NOTAS:

[518] Salvo algunas interrupciones, principalmente una bastante larga entre 1865 y 1878.

[519] En su notable biografía de León Tolstoi: Vida y Obra, Memorias, Recuerdos, Cartas, Fragmentos del Diario íntimo, Notas y Documentos biográficos, reunidos, coordinados y anotados por P. Birukov, revisados por León Tolstoi y traducidos del manuscrito por J. W. Bienstock. Esta publicación, comenzada en 1905, no se ha terminado aún. Tres volúmenes han aparecido, y el tercero llega al año de 1884. Es la recopilación de documentos más importantes sobre la vida y obra de Tolstoi y de ella he tomado abundantes datos.

[520] Tomó parte también en las campañas napoleónicas, y estuvo prisionero en Francia durante los años de 1814 y 1815.

[521] Infancia, Capítulo II. (Tomo I de las Obras completas de León Tolstoi, traducidas por J. W. Bienstock).

[522] Infancia, Capítulo XXVII.

[523] Yasnaia Poliana, cuyo nombre significa la “Clara claridad”, es una pequeña aldea situada al Sur de Moscú, a pocas leguas de Tula, “en una de las provincias rusas más agrícolas. Las dos grandes regiones de Rusia—dice M. A. Leroy-Beaulieu—la región de los bosques y la de las tierras de cultivo, allí se tocan y se confunden. En sus alrededores no se encuentran ni finlandeses, ni tártaros, ni poloneses, ni judíos, ni ukranos. Este país de Tula está en el corazón mismo de Rusia”. (A. Leroy-Beaulieu, León Tolstoi, Revue des Deux Mondes, 15 de diciembre de 1910).

[524] Tolstoi lo retrató en Ana Karenina, en la figura del hermano de Levine.

[525] Escribió el Diario de un Cazador.

[526] En realidad era una parienta lejana. Había amado al padre de Tolstoi y había sido amada por él; pero como Sonia, en La Guerra y la Paz, se había sacrificado.

[527] Infancia, Capítulo XII.

[528] ¡No llega a afirmar en sus noticias autobiográficas (fechadas en 1878), que se acordaba de sus sensaciones cuando lo fajaban en pañales y cuando lo bañaban en tina, recién nacido! (Véase los Primeros Recuerdos. Una traducción francesa fué publicada en el mismo volumen que Amo y Criado).

[529] Primeros Recuerdos.

[530] De 1842 a 1847.

[531] Nicolás, cinco años mayor que León, ya había terminado sus estudios en 1844.

[532] Amaba las conversaciones sobre cuestiones metafísicas, “tanto más, decía, cuanto eran más abstractas y alcanzaban un grado tal de obscuridad que, creyendo decirse lo que se piensa, se dicen cosas muy distintas”. (Adolescencia, XXVII).

[533] Adolescencia, XIX.

[534] Sobre todo en sus primeras obras, en las Narraciones de Sebastopol.

[535] Era el tiempo en que leía a Voltaire, complacido en su lectura. (Confesiones, I).

[536] Confesiones, I. Traducción de J. W. Bienstock.

[537] Juventud, III.

[538] De marzo a abril de 1847.

[539] “Cuanto hace un hombre lo hace por amor propio”, dice Nekhludov en Adolescencia.—En 1853, escribía Tolstoi en su Diario: “Mi más grave defecto es el orgullo. Un amor propio inmenso, irrazonable... Soy tan ambicioso que si tuviera que escoger entre la gloria y la virtud (que tanto amo), creo que seguramente me quedaría con la primera”.

[540] “Quería que todos me conociesen y me amasen; deseaba que sólo al escuchar mi nombre todos se llenaran de admiración y me dieran gracias”. (Juventud, III).

[541] Según un retrato de 1848, cuando tenía 20 años (reproducido en el primer volumen de Vida y Obra).

[542] “Me imaginaba que no había felicidad posible sobre la tierra para un hombre que tenía, como yo, la nariz tan grande, los labios tan gruesos y los ojos tan pequeños”. (Infancia, XVII). Habla además con desolación de “este rostro sin expresión, de rasgos flojos, blandos, indecisos, sin nobleza, que recuerdan a los simples mujiks; y estas manos y estos pies tan grandes”. (Juventud, I).

[543] “Dividía yo a la humanidad en tres clases: los hombres elegantes, los únicos dignos de estimación; los hombros no elegantes, dignos de desprecio y de odio; y la plebe. Esta no existía”. (Juventud, XXXI).

[544] Principalmente durante una estancia en San Petersburgo, en 1847-48.

[545] Adolescencia, XXVII.

[546] Conversaciones con Paul Boyer, (Le Temps, 28 de agosto de 1901).

[547] Nekhludov figura también en Adolescencia y en Juventud (1854): en Un encuentro en el destacamento (1856): en el Diario de un Marcador (1856): en Lucerna (1857), y en Resurrección (1899). Debe advertirse que este nombre designa a personajes muy diferentes. Tolstoi no trató de conservarle el mismo aspecto físico, y Nekhludov se mata al final del Diario de un Marcador. Muestra las diversas encarnaciones de Tolstoi, en todo lo que tenía de mejor y de peor.

[548] La Mañana de un Señor. Tomo II de las Obras Completas, traducción de J. W. Bienstock.

[549] Es contemporánea de las narraciones de Infancia.

[550] El 11 de junio de 1851, en el campo fortificado de Stari-Iurt en el Cáucaso.

[551] Diario, traducción da J. W. Bienstock.

[552] Diario. 2 de julio de 1851.

[553] Carta a su tía Tatiana, en enero de 1852.

[554] Un retrato de 1851 deja ver ya el cambio que se realiza en su alma. La cabeza erguida, el semblante se anima, las cavidades de los ojos son menos sombrías, mientras los ojos conservan todavía su severa fijeza, y la boca entreabierta, que sombrea un naciente mostacho, es huraña; tiene siempre algo de orgulloso y provocativo, pero mucha más juventud.

[555] Las cartas que escribió entonces a su tía Tatiana están llenas de efusión y de lágrimas. Se decía Liova-riova, León el llorón (6 de enero de 1852).

[556] La Mañana de un Señor es fragmento de un proyecto de Novela del propietario ruso. Los Cosacos son la primera parte de una gran novela del Cáucaso. La inmensa Guerra y Paz no era, en el pensamiento del autor, más que una especie de preámbulo de una epopeya contemporánea, de la cual los Decembristas debían constituir la parte central.

[557] El peregrino Gricha, o la muerte de la madre.

[558] En una carta a Birukov.

[559] La Mañana de un Señor no fué concluida hasta 1855-56.

[560] Los dos viejos, (1885).

[561] La Incursión, Tomo III de las Obras Completas, traducción de J. W. Bienstock.

[562] Tomo III de las Obras Completas.

[563] Tomo IV de las Obras Completas.

[564] Aun cuando hayan sido terminadas mucho más tarde, en 1860 en Hyères (no fueron publicadas sino hasta 1863), la mayor parte de la obra es de esta época.

[565] Los Cosacos. Tomo III de las Obras Completas.

[566] “Tal vez—dice Olenine, enamorado de la joven cosaca,—amo en ella a la Naturaleza... Amándola siento que formo parte indivisa de la Naturaleza”. A menudo compara a la que ama con la Naturaleza. “Ella es, como la Naturaleza, igual, tranquila y taciturna”. Además, relaciona el aspecto de las montañas lejanas y el de “esta mujer majestuosa”.

[567] Así también en la carta de Olenine a sus amigos de Rusia.

[568] Diario. Traducción de J. W. Bienstock.

[569] Se encuentra asimismo esta manera en La Tala en el Bosque concluida en la misma época. Por ejemplo: “Hay tres especies de amor: 1.º, amor estético; 2.º, amor de consagración; 3.º, amor activo, etc.”. (Juventud). O bien “Hay tres clases de soldados: 1.º, los sumisos; 2.º, los autoritarios; 3.º, los fanfarrones, que se subdividen al mismo tiempo en a, sumisos de sangre fría; b, sumisos obligados; c, sumisos borrachos, etc.”. (La Tala del Bosque).

[570] Juventud, XXXII (Volumen II de las Obras Completas).

[571] Enviada a la revista el “Sovremennik”, y publicada inmediatamente.

[572] Tolstoi lo recordó, mucho más tarde, en sus conversaciones con su amigo Teneromo. Particularmente ha contado de una crisis de terror que le sobrevino una noche que ya estaba acostado, en el “dormitorio” cavado en plena trinchera. Se encontrará este Episodio de la guerra de Sebastopol en el volumen intitulado los Revolucionarios, traducción de J. W. Bienstock.

[573] Un poco más tarde, Droujinine amigablemente le pondrá en guardia contra este peligro: “Tenéis una tendencia excesiva a la delicadeza del análisis. A veces estáis a punto de decir: en fulano, las pantorrillas indicaban su deseo de viajar por las Indias... Debéis refrenar esta inclinación, pero no ahogarla por nada del mundo”. (Carta de 1856, citada por P. Birukov).

[574] Tomo IV de las Obras Completas, páginas 82-85.

[575] Que mutiló la censura.

[576] 2 de septiembre de 1855. Traducción de J. W. Bienstock.

[577] “Su amor propio se confundía con su vida; no encontraba otra alternativa: ser el primero, o perecer... Deseaba reconocerse superior a los hombres con quienes se comparaba”.

[578] En 1889, Tolstoi, al escribir un Prefacio para los Recuerdos de Sebastopol por un oficial de artillería, de A. J. Erchov, retorna con el pensamiento a estas escenas. Todo recuerdo heroico había desaparecido en ellas. No recuerda sino es que el miedo duró siete meses, el doble miedo: de la muerte y de la vergüenza, horrible tortura moral. Todos los triunfos del sitio, para él, se resumían en esto: haber sido carne de cañón.

[579] Suarés: Tolstoi, Edición de “La Unión para la Acción Moral”, 1899, reeditada en los “Cuadernos de la Quincena”, con el título de Tolstoi vivo.

[580] Turguenef se quejaba, en una conversación, del “estúpido orgullo nobiliario de Tolstoi, de sus fanfarronadas de Junker”.

[581] “Un rasgo de mi carácter, bueno o malo, pero que me fué peculiar siempre, consiste en que, hasta a pesar mío, me oponía siempre a las influencias exteriores epidémicas... Sentía repulsión por la corriente general”. (Carta a P. Birukov).

[582] Turguenef.

[583] Grigorovitch.

[584] Eugenio Garchine: Recuerdos de Turguenef, 1883. Véase Vida y Obra de Tolstoi, por Birukov.

[585] La más violenta, que produjo una ruptura decisiva entre ellos, tuvo lugar en 1861. Turguenef gustaba de mostrar sus sentimientos filantrópicos y hablaba de las obras de beneficencia de que se ocupaba su hija, y nada irritaba más a Tolstoi que la caridad mundana.

“Yo creo, dijo, que una muchacha elegantemente vestida que sostiene sobre sus rodillas unos harapos sucios y malolientes, representa una escena teatral que carece de sinceridad”.

La discusión se acaloró. Turguenef, fuera de sí, amenazó a Tolstoi con abofetearlo; y éste exigió una reparación, al momento, en un duelo a fusil. Turguenef, que en el acto había lamentado su arrebato, le envió una carta de excusas; pero Tolstoi no perdonó aquello nunca. Cerca de veinte años después, como se verá adelante, fué él quien pidió perdón, en 1878, cuando abjuraba de toda su vida pasada y complacido humillaba su orgullo delante de Dios.

[586] Confesiones. Tomo XIX de las Obras Completas, traducción de J. W. Bienstock.

[587] “No había, dice, ninguna diferencia entre nosotros y un asilo de alienados. Aun en esta época yo lo sospechaba vagamente; pero, como lo hacen todos los locos, trataba de locos a los demás, excepto a mí mismo”. Ibid.

[588] Confesiones.

[589] Diario del príncipe D. Nekhludov, Lucerna. Tomo V de las Obras Completas.

[590] Diario del príncipe D. Nekhludov.

[591] En este viaje conoció en Dresden a Auerbach, quien había sido su primer inspirador para la instrucción del pueblo; a Froebel, en Kissingen; en Londres, a Herzen; y en Bruselas a Proudhon, quien parece haberle producido una gran sorpresa.

[592] Sobre todo en 1861 y 1862.

[593] La Educación y la Cultura. Véase Vida y Obra de Tolstoi. Tomo II.

[594] Tolstoi ha expuesto estas teorías en la revista Yasnaia Poliana, en 1862. (Tomo XIII de las Obras Completas).

[595] Tomo IV de las Obras Completas.

[596] Tomo V de las Obras Completas.

[597] Ibid.

[598] Tomo VI de las Obras Completas.

[599] Discurso acerca de la “Superioridad del elemento artístico en la literatura sobre todas sus corrientes temporales”.

[600] Le oponía ejemplos de sus mismas obras, como el viejo postillón de Tres Muertos.

[601] Se advertirá que ya otro hermano de Tolstoi, Dmitri, había muerto de tisis en 1856. Tolstoi mismo se creía atacado de esa enfermedad en 1856, en 1862 y en 1871. Era, como escribe, en 28 de octubre de 1852, “de una complexión fuerte, pero débil de salud”. Constantemente sufría por enfriamientos, males de la garganta, de los dientes, de los ojos, reumatismos. En el Cáucaso, en 1852, debía, “al menos dos días por semana, recluirse en su casa”. La enfermedad lo detuvo por varios meses, en 1854, en el camino de Silistrie a Sebastopol. En octubre de 1856 estuvo seriamente enfermo del pecho en Yasnaia Poliana, y en 1862, por temor a la tisis fué a ponerse en cura a Samara, por medio del “kumis”, entre los baskires, y volvió allá casi anualmente después de 1870. Su correspondencia con Fet está llena de estas preocupaciones. Y tal estado de salud hace comprender mejor su obsesión de la idea de la muerte. Más tarde hablaba de la enfermedad como de su mejor amigo:

“Cuando se está enfermo parece que se desciende una cuesta muy suave, que, en algún punto, está cerrada por una cortina, ligera cortina de tela a un lado de la cual está la vida, y al otro, la muerte. ¡Cuánto el estado de enfermedad supera, en valor moral, al estado de salud! ¡No me habléis de esas gentes que no han estado nunca enfermas! Son terribles: las mujeres sobre todo; una mujer saludable no es más que una bestia feroz”. (Conversaciones con M. Paul Boyer, “Le Temps”, 27 de agosto de 1901).

[602] El 17 de octubre de 1860, carta a Fet. (Correspondencia inédita, página 27-30).

[603] Escrito en Bruselas, en 1861.

[604] Otro cuento de esta época, un simple relato de viaje, que evoca recuerdos personales, La Tormenta de nieve, (1856), tiene una gran belleza por sus impresiones poéticas y casi musicales. Tolstoi volvió a emplear este cuadro, más tarde, para Amo y Criado (1895).

[605] Tomo V de las Obras Completas.

[606] Cuando era niño, en un acceso de celos, había hecho caer de un balcón a la que debía de llegar a ser Mme. Bers, su pequeña compañera de juegos, entonces de nueve años. Ella estuvo por largo tiempo coja.

[607] Véase en La Felicidad Conyugal la declaración de Sergio:

“Suponed a un señor A., un viejo hombre que ha vivido, y una dama B., joven, feliz, que no conoce todavía ni a los hombres ni la vida. Por razón de diversas circunstancias de familia él la amaba como a una hija, y no pensaba que podría llegar a amarla de otra manera... etc.”.

[608] Acaso ponía también en su obra los recuerdos de una novela de amor, bosquejada en Yasnaia Poliana en 1856, con una muchacha muy distinta de él, frívola y mundana, a quien acabó por cansar, aunque estaban sinceramente enamorados el uno del otro.

[609] De 1857 a 1861.

[610] Diario, octubre de 1857, traducción de Bienstock.

[611] Carta a Fet, de 1863. (Vida y Obra de Tolstoi.)

[612] Confesiones, traducción de Bienstock.

[613] “La felicidad de la vida de familia me absorbe por completo”. (5 de enero de 1863).—“¡Soy tan feliz, tan feliz! ¡La amo tanto!” (8 de febrero de 1863.—Véase Vida y Obra).

[614] Ella había escrito algunas novelas cortas.

[615] Recopió, se asegura, siete veces La Guerra y la Paz.

[616] Inmediatamente después de su matrimonio, Tolstoi suspendió sus trabajos pedagógicos, escuelas y revistas.

[617] Tanto como su hermana Tatiana, inteligente y artista, de quien amaba mucho Tolstoi el talento y genio musical. Decía Tolstoi: “He tomado a Tania (Tatiana), la he fundido con Sonia (Sofía Bers, condesa de Tolstoi) y de allí ha salido Natacha”. (Citado por Birukov).

[618] La instalación de Dolly en la casa de campo destartalada; Dolly y sus hijos; muchos detalles de tocador; sin hablar ya de algunos secretos del alma femenina, que la intuición de un hombre de genio acaso no habría bastado a penetrar si una mujer no se los hubiese descubierto.

[619] Indicio característico de la intervención sobre el espíritu de Tolstoi por el genio creador: su Diario se interrumpió trece años, desde el 1.º de noviembre de 1865, en plena composición de La Guerra y la Paz. El egoísmo artístico hizo callar el monólogo de la conciencia. Esta época de creación es también una época de intensa vida física. Tolstoi estaba loco por la caza. “En la caza olvido todo...”. (Carta de 1864). En una de estas cacerías a caballo se rompió el brazo (en septiembre de 1864) y precisamente durante su convalecencia dictó las primeras partes de La Guerra y la Paz. “Al volver en mí del desvanecimiento, me dije: yo soy un artista. Y lo soy, pero un artista aislado”. (Carta a Fet de 23 de enero de 1865). Todas sus cartas de esta época, escritas a Fet, exultan la alegría creadora. “Miro como ensayos de pluma, dice, todo lo que he publicado hasta hoy”. (Ibid.)

[620] Ya entre las obras que ejercieron influjo sobre él, entre los veinte y los treinta y cinco años, Tolstoi señala:

“Goethe, Hermann y Dorotea... Influencia muy grande”.

“Homero, Ilíada y Odisea (en ruso)... Influencia muy grande”.

En junio de 1863 anota en su Diario:

“Leo a Goethe y numerosas ideas nacen en mí”.

En la primavera de 1865 Tolstoi releyó a Goethe, y cita el Fausto, “la poesía del pensamiento, la poesía que expresa lo que no puede expresar ningún otro arte”.

Más tarde sacrificó a Goethe, como a Shakespeare, a su Dios; pero permaneció fiel en su admiración a Homero. En agosto de 1857 leía, con igual pasmo, la Ilíada y el Evangelio; y, en uno de sus últimos libros, el panfleto contra Shakespeare (1903), precisamente opone Homero a Shakespeare, como ejemplo de sinceridad, de mesura y de arte verdadero.

[621] Las dos primeras partes de La Guerra y la Paz fueron publicadas en 1865 y 1866, con el título de El Año de 1805.

[622] Tolstoi comenzó la obra en 1863, con los Decembristas, de que escribió tres fragmentos (publicados en el Tomo IV de las Obras Completas). Pero advirtió que los cimientos de su edificio no eran suficientemente seguros, y cavando más adelante, llegó a la época de las guerras napoleónicas y escribió La Guerra y la Paz, cuya publicación principió en enero de 1865, en el “Russki Viestnik”. El sexto volumen fué terminado en el otoño de 1869. Entonces Tolstoi remontó el curso de la historia, y concibió el proyecto de una novela épica sobre Pedro el Grande; y después otra: Mirovitch, sobre el reinado de las emperatrices del siglo XVIII y sus favoritos. En ella trabajó, de 1870 a 1873, acopiando documentos, bosquejando varias escenas, pero sus escrúpulos realistas le hicieron renunciar: tenía la conciencia de que no llegaría a resucitar de manera verídica el alma de estos tiempos tan distantes. Más tarde, en enero de 1876, concibió la idea de una nueva novela sobre la época de Nicolás I; después volvió a los Decembristas apasionadamente, en 1877, recogiendo testimonios de los supervivientes y visitando los lugares de la acción. En 1878 escribía a su tía, la condesa A. A. Tolstoi: “¡Es esta obra para mí tan importante! No podéis imaginaros cuánto me es importante, tan importante como para vos lo es vuestra fe. Quisiera decir que más todavía”. (Correspondencia inédita, página 9). Pero se alejó del asunto en la medida que lo profundizaba; ya su pensamiento estaba en otra parte. El 17 de abril de 1879, escribía a Fet: “¿Los Decembristas? ¡Dios sabe dónde estarán!... Si me ocupé y escribí de ellos, me vanaglorio con la esperanza de que tan sólo el olor de mi espíritu sería insoportable para quienes sólo se interesan por los hombres, para bien de la humanidad”. (Ibid. página 132). En este momento de su vida la crisis religiosa había principiado, e iba a quemar a todos sus antiguos ídolos.

[623] La primera traducción francesa de La Guerra y la Paz, hecha en San Petersburgo, data de 1879; pero la primera edición francesa es de 1885, en tres volúmenes, de la Casa Hachette. Una nueva traducción íntegra, en seis volúmenes, acaba de ser publicada en las Obras Completas (Tomo VII-XII).

[624] Pedro Besukhov, que se ha casado con Natacha, será un “decembrista”. Ha fundado una sociedad secreta para velar por el bien general, una especie de Tugendbund; y Natacha se asocia a sus proyectos con exaltación. Denissov no comprende una revolución pacífica, pero está pronto para una revolución armada. Nicolás Rostov ha guardado su lealtad ciega de soldado; él, que decía, después de Austerlitz: “Sólo una cosa tenemos que hacer nosotros: cumplir nuestro deber, batirnos y no pensar más”. Se irrita contra Pedro, y exclama: “¡Mi juramento ante todo! Si se me ordena marchar contra ti con mi escuadrón, marcharé y te batiré”. Su esposa, la princesa María, aprueba sus ideas. El hijo del príncipe Andrés, el pequeño Nicolás Bolkonsky, de quince años de edad, delicado, enfermizo y encantador, de grandes ojos, de cabellos de oro, escucha febrilmente la discusión; todo su amor es para Pedro y para Natacha; no ama ni a Nicolás ni a María, y tiene culto por la memoria de su padre, de quien apenas se acuerda; sueña con parecérsele, ser grande, realizar alguna gran hazaña. ¿Cuál? ¡no lo sabe!... “Digan lo que digan, la haré... Sí, la haré. Él mismo me daría su aprobación”. Y la obra concluye en un juego de niño, que se mira en la forma de un gran hombre de Plutarco, con su tío Pedro, precedido de la gloria y seguido de un ejército. Si los Decembristas hubieran sido escritos entonces, no hay duda de que el pequeño Bolkonsky habría sido uno de los héroes.

[625] He dicho que las dos familias Rostov y Bolkonsky, en La Guerra y la Paz recuerdan muchos de los rasgos de las familias paterna y materna de Tolstoi. También hemos visto anunciarse en las narraciones del Cáucaso y de Sebastopol varios tipos de soldados de La Guerra y la Paz.

[626] Carta del 2 de febrero de 1868, citada por Birukov.

[627] Particularmente, decía, el del príncipe Andrés, en la primera parte.

[628] Es de lamentarse que la belleza de la concepción poética esté algunas veces opacada por las charlas filosóficas, con las cuales Tolstoi recarga su obra, sobre todo en la última parte. Trata de exponer su teoría de la fatalidad de la historia, y el mal está en que se vuelve a esta teoría sin cesar y se repite obstinadamente. Flaubert, que “lanzaba gritos de admiración” mientras leía los dos primeros volúmenes, que declaraba “sublimes” y “llenos de cosas a lo Shakespeare”, arroja por fastidio el tercer volumen: “rueda horriblemente. Se repite, filosofa. Se ve allí al señor, al autor y al ruso, en tanto que hasta el segundo volumen no se había visto más que a la Naturaleza y a la humanidad”. (Carta a Turguenef de enero de 1880).

[629] La primera traducción francesa de Ana Karenina se publicó en dos volúmenes, en 1886, en la casa Hachette. En las Obras Completas la traducción íntegra ocupa cuatro volúmenes. (Tomo XV-XVIII).

[630] Carta a su esposa (archivos de la condesa Tolstoi), citada por Birukov. (Vida y Obra.)

[631] El recuerdo de esta noche horrible se encuentra en el Diario de un loco, 1883. (Obras Póstumas).

[632] Cuando está terminando La Guerra y la Paz, en el estío de 1869, descubre a Schopenhauer, que lo entusiasma: “Schopenhauer es el más genial de los hombres”. (Carta a Fet, 30 de agosto de 1869).

[633] Existe aún, dice, entre Homero y sus traductores, la diferencia del “agua hervida y destilada y el agua de manantial, fría, hasta destemplar los dientes, cristalina, asoleada, que a menudo arrastra arenillas, pero que es más pura y más fresca”. (Carta a Fet, en diciembre de 1870).

[634] Correspondencia inédita.

[635] Archivos de la condesa Tolstoi. (Vida y Obra.)

[636] La novela fué terminada en 1877. Apareció sin el epílogo en el Russki Viestniki.

[637] La muerte de tres niños (18 de noviembre de 1873, febrero de 1875 y fines de noviembre de 1875); de la tía Tatiana, su madre adoptiva (el 20 de junio de 1874), y de la tía Pelagia (22 de diciembre de 1875).

[638] Carta a Fet, de 1.º de marzo de 1876.

[639] “La mujer es la piedra de toque de la carrera de un hombre. Difícil es amar a una mujer y no hacer nada bueno; y la única manera para no estar constantemente disgustado, inactivo por causa del amor, es casarse”. (Traducción Hachette, Tomo I, página 312).

[640] Tomo I, página 86.

[641] Tomo I, página 149.

[642] Lema, al frente del libro.

[643] Adviértase también, en el epílogo, el espíritu netamente hostil a la guerra, al nacionalismo y al paneslavismo.

[644] “El mal es lo razonable para el mundo. El sacrificio, el amor, es locura”. (II, 344).

[645] Tomo II, 79.

[646] Tomo II, 346.

[647] Tomo II, 358.