será bueno recurrir al mapa que inserta Weiske en la pág. 189 del tomo IV de su edición de las obras de Jenofonte.

[150] Ἱππαρμοστής.

[151] Es la primera letra de la palabra Σικυώνιοι (sicionios).

[152] Ναὶ τὼ σιώ, literalmente, ¡por los dos dioses! Fórmula de juramento especial a los dorios; los Dióscuros son Cástor y Pólux.