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Chapter 5: ÉGLOGA SEGUNDA
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About This Book

Conjunto de textos poéticos que reúne églogas, elegías, una epístola, canciones y sonetos, donde la métrica italiana se incorpora al castellano. Predomina la sensibilidad lírica: paisaje pastoral, amor y nostalgia se entrelazan con referencias clásicas y tono melancólico, mientras la voz poética alterna entre la simplicidad rústica y la cortesana urbanidad. El material muestra dominio técnico del soneto y la estancia lírica, musicalidad del verso y pulcritud expresiva, ofreciendo variaciones temáticas sobre deseo, pérdida y contemplación natural sin perder la claridad y la armonía formales.

ÉGLOGA SEGUNDA

ALBANIO

En medio del invierno está templada[80]

el agua dulce desta clara fuente,[81]

y en el verano más que nieve helada.

¡Oh claras ondas, cómo veo presente,

en viéndoos, la memoria de aquel día5

de que el alma temblar y arder se siente!

En vuestra claridad vi mi alegría

escurecerse toda y enturbiarse;

cuando os cobré perdí mi compañía.

¿A quién pudiera igual tormento darse,10

que con lo que descansa otro afligido

venga mi corazón a atormentarse?

El dulce murmurar de este ruído,

el mover de los árboles al viento,

el suave olor del prado florecido,[82]15

podrían tornar, de enfermo y descontento,

cualquier pastor del mundo, alegre y sano;

yo solo en tanto bien morir me siento.

¡Oh hermosura sobre el ser humano!

¡Oh claros ojos! ¡Oh cabellos de oro![83]20

¡Oh cuello de marfil! ¡Oh blanca mano!

¿Cómo puede ora ser que en triste lloro

se convirtiese tan alegre vida,

y en tal pobreza todo mi tesoro?

Quiero mudar lugar, y a la partida25

quizá me dejará parte del daño

que tiene el alma casi consumida.

¡Cuán vano imaginar, cuán claro engaño

es darme yo a entender que con partirme,

de mí se ha de partir un mal tamaño!30

¡Ay miembros fatigados, y cuán firme

es el dolor que os cansa y enflaquece!

¡Oh si pudiese un rato aquí dormirme!

Al que velando el bien nunca se ofrece,

quizá que el sueño le dará durmiendo35

algún placer, que presto desfallece

en tus manos ¡oh sueño! me encomiendo.[84]