[129] Cuando los griegos se dirigieron contra Troya, creyendo al llegar a Misia encontrarse ya en país enemigo, la devastaron por completo. Telefo, rey de aquel país, que quiso oponerse, fue herido por Aquiles, y no consiguió curarse hasta hacer un viaje a Tesalia. Telefo fue más tarde muy infeliz, llegando hasta mendigar el sustento, en cuya situación lo presentó Eurípides en una tragedia perdida.

[130] Tragedias perdidas.

[131] Versos tomados del Telefo de Eurípides.

[132] Nueva parodia.

[133] Este verso es probablemente parodia de otro de Eurípides.

[134] Los faroles se llevaban en cestitas de mimbre para preservarlos del viento.

[135] O para servirse de ella a modo de casco, cuyo fondo solía rellenarse de esponjas o lana con objeto de amortiguar los golpes; o para excitar la compasión mostrando el mal estado de su batería de cocina. Crítica mordaz de los recursos dramáticos de Eurípides para producir el patético.

[136] La madre de Eurípides había sido verdulera. Aristófanes no se contenta con echar en cara a su enemigo lo humilde de su nacimiento, sino que parece acusar a su madre de no vender legítima hortaliza, sino perifollo o scandix. (Vid. Plin. Hist. nat., XXII.)

[137] Parodia del Telefo.

[138] Véase la nota al verso 378.

[139] Los metecos eran los extranjeros domiciliados en Atenas.

[140] Ciudad de Laconia, junto al cabo del mismo nombre (hoy de Matapán). Neptuno tenía en ella un magnífico templo.

[141] Alusión a un terremoto que se sintió en Esparta (468), después de haber quebrantado los lacedemonios el derecho de asilo de que gozaba el templo de Neptuno, para apoderarse de los hilotas refugiados al pie de sus altares. En el invierno anterior y en el verano siguiente se observaron otros temblores de tierra en toda Grecia. (Tuc. III, 87, 89.)

[142] El Escoliasta se hace eco de la especie de que Alcibíades, enamorado de Simeta, indujo a unos marineros atenienses a que la robaran. (Acar., 524.)

[143] Célebre cortesana, amiga y consejera de Sócrates, amante y más tarde esposa de Pericles, y rival de los más elocuentes oradores. Según Platón, la oración fúnebre de los atenienses muertos por la patria, que Tucídides nos ha conservado, es obra de Aspasia. Su influencia era extraordinaria. (Vid. Philarète Chasles, Études sur l’Antiquité, p. 320 y siguientes. París, 1847.)

[144] Acerca de este sobrenombre de Pericles dice Plutarco en su biografía: «El nombre de Olímpico creen unos que se le dio por los soberbios monumentos con que embelleció la ciudad, y otros por su acierto en el gobierno de la república y el mando de los ejércitos; nada impide, sin embargo, que varias causas hayan contribuido a su gloria. Los poetas cómicos de su tiempo, al asestar contra él los dardos de la sátira, dan a entender que su elocuencia le valió ese sobrenombre, pues dice que tronaba y relampagueaba desde la tribuna.»

[145] Una canción de Timocreonte de Rodas, entonces muy popular, principiaba con las mismas palabras que el decreto contra los megarenses.

[146] Verso del Telefo de Eurípides.

[147] Isla pequeña perteneciente al grupo de las Cícladas. Estaba bajo la dependencia de Atenas.

[148] El nombramiento de trierarca, traía consigo cuantiosos gastos, pues estaba obligado el electo a mantener por su cuenta la tripulación de una galera, y a tenerla siempre en disposición de darse a la vela en servicio del Estado. Este cargo durante las revueltas políticas era conferido a ciertos ciudadanos con ánimo de arruinarles. Así es que muchos se fingían pobres para excusarse de aceptarlo.

[149] Las galeras atenienses llevaban en la proa una imagen dorada de Minerva, que se restauraba a cada nueva expedición.

[150] Versos del Telefo.

[151] La elección de Lámaco, como representante del partido que deseaba la guerra, es acertada, no solo por el humor belicoso que caracterizaba a aquel general, sino hasta por su nombre, perfectamente adecuado a las circunstancias: la etimología de Λάμαχος es, en efecto, λῶ, quiero, μάχη, guerra.

[152] Era bastante frecuente esculpir en los escudos una cabeza de Gorgona.

[153] Nombre de pájaro, fingido por Aristófanes para pintar el carácter de Lámaco.

[154] Lit.: de tres cucos. Alude quizá a alguna elección hecha por sorpresa.

[155] Atenienses de mala reputación.

[156] El escoliasta de Aristófanes, en Los Caballeros, habla de un «Cares general que tomó a Mitilene», sin duda confundiéndole con Paques. (Tuc., III, 18, 28, 34 y sigs.).

[157] País de Tracia. Este nombre tiene en su acepción etimológica un significado obsceno, por lo cual lo emplea Aristófanes para indicar la depravación de costumbres de Geres y Teodoro.

[158] Camarina y Gela, ciudades de Sicilia. Catágela, nombre imaginario que significa cosa ridícula. El poeta parece aludir a Laques, que había mandado por entonces la escuadra enviada contra Sicilia.

[159] Señalando al Coro.

[160] Marílades, Prínides, Eufórides, nombres perfectamente adecuados a unos carboneros; vienen, en efecto, de μαρίλη, brasa; πρίνος, encina; εὖ φέρω, que lleva con facilidad su carga.

[161] Joven orador desconocido. Algunos suponen que es una alusión a Alcibíades.

[162] Metro empleado en las Parábasis. La Parábasis (de παραβαινῶ, mudar de sitio) era la parte más principal del coro en la comedia antigua ateniense. En ella, reunido aquel frente a los espectadores, les dirigía la palabra, en el primer entreacto, como diríamos nosotros, pues la Parábasis se declamaba cuando los actores abandonaban por primera vez la escena. Los poetas aprovechaban esta oportunidad para dirigir la palabra al pueblo, dando explicaciones sobre sus actos y obras, o discurriendo sobre los negocios públicos, como se observa en esta de Los Acarnienses. La Parábasis, a lo menos con el carácter político que aquí tiene, desapareció en la comedia media y moderna. El Pluto, última de las piezas de Aristófanes que se han conservado, no tiene Parábasis.

[163] Aristófanes había presentado sus dos primeras comedias con los nombres de Calístrato y Filónides, actores encargados de la representación de sus fábulas dramáticas.

[164] Los atenienses hacían un gran consumo de coronas, especialmente de violetas. En El Banquete de Platón, Alcibíades se presenta con varias coronas de aquella deliciosa flor.

[165] La frase griega es mucho más gráfica: in primoribus natibus sedebatis.

[166] Lit.: grasienta y lustrosa, como lo que se unta de aceite; por eso viene después la comparación de las anchoas. El Escoliasta cita con este motivo el siguiente verso de una oda de Píndaro:

Αἱ λιπαραὶ καὶ ἰοστέφανοι Ἀθῆναι
Brillante y coronada
De violetas Atenas.

[167] Isla dependiente de Atenas. De este pasaje han deducido algunos que Aristófanes tenía propiedades en Egina; otros creen que no se trata del poeta, sino del actor Calístrato. De todos modos, la toma de Egina fue una de las principales causas de la guerra (V. Tuc., I, 139).

[168] Orador sumamente verboso y siempre pronto a disputar.

[169] Uno de los adversarios políticos de Pericles. Acusado de traición, no pudo pronunciar una sola palabra, a pesar de ser un orador distinguido, y fue condenado, según unos, al ostracismo por diez años, y, según otros, a destierro perpetuo y confiscación de bienes.

[170] Mal orador y gran pleitista. Su abuela era natural de Escitia, lo cual le echa en cara Aristófanes. Para comprender lo que sigue conviene tener presente que la mayor parte de los arqueros, que constituían la guardia municipal de Atenas, procedían de Escitia.

[171] Orador de mala reputación. Era hijo de un arquero o de otra persona de baja extracción.

[172] Alcibíades.

[173] Magistrados que, como su nombre indica, tenían a su cargo la inspección de los mercados. Iban armados de azotes formados de correas.

[174] Lepros era un sitio extramuros de Atenas, donde estaba el mercado de cueros.

[175] Es decir, todo delator, porque fasos en griego tiene la misma raíz que sicofanta o delator. Fasos es el nombre de una ciudad y de un río de Escitia.

[176] Era costumbre grabar en una columna de piedra o de madera las leyes y decretos para darlos a conocer.

[177] El megarense se expresa en dialecto dórico.

[178] Cada iniciado ofrecía a Ceres el sacrificio de un cerdo.

[179] Juego de palabras. El megarense dice πεινῶμεν, tenemos hambre, y Diceópolis entiende πίνωμεν, bebemos, por la semejanza de ambos vocablos, que en la pronunciación casi debían confundirse.

[180] El ajo puede decirse que constituía la base de la alimentación de los campesinos y del pueblo bajo. En Megara se recogía mucho.

Testylis et rapido fessis messoribus æstu
Allia serpyllumque herbas contundit olentes.
(Virg. Eg. II, 10-11.)

[181] La palabra χοῖρος significa porcus y cunnus; de aquí una infinidad de equívocos que no hacemos más que dejar traslucir.

[182] Diocles era un héroe por el cual juraban los megarenses como en otros pueblos por Hércules o los Dioscuros. En su honor se celebraban juegos llamados Dioclenses.

[183] Cunnus fiet.

[184] Solo se sacrificaban víctimas perfectas.

[185] Quam germanus est hujus cunni alteri!

[186] Lit.: garbanzos. Vox græca penem etiam significat.

[187] Ciudad imaginaria, cuyo nombro se deriva de τραγεῖν, tragar o devorar.

[188] Medida de capacidad equivalente a un litro, ocho centilitros.

[189] Esta súplica indica el extremo a que había llegado en Megara la miseria.

[190] La voz griega significa alumbrar y delatar.

[191] Diceópolis.

[192] Alusión a sus prácticas infames.

[193] El Escoliasta dice que este Cratino, poeta lírico de costumbres depravadas, no debe confundirse con el poeta cómico de igual nombre, atacado también por Aristófanes en varias de sus comedias.

[194] Anacreonte, en un fragmento conservado por Ateneo (XII, 434. e. f.), habla de un Artemón, al cual llama περιφόρητος (circunvectitius), adjetivo cambiado por Aristófanes en περιπόνηρος (como si dijéramos archibibrón). Plutarco (Vida de Pericles, 27) habla de otro Artemón, hábil mecánico que ayudó a Pericles en el sitio de Samos, empleando máquinas de guerra.

[195] Los poetas latinos usan también esta perífrasis para indicar el mal olor vulgarmente llamado a sobaquina.

[196] Pintor extremadamente pobre y desvergonzado.

[197] Parásito, natural del demo de Colargos; su pobreza y descaro eran extraordinarios. (Vid. Los Caballeros, 1265; Las Avispas, 787; y el frag. 1 de Los Detalenses.)

[198] Hierba tónica y astringente, muy abundante en Beocia.

[199] Osseis tibiis inflate canis culum. Las flautas a que alude eran parecidas a nuestras gaitas gallegas.

[200] Mal flautista, ya citado.

[201] Héroe muy respetado en Beocia. Ayudó a Hércules en su combate con la hidra de Lerna. (V. Pausanias, l. IX, 23.)

[202] Lago de Beocia, cuyas anguilas eran muy grandes y apreciadas.

[203] Parodia de Esquilo y Eurípides.

[204] Poeta trágico, fue embajador en la corte de Persia, y gastrónomo famoso, una especie de Lúculo ateniense.

[205] Porque durante la guerra del Peloponeso estuvieron interrumpidas las relaciones mercantiles con Beocia, y no podían presentarse en el mercado ateniense sus renombradas anguilas.

[206] Verso 367 de la Alcestes de Eurípides.

[207] Puerto de Atenas. Barthélemy, apoyado en autores antiguos, dice que las sardinas que en sus inmediaciones se pescaban merecían presentarse en la mesa de los dioses. (V. Voyage du jeune Anacharsis, t. II, cap. 25).

[208] Juramento muy usado por los espartanos, entre los cuales Cástor y Pólux recibían culto especial. (V. La Paz, 214, 285; Lisíst., 81, 86.)

[209] Fiesta que se celebraba el segundo día de las Antesterias. He aquí su origen, según el Escoliasta: cuando Orestes vino a Atenas, después de haber vengado el asesinato de su padre Agamenón con el de su madre Clitemnestra, Pandión, rey entonces del Ática, hallábase presidiendo un banquete en honor de Baco. No queriendo ni excluir a Orestes ni que sus convidados se contaminasen bebiendo en el mismo vaso que el parricida, distribuyó a cada uno una copa, de modo que al hacer las libaciones no hubiese necesidad de pasarla de mano, como era costumbre.

La tradición de este piadoso procedimiento conservose en las fiestas de Baco. Lo característico de la de las copas era la lucha de bebedores, en la cual para ser declarado vencedor era preciso apurar una copa (χοῦς) cuyo contenido era de más de tres litros. El que primero la vaciaba recibía en recompensa una corona y un pellejo de vino.

Al fin de la comedia veremos a Diceópolis triunfante en este certamen báquico.

[210] Parodia de alguna canción popular.

[211] En honor de Harmodio, que, unido a Aristogitón, mató al tirano Hiparco, se compuso un Escolio o canto de sobremesa, conservado por Ateneo (lib. 15, c. 15). Cantar el Harmodio con alguno, significaba lo mismo que comer en su compañía. La canción aludida principiaba:

«Llevaré mi espada cubierta con hojas de mirto, como Harmodio y Aristogitón, cuando mataron al tirano y restablecieron en Atenas la igualdad de las leyes.»

[212] Se cree que Aristófanes alude a un Amor coronado de rosas y radiante de hermosura que Zeuxis había pintado en el templo de Venus, en Atenas.

[213] In his turpiuscula latent (Boissonade.).

[214] Epigrama contra Ctesifonte, que era muy grueso y panzudo.

[215] Los tordos eran muy estimados en Atenas, como lo prueban varios pasajes del mismo Aristófanes.

[216] Demo del Ática.

[217] Lit.: alebant me fume bovino; para significar que los abonos constituyen una parte muy principal de la riqueza agrícola.

[218] Había en Atenas médicos encargados de prestar gratuitamente sus servicios a los pobres.

[219] Médico de Atenas.

[220] Dábase este nombre al mozo que acompañaba al recién casado cuando se dirigía a su casa con su esposa.

[221] Τὸ πέος.

[222] Juego de palabras sobre μάχαι y Λάμαχοι.

[223] Parodia del estilo trágico.

[224] El tercer día de las Antesterias se llamaba la fiesta de las ollas.

[225] Expresión burlesca.

[226] El Escoliasta supone que el nombre de Gerión se lo da burlescamente Diceópolis a un insecto de cuatro alas que revolotea sobre la cabeza de Lámaco.

[227] Que solía dar un gran festín para celebrar la fiesta del dios.

[228] Es decir del banquete.

[229] Este guiso recibía el nombre de θρῖον, hoja de higuera. Los había de muchas clases; vayan por muestra dos recetas para confeccionar este sabroso plato. Se mezclaba manteca de cerdo derretida con leche, hasta formar una masa espesa; añadíase queso fresco, yemas de huevos, y sesos; envolvíase la pasta en una hoja de higuera, y se ponía a cocer en un caldo de aves o de cabrito. Después se retiraba del fuego, se separaba la hoja y se sumergía en una cazuela llena de miel hirviendo. El manjar se servía después de cuajada la mezcla. Otra menos complicada: se mezclaban un trozo de tocino, harina de trigo común, leche, y una yema de huevo, y se envolvía la pasta en hojas de higuera.

[230] Se supone que para sacar las carnes del asador.

[231] Era una de las acusaciones públicas, lo mismo que la deserción.

[232] El verbo θωρήσσω significa: ponerse una coraza, y embriagarse.

[233] El corega tenía a su cargo ordenar por su cuenta los gastos teatrales. Parece que Antímaco trató mezquinamente a los artistas. Además hizo aprobar un decreto en que se prohibía a los poetas cómicos poner en escena con su propio nombre a los ciudadanos atenienses; por lo cual hubieron de retirarse muchas comedias, y quedaron reducidos a la mendicidad gran parte de los coristas.

[234] Ladrón de vestidos.

[235] Este Cratino es el mismo del verso 849, y no el poeta cómico.

[236] Parodia de algún poeta trágico.

[237] Los invitados a las fiestas solemnes no pagaban escote.

[238] Sobrenombre de Apolo, honrado como dios de la medicina.

[239] Meum penem ambæ medium prehendite.

[240] Tentigine rumpor, et in tenebris futuere gestio.

[241] Dios de la medicina.

[242] Hist., III, 36.

[243] Id., IV, 28.

[244] Plutarco, en la Vida de Nicias, refiere que en una ocasión, esperando la Asamblea a Cleón con impaciencia para tratar de un asunto interesante, el insolente demagogo presentose al fin, suplicando a los concurrentes que dejasen la discusión para otro día, porque teniendo convidados a unos extranjeros, no tenía entonces tiempo para dedicarse a los negocios del Estado. El pueblo se levantó, aplaudió a Cleón y continuó favoreciéndole.

[245] Tucídides, IV, 3, 41.

[246] Los Cab., v. 511.

[247] Estudios de lit. griega, publicados en la Revista de la Universidad de Madrid.—Segunda época, tomo I, página 645.

[248] Poyard: Aristophane, trad. nouvelle. París, 1878, pág. 44.

[249] Le Théâtre des Grecs. París, 1749. Tom. VI, p. 295.

[250] Cleón. Le llama Paflagonio no por que fuese de Paflagonia, región del Asia menor, sino para indicar su pronunciación defectuosa y sus desentonados gritos. Pues dicho apodo se deriva del verbo παφλάζω, designativo del rumor que produce el agua al hervir, y que en otra acepción significa también tartajear o tartamudear.

[251] Es decir, se mezcló en la administración de la república.

[252] Músico, discípulo de Marpsias, que compuso melodías, con acompañamiento de flauta, que expresaban perfectamente el dolor.

[253] Verso 345 del Hipólito de Eurípides.

[254] Alusión al oficio de la madre de Eurípides. El verbo διασκανδικίζω es invención de Aristófanes.

[255] Lit.: un canto de fuga de la casa de nuestro amo.

[256] La palabra griega μόλωμεν se decía con particularidad de los esclavos y desertores. Quizá Aristófanes supone en Nicias y Demóstenes intención de pasarse al enemigo.

[257] Sobre la interpretación de este pasaje, dice discretamente el Sr. Camus:

«Brunck en su traducción latina (Argentorati, apud Socios Bibliop. Bauer et Treuttel, 1781) y todos los que le siguen, como Artaud, Poyard y otros en lenguas vulgares, creen hallar aquí una obscenidad repugnante; pero hartas suciedades tiene el original para que los eruditos se tomen el trabajo excusado de acrecentar su número, a todas luces lamentable; lo que no es necesario a fe para demostrar la travesura sin freno del ingenio del poeta. El verbo δέφω en su acepción recta significa rascar, y también amasar, como se prueba en la Odyss., lib. XII, v. 48: Κηρὸν δεψήσας μελιηδέα, cera malassata dulci (Estudios de literatura griega. Comedia, publicados en la Revista de la Universidad de Madrid. Segunda época. Tom. II, pág. 648).»

[258] Probablemente el público manifestaría su aprobación por medio de aplausos.

[259] Las habas se empleaban para votar en las asambleas; además, los jueces, para no dormirse en el tribunal, solían entretenerse en mascullarlas. De modo que el epíteto de Aristófanes es intencionadísimo, pues satiriza a un tiempo las dos manías capitales de los atenienses: la afición a la política y a los pleitos. Por esto mismo la abstención de comer habas, que prescribía Pitágoras a sus discípulos, significaba su retraimiento de los negocios.

[260] Cleón era hijo de un curtidor y había ejercido el oficio de su padre.

[261] Salario de los jueces. Pericles fue quien introdujo la costumbre de pagar un óbolo a los ciudadanos que concurrían a la asamblea o formaban parte de los tribunales. Cleón, para hacerse popular, elevó su sueldo a tres.

[262] Alusión a la victoria de Pilos, que se atribuyó a Cleón, aunque Demóstenes lo hizo todo. (Véase la Noticia preliminar y Tucídides, lib. IV, páginas 28 y siguientes).

[263] Cambiando μυρσίνην en βυρσίνην, el poeta sustituye la rama de mirto que los esclavos usaban para espantar las moscas por unas disciplinas de cuero, alusivas al oficio de Cleón.

[264] Octuplum cacamus.

[265] Lit. Culus est Chaoniæ, manus utraque Ætoliæ, mens vero in tribu Clopidum.

Alusión a las infamias y rapacidad de Cleón, Chaonia quia podex ejus hiat; Ætolia, de αἰτέω, pedir; Clopidia (κλέπτω, robar), región imaginaria, sinónima de país de los ladrones. «Los espectadores esperaban oír en vez de este último nombre el de Crópides, demo de la tribu Leóntida.» (Esc., Cab., 79.)