Todas estas notas, hasta el número 22 fueron escritas en 1844, y la publicacion en el mismo año, con la composicion á que le refieren en un libro que lleva por título Cantos de Mayo.
23—PÁGINA 34
Mueren para vivir vida inmortal.
«Cuyos nombres viven en el libro de la vida, inmortales en la memoria de los mortales. (El Inca Garcilaso.—Comentarios del Perú.»)
24—PÁGINA 37
EL CORSARIO
Como lo indica el epígrafe de esta composicion ella es una variacion sobre el conocido tema de la Cancion del Pirata de Espronceda. La originalidad consiste en haber dado una forma dramática á la actualidad en que se publicó el periódico político con el título de Corsario, del cual esa poesía fué el prospecto. Las alusiones contra los ingleses en favor de la Francia, muestran que ella fué escrita en 1839, época en que la primera nacion era hostil á la causa de libertad, mientras que la segunda era nuestra aliada.
25—PÁGINA 43
ELEGÍA AL GENERAL LAVALLE
Esta elegía, así como algunas otras que se registran en las páginas de las Rimas, debieron formar parte de una coleccion que con el título de Elegías Argentinas pensé publicar en mis primeros años, y de los cuales he quemado la mayor parte. En ellas me proponía sacar la Elegía del carril en que se arrastraba, dándole la forma y el movimiento dramático, que es el que mas poderosamente hiere la imaginacion y conmueve el alma. Esto mismo es lo que ha hecho Delavigne en algunas de sus Mesenianas. Tal fué mi objetivo: dudo de haberlo alcanzado.
De esta elegía se hizo en Montevideo una edicion suelta, en que figuraba el nombre de Melchor Pacheco y Obes, quien apesar de no haber tomado parte en su confeccion (como habia convenido con el autor) quiso sin embargo asociarse como Oriental á esta manifestacion de dolor y simpatía, cuando los poderes públicos de su patria negaban al general Lavalle hasta la justicia póstuma.
Esta composicion se ofrece hoy correjida en su forma definitiva.
26—PÁGINA 44
Cual página mas grande para escribir su nombre
Que esas gigantes moles que mundos equilibran.
Olmedo dice en el Canto á Junin, hablando de los Andes:
«El mundo con su peso equilibrando.»
27—PÁGINA 44
Como á la inmensa tumba del inmortal Moreno
Bastar pudo tan solo la inmensidad del mar.
Don Mariano Moreno. Todos saben que habiendo muerto durante la navegacion su cadáver fué arrojado al mar.
28—PÁGINA 47
Así en otros tiempos en circo estendido
El fuerte guerrero yacia caido
Y el carro que hollaba seguir triunfador.
Sin poder determinar de dónde, recuerdo haber tomado el fondo de esta imágen de un escritor contemporáneo.—Creo que de Nodier.
29—PÁGINA 50
Y sus puras palabras
Al tiempo de verterlas,
Se convierten en perlas
En la urna funeral.
Es una creencia popular en el Oriente que las lágrimas de los niños se convierten en perlas al caer en el mar.
80—PÁGINA 51
JOSÉ CAMPON
El 19 de Octubre de 1839, hallándose acampado el ejército de la República Oriental sobre el Arroyo del Sauce, frente al paso de Seferino (Santa Lucía Chico) una division enemiga de mil quinientos hombres trató de forzar el paso del Sauce. Veinte hombres que lo ocupaban lo sostuvieron valientemente, hasta que envueltos por el número tuvieron que abandonarlo. El oficial que los mandaba se llamaba don José Campon, capitan del primer escuadron de Tiradores de la Libertad que era la Escolta del Presidente General en Gefe. Habiendo recibido Campon por dos veces la órden de sostener el paso á todo trance, mandó decir al gefe de la avanzada, que lo era el coronel Santander, estas notables palabras: «Dígale usted al coronel que los enemigos son mas de mil, que si quiere que me haga matar con mi gente, que me haré matar.» No habia aun concluido de pronunciar estas palabras cuando el paso fué forzado y arrollada toda su fuerza. Santander cargó en proteccion de Campon y fué derrotado; en seguida el coronel Blanco, gefe de vanguardia cargó con el Escuadron núm. 7 de Milicias y el de tiradores de la libertad, los que despues de tres cargas fueron arrollados, dejando en el campo treinta y nueve muertos, entre ellos, al capitan Campon y al subteniente Alberdi. El coronel Nuñez se avanzó entonces con su division y al amago de la carga se retiraron los enemigos.
Tal es el episodio sobre el cual está fundado este romance histórico, género poco cultivado por nuestros poetas, sin embargo de ser uno de los mas adecuados para popularizar los recuerdos de la historia primitiva, y para cantar los grandes hechos y los sangrientos combates de la lucha de la independencia y de la guerra civil.
31—PÁGINA 80
Pidamos para el campo las mieses abundosas,
El pan para los pobres, virtud á las hermosas,
Y para el pueblo todo la luz de la razon.
———
«Dad á nuestros campos mieses abundosas,
«Aunque niegues su brillo á los metales;
«Dad naves á los puertos,
«Pueblos á los desiertos,
«A las armas victoria,
«Alas al génio y á las musas gloria.»
OLMEDO—Canto á Junín.
32—PÁGINA 83
Corre, cae, se levanta y de laureles
Resplandece su frente coronada.
———
«Enfin le terme arrive.... il cour, il vole, il tombe,
«Et se relève roi!
VICTOR HUGO—Mazzepa.
LA CAMPANA
Cuando escribí esta composicion en 1837, época en que se publicó en el Iniciador de Montevideo, no conocia aun el magnífico canto de Schiller que lleva el mismo título. Posteriormente lo he leido, y él me ha inspirado algunas adiciones que he colocado en su lugar al tiempo de darlo el último golpe de lima y la última poda, quedando definitivamente como se publica hoy.
34—PÁGINA 92
Y colgado de tus cuerdas
Un pueblo de audacia lleno
Ha hecho brotar de tu seno
La voz de revolucion.
«La rebelion suspendida á las cuerdas de la campana, la hace gemir en los aires, y convierte un instrumento de paz en instrumento de violencia.»
SCHILLER—La Campana.
35—PÁGINA 92
Cuyo vivífico rayo
Como un martillo de oro,
Te dió el acento sonoro
De la estátua de Mennon.
Es bien conocida la poética tradicion que cuenta que, el primer rayo del sol naciente, que heria la estátua de Mennon, la hacia producir un sonido armónico. Lamartine se ha servido alguna vez de esta comparacion, pero sin desenvolver la imágen.
36—PÁGINA 94
Muera yo así en mi patria redimida,
Dejándola con gloria y libertad!
Estos versos se publicaron en 1838.
37—PÁGINA 98
Y que te brinde copa reluciente
Y al apurarla llena de embriaguez,
En la lengua te pique una serpiente
Que se alce enfurecida de la hez.
Al hablar de las torturas del infierno, era imposible no traer á la memoria los admirables versos del Dante en el Canto XXV de su poema, en que describe el suplicio de los ladrones, pintando á las culebras, devorando á aquellos, cambiando de forma y transformándose recíproca y sucesivamente unos y otros, ya en culebras ya en hombres, oprimidos por los anillos de los reptiles.
38—PÁGINA 98
Y levantando un coro de clamores
Los demonios al son de ronca trompa etc.
———
«Chiama gli abitatori dell'ombre eterne
«Il rauco suon della tartarea tromba.
(TASSO—Gierusalene Liberata.)
39—PÁGINA 98
Sangre bebas en vez de linfa pura
Sangre tan solo veas por do quier,
Y al entrar en el lecho, sangre impura
De la almohada veas tú correr!
———
«En tanto á sus verdugos
«Persiga en triste sueño,
«El Prado Madrileño,
«Espectro aterrador:
«Sangrienta el agua beban,
«Sangriento el cielo miren,
«Y en sangre al cabo espiren
«Por hierro vengador.»
NICASIO GALLEGOS
40—PÁGINA 107
Los nombres rememora,
Que el sol de Mayo dora
En la urna tumular.
———
«La gloire, aube toujours nouvelle,
«Fait luire leur memoire et redore leurs noms.»
VÍCTOR HUGO.
41—PÁGINA 117
Á SANTOS VEGA
Esta composicion pertenece á un género, que puede llamarse nuevo, no tanto por el asunto cuanto por el estilo. Las costumbres primitivas y originales de la Pampa han tenido entre nosotros muchos cantores, pero casi todos ellos se han limitado á copiarlas; en vez de poetizarlas, poniendo en juego sus pasiones modificadas por la vida del desierto, y sacando partido de sus tradiciones y aun de sus preocupaciones. Así es que, para hacer hablar á los gauchos, los poetas han empleado todos los modismos gauchos, han aceptado todos sus barbarismos, elevando al rango de poesía una jerga, muy enérgica, muy pintorezca y muy graciosa, para los que conocen las costumbres de nuestros campesinos, pero que por sí solo no constituye lo que propiamente puede llamarse poesía. La poesía, no es la copia servil, sino la interpretacion poética de la naturaleza moral y material, tanto en la pintura de un paisaje, como en el desarrollo lógico de una pasion ó de una situacion dada. Así como en pintura ó en estatuaria, la verdad artística no es la verdad material, puesto que no es el mejor retrato el que mas exactamente copia los defectos, así tambien la verdad poética es muy distinta de la realidad, es decir, que sin ser precisamente el trasunto de la vida de todos los dias, es sin embargo hasta cierto punto su idealizacion, que sin perder de vista el original, lo ilumina con los colores de la imaginacion, agrupa en torno suyo los elementos que no se encuentran reunidos en un solo individuo, y que no obstante existen dispersos, y que reunidos forman lo que se llama un tipo. Así es como he comprendido siempre la poesía, y así la han comprendido todos los grandes maestros, si estudiamos con atencion sus obras. La elegía á Santos Vega no es sinó la aplicacion ingénua de esta teoría: en ella he procurado elevarme un poco sobre la vida real, sin olvidar el colorido local y sin dejar de mantenerme á la altura de la inteligencia del pueblo. Por lo demas, ella se funda en la tradición popular que ha hecho de Santos Vega una especie de mito; que vive en la memoria de todos, envuelto en las nubes prestigiosas del misterio.
42—PÁGINA 119
De noche bajo de un árbol
Aparece triste bela.
Tal es el nombre que los gauchos dan á los fuegos fátuos que se levantan de los sepulcros, y que suponen ser el alma en pena de los muertos.
42—PÁGINA 121
Y lo ha de escuchar el gaucho
Tendido en su duro lecho,
Mientras en pajizo techo
Cante el gallo matinal.
Reminiscencia de un pensamiento de Thomas Grey, que aunque lejana, tuve presente al escribir estos versos.
44—PÁGINA 123
EL PATO
Esta composicion pertenece tambien al género gaucho, tal como lo habia concebido en la época en que me ocupaba en escribir poesías. Es un cuadro de costumbres bajo una forma dramática, en el cual evitando la monotonía del género descriptivo, he procurado desenvolver una accion sencilla en torno del juego que forma el verdadero asunto. El juego del pato no existe ya en nuestras costumbres: es una reminiscencia lejana. Prohibido bajo penas severas, á consecuencia de las desgracias á que daba orígen, el pueblo lo ha ido dejando poco á poco, pero sin olvidarlo del todo. En su orígen este juego homérico, que tiene mucha semejanza con algunos de los que Ercilla describe en la Araucana, se efectuaba retobando un pato dentro de una fuerte piel, á la cual se adaptaban varias manijas de cuero tambien. De estas manijas se asían los ginetes para disputarse la presea del combate, que generalmente tenia por arena toda la Pampa, pues el que lograba arrebatar el pato procuraba ponerse en salvo, y la persecucion que con este motivo se hacia, era la parte mas interesante del juego. Posteriormente se ha dado el nombre de pato á todo ejercicio en que, dos ginetes asidos de las manos ó ligados por medio de un lazo atado á la cintura, procuran derribarse de sus respectivos caballos. Después de haber descripto el pato primitivo, creí que el cuadro no quedaría completo, sino presentaba al mismo tiempo una pintura del modo de jugarlo por medio del lazo, y tal es el objeto de la lucha que tiene lugar entre Obando y Zamora.
45—PÁGINA 139
¡Compatriotas! se acerca el fausto dia
De ventura, de paz y de alegría, etc.
La proclama que se pone en boca de Castelli, es la traduccion casi literal de la que él dirigió á los pueblos, en el momento de levantar el estandarte de la Revolucion del Sud.
46—PÁGINA 144
Sereno marcha á su lado
Crammer, valiente soldado,
Hijo de un pueblo esforzado
Y de grande corazon.
Crammer, que era el segundo de Castelli, murió en la batalla de Chascomús. Nacido en Alemania, se habia distinguido en la guerra de la Independencia y en la batalla de Chacabuco, mandaba un batallon de infantería con el cual contribuyó al éxito de la victoria.
47—PÁGINA 147
Por los llanos inmensos de la Pampa
Vaga Castelli triste y silencioso.
Segun algunos, Castelli murió insensato, como el Rey Lear, sintiendo las angustias de un corazon magnánimo devastado por el infortunio. Esta situacion sublime, poetizada por Shakespeare, hubiera podido esplotarse en este poema, apagando en el héroe de la revolucion del sud la luz de la razon, poniendo en su boca palabras delirantes de patria y libertad, pero dejando intacto su corazon para sentir. Tal será sin duda la situacion que adopte el poeta futuro que cante ese hecho digno de la epopeya, aun cuando no fué coronado por la victoria. Por lo que á mí respecta, cantor de circunstancias, teniendo en vista producir un poema patriótico para conmover con él á mis contemporáneos, he preferido la situacion mas vulgar, y por consecuencia la menos poética, á trueque de llegar mas directamente al objeto que me proponia, que era exaltar el sentimiento grandioso del sacrificio deliberado.
48—PÁGINA 148
Al suelo cayó al fin apuñaleado
Como gigante mole desprendida.
En la Parisina de Byron se encuentra un verso parecido, que el poeta español don Enrique Vedia y Goossens, ha traducido del modo siguiente:
Como gigante estátua derribada
De base levantada.
49—PÁGINA 167
Como un perfume que la vida impregna
Y pasa de una edad hasta otra edad.
Pensamiento de Fr. Calletano Rodriguez en la oracion fúnebre á Belgrano, hablando de la gloria.
50—PÁGINA 168
Porque el genio es un pobre jornalero
Que fecunda la tierra con afan.
«Milicia es la vida del hombre y sus dias son como los dias del jornalero sobre la tierra.» (Antiguo Testamento. Libro de Job.)
51—PÁGINA 170
Y en la palabra que batía en brecha
Cuatro tablas que alzó la vanidad.
Alusion á las célebres palabras de Mirabeau en los Estados Generales.
52—PÁGINA 170
Flor que ostenta del iris los colores
Sin el perfume que la rosa dá.
———
«Flor inodora,
«Que alhaga dulcemente los sentidos
«Y que insensible el corazon no adora.»
QUINTANA.
53—PÁGINA 170
Y lo estrelló en la roca solitaria
Que es á la vez su túmulo y altar.
La isla de Santa Elena. Estos versos fueron escritos en 1837, cuando aun no se habian trasladado á Francia las cenizas de Napoleon.
54—PÁGINA 172
Como luz encerrada en un vaso opaco
Que llena el interior de claridad,
Sin que perciba el ojo indiferente
La misteriosa lumbre que allí está.
Imágen tomada de la sagrada Escritura.
55—PÁGINA 173
Con la cabeza de la fé en la almohada,
Y en brazos de la inmensa eternidad.
Camilo Desmoulins dijo, con motivo de la abolicion de la religion cristiana en Francia que «era privar de la almohada la esperanza de una vida mejor á los que se dormian en brazos de la eternidad.» (THIERS—Revolucion Francesa.)
56—PÁGINA 176
La muerte es un don bendito.
———
«Oh! gli uomini non hanno
«Inventato la morte: ella saria
«Rabiosa, insoportabile; dal cielo
«Ella ne viene, e l'acompagna il cielo
«Con tal conforto, che né dar né torre
«Gli uomini ponno.»
MANZONI—Carmagnola.
57—PÁGINA 181
PLEGARIA
Una parte de esta composicion está fundada sobre pensamientos escritos en prosa por don Juan B. Alberdi, de los cuales los versos que se han leido son una traduccion poética. Como podrán observarlo los que hayan estudiado los fenómenos de lo que se llama del magnetismo animal, las ideas y las imágenes se hallan estrictamente ajustadas á la verdad científica, y á las teorías mas ó menos dudosas de sus tratadistas.
58—PÁGINA 188
Llore tambien el mísero mendigo
Y el desvalido en miserable lecho,
Cayó sin vida el que con voz de amigo
Defendiera su pan y su derecho.
Alusion á la composicion de Berro que lleva por título El Mendigo, y á la circunstancia de ocupar el empleo de defensor de pobres y menores al tiempo de morir.
59—PÁGINA 188
Al que cantó las penas del Esclavo.
El Esclavo fué la primera composicion poética que Berro dió á luz, y por la cual conquistó en un solo dia el merecido nombre de poeta. Es tambien la mas bella de todas cuantas componen la coleccion que de sus obras formó don Andres Lamas, haciéndolas preceder de un interesante discurso preliminar. En ella se encuentran estos hermosos y sentidos versos:
Destruye con tu soplo
Que abate las naciones,
Las bárbaras prisiones
Del hombre de color!
60—PÁGINA 201
Pero si en el inmenso celeste paraíso
Á tí no te encontrase mi celestial hechizo,
Mas bien entre las llamas quisiera estar que allí.
Pensamiento de una cancion corsa.
61—PÁGINA 217
NOCHES DE DICIEMBRE
Esta composicion fué inserta en la página 362 del tomo 3º de las «Obras completas de don Estéban Echeverría» como perteneciente á este autor. A este respecto dice su biógrafo el Sr. D. Juan María Gutierrez en el vol. IV. pág. LXVIII lo que sigue, apropósito de algunas líneas escritas por el autor en honor de la memoria de Echeverría:—«El General Mitre ha escrito estos recuerdos con el cariño del amigo y la gratitud del discípulo. Los primeros trabajos literarios se revisten de la influencia del maestro, y ha acertado á veces á imitarle tan de cerca en las composiciones lijeras, que aprovechamos esta ocasion para devolverle la propiedad de la poesía titulada—«Noches de Diciembre»—que por inadvertencia atribuimos á Echeverría. Se halla estendida y mejorada por su verdadero autor en la pág. 270 de las «Rimas de Bartolomé Mitre.—Buenos Aires, 1854.»
62—PÁGINA 217
Miro en el cielo brillar
Las estrellas encendidas,
Letras de luz esparcidas
Por la mano del Creador.
———
«Letras de luz, misterios encendidos»
QUEVEDO.
63—PÁGINA 222
Aquellos dos pensamientos
Su vida simbolizaban,
O quizá identificaban
Su vida, su alma y su ser.
Hay en estos cuatro versos una reminiscencia de la Pasionaria de Zorrilla, que podrán advertir desde luego los que hayan leido esa interesante leyenda.
64—PÁGINA 229
Mas ¡qué importa! si la tumba
Pronto ahogará el genio mio,
Como el torrente bravío
Que va á morir en el mar.
———
«Nuestras vidas son los rios
«Que van á dar en la mar,
«Que es el morir:
«Allí van los señoríos,
«Derechos á se acabar
«Y consumir.»
JORGE MANRIQUE.
65—PÁGINA 230
Como el náufrago se abraza
De las astillas flotantes,
De las horas vacilantes
Me abrazo con ansiedad.
———
«Les insensés en vain s'attacheront aux heures,
«Comme aux débris épars d'un vaisseau submergé.»
VÍCTOR HUGO.
66—PÁGINA 232
Oh, musa, vuelve otra vez
A tu celeste morada.
«Ó Muse, qui daigna me soutenir dans une carrière aussi longue que
perilleuse, retourne maintenant aux celestes demeures.»
CHATEAUBRIAND—Martyrs.
67—PÁGINA 232
Pero antes, rompe las flechas
De mi carcax no vacío:
Mi brazo no tiene brío
Y el arco se vá á quebrar.
———
«Mourir sans vider mon carquois!»
ANDRÉ CHENIER.
68—PÁGINA 251
Al seguir los inviernos su camino
Las primaveras queden en tu sien.
«Aquellos veinte años habian pasado, dejando tan solo las primaveras sobre su frente... (Chateaubriand—Memorias de Ultra-Tumba.»)
69—PÁGINA 257
Por qué sobre el torrente de la vida,
Como una flor del árbol suspendida
«Te inclinas á llorar?
———
«Sur le fleuve du temps mollement endormie,
«Laisse les flots suivre leur cours.»
VÍCTOR HUGO.
70—PÁGINA 255
Que nunca falten flores á tu almohada,
Ni miel á tu colmena perfumada,
Ni en el hogar el hijo de tu amor.
———
«Seigneur! préservez moi, préservez ceux que j'aime,
«Frères, parents, amis, et mes ennemis même
«Dans le mal triomphants,
«De jamais voir, Seigneur! l'été sans fleurs nouvelles,
«La cage sans oiseaux, la ruche sans abeilles,
«La maison sans enfants.»
VÍCTOR HUGO.
71—PÁGINA 287
EL CEMENTERIO DE CAMPAÑA
De esta elegía ha dicho Lord Byron, que su autor seria el primer poeta inglés, sino hubiese escrito otra cosa. Traducida á todos los idiomas vivos, su celebridad ha ido creciendo con el tiempo. En español conozco cinco traducciones, que no son sino pálidos reflejos del original ó amplificaciones del texto, adoleciendo todas ellas del defecto capital de ser por demas compendiosas ó arrostrarse demasiado sin ser completamente fieles. Habiendo hecho un estudio especial de esta composicion, me ensayé muy temprano en su traduccion por consejo del Dr. D. Florencio Varela. Hoy con mas meditacion he vuelto á rehacer mi trabajo, separándome tanto de mi antigua version, cuanto de las demas traducciones conocidas. Siguiendo el precepto de Chateaubriand, he querido hacer una version casi literal, ciñéndome al mismo número de versos del original, adoptando metro análogo por su gravedad, reproduciendo su movimiento, repitiendo sus sonidos por otros aproximados, dando á los pensamientos su concision, y al estilo la noble sencillez que lo caracteriza, procurando así acercarme en cuanto me ha sido posible á la fuente primitiva de que brotó esta sublime poesía. ¡Feliz aquel que consiga inocularla en su lengua materna!
72—PÁGINA 291
Yace en brazos de trémula esperanza
«Paventosse speme.»—PETRARCA
78—PÁGINA 293
EL APÓSTOL DE BERANGER
Dedicado á Lamennais
Las «Palabras de un Creyente» de Lamennais, ha sido el libro de cabecera de una generacion, que ha contribuido á darle su temple moral. Especie de Evangelio popular, que conteniendo todos los principios del decálogo democrático, encierra en sí el ideal de todos los tiempos unido á las aspiraciones generosas de la época moderna, sus páginas han sido por mucho tiempo el encanto del jóven, el alimento del libre pensador y el consuelo del aflijido, á la vez que han impregnado con el perfume de una poesía austera el corazon de los hombres capaces de apasionarse por todo lo que es bello y bueno.
El libro ha hecho su tiempo, su forma ha envejecido, sus vejetaciones exhuberantes y parásitas se han marchitado, su filosofía que no es una novedad es del dominio del sentido comun de la humanidad, y la razon emancipada necesita hoy pasto mas fuerte y horizontes mas dilatados que los que puede ofrecer su lectura.
La embriaguez sagrada, á que contribuia la efervescencia de la savia juvenil de los lectores, ha pasado. El díctamo consolador que destilaban sus páginas no tiene ya la misma virtud: sin embargo, el rastro luminoso de la idea que le dió vida, la vibracion de aquella palabra reveladora, no se ha borrado del todo de la mente y la perciben aun los sentidos.
Es que Lamennais formó una escuela política y religiosa, cuyos discípulos le contemplan todavia como una especie de apóstol inspirado, que ha predicado al mundo la santa doctrina de la libertad, de la igualdad, de la fraternidad y de la perfectibilidad humana, deducida de la ley de amor que formaba el fondo de sus creencias.
Poeta y filósofo, religioso y libre pensador, hombre de concepcion y capaz de accion y sacrificio, Lamennais tiene algo de San Pablo cuyo nombre llevaba, y muchos de los hombres de todas las edades y de todas las creencias unidas por el doble vínculo del sentimiento y de la idea, y mancomunados por el culto de las verdades eternas que forman el patrimonio del género humano.
Esta noble y simpática figura era digna de inspirar á la musa popular del gran cancionero del siglo XIX, amigo y admirador de Lamennais, y que como él profesaba la religion de la libertad del pueblo y tributaba culto á la verdad.
Beranger, sintetisando los principales rasgos de su carácter moral y de su apostolado intelectual, ha colocado sobre su cabeza inspirada la auréola fulgurante de la poesía, imitando el conocido capítulo del libro de Lamennais que tiene por epígrafe: «¿Á dónde vás, jóven soldado?—Voy á combatir por mi creencia.»
Cuando las canciones póstumas de Beranger (entre las que se halla esta composicion) llegaron á mis manos, acababa de dar la batalla de Cepeda.
Ocupábame entonces en redactar El Informe sobre la Constitucion Nacional, y á la vez que adelantaba esta obra, dediqué algunas horas á traducir en verso varias de las canciones que mas me habian impresionado. Una de ellas Apóstol, que entonces se publicó anónimo en los diarios, por temor de desacreditar mi trabajo constitucional, y que hoy puedo firmar á la luz del dia cuando la doble tarea ha sido cumplida.
Esta cancion leida en momentos solemnes en que muchas creencias flaqueaban, traducida en medio de estudios sérios que debian influir en los destinos de un pueblo, é interpretada con el auxilio de las «Palabras de un Creyente» que traían á la memoria las esperanzas de la primera edad, no dejó de contribuir en algo á robustecer mi fé en la doctrina de la verdad, y el triunfo definitivo de los buenos principios. Por eso la anoto con estas fugaces reminiscencias, como una prueba de que la verdadera poesía puede nutrir la mente, retemplar el alma é inocular aliento viril en medio de la lucha y del trabajo de todos los dias.
74—PÁGINA 300
Hay dos puros corazones
Tan estrechamente unidos,
Que de los dos los latidos
Se responden á la par.
Antes de esta imitacion de Byron, habia aparecido una traduccion de don Juan María Gutierrez, de la cual el autor tomó el siguiente giro poético:
Se hallan dos corazones
Tan fuertemente unidos,
Que unos y otros latidos
Se escuchan á la par.
Aunque Byron conocía el idioma español, como lo prueba la traduccion del romance sobre la toma de Alhama, no parece que haya tomado la idea fundamental de su composicion de los siguientes versos de Calderon en el Pintor de su Deshonra, que transcribimos aquí como una feliz coincidencia entre dos grandes genios poéticos.
Las dos fuimos
Tan amigas, que pudieron
Juzgar nuestros corazones
Regidos de un movimiento,
Que habia en un cuerpo dos almas,
Ó estaba un alma en dos cuerpos.
75—PÁGINA 318
Por eso te amo como á blanca estrella
Que resplandece en el inmenso cielo,
Y que sin alcanzarla desde el suelo
La contemplase siempre pura y bella.
———
«Qui souffre, vers de terre amoureux d'une étoile;
«Et qui se meurt en bas quand vous brillez en haut.»
VÍCTOR HUGO.
76—PÁGINA 317
AMOR SECRETO
Recuerdo que cuando escribí esta composicion ahora muchos años, el plan me fué sugerido por la lectura de unas estrofas que desde entonces no he vuelto á leer, y que adoptando la ingeniosa idea de hacer una declaracion de amor, protestando que no se tenia tal intencion, procuré vestirla con imágenes y pensamientos originales. He olvidado el nombre del autor. Don Juan María Gutierrez ha hecho de aquella composicion una imitacion que bajo el título de No lo diré se publicó en el Iniciador de Montevideo. Al escribir la mia tuve presente algunas de sus mas bellas estrofas.
INDICE
| PÁG. | ||
| ADVERTENCIA DEL EDITOR | III | |
| PREFACIO DEL AUTOR | VII | |
LIBRO PRIMERO—POESÍAS PATRIÓTICAS | ||
| I | —A la derrota del Quebracho | 3 |
| II | —Recuerdos de Buenos Aires | 9 |
| III | —La muerte de Zacarías Álvarez | 15 |
| IV | —Al sol del 25 de Mayo de 1844 | 21 |
| V | —El Corsario | 37 |
| VI | —Elegía al General Lavalle | 43 |
| VII | —José Campon | 51 |
| VIII | —Himno á los mártires de la libertad americana | 57 |
| IX | —Invocacion | 71 |
| X | —El Cóndor de Chile | 75 |
| XI | —La oracion de Setiembre | 79 |
| XII | —A la América | 83 |
| XIII | —A los mártires de la Independencia | 85 |
| XIV | —El Inválido | 87 |
| XV | —La Campana | 91 |
| XVI | —Sátira á Sandoval | 95 |
| XVII | —Grito de alarma en 1841 | 99 |
| XVIII | —Himno | 105 |
LIBRO SEGUNDO—ARMONÍAS DE LA PAMPA | ||
| I | —A un Ombú en medio de la Pampa | 111 |
| II | —A Santos Vega, Payador Argentino | 117 |
| III | —El Pato. Cuadro de costumbres | 123 |
| IV | —El caballo del gaucho | 133 |
| V | —La Revolucion del Sud | 135 |
| VI | —El alzamiento | 137 |
| VII | —Chascomús | 148 |
| VIII | —Castelli | 147 |
| IX | —Los emigrados | 151 |
| X | —Epílogo | 155 |
LIBRO TERCERO—POESIAS DIVERSAS | ||
| I | —El Valz | 159 |
| II | —Desesperacion. Cancion | 163 |
| III | —En la tumba de un poeta (fragmento) | 167 |
| IV | —Plegaria para adormecer á una sonámbula | 181 |
| V | —Una lágrima de amor. Cancion | 185 |
| VI | —A la muerte de Adolfo Berro | 187 |
| VII | —Al violinista Camilo Sivori | 191 |
| VIII | —¡Adios por siempre! | 193 |
| IX | —¡Como tú! (A la orilla del Queguay) | 197 |
| X | —Despedida | 201 |
| XI | —Tu Estrella. Cancion | 205 |
| XII | —Nada diré | 207 |
| XIII | —En el Álbum de la hija de un compañero | 209 |
| XIV | —En una corona de laurel | 211 |
| XV | —Un retrato sin nombre | 213 |
| XVI | —Noches de Diciembre | 217 |
| XVII | —Dos Pensamientos | 221 |
| XVIII | —El Velo | 225 |
| XIX | —La agonía del poeta | 229 |
LIBRO CUARTO—POESÍAS FAMILIARES | ||
| I | —A mi hija Delfina | 235 |
| II | —A un amigo de 24 horas | 245 |
| III | —Las Tres Marías | 247 |
| IV | —En un álbum | 251 |
| V | —Al primogénito de un amigo | 253 |
| VI | —¿Por qué llorar? | 257 |
| VII | —A la niña Leonor | 259 |
| VIII | —A Eliza en la tumba | 263 |
| IX | —A Catalina | 265 |
| X | —A un amigo (y á un médico) | 267 |
| XI | —Lo que es el Álbum | 269 |
| XII | —¿Qué podré decir? | 271 |
| XIII | —A un amigo devolviendo un libro | 273 |
| XIV | —Una flor del alma | 277 |
| XV | —Mi Estrella | 279 |
LIBRO QUINTO—IMITACIONES Y TRADUCCIONES | ||
| I | —El Salmo de la vida | 285 |
| II | —El Cementerio de campaña | 287 |
| III | —El Apóstol de Beranger | 293 |
| IV | —Lo que es amor | 297 |
| V | —Vivo en ella | 299 |
| VI | —Adios | 301 |
| VII | —La Santa Alianza | 303 |
| VIII | —El pescador de perlas | 307 |
| IX | —A una mujer | 309 |
| X | —A Colon | 311 |
| XI | —El Utopista Rivadavia | 313 |
| XII | —Amor secreto | 317 |
| XIII | —Adios. La última cancion de Beranger | 319 |
| NOTAS | 323 | |
| ERRATAS NOTABLES | ||
| PÁG. | LÍNEAS | DONDE DICE | LÉASE |
| 47 | 1ª | espada | espalda |
| 80 | 36 | transmitiría | transmitirá |
| 92 | 11 | de seno | de tu seno |
| 98 | 6 | bebas | veas |
| 99 | 8 | alejado | ajado |
| 118 | 35 | en canto | en el canto |
| » | 37 | era diablo | era el diablo |
| 205 | 7 | en celeste | en la celeste |
| 226 | 10 | podria | pondría |
| 227 | 1 | miras | mirases |
| 257 | 11 | maternal | materna |
| 259 | 15 | para que el | para el |