[408] Inocencio da Silva no llegó á ver los Triunfos de Sagramor, y se limita á copiar la escueta noticia de Barbosa:
Triunfos de Sagramor, em que se tratão os feitos dos Cavalleiros da segunda Tavola Redonda. Dirigido al Principe D. Juan. Coimbra, por Juan Alvares. impresor del Rey. 1554. fol.
D.ª Carolina Michaëlis me escribe: «Infelizmente nunca vi o Sagramor. Nem vive quem o visse! Apenas ha boatos vagos sobre un exemplar guardado na Torre do Tombo. Creio que o Memorial é 2.ª ed. do Sagramor, apenas com o titulo mudado por improprio. O melhor teria sido Memorial das Proezas dos Cavaleyros da (Segunda) Tavola Redonda do Rei Sagramor. No prologo ha no fim a oraçāō seguinte: «nāō me disculpo dos erros e atrevimentos de que nesta tresladaçāō do Triumpho del Rey Sagramor posso ser reprendido, nem os nego». No cap. 26 diz que «Foroneus... nāō foy sua tençāō tratar de hum soo cavaleyro... antes pretende fazer huma viva memoria de tudo o que alcançou saber dos da Tavola Redonda del Rey Sagramor».
[409] Memorial das proezos da segunda Tauola redonda. A o muyto alto e muyto poderoso Rey dō Sebastiāō primeyro deste nome em Portugal, nosso senhor. Con licença. Em Coimbra. Em casa de João de Barreyra, 1567. 4.º 240 hs. dobles.
Barbosa cita otra del mismo año en folio, pero debe de ser la misma.
De esta edición rarísima sólo se conocen dos ejemplares en Portugal (según Inocencio): el de la Biblioteca Nacional de Lisboa, procedente de la librería de D. Francisco de Mello Manuel, y el de la biblioteca de Braga. En el Suplemento de Brito Aranha se cita otro que perteneció al conde de Azevedo.
Hay una edición moderna del Memorial, dirigida por Manuel Bernardes Branco (Lisboa, na tip. do «Panorama», 8.º grande).
Vid. Diccionario bibliographico portuguez, estudos de Innocencio Francisco da Silva applicaveis a Portugal e ao Brasil. Tomo IV Lisboa, na Imprensa Nacional. 1860, pp. 167-171. Y el Suplemento de Brito Aranha (tomo XII del Diccionario, 1884).
[410] Vid. Th. Braga, Floresta de varios romances, Porto, 1868, pp. 36-53.
[411] Basta leer la Eufrosina para convencerse de que no pudo ser representada á lo menos en su forma actual; pero algunas frases del prólogo de Juan de Espera en Dios parecen indicar que su autor la destinó á alguna recitación ó lectura pública, como creemos que lo fué también la Celestina. En este caso los oyentes serían estudiantes ó profesores de Coimbra, y á ellos aludirá la frase neste anfitrioneo convento.
[412] Por cierto que Jorge Ferreira no se muestra nada blando con ellos, especialmente con los legistas: «Estos son gente sin ley ni Rey, todo su cuydado es buscar recreacion; la ciencia está en los libros; el estudiar, ir y venir á su tierra, y despues de largo tiempo mal gastado: bachiller soy, bien votado ó mal votado, y dan sentencias de golpe, como palo de ciego, que lleua el pelo y el pellejo, y el mal es para quien les cae en las manos». (Pág. 88).
«El enfado del estudio no se puede sufrir si no es a fuerza de necesidad... Rico es mi padre, lograrme quiero con su trabajo... quanto más que yo podré graduarme por suficiencia, y con estar dos dias en Sena ó en Bolonia, espantaré toda esta tierra, y con dos sentencias que traiga de la Rota pensará mi padre que vengo hecho un oráculo». (Pág 89).
[413] Debajo de una viñeta con tres figuras que representan á Zelotipo, Eufrosina y Silvia de Sousa, se lee este título:
Comedia Eufrosina. De nouo reuista & em partes acrecētada. Impressa em Coimbra. Por Ioāō de Barreyra, Impresor da Universidade; Aos dez de mayo M. D. LX.
(Colofon): «Foy impressa a presente obra, em a muy noble & sempre Real cidade de Coimbra, por Ioāō de Barreyra empressor da Universidade. Com privilegio Real que nenhūa pessoa a possa imprimir, nem vender, nem trayer doutra parte impressa, sob as penas conteudas no Privilegio. Acabouse aos dez dias do mes de mayo. De M. D. LX».
8.º, 347 pp. Láminas en madera. Letra redonda, excepto la lista de las figuras de la Comedia, que va en letra gótica.
Las palabras «revista e em partes acrecentada» apenas dejan duda de la existencia de una edición anterior.
Esta de 1560 es rarísima. El ejemplar que poseyó Salvá y describe en su Catálogo (núm. 1254) pertenece hoy al Museo Británico. Allí mismo hay un ejemplar incompleto de otra edición, que parece ser la siguiente:
Comedia Eufrosina. De nouo reuista, z em partes acrecentada. Agora nouamente impressa. Dirigida ao muito alto z poderoso principe dom Joam de Portugal.
(Colofon): «Foy im[-p]ssa em Euora en casa de Andree de Burgos, im[-p]ssor e cavaleiro da casa do Cardeal Iffante. No fin dabril de 1561». 8.º let. gót.
«Había un ejemplar excelentemente conservado en la librería del hospicio de la Tierra Santa, el cual pasó después al Archivo Nacional de la Torre do Tombo» (Inocencio da Silva). Otro existe en la librería que fué de D. Fernando Palha (núm. 1.206 de su Catálogo).
D. Blas Nasarre, que reimprimió en 1735 la Eufrosina castellana, dice en la advertencia «al que leyere», tratando del original portugués: «Imprimióse este libro la primera vez en Evora el año 1566 por Andrés de Burgos, impresor y cavallero de la Casa del Cardenal Infante». Pero como esta edición no parece por ninguna parte, puede sospecharse que el 1566 sea errata por 1561.
—Comedia Eufrosina. Nouamente impressa e emendada. Por Francisco Roiz Lobo. Em Lisboa, Antonio Aluares, 1616. 8.º 4 hs. prls, y 223 fols.
—Comedia Eufrosina. De Iorge Ferreira de Vasconcellos, nouamente impressa, e emendada por Francisco Roiz Lobo. Terceira ediçam fielmente copiada por Bento Ioze de Sousa Farinha, professor regio de Filozofia, e Socio da Academia Real das Sciencias de Lisboa. Lisboa, na off. da Academia Real das Sciencias, anno MDCCLXXXVI. Con licença da Real Mesa Censoria.
Es pésima edición, lo mismo literaria que tipográficamente considerada.
[414] Pág. 359 de la reimpresión de Reusch.
[415] Tomo III, part. 4ª, cap. VIII, núm. 67, pág. 372 (2.ª ed, Lisboa, 1680).
[416] Pág. 30 de la edición de Mendes dos Remedios. El Hospital fué escrito en 1657.
[417] «Georgius Ferreira de Vasconzelos, Lusitanus, Conimbricensis, urbanitate vir ac disertis salibus suo tempore in pretio habitus, scripsit comoedias tres prosaicas, quae magni aestimantur a civibus ejus, et omnibus his qui lusitanae linguae suavitate ac delitiis delectantur, nempe: Comedia Euphrosina; quae ut prima exiit ab auctoris ingenio, ita aliis quae sequutae sunt, excellentiae palmam praeripuit. Edita est saepius in Portugallia, et tandem recognita a Francisco Rodriguez Lobo &» (Biblioth. Hisp. Nova, I, pág. 538).
[418] Comedia de Eufrosina traducida de lengua portvgvesa en castellana. Por el Capitan D. Fernando de Ballesteros y Saavedra. Al serenissimo Señor Infante don Carlos. Con Privilegio. En Madrid en la Imprenta del Reyno. Año de 1631. A costa de Domingo Gonçalez. 8.º De la forma que Gallardo llamaba de Astetes viejos. 12 hs. prls. sin foliar y 251 pp. dobles.
[419] Comedia Eufrosina. Traducida de lengua portuguesa en castellana por el Capitán D. Fernando de Ballesteros y Saavedra. Con licencia. En Madrid, en la oficina de Antonio Marin, año de 1735. 8.º 12 hs. prls. y 422.
Dedicatoria «á la Señora Doña Sophrosina Pacheco, mi señora», firmada por D. Domingo Terruño Quexilloso. «Dedico una comedia en prosa; pero poetica, y con sus primores y harmonia; libro raro, y de exquisito gusto, de invencion dichosa, de composicion elegante, y que pinta con vivos colores las personas que representa, poniéndolas sobre el Theatro al natural, y con decencia, y enseñando con ellas los principios y progressos de la galanteria, que no son fáciles de conocer ni por los mismos que se hallan presos de sus lazos. Enseña las señales y symptomas del suave veneno, casi incurable despues de aver ganado el corazon».
[420] Comedia Vlysippo de Iorge Ferreira de Vasconcellos. Nesta segunda impressão apurada e correcta de algãs erros da primeira, con todas as licenças necessarias. Lisboa, Pedro Craesbeck, 1618, con Privilegio Real. 8.º 4 hs. prls. 278 foliadas y dos blancas al fin.
Hay una reimpresión de Lisboa, 1787, hecha por Benito de Sousa Farinha, tan poco apreciable como la de la Eufrosina.
[421] En la advertencia ao Leitor que precede á la comedia Vlysipo, y que seguramente salió de su pluma, aunque no lleva su nombre:
«Das Comedias que Jorje Ferreira de Vasconcellos compos foy esta Vlysipo a segunda, estando ja no serviço del Rey nesta cidade...
«E a derradeira a sua Aulegrafia cortesam em que cantando cygnea voce, como dizem, melhor que nunca, a nāō imprimio por hum desgosto geral deste Reyno, que nella se contará[a], se no bom trato que a esta se fizer, quizerdes mostrar o gosto que tereis destoutra sair, que está da pena do seu autor, e assi aprovado ja e com todas as licenças pera logo se poder imprimir... A outra comedia (es decir la Aulegrafia) nāō tratando da Eufrosina, como a primeira parte da Tavola Redonda que pera a 3.ª impresão emendou o autor em sua vida, de sorte que do meyo em diante em tudo ficou differente. E assi mais a 2.ª Parte da mesma historia podeis começar a esperar muito em breve, que quiza ordenou o Ceo differirselhe a impressāō para este tempo, pera com ella se tornar a ouvir nelle a boa memoria deste Portuguez...».
(Nota A: Claro es que no en el texto de la comedia, sino en el prólogo ó advertencia de ella. Pero al imprimir la Aulegrafia nada se dijo de esto).
Nada de lo que aquí se promete, excepto la Aulegraphia, llegó á publicarse.
[422] Comedia Aulegrafia, feita por Jorje Ferreira de Vasconcellos. Agora novamente impressa a costa de D. Antonio de Noronha. Dirigida ao Marquez de Alemquer, Duque de Francavilla, do Conselho de Estado. Lisboa, por Pedro Craesbeck, 1619. 4.º IV 186 hs.
Desde la 179 hasta el fin del volumen se inserta una carta que se achou entre os papeis de Jorje Ferreira de Vasconcellos, composición de 344 versos en redondillas octosilábicas.
[423] (Portada en rojo y negro, con un grabadito que representa á un caballero ofreciendo una flor á una dama).
Tragedia Policiana. En la qual se tractan los muy desdichados amores de Policiano z Philomena Executados por industria de la diabolica vieja Claudina Madre de Parmeno, z maestra de Celestina.
(Al fin): Acabose esta Tragedia Policiana a XX dias del mes de Nouiēbre a costa de Diego Lopez librero, vezino de Toledo. Año de n[=r]a. Redēpcion de mil z quinientos z quarenta y siete. Nihil in humanis rebus perfectum.
4.º let. got., 80 hojas foliadas.
Á cada uno de los 29 actos precede una viñeta con las figuras de los interlocutores.
El ejemplar de la Biblioteca Nacional (fondo antiguo) es el que nos ha servido para esta reimpresión.
Los traductores castellanos de Ticknor (Madrid, 1851, tomo I, págs. 525-528) dieron un resumen del argumento de la Policiana.
[424] Esta edición es de Toledo «en casa de Fernando de Santa Cathalina» y se acabó «al primero día del mes de Março, año de 1548».
Véase lo que de ella dijo Wolf en su opúsculo sobre La Danza de la Muerte (Viena, 1852), traducido al castellano por D. Julián Sanz del Río en el tomo XXII de la Colección de documentos inéditos para la Historia de España (Madrid, 1853), págs. 522-524.
[425] Vid. Orígenes de la Novela, tomo I, pág. 280.
[426] «El licenciado Jiménez hizo el Hospital de Amor, que imprimió por suyo Luis Hurtado» (Discurso sobre la vida de Gregorio Silvestre.)
Se refiere sin duda á «El hospital de galanes enamorados, con el remedio y cura para nueve enfermos que en él están», y á «El hospital de damas de amor heridas, donde son curadas otras nueve enfermas de amorosa pasion», insertos en las Cortes de casto amor de Luis Hurtado.
[427] Se deduce esta fecha de su poema de las Trecientas, acabado en 1582, donde declara haber cumplido cincuenta años.
[428] La acción de la Policiana pasa en Toledo, según todos los indicios.
[429] Sobre esta invocación de la perversa bruja me comunica mi querido amigo el admirable escritor D. Francisco Rodríguez Marín las curiosísimas noticias que van á leerse, y que son pequeña muestra de lo mucho que ha descubierto su tenaz investigación en el campo de las supersticiones populares.
«La fórmula de conjuro:
Con dos que te miro...
que Sebastián Fernández insertó en el acto XVI de la Tragedia Policiana, parece tomada, más bien que de la tradición oral inmediatamente, de una de las Epístolas familiares de Fr. Antonio de Guevara, de la IV de la segunda parte de su colección, único lugar en donde encuentro tal fórmula con el que del verso primero y con el verbo escantar del segundo. Este conjuro era comunísimo entre las hechiceras, y así, aparece citado con frecuencia en los procesos inquisitoriales, unas veces como fórmula completa y otras como fragmento de otras de mayor extensión.
«En la causa seguida en 1600 contra Alonso Berlanga (Archivo Histórico Nacional, Inquisición de Valencia, legajo 28, núm. 1), figura entre los papeles que se hallaron en la casa de su manceba, uno en que los versillos en cuestión se dirigen á la valeriana, como remate de un conjuro hecho á esta hierba:
Valeriana hermana,
Yo te conjuro con Dios y con Santa María;
Valeriana,
Yo te conjuro con la luz del alba;
Valeriana,
Yo te conjuro con la claridat del dia;
Con el libro misal
Y con el cirio pascual...
«Y termina de esta manera:
Con tres te miro (sic),
Con cinco te ato,
Con sangre de leon tu vertut te pido,
Que seas en mi favor de contino.
«Esta última parte de la fórmula se empleaba no sólo para hacerse querer, sino también, y cerca andaba lo uno de lo otro, para hacer mansos y sufridos á los hombres. Así, entre los cargos que se enumeran en la sentencia contra Isabel Bautista, año de 1638 (Inquisición de Toledo, legajo 82, núm. 28), figura el siguiente: «Y enseñó esta oración á dichas personas, que quando viniese su marido ó su galán, dixesen:
Con dos te miro,
Con tres te tiro,
Con cinco te arrebato,
Calla, bobo, que te ato.
«Y dándose una puñada en la rodilla, dixesen:
Tan humilde vengas á mí
Como la suela de mi çapato,
y que con esto quedarían desenojados y como un borrego». Y en otra causa, seguida en 1645 contra Francisca Rodríguez, por el mismo tribunal toledano del Santo Oficio (legajo 94, núm. 230), dice acusando el Fiscal: «En otra ocasión dixo á cierta muger que si quería que un conjunto suyo callase aunque la viese hacer qualquier cosa, que lo haría; y quiriendo la dicha muger ir á consultar á otras hechizeras, esta rea (sic) la advirtió dello y la enseñó el conjuro siguiente:
Con dos te miro,
Con una te hablo,
Con las pares de tu madre
La boca te tapo.
Señor San Silvestre, encántalo.
con que el conjunto se amansaba». Á idéntico fin, Bautista Hernández, procesada en 1723 por la Inquisición de Valencia (legajo 25, núm. 14), hacía tres nudos en una cinta, diciendo:
Con dos te miro,
Con tres te sigo,
Con cuatro te ato,
De tu sangre bebo,
El corazón te parto,
Con las parias (sic) de tu madre
La boca te tapo.
«Más interesante que todas las lecciones transcritas es otra para ligar á las personas, conservada asimismo en un proceso seguido en la Inquisición de Valencia por los años de 1639 (legajo 28, núm. 3). Entre los papeles que se recogieron en la casa de la procesada Juana Ana Pérez y que están unidos á los autos, hay uno que dice así:
Con dos te miro,
Con cinco te ato,
Tu sangre bebo,
Tu corazón te arrebato,
Con las pares de tu madre y mía
La boca te tapo.
La garfia del fiero león
Que te ligue y te ate el corazón.
Asno, mira que te ligo
Y te ato y te reato y te vuelvo á reatar,
Que no puedas comer ni beber,
Ni armar ni desarmar,
Ni en campo verde estar,
Ni en campo seco pasear,
Ni en casa de nenguna mujer entrar,
Ni con ella holgar,
Ni en viuda ni en casada
Ni en doncella ni en soltera á efeto llegar,
De aquí delante de mis ojos vengas atado,
Hechizado, conjurado,
Á quererme, [á] amarme;
Todos tus dineros vengas á darme.
Que vengas, que vengas, que vengas;
Que hombre ni mujer te me detenga.
[430] También el autor de la primitiva Celestina se había acordado de este pasaje, aunque se me olvidó notarlo en su lugar oportuno (pág. 105): «E assi contentarte he en la muerte (dice Melibea), pues no toue tiempo en la vida... ¡O padre mio muy amado! Ruégote, si amor en esta pasada e penosa vida me has tenido, que sean juntas nuestras sepulturas, juntas nuestras obsequias» (Acto XX). Es el mismo sentido de los últimos versos de Ovidio. Véase cuán antiguo y clásico abolengo tiene el grito que los entierren juntos de nuestros días.
[431] Comedia llamada Florinea: que tracta de los amores del buen duque Floriano, con la linda y muy casta y generosa Belisea, nueuamente hecha: muy graciosa y sentida, y muy prouechosa para auiso de muchos necios. Vista y examinada, y con licencia impressa. (Escudo del impresor.) Vendese en Medina del Campo en casa de Adrian Ghemart, 1554. (Título en rojo y negro.)
(Al fin): Acaba la comedia no menos util que graciosa y compendiosa: llamada Florinea nueuamente compuesta. Impressa en Medina del Campo en casa de Guillermo de Millis, tras la iglesia mayor. Año de 1554.
4.º, 4 hs. pres. sin foliar, y CLVI folios, let. gót.
El escudo del impresor Adrián Ghemart tiene la conocida divisa del halcón, con el mote post tenebras spero lucem, que algunos estrambóticos comentadores del Quijote han creído inventada por Cervantes para la primera edición de El Ingenioso Hidalgo, en 1605.
Hay algunos ejemplares que difieren de los restantes en llevar impresas con tinta negra, después de la palabra necios, estas otras: Compuesta por el bachiller Ioan Rodriguez Florian. Uno con esta portada tuvo D. José Sancho Rayón, y para hoy, según creo, en la biblioteca de la Hispanic Society, de Nueva York. También uno de los dos ejemplares que posee nuestra Biblioteca Nacional, y nos ha servido para la presente reimpresión, pertenece á esta clase.
En el que describen los adicionadores de Gallardo (Ensayo, IV, núm. 3656) estaba manuscrito, al final, de letra antigua, el siguiente soneto, que sólo á título de curiosidad bibliográfica reproducimos:
Hermanos, Floriano i Belisea,
Grandes burros os hiço la natura,
Al vno en no goçar la coniuntura
I al otro en dilatar lo que dessea.
Ausente, la beata cacarea,
Rabia, muere, apetece i se apresura,
I quando amor le muestra su uentura
Se engroña, se desdeña i lo arrodea.
Polites i Justina me contentan,
Que á la segunda cuenta remataron,
I de durables poco se atormentan;
Estotros, matracones, no gustaron.
A Lucendo por árbitro presentan:
Dios sabe si despues se concertaron.
De la Florinea habla breve pero atinadamente Ticknor, que también la poseía (tomo I de la traducción castellana, pág. 220). Antes de él había fijado su atención en esta pieza el malogrado erudito sevillano D. Juan Colom y Colom en sus Noticias del teatro español anterior á Lope de Vega (Semanario Pintoresco Español, Madrid, segunda serie, tomo II, año 1840, pp. 163-166).
En el inventario de los libros que á su fallecimiento dejó en su tienda Juan de Timoneda (Valencia, 26 de octubre de 1583) figura la siguiente partida:
«Item cinquanta comedies intitulades Floranteas a cinch plech tenen una ma».
(Vid. Serrano Morales, La Imprenta en Valencia, 1899, pág. 553).
Estas Floranteas, que sólo tenían cinco pliegos, no pueden confundirse en modo alguno con la Florinea, que es muy voluminosa. Trátase, pues, de otra comedia desconocida hasta ahora.
[432] A veces, sin embargo, cae en el plagio literal, por ejemplo (escena quinta), cuando Lydorio habla mal de las mujeres, repitiendo los mismos conceptos y ejemplos de Sempronio: «Y porque no me digas que hablo de coro y que las infamo por mi cabeça, no acotando qué digan los que las conoscieron y qué vieron de ellas los que las trataron, mira en lo primero al sabio Salomon, que tanto las amó y tanto daño le vino por ellas, lo que de ellas dize en sus escrituras, quando se le offresce hablar de mugeres. Lee al Mantuano en una egloga, mira al Petrarcha, escucha al Ouidio y atiende al Juuenal, e finalmente quantos sabios Gentiles, Judios, Christianos, Moros, Paganos, offreciendoseles en sus escritos materia en que hablar de mugeres, afanan y se desvelan en como avisar á los leyentes que se guarden en sus conuersaciones». (Pág. 175).
[433] Pág. 306 de la presente edición.
[434] En todos ellos, lo mismo que en los de la Policiana, se nota menos irreverencia que en las Celestinas más antiguas, ó está velada con eufemismos, porque los tiempos eran otros y la censura comenzaba á mostrarse más rigurosa. Véase alguna muestra de los disparatados fieros y bravatas de Fulminato: «Descreo del agareno y de toda la ley del Alcoran», «Descreo de los adoradores del becerro», «De Saturno ayuso reniego», «Descreo de los adoradores de Mars», «Descreo del inventor de la idolatria», «De todos los Talmudistas reniego», «Descreo de quantos adoran el sol», «Reniego de los Jebuseos», «Por el santo cerrojo de Burgos», «O, pesar de los Moabitas», «O, descreo de Jason y aun de Medea», «O, pesar de la casa santa de Mecha», «Descreo de los quiciales de la puerta del cielo», «Reniego del sepulcro de Absalon y del sceptro de Roboan», «Reniego del hijo de Latona», «Voto al santo Calendario Romano». Una sola vez jura «por las reliquias de San Salvador de Oviedo», otra por «la espada de Sant George y aun por la escriuania de Sant Lucas», y usa la expresión malsonante «descreo de la vida de los condenados». (Pág. 166).
[435] «Tú sabrás cómo la fortuna, que favorece á los osados, me dio ventura en ganar trauacuenta con una viuda de hasta treynta y quatro, que en aspecto está como de diez y ocho. Esta no tiene en casa padre ni madre, ni can que la ladre, más de sola vna hija bonita y harto muchacha, de diez y siete para menos: ésta le sirue en casa de moça, y fuera de hija y authorizada doncella» (pág. 169).
[436] El rasgo de la hipocresía está finamente acentuado en Marcelia más que en ninguna otra de las Celestinas secundarias, incluso la de Feliciano de Silva. Véase singularmente la escena nona:
«Gracilia.—Pues dónde con manto y sombrero tan de mañana?
«Marcelia.—Á Nuestra Señora de los Remedios; luego en oyendo la missa primera soy de buelta...
«Liberia.—Gran cosa es ésta, que no ha de faltar mi madre esta missa. Pero haze bien, que siempre trae su par de panecillos, y algo para ayuda de costa.
«Grac.—Ya ves, prima, por tal señora lo haze. Pero no en balde dize ella tanto bien del sacristan, y agora veo que tiene razon...»
En el camino se encuentra con el paje Polytes, que no quiere creer que ella vaya á la misa del alba:
«Polytes.—Ni aun soy tan bouo como esso, que agora passé por junto á la Trinidad, y no ay sueño de abrir puerta.
«Marc.—Y aun esto quiero.
«Polyt.—Peor es de entender una muger que un Concejo. Pero atento que vas a missa donde no ay puerta abierta, las que como tú he topado disfraçadas, cruzando callejuelas, dime, van contigo a representar autos de comedias en cas de los abades o van por las llaues para abrirte la puerta donde tú vas?...
«Marc.—Calla ya, no apures tanto las cosas, que con algo se han de mantener en honra las que se defienden de la pobreza, de lo que a mí cabe gran parte por mis pecados.
«Polyt.—Y aun creo yo que tú y las otras andays estos passos en busca de los tales pecados.
«Marc.—Ay, qué dizes? alguna malicia, asuadas.
«Polyt.—La mesma. Pero digo que me agradas en darme a entender que andays estas andolencias a partir con los encerrados las quentas del rezar, y las obladas con los sacristanes, y las raciones y capellanias y los beneficios con los clérigos». (Pág. 192).
En la escena XV se vale de su fingida devocion para hacer llegar á manos de Belisea una carta de Floriano: «Por mi vida, pues que no hay una criatura en la yglesia, que quiero auenturarme a poner esta carta en la grada del altar de la Madre de Dios; porque si ellas son, no dexará Belisea de llegar la primera a hazer su oracion». (Pág. 208).
En cambio, la parte de hechicerias es insignificante en esta pieza. «Quiero echar unos polvillos del cabron en esta carta, que ya los he hallado aprobados», dice Marcelia poco antes. No hay rastro de evocaciones ni de conjuros ni de fórmulas supersticiosas.
[437] «Pero mira, Floriano, que si tú como hombre buscas tu desatinado descanso, yo como donzella mamparo mi delicada honra. Y si tú buscas la consecucion de tu infectionada voluntad, yo defiendo mi libertad. E si tú quieres guiar tras tus venenosos y no limpios desseos, con tu amor desamador de mi honestidad, yo tengo de cerrar la puerta a todo lo que ni a mi ánimo trayga limpieza ni a mi spiritu reposada castidad. Por tanto como a hermano en tal amor te ruego me ames, y me quieras bien para mi bien, y no de suerte que queriendo me, quieras mal para ti y peor para mí. E con hazer tú esto, podras ganar en mí un amor que como a bien queriente de mi honra te tendre. De otra guisa, desamarte he como a enemigo de virtud, y perseguidor de mi honra, y menoscabador de mi limpieza, y matador de mi innocencia, y derramador de mi fama, y destruydor de mi reposo, y asolador de la casa de mi padre, y ensuciador de mi alta sangre. E si te han mentido de mí otra cosa, desapega la de tu imaginacion» (pág. 224).
«Agora que te hallo buen obediente, determino, para hazer más por ti, mandar te lo segundo, y es que en este cenadero, al sonido destas fuentezitas, te sientes en este poyo, y luego, porque vaya cumpliendo mi palabra de hacer algo por ti, me quiero yo sentar en el mesmo poyo par de ti. Pero mira que al ver me sentar tan cerca de ti pienses que es más para mejor oyr te y responder te sin sonido de voz, que para despertar en ti algun atrevimiento de los que soleys tener los hombres en semejantes trances puestos que agora tú». (Pág. 269).
Belisea, aunque inferior en prosapia al duque Floriano, era de muy noble linaje: «Y quiero que sepas que Lucendo, el padre della, con ser cauallero de tanta estima y casta y poder en el reyno, y con ser uno de los más sabios que oy tienen ditado en España, quiere y tiene en tanto a la hija, que no pensará que errará en cosa que haga; y hecho, qualquier cosa la perdonará ligeramente» (pág. 289).
[438] En la escena 2.ª alude expresamente á un célebre capítulo del Marco Aurelio: «Mira lo que Faustina hizo por la llave...». (Pág. 163).
[439] «De Floriano, pues, yo tengo lástima a su honra y gravedad y hazienda y alma. Lo primero, porque le comiençan a cobrar en opinion de poco assentado y mal concertado en sí y en su casa. Lo segundo, porque da parte de las flaquezas y tracta y comunica un duque Floriano, y en ojos de corte imperial, con vn paje y unos moços de espuelas. Lo tercero, he lástima a su hacienda, que la veo andar baylando en manos de amigos públicos de ella y enemigos secretos dél. Y veo le yr tras chismosos, tras rufianes, tras p..., tras alcahuetas, y con gente que con sus dones se honran, y de la honra dél despedacen camino de los burdeles, do se gaste mal la hacienda del que la heredó bien, y la posee bien, y la dispensa y gouierna mal... Y vereys que no dará audiencia ni crédito a vn criado antiguo, leal, seruicial, amador de su honra, defensor de su persona, augmentador de la gloria de su estado, y aun lo que peor y más peligroso es, que os cobrará enemiga porque le retraeys de los vicios, le desseays la salud, y le procurays por la hacienda, y le tractays de ensalçar su orden. Y esto es el porqué ay oy en dia pocos criados antiguos fieles bien medrados en las casas de los señores... Y aquellos por fieles van se con quitarles la racion porque no asisten, y darles a más librar (más por verguença que compelle al señor que por voluntad que le combide) el medio acostamiento, porque se van como buenos, y lleuanle doblado los livianos que asisten, porque se pican de andar más galanes que graues... y ansi se han tornado los palacios acorro de viciosos, porque se despueblan de viejos y se acompañan de moços, y porque ay poca audiencia de verdades y gran gula de mentiras... Y por esto con poca autoridad de los palacios, los seruientes de pelillo, los mentirosos, chismosos, malsines, truhanes, decidores maliciosos, chocarreros, como hallan audiencia en el Señor, ansí los tornan de su talle, si Dios y la buena condicion no los defiende de enviciarse» (pág. 211).
[440] Vid. escena XV (pág. 211).
[441] Vid. escena XVIII (pp. 223 y 224).
[442] Abundan los ejemplos de esto: «Y en lugar del anillo te quedo mi coraçon en este abraço» (pág. 182). «Bien dices; ve luego y buelve, que me quedas sola». (Pág. 201). «Ay mezquina yo, ¿quién quedó abierta la puerta?» (ibid). «Y como Fulminato os quedó solos». (Pág. 277).
[443] Comedia llamada Seluagia. En que se introduze los amores d'un cauallero llamado Seluago, con vna ylustre dama dicha Isabela: efetuados por Dolosina, alcahueta famosa. Cōpuesta por Alōso de Villegas Seluago, Estudiante.
(Al fin): Fue impressa la presente obra en la Imperial Ciudad de Toledo: en casa de Joan Ferrer. Acabose a diez y seys dias del mes de Mayo. Año de mill y D.L.iiij.
(Esta portada tiene un grabado en madera, que representa una de las escenas de la tragicomedia).
4.º let. gót. 76 hojas foliadas.
[444] Está en el tomo quinto de la colección de Libros raros ó curiosos (Madrid, Rivadeneyra, 1873), el mismo que contiene la Seraphina.
Osado se puede sin duda llamar,
Miradas sus faltas y pocos primores,
Pues quiere sin fuerzas con otros mejores
Valer, siendo pobre de baxo lugar:
Sabemos de Cota que pudo empeçar
Obrando su ciencia la gran Celestina;
Labróse por Rojas su fin con muy fina
Ambrosia, que nunca se pudo estimar.
Sin duda por haber puntuado mal estos versos, creyó Ticknor que la frase «pobre de baxo lugar» aludía á Cota, cuando por el contexto es visible que se refiere al autor mismo.
[446] Gran parte de lo que en la primera cena dicen Flerinardo y Selvago en loor y en vituperio del Amor está servilmente copiado de la obra de Sancho de Muñón, con los mismos ejemplos históricos.
[447] «Risdeño.—Sabed que con vos tengo de ir, y lo que de vos fuere será de mí; ni quiero que penseis que aunque el cuerpo no es muy aventajado, que me faltará corazon para cualquier caso de afrenta, especialmente en vuestro servicio...
«Flerinardo.—Por mi fe, Risdeño, si fueras del tamaño de San Cristóbal y tuvieras esfuerzo conforme al que con ese pequeño cuerpo demuestras, que tú solo tuvieras más aventajada fortaleza que todo el mundo.
«Risd.—¿Cómo, señor, y tan á pocas hablas en mi gran valentía? Pues yo os aseguro que sin que San Cristóbal me prestase su cuerpo, osase entrar en campo sobre un caso de honra con quatro tales como vuestro criado Escalion, y aun pensaria de les llevar los despojos.
«Flerin.—Por mi vida, Risdeño, que si fueras en tiempo de los epimeos, á quien tú pareces, que dellos fueras en rey elegido, porque los defendieras de las grullas, que con ellos tienen batalla» (pp. 210 á 211).
[448] Este elogio de los enanos (pp. 261 á 263), que al parecer se funda en otro más antiguo compuesto en verso («En metro os las podria decir, porque así me las enseñaron á mí»), recuerda enteramente el gracejo de las Epístolas familiares del obispo Guevara.
[449] PP. 16 á 19. Expuesta la doctrina de Nasón, continúa: «Otro remedio cuenta para el amor el magnifico caballero Pero Mexia en su Silva, con el cual sanó Faustina, mujer de Marco Aurelio; la cual como excesivamente amase á un esgrimidor de los que hacían los regocijos públicos, y viéndose en peligro de muerte, por esta causa los médicos mandaron matar y quemar al esgrimidor, y los polvos bebidos por Faustina fué libre de su amor inhonesto».
[450] Primera parte de Flos Sanctorum nueuo: hecho por el Licenciado Alonso de Villegas, capellan en la Capilla de los Moçaraues de la Sancta Iglesia de Toledo. Toledo, por Diego de Ayala, en treze dias de Mayo, de mil y quinientos y setenta y ocho años.
[451] Flos Sanctorum, segunda parte y Historia general en que se escriue la vida de la Virgen Sacratissima madre de Dios, y señora nuestra; y las de los Santos antiguos que fueron antes de la venida de nuestro Saluador al mundo: collegidas assi de la diuina escriptura, como de lo que escriuen acerca desto los sagrados doctores, y otros autores graues y fidedignos. Ponese al fin de cada vida alguna doctrina moral, al proposito de lo contenido en ella con diuersos exemplos. Tratase de las seys edades del mundo, y en ellas los hechos más dignos de memoria que en él sucedieron. Puesto en estilo graue y compendioso... Por el Maestro Alonso Villegas, Capellan en la Capilla Moçarabe de la Santa yglesia de Toledo, beneficiado de San Marcos, y puesto otra vez en mejor estilo por el mismo Autor... Toledo, por Juan Rodríguez, 1588.
[452] Flos Sanctorum. Tercera parte. Y Historia general en que se escriuen las vidas de Sanctos estrauagantes y de varones ilustres en virtud: de los guales, los unos por hauer padecido martirio por Iesu Christo ó auer viuido vida Sanctissima, los tiene ya la Iglesia Catholica puestos en el Catalogo de los Sanctos. Los otros que aun no estan canonizados, porque fueron sus obras de grande exemplo, piadosamente se cree que estan gozando de Dios en compañía de sus bienauenturados... Toledo, por Juan y Pedro Rodriguez, hermanos, impressores y mercaderes de libros, 1588.
Ejemplar de la Biblioteca Provincial de Toledo, descrito por Pérez Pastor, núm. 386. Este eminente investigador publicó en otro libro suyo (Bibliografía Madrileña, parte tercera, 1907, pp. 516 y 517) el curioso documento que sigue:
«Recibimos la de V. S. de XIII del pasado á los 27 del mismo, en que V. S. manda se recoja la tercera parte del Flos Sanctorum, ordenado por el maestro Villegas, impreso en Toledo año de 1588, y en cumplimiento della se leyó aquí ayer domingo edicto para recoxerla, y han comenzado hoy a traer algunos libros destos, ansi de los impresos en el dicho año de 1588 y en los deste año de 1589, y porque en entrambas impresiones está el principio y fin de las razones que V. S. manda borrar, y en los deste año de 89 falta lo de la monja de Portugal, dudamos si faltando esto en otra impresion, se ha de quitar lo demas de las llagas de San Francisco y otras cosas a este propósito, y hasta tener respuesta de V. S. de lo que en esto se haga, habemos suspendido el enviar por el districto. Suplicamos a V. S. nos mande avisar de su voluntad, porque habiéndose de quitar lo uno y lo otro, es necesario poner otros edictos que exiban los de entrambas impresiones... En Toledo, XII de Junio de 1589». (Archivo Histórico Nacional. Inquisición de Toledo. Cartas para el Consejo, fol. 211.)
Como se ve, uno de los motivos que tuvo la Suprema para recoger este tomo tercero fué lo que en él había estampado el cándido Villegas sobre las llagas y demás embelecos de la célebre monja portuguesa Sor María de la Visitación. Si los falsos milagros de aquella embaucadora llegaron á sorprender por un momento la mente angelical de Fr. Luis de Granada, ¿qué mucho que también tropezase el hagiógrafo toledano? Pero la Inquisición, en este caso como en otros análogos, desempeñó un papel contrario al que vulgarmente se le atribuye, castigando con rígida mano la impostura y oponiéndose á su divulgación.
[453] Flos Sanctorum y Historia general de la vida y hechos de Iesu Christo, Dios y Señor Nuestro, y de todos los Santos de que reza y haze fiesta la Iglesia Católica, conforme al Breuiario Romano, reformado por el decreto del Santo Concilio Tridentino; junto con las vidas de los Santos proprios de España y de otros extrauagantes. Quitadas algunas cosas apocrifas e inciertas. Y añadidas muchas figuras y autoridades de la Sagrada Escritura, traydas a proposito de las historias de los Santos. Y muchas anotaciones curiosas, y consideraciones prouechosas. Colegido todo de autores graues y aprouados... En esta vltima impression van añadidas algunas cosas, y puestas otras en mejor estilo, por el mismo autor... Toledo, por la viuda de Juan Rodriguez, 1591.
—Flos Sanctorum. Segunda parte. Toledo, por Iuan Iaure, a costa de los herederos del dotor Francisco Vazquez. Año de 1594.
(Al fin): «Yo el Maestro Alonso de Villegas, emende esta segunda parte del Flos Sanctorum de muchas erratas y palabras trocadas que tenia: especialmente en las cotas marginales que estauan muy deprauadas. Y assi seruira de original para que por él se hagan otras impressiones. Y en testimonio de verdad la firmé de mi nombre.»
En 18 de julio del mismo año de 1594 puso Alonso de Villegas una nota marginal en el códice que poseyó de la Coronyca de las antigüedades de España de Fr. Juan de Rihuerga, y existe hoy en la Biblioteca Nacional. Villegas declara que le acabó de leer siendo de edad de sesenta años.
[454] Flos Sanctorum. Quarta y ultima Parte. Y Discursos, Sermones sobre los Evangelios de todas las Dominicas del año, ferias de Quaresma y de santos principales: en que se contienen exposiciones literales, doctrinas morales, documentos espirituales, auisos y exemplos prouechosos para todos estados. Dirigida al Principe de España don Felipe segundo deste nombre. Por el Maestro Alonso de Villegas, sacerdote Teologo y predicador, capellan en la capilla moçarabe de la Santa Iglesia de Toledo y beneficiado de San Marcos, natural de la misma ciudad de Toledo... Madrid, en casa de Pedro Madrigal: MDLXXXIX.
Lleva un retrato del autor con esta inscripción, que naturalmente no se refiere á la edad que tenía Villegas al tiempo de hacerse esa edición, sino que está tomada de otra anterior: «Alfonsus de Villegas Tolet. Theol. Vitarum Sanctorum Scriptor. Annos agens 49».