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Historia natural y moral de las Indias (vol. 2 of 2) cover

Historia natural y moral de las Indias (vol. 2 of 2)

Chapter 51: CAPÍTULO XVII
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About This Book

This work offers a wide-ranging survey of natural and moral observations about the Americas, describing indigenous religions, rites, temples, priests, and sacrifices including human offerings; cataloging superstitions, funerary practices, and ceremonies that sometimes parallel Christian sacraments; and analyzing political institutions, calendars, writing and record-keeping, laws, architecture, economic organization, and communication systems among various peoples such as the Mexica and the Incas. The author balances ethnographic description with reflections on how knowledge of local customs might inform evangelization and governance, and frequently compares American practices with classical and Old World precedents.

CAPÍTULO XVII

De las Postas y Chasquís que usaba el Inca.

De Correos y Postas tenia gran servicio el Inca en todo su Reino: llamábanles Chasquís, que eran los que llevaban sus mandatos á los Gobernadores, y traían avisos de ellos á la Corte. Estaban puestos estos Chasquís en cada topo, que es legua y media, en dos casillas, donde estaban cuatro Indios. Estos se proveían y mudaban por meses de cada comarca, y corrían con el recado que se les daba, á toda furia, hasta darlo al otro Chasquí, que siempre estaban apercibidos y en vela los que habian de correr. Corrian entre dia y noche á cincuenta leguas, con ser tierra la mas de ella asperísima. Servian tambien de traer cosas que el Inca queria con gran brevedad, y así tenia en el Cuzco pescado fresco de la mar (con ser cien leguas) en dos dias ó poco mas. Despues de entrados los Españoles, se han usado estos Chasquís en tiempos de alteraciones, y con gran necesidad. El Virey D. Martin los puso ordinarios á cuatro leguas, para llevar y traer despachos, que es cosa de grandísima importancia en aquel Reino, aunque no corren con la velocidad que los antiguos, ni son tantos, y son bien pagados; y sirven como los ordinarios de España, dando los pliegos que llevan á cada cuatro ó cinco leguas.