CAPÍTULO XVIII

EXPRESIONES DEL TIPO DE LA SUPERVALÍA

Fórmulas diversas que explican este tipo. — La supervalía proviene del trabajo no pagado.

Fórmulas diversas que explican este tipo.

Hemos visto en el capítulo noveno que el tipo de la supervalía es igual a la relación de la supervalía con el capital variable, o a la relación de la supervalía con el valor de la fuerza de trabajo, o bien a la relación del sobretrabajo con el trabajo necesario. El tipo de la supervalía se expresa, finalmente, por la relación del trabajo no pagado con el trabajo pagado.

La supervalía proviene del trabajo no pagado.

Lo que el capitalista paga no es el trabajo, el producto, sino la fuerza de trabajo, la facultad de producir. Al comprar esta fuerza por un día, una semana, etc., el capitalista obtiene en cambio el derecho de explotarla durante un día, una semana, etc. El tiempo de explotación se divide en dos periodos. Durante uno, la actividad de su fuerza produce solo un equivalente de su precio; durante el otro es gratuito y produce, por consecuencia, al capitalista un valor por el cual no paga equivalente alguno, que no le cuesta nada. En este caso, el sobretrabajo de donde saca la supervalía puede denominarse trabajo no pagado.

Vese ahora cuán poco hay que fiar de la opinión de personas interesadas en ocultar la verdad, las cuales se esfuerzan en dar a este cambio de la parte variable del capital por el uso de la fuerza de trabajo, que conduce a la apropiación del producto por el no productor, la falsa apariencia de una relación de asociación, en la cual el obrero y el capitalista comparten el producto, en atención a la cantidad de elementos suministrados por cada uno.

El capital no es tan solo, como dice Adam Smith, la facultad de disponer del trabajo de otro, sino que es principalmente la facultad de disponer de un trabajo no pagado. Toda supervalía, cualquiera que sea su forma particular, beneficio, réditos, rentas, etc., es, en sustancia, la materialización de un trabajo no pagado. Todo el secreto del poder que tiene el capital de procrear estriba en el hecho de que dispone de cierta cantidad de trabajo de otro, que no paga.