La narración reúne los recuerdos que un comerciante malagueño, Pepe Carmona, confía a un narrador, trazando su origen familiar, su educación cosmopolita y su inclinación por la escritura. A través de su cuaderno se relatan episodios de agitación política y violencia urbana, encuentros con figuras implicadas en pronunciamientos y la observación de motines en Barcelona y Málaga, además de escenas costumbristas en fondas y casinos. El tono combina memoria íntima, descripción social y reflexión sobre la astucia y las pasiones que impulsan los hechos humanos.